El médico cirujano de RedSalud Magallanes conversó esta mañana en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones sobre la evolución de la cirugía de obesidad, el rol del acompañamiento posterior a las intervenciones y la necesidad de que los pacientes opten por centros que cuenten con equipos especializados y estándares de calidad. Durante la entrevista, el Dr. Jorge Cárcamo explicó que el tratamiento de la obesidad ha experimentado una importante evolución durante las últimas décadas, pasando de un enfoque principalmente quirúrgico a un modelo integral que contempla distintas áreas profesionales y un seguimiento prolongado. El especialista señaló que comenzó a realizar cirugía de obesidad en Punta Arenas en 2007 y que actualmente RedSalud forma parte de una red nacional que permite abordar las distintas etapas asociadas al tratamiento de la obesidad. En ese contexto, Cárcamo puso especial énfasis en la necesidad de que los pacientes sean evaluados y acompañados por un equipo multidisciplinario, tanto antes como después de una eventual intervención quirúrgica. “El tratamiento médico y el tratamiento quirúrgico en sus diversas etapas, es decir, la evaluación preoperatoria, la cirugía, lo ideal en el mismo centro y que el seguimiento de ese enfermo en el tiempo sea realizado, claro, por un equipo multidisciplinario”, explicó. El médico también hizo un llamado a los pacientes a tener especial cuidado con la información que encuentran en internet y, particularmente, en redes sociales, donde aseguró que existe una gran cantidad de contenidos que no necesariamente cuentan con respaldo científico. “La verdad que la información que se entrega ahí es muy mala. Es terrible, la verdad, la manera que se entrega, los consejos que se dan a los enfermos no tienen nada que ver con la evidencia científica, con la información médica disponible”, afirmó. Por ello, recomendó que quienes estén considerando un tratamiento médico o quirúrgico para la obesidad recurran a centros establecidos y profesionales capacitados para resolver sus dudas y determinar cuál es la alternativa más adecuada para cada paciente. El desafío del seguimiento Uno de los principales puntos abordados durante la conversación fue la importancia de mantener la adherencia al tratamiento después de una cirugía bariátrica. Cárcamo sostuvo que el procedimiento debe entenderse como parte de un proceso que requiere cambios de hábitos y acompañamiento durante un período prolongado. Según explicó, la experiencia clínica muestra que una parte importante de los pacientes deja de asistir a sus controles durante el primer año posterior a la intervención. “Aproximadamente de 10 pacientes, de 10 personas que uno opera, yo diría que completan el tratamiento del año menos de la mitad. Menos de la mitad. Cinco llegan a sus controles del primer año postoperatorio y otros cinco simplemente se pierden en el camino”, señaló. Para el especialista, esta situación puede afectar los resultados a largo plazo, ya que el éxito de una cirugía bariátrica no debería medirse exclusivamente por la cantidad de kilos que logra perder una persona. “Al decir exitoso no me refiero a que el enfermo baje de peso. No necesariamente. Me refiero a que modifique sus hábitos y que esa modificación de hábitos vaya asociada a una solución de sus enfermedades asociadas. Diabetes, hipertensión, alteraciones de las grasas de la sangre, hígado graso, etcétera”, explicó. En esa línea, Cárcamo recalcó que tanto el paciente como las instituciones tienen responsabilidades dentro del proceso. Mientras el paciente debe mantener su compromiso y adherencia a las indicaciones, los centros de salud deben proporcionar las condiciones y profesionales necesarios para acompañar adecuadamente cada etapa. Acreditación de centros Durante la entrevista también se abordó el programa ARCO, iniciativa de acreditación impulsada por la Sociedad Chilena de Cirugía Bariátrica y Metabólica, cuyo objetivo es contribuir al mejoramiento de la calidad en este tipo de procedimientos, mediante la evaluación de centros, profesionales y resultados. Cárcamo explicó que el sistema busca entregar mayores garantías respecto de la preparación de los equipos y de la capacidad de los establecimientos para enfrentar eventuales complicaciones. “No quiere decir que necesariamente si uno se va a operar en un centro acreditado no va a tener