El comandante en jefe de la Tercera Zona Naval (Terzona) de la Armada de Chile, contraalmirante Juan Soto, anunció que la planta industrial Magallanes de Astilleros y Maestranzas de la Armada (Asmar) efectuará un trabajo de recuperación de capacidades de la lancha de acción marítima LAM-34 Angamos que recientemente arribó como nueva unidad operativa de la jurisdicción. El buque, como publicó Infodefensa.com, recaló el 1 de marzo al muelle Capitán Guillermos de Punta Arenas para retornar al servicio en las aguas australes tras servir por más de una década desde el puerto base de Iquique en la Cuarta Zona Naval, reforzando así el patrullaje y control del Estrecho de Magallanes, además del resguardo de los espacios marítimos interiores de la Región de Magallanes y Antártica Chilena. En la bienvenida de la unidad, el contraalmirante Juan Soto señaló: Hoy día es un día histórico, porque la lancha de acción marítima Angamos viene a un proceso grande y profundo de recuperación aquí en Asmar Magallanes, para posteriormente unirse a las capacidades que tiene la Terzona. Asimismo, enfatizó que la reincorporación de la Angamos fortalece una línea clave para el conocimiento del Teatro de Operaciones Austral Conjunto, agregando que “el proceso que se vivirá durante este año y los subsiguientes serán muy importante para recuperar ese conocimiento y reforzar las capacidades orientadas a la protección de la soberanía y la salvaguarda de la vida humana en el mar”. Experiencia previa Asmar Magallanes concluyó recientemente la modernización de la lancha de acción marítima LAM-30 Casma . Este buque fue la segunda unidad de la clase Sa´ar IV en servicio que recibió una nueva generación de sistemas de la industria de defensa de Chile con el propósito de desarrollar y mantener tecnologías avanzadas para el éxito del Plan Nacional Continuo de Construcción Naval (PNCC) en los próximos años. En ese marco, la L AM-31 Chipana, el primer buque del programa de actualización, efectuado entre 2023 y 2025, recibió el sistema de control de fuego Saeta-4 y el nuevo radar RTN1-2D Fiura de Desarrollos de Automatización (Desa), y el sistema de guerra electrónica DMA-306AD de Desarrollo de Tecnologías y Sistemas (DTS), una filial de la Empresa Nacional de Aeronáutica (Enaer). Además de la integración de estos sistemas, se efectuó la remoción de la torre popel del cañón Oto Melara Compact de 76/62 mm y de los atriles de los misiles antibuque IAI Gabriel MK-II que ya estaban de baja. En la posición dejada por los lanzadores de misiles, se instaló una grúa para desplegar desde popa un bote semirrígido Pumar de Asmar. Una unidad con historia La LAM-34 Angamo s es una de las tres unidades de la clase Sa'ar IV de la Armada de Chile. Tras su reclasificación de lancha misilera a lancha de acción martítima, los principales roles que realiza son el patrullaje y vigilancia de la Zona Económica Exclusiva, la búsqueda y el rescate marítimo, y el abordaje y el registro de embarcaciones en aguas jurisdiccionales nacionales. Este buque, basado en el diseño Lürssen S-143, fue construida en la década de 1970 en el astillero Israel Shipyards de Haifa por encargo de la Marina de Israel en donde recibió el nombre de Reshef. Participó en las batallas de Baltim-Damietta y Latakia, durante la guerra de Yom Kippur de 1973, y en la guerra del Líbano en el marco de la operación Paz para Galilea. En 1997 fue adquirida por Chile y rebautizada Angamos. Desde entonces, la unidad ha operado de manera ininterrumpida a lo largo de las costas de Chile, integrando sucesivamente el Comando de Misileras Sur y el Comando de Misileras Norte entre los años 2015 y 2025, para actualmente volver a formar parte de la Tercera Zona Naval. Tiene 58,1 m de eslora, 7,6 m de manga, 4.95 m de puntal, 2,7 m de calado y desplaza 450 toneladas. Cuenta con motores diésel MTU 16V 396 que entregan una potencia de maquinaria de 13.000 hp y una velocidad máxima de 31 nudos. En la actualidad cuenta con un cañón proel Leonardo Compact de 76/62 mm, dos cañones Oerlikon de 20 mm y dos ametralladoras Browning M2 calibre .50 BMG. Fuente: infodefensa.com