ninguna complicación. No. Lo que quiere decir es que los profesionales que lo atiendan tienen la capacitación necesaria para atenderlo y que si se presenta alguna complicación en algún momento de la evolución, el centro cuenta con todos los elementos necesarios para poder diagnosticar y tratar esa complicación”, precisó. El médico destacó que RedSalud Magallanes, en Punta Arenas, se encuentra entre los centros de la red que cuentan con esta acreditación, junto con establecimientos ubicados en otras zonas del país. Mayor acceso mediante Bono PAD Otro de los factores analizados fue el acceso a este tipo de intervenciones. Cárcamo destacó el papel que ha cumplido el Bono PAD, especialmente para pacientes Fonasa, al permitir acceder a cirugías con un costo conocido y fijo. El especialista indicó que durante 2025 se realizaron en Chile, según estimaciones mencionadas durante la entrevista, entre 25 mil y 30 mil cirugías bariátricas, y que una proporción importante correspondió a pacientes Fonasa. En cuanto al perfil de quienes recurren a estos procedimientos, señaló que, pese al aumento de las intervenciones, las características generales de los pacientes no han cambiado significativamente durante los últimos años, predominando mujeres adultas jóvenes o de mediana edad. Finalmente, el Dr. Jorge Cárcamo invitó a las personas que tengan una indicación médica o inquietudes respecto de la cirugía bariátrica a buscar orientación profesional y acceder a una evaluación integral antes de tomar una decisión. El especialista explicó que RedSalud Magallanes cuenta con una enfermera coordinadora, Pamela Salazar, quien puede entregar información inicial y orientar a los pacientes hacia el cirujano y posteriormente al equipo multidisciplinario encargado de realizar el estudio previo a la cirugía.
La importancia de contar con un acompañamiento profesional y personalizado para modificar los hábitos alimentarios, los desafíos asociados a la obesidad, la preparación y seguimiento de pacientes sometidos a cirugía bariátrica y la influencia de las redes sociales en las decisiones alimentarias fueron algunos de los temas abordados esta mañana en el programa Buenos Días Región, de Polar Comunicaciones. En conversación con el espacio radial, Marioly Salazar, nutricionista de RedSalud Magallanes, explicó el trabajo que desarrolla junto al equipo multidisciplinario del Programa de Obesidad, instancia que reúne a profesionales de distintas áreas para acompañar a los pacientes durante las diferentes etapas de su proceso. La profesional detalló que el programa cuenta con médicos, cirujanos, psicólogos, kinesiólogos y nutricionistas, incluyendo profesionales destinados tanto a población adulta como infantojuvenil. “ El programa obesidad es un equipo multidisciplinario que cuenta con médicos, cirujanos, psicólogos, kinesiólogos, nutriólogas y también con cuatro nutricionistas ”, explicó Salazar, agregando que además existen prestaciones de nutrición disponibles fuera del programa de obesidad, tanto para pacientes Fonasa de libre elección como para personas afiliadas a Isapre. Preparación y seguimiento en cirugía bariátrica Uno de los principales ámbitos de trabajo de las nutricionistas dentro del Programa de Obesidad corresponde al acompañamiento de pacientes que se preparan para una cirugía bariátrica. Salazar explicó que el objetivo de la intervención nutricional previa no responde solamente a la necesidad de bajar de peso, sino también a disminuir los riesgos asociados al procedimiento quirúrgico. “ Aumentan las consultas nutricionales al aumentar el IMC, ya que la idea es que haya un cambio de hábitos previos a la cirugía para disminuir los riesgos. También que haya una pérdida de peso más que por un tema estético, sino por disminuir los riesgos de la cirugía bariátrica ”, señaló. En ese contexto, detalló que uno de los objetivos es disminuir el volumen hepático y la inflamación, permitiendo mejores condiciones para la intervención quirúrgica. “ Se busca que disminuya el volumen hepático para disminuir la inflamación y así disminuyan los riesgos en la cirugía. El cirujano pueda tener un mejor campo quirúrgico y también la duración de la cirugía ”, explicó. La especialista indicó que, en pacientes con obesidad más severa, particularmente quienes presentan un IMC superior a 50, se busca intensificar la preparación y aumentar los controles nutricionales antes de la intervención. Posteriormente, el acompañamiento continúa durante el período de recuperación. En el caso de pacientes que acceden mediante Bono PAD, Salazar explicó que se contemplan controles nutricionales posteriores a la cirugía, considerando que la alimentación debe avanzar progresivamente. “ El paciente tiene que pasar por una transición alimentaria. Primero se parte con un régimen líquido, luego con un régimen papilla y después ya a un régimen blando liviano y se van incluyendo alimentos paulatinamente según la tolerancia al paciente ”, indicó. No todo lo que aparece en redes sociales es recomendable Otro de los aspectos abordados durante la entrevista fue la creciente influencia de TikTok, Instagram y otras plataformas digitales en las decisiones alimentarias de los pacientes. La nutricionista relató que, particularmente en el período posterior a una cirugía bariátrica, es frecuente que las personas consulten por recetas, productos y recomendaciones que encuentran en redes sociales o grupos de pacientes. “ Hay muchas dudas porque igual está en un tremendo cambio de vida. Nosotras los acompañamos durante todo el proceso ”, comentó. En ese sentido, hizo hincapié en la necesidad de consultar antes de incorporar productos o preparaciones que se encuentran en internet, debido a que una recomendación que puede haber funcionado para otra persona no necesariamente es adecuada para todos. “ No siempre porque esta persona operada lo hizo, es lo correcto ”, advirtió. Una de las tendencias que también llegó a la conversación fue el auge de los productos que destacan su contenido de proteínas. Barras, yogures, galletas y otros alimentos han incorporado el concepto “protein” como parte de su estrategia de marketing, situación frente a la cual la especialista llamó a revisar con atención la información nutricional. “ El primer año la idea es que el paciente bariátrico no consuma azúcar añadida, entonces siempre se les insta a que estén viendo los ingredientes de los productos o que envíen fotos ”, explicó. La profesional también destacó que no basta con fijarse en la publicidad frontal de un producto, sino que resulta fundamental revisar sus ingredientes y tabla nutricional. La obesidad como una enfermedad multifactorial Para Salazar, el abordaje de la obesidad requiere superar la idea de que se trata simplemente de una consecuencia de comer demasiado o de una falta de voluntad individual. “ La obesidad es una enfermedad crónica y es multifactorial, no es algo individual que la persona que esté comiendo más, sino que tiene múltiples factores ”, sostuvo. Entre ellos mencionó elementos relacionados con el entorno y las políticas públicas, como la existencia de áreas verdes, parques y espacios adecuados para desarrollar actividad física. La especialista agregó que estas condiciones adquieren una relevancia particular en regiones como Magallanes, donde las características climáticas pueden dificultar la realización de actividad física al aire libre durante buena parte del año. “ Hay que tener estrategias, no tan solo a nivel de salud, sino multisectorial para poder combatir esta enfermedad ”, afirmó. Más que una dieta: un plan de alimentación individualizado Durante la entrevista, Salazar también cuestionó la idea tradicional de que acudir a un nutricionista significa recibir una lista rígida de alimentos prohibidos y permitidos. Según explicó, el trabajo comienza desde la primera evaluación, instancia en la que se recopilan antecedentes médicos, medicamentos, suplementos, hábitos alimentarios y características del entorno familiar del paciente. “ Más que una dieta es como un plan de alimentación y este plan de alimentación tiene que ser individualizado, dependiendo obviamente de las características del paciente ”, señaló. La profesional enfatizó que la alimentación debe contemplar los distintos macronutrientes y que el objetivo no necesariamente debe ser eliminar determinados alimentos. “ No tratar de eliminar alimentos, sino productos, ya: productos ultraprocesados, las bebidas, las frituras, los embutidos, por ejemplo. Y, en el caso de los carbohidratos, que son como bien satanizados, cuidar las porciones y ver la calidad, también las formas de prepararlos y a qué hora los consumimos ”, explicó. También recalcó que cada persona tiene una realidad distinta, especialmente quienes