El Indicador Mensual de Actividad Económica (IMACEC) de diciembre de 2025 registró un crecimiento de 1,7% en comparación con igual mes del año anterior, según informó el Ministerio de Hacienda. A su vez, el componente no minero mostró un alza de 3,0%, reflejando un dinamismo relevante en sectores vinculados directamente al empleo y a la actividad regional. Con este resultado, la economía chilena cerró el año 2025 con un crecimiento anual de 2,3%, mientras que el componente no minero alcanzó una expansión de 2,8%. Estas cifras se ubicaron levemente por sobre las expectativas del mercado y confirmaron una trayectoria de recuperación sostenida a lo largo del año. Desde el Gobierno destacaron que el desempeño de los sectores no mineros —como comercio, servicios e industria— ha sido especialmente relevante, dado su impacto directo en las pequeñas y medianas empresas y en la generación de empleo en las regiones del país, incluida Magallanes. Al respecto, el seremi de Hacienda (s) de Magallanes, Andro Mimica, señaló que “estas cifras muestran que la economía chilena está creciendo de manera sostenida y con un impulso importante desde los sectores no mineros, que son los que más empleo generan en las regiones. Hablar de emergencia económica cuando los datos oficiales muestran crecimiento y recuperación no se condice con la realidad que reflejan las cifras del Banco Central”. La autoridad regional agregó que el cierre económico de 2025 confirma que las políticas públicas orientadas a apoyar a las familias, a las pymes y a la inversión están dando resultados, y subrayó que el crecimiento no minero fue superior al registrado el año anterior, evidenciando una recuperación más equilibrada y menos dependiente de la minería. Finalmente, desde la Seremi de Hacienda reiteraron que el foco del Gobierno seguirá puesto en el desarrollo productivo regional, el fortalecimiento de las pequeñas y medianas empresas y la generación de empleo, para que el crecimiento económico se traduzca en mejores oportunidades y mayor bienestar para la ciudadanía.
El comandante en jefe de la Tercera Zona Naval (Terzona) de la Armada de Chile, contraalmirante Juan Soto, anunció que la planta industrial Magallanes de Astilleros y Maestranzas de la Armada (Asmar) efectuará un trabajo de recuperación de capacidades de la lancha de acción marítima LAM-34 Angamos que recientemente arribó como nueva unidad operativa de la jurisdicción. El buque, como publicó Infodefensa.com, recaló el 1 de marzo al muelle Capitán Guillermos de Punta Arenas para retornar al servicio en las aguas australes tras servir por más de una década desde el puerto base de Iquique en la Cuarta Zona Naval, reforzando así el patrullaje y control del Estrecho de Magallanes, además del resguardo de los espacios marítimos interiores de la Región de Magallanes y Antártica Chilena. En la bienvenida de la unidad, el contraalmirante Juan Soto señaló: Hoy día es un día histórico, porque la lancha de acción marítima Angamos viene a un proceso grande y profundo de recuperación aquí en Asmar Magallanes, para posteriormente unirse a las capacidades que tiene la Terzona. Asimismo, enfatizó que la reincorporación de la Angamos fortalece una línea clave para el conocimiento del Teatro de Operaciones Austral Conjunto, agregando que “el proceso que se vivirá durante este año y los subsiguientes serán muy importante para recuperar ese conocimiento y reforzar las capacidades orientadas a la protección de la soberanía y la salvaguarda de la vida humana en el mar”. Experiencia previa Asmar Magallanes concluyó recientemente la modernización de la lancha de acción marítima LAM-30 Casma . Este buque fue la segunda unidad de la clase Sa´ar IV en servicio que recibió una nueva generación de sistemas de la industria de defensa de Chile con el propósito de desarrollar y mantener tecnologías avanzadas para el éxito del Plan Nacional Continuo de Construcción Naval (PNCC) en los próximos años. En ese marco, la L AM-31 Chipana, el primer buque del programa de actualización, efectuado entre 2023 y 2025, recibió el sistema de control de fuego Saeta-4 y el nuevo radar RTN1-2D Fiura de Desarrollos de Automatización (Desa), y el sistema de guerra electrónica DMA-306AD de Desarrollo de Tecnologías y Sistemas (DTS), una filial de la Empresa Nacional de Aeronáutica (Enaer). Además de la integración de estos sistemas, se efectuó la remoción de la torre popel del cañón Oto Melara Compact de 76/62 mm y de los atriles de los misiles antibuque IAI Gabriel MK-II que ya estaban de baja. En la posición dejada por los lanzadores de misiles, se instaló una grúa para desplegar desde popa un bote semirrígido Pumar de Asmar. Una unidad con historia La LAM-34 Angamo s es una de las tres unidades de la clase Sa'ar IV de la Armada de Chile. Tras su reclasificación de lancha misilera a lancha de acción martítima, los principales roles que realiza son el patrullaje y vigilancia de la Zona Económica Exclusiva, la búsqueda y el rescate marítimo, y el abordaje y el registro de embarcaciones en aguas jurisdiccionales nacionales. Este buque, basado en el diseño Lürssen S-143, fue construida en la década de 1970 en el astillero Israel Shipyards de Haifa por encargo de la Marina de Israel en donde recibió el nombre de Reshef. Participó en las batallas de Baltim-Damietta y Latakia, durante la guerra de Yom Kippur de 1973, y en la guerra del Líbano en el marco de la operación Paz para Galilea. En 1997 fue adquirida por Chile y rebautizada Angamos. Desde entonces, la unidad ha operado de manera ininterrumpida a lo largo de las costas de Chile, integrando sucesivamente el Comando de Misileras Sur y el Comando de Misileras Norte entre los años 2015 y 2025, para actualmente volver a formar parte de la Tercera Zona Naval. Tiene 58,1 m de eslora, 7,6 m de manga, 4.95 m de puntal, 2,7 m de calado y desplaza 450 toneladas. Cuenta con motores diésel MTU 16V 396 que entregan una potencia de maquinaria de 13.000 hp y una velocidad máxima de 31 nudos. En la actualidad cuenta con un cañón proel Leonardo Compact de 76/62 mm, dos cañones Oerlikon de 20 mm y dos ametralladoras Browning M2 calibre .50 BMG. Fuente: infodefensa.com
El Indicador Mensual de Actividad Económica (IMACEC) de diciembre de 2025 registró un crecimiento de 1,7% en comparación con igual mes del año anterior, según informó el Ministerio de Hacienda. A su vez, el componente no minero mostró un alza de 3,0%, reflejando un dinamismo relevante en sectores vinculados directamente al empleo y a la actividad regional. Con este resultado, la economía chilena cerró el año 2025 con un crecimiento anual de 2,3%, mientras que el componente no minero alcanzó una expansión de 2,8%. Estas cifras se ubicaron levemente por sobre las expectativas del mercado y confirmaron una trayectoria de recuperación sostenida a lo largo del año. Desde el Gobierno destacaron que el desempeño de los sectores no mineros —como comercio, servicios e industria— ha sido especialmente relevante, dado su impacto directo en las pequeñas y medianas empresas y en la generación de empleo en las regiones del país, incluida Magallanes. Al respecto, el seremi de Hacienda (s) de Magallanes, Andro Mimica, señaló que “estas cifras muestran que la economía chilena está creciendo de manera sostenida y con un impulso importante desde los sectores no mineros, que son los que más empleo generan en las regiones. Hablar de emergencia económica cuando los datos oficiales muestran crecimiento y recuperación no se condice con la realidad que reflejan las cifras del Banco Central”. La autoridad regional agregó que el cierre económico de 2025 confirma que las políticas públicas orientadas a apoyar a las familias, a las pymes y a la inversión están dando resultados, y subrayó que el crecimiento no minero fue superior al registrado el año anterior, evidenciando una recuperación más equilibrada y menos dependiente de la minería. Finalmente, desde la Seremi de Hacienda reiteraron que el foco del Gobierno seguirá puesto en el desarrollo productivo regional, el fortalecimiento de las pequeñas y medianas empresas y la generación de empleo, para que el crecimiento económico se traduzca en mejores oportunidades y mayor bienestar para la ciudadanía.