trabajan en turnos diurnos o nocturnos, por lo que las recomendaciones deben adaptarse a las características y rutinas de cada paciente. La particularidad de la alimentación en Magallanes Otro de los puntos destacados durante la conversación fue la denominada “dieta magallánica” y la influencia de factores culturales y climáticos sobre la alimentación de la población regional. Salazar reconoció que en la zona sur existe una presencia importante de patrones alimentarios asociados a un mayor consumo de carbohidratos, situación que también puede relacionarse con tradiciones familiares y culturales. “ En la zona sur de nuestro país ya se nota como que por el tema, puede ser climático, cultural, ya que hay una gran parte de personas que tienen cultura de Chiloé. Entonces la alimentación está más cargada como por los carbohidratos más simples ”, explicó. A ello se suman dificultades relacionadas con la disponibilidad y calidad de frutas y verduras, además de eventuales problemas de abastecimiento que pueden afectar la oferta de determinados productos en la región. Frente a ello, la nutricionista planteó la necesidad de buscar alternativas que permitan mantener una alimentación equilibrada pese a las condiciones particulares de Magallanes. El seguimiento no termina con la cirugía La especialista también hizo hincapié en que la cirugía bariátrica no debe entenderse como el término del proceso, sino como parte de un cambio de hábitos que requiere continuidad. “ Si bien la cirugía bariátrica tiene resultados rápidos, no significa que esto pueda volver, o sea, que la obesidad pueda volver a aparecer o que ciertas enfermedades como la diabetes o hipertensión desaparezcan. No quedan como dormidas, entonces es un proceso de cambio de hábitos ”, afirmó. En este sentido, explicó que el seguimiento del equipo multidisciplinario resulta fundamental durante el primer año y que también es recomendable mantener controles posteriores, especialmente para detectar señales de alerta como una eventual recuperación de peso o complicaciones derivadas de una alimentación inadecuada. La profesional destacó además la importancia del acompañamiento psicológico, considerando que los cambios físicos posteriores a una cirugía pueden generar nuevas inquietudes y desafíos emocionales para los pacientes. Un llamado a consultar sin temor Finalmente, Marioly Salazar extendió una invitación a quienes quieran comenzar un proceso de cambio en sus hábitos alimentarios, poniendo especial énfasis en superar el temor o los prejuicios que algunas personas pueden tener al momento de acudir a una consulta nutricional. “ Nunca es tarde para empezar, ya para empezar a quitar como el estigma de que la nutricionista los va a retar. Cierto, obviamente hay excepciones, pero en nuestro caso los vamos a recibir con los brazos abiertos y para poder ayudarlos en lo que necesitan ”, expresó. La nutricionista valoró especialmente el impacto que puede generar el acompañamiento profesional en los pacientes y sus familias, destacando que uno de los aspectos más gratificantes de su profesión es observar cambios sostenidos en la calidad de vida. “ Lo que más me gusta, más que un producto, algo, es como el cambio de vida en los pacientes ”, concluyó. La entrevista completa a Marioly Salazar, nutricionista de RedSalud Magallanes, fue emitida esta mañana en Buenos Días Región de Polar Comunicaciones.
Durante esta mañana, en el programa “Buenos Días Región” de Polar Comunicaciones, el kinesiólogo y académico de la Universidad de Magallanes, Pedro Quintana, abordó la evolución que ha experimentado la kinesiología y, particularmente, su incorporación al tratamiento integral de la obesidad y los procesos asociados a la cirugía bariátrica. Quintana, quien se encuentra a cargo del programa bariátrico de RedSalud Magallanes, explicó que la atención de pacientes con obesidad requiere actualmente una mirada que supere la intervención de un solo profesional, debido a la multiplicidad de factores que intervienen en esta enfermedad. “Es difícil pensar que un problema de salud va a ser integralmente resuelto por un solo profesional. Por lo tanto, la mejor posibilidad de manejo integral es a través de un equipo y ojalá transdisciplinario”, señaló. Según explicó, este modelo implica que los distintos profesionales que participan del tratamiento puedan complementar sus conocimientos y abordar al paciente desde diferentes dimensiones. En ese contexto, la kinesiología cumple un papel relacionado principalmente con la actividad física, el ejercicio, la capacidad funcional y el acondicionamiento del paciente. El especialista también destacó la evolución que ha tenido la disciplina durante las últimas décadas, pasando de estar fuertemente asociada a áreas como la traumatología y ortopedia a ampliar su campo de acción hacia especialidades como la rehabilitación cardiovascular, respiratoria y el manejo de enfermedades crónicas. La pandemia y el aumento del sedentarismo Durante la conversación, Quintana también se refirió a los efectos que dejó la pandemia de COVID-19 sobre los niveles de actividad física de la población. Recordó que el cierre temporal de distintos centros de atención y las restricciones de movilidad significaron que numerosas personas permanecieran durante largos períodos en sus hogares, reduciendo considerablemente sus niveles de movimiento. “Eso trajo un deterioro de la salud, que ya todavía estamos tratándolo. Esta falta de acceso a los medicamentos, como te decía, y que nos movemos menos, este sedentarismo, mucha gente reclamó subir mucho de peso durante la pandemia y no he podido bajar estos kilos”, explicó. Para el profesional, este escenario contribuyó a profundizar problemas que ya estaban presentes y que actualmente requieren respuestas desde distintas áreas de la salud. En ese sentido, sostuvo que el ejercicio no debe entenderse exclusivamente desde una perspectiva estética, sino como un componente directamente relacionado con la salud y el funcionamiento del organismo. “Hoy en día, ya hace alrededor de 30 años, se sabe que muchos de los componentes de la condición física están totalmente asociados a la salud y al bienestar”, afirmó. Entre ellos mencionó la capacidad aeróbica y la tolerancia al esfuerzo, factores que pueden entregar información relevante sobre la condición general de una persona. Más allá del número de la balanza Uno de los principales puntos abordados durante la entrevista fue la necesidad de superar la dependencia exclusiva del peso corporal o del Índice de Masa Corporal (IMC) para evaluar el estado de salud de una persona. Quintana explicó que dos personas pueden presentar exactamente el mismo peso, pero tener composiciones corporales completamente diferentes, por ejemplo, en cuanto a masa muscular y porcentaje de grasa. “Lo importante no es el peso, no es el número que aparece en la balanza, sino efectivamente de qué estamos hechos, cuánta grasita, cuánto músculo, cuántos minerales tenemos”, sostuvo. En ese contexto, destacó herramientas como la impedanciometría, que permite obtener información sobre distintos componentes de la composición corporal. También mencionó métodos antropométricos, como la medición de pliegues cutáneos, además de tecnologías más avanzadas que permiten determinar la distribución de masa muscular y grasa corporal. El kinesiólogo ejemplificó esta situación señalando que un deportista de alto rendimiento o un fisicoculturista puede presentar un IMC correspondiente a sobrepeso u obesidad debido a su elevada masa muscular, sin que aquello necesariamente implique una condición de salud deficiente. Por ello, planteó que la evaluación debe considerar un conjunto mucho más amplio de indicadores. “La obesidad es una enfermedad” Otro de los aspectos centrales de la conversación fue la necesidad de modificar la percepción social respecto de la obesidad. Quintana enfatizó que actualmente existe un mayor consenso en torno a entenderla como una enfermedad multifactorial y no simplemente como una consecuencia de una supuesta falta de voluntad. “Ya estamos claros con que la obesidad es una enfermedad. Y estamos también en estos tiempos con el tema de los estigmas, rompiendo estas barreras y estos mitos donde se le echa muchas veces la culpa a la persona de que no puede bajar de peso porque no quiere”, afirmó. En esa línea, explicó que existen múltiples factores involucrados, incluyendo aspectos genéticos, neurobiológicos, hormonales, conductuales, ambientales y sociales. “El enfoque debe ser multiprofesional”, recalcó. El especialista explicó además que el cerebro participa activamente en la regulación del peso corporal, recibiendo señales provenientes de distintos órganos y participando en mecanismos relacionados con la sensación de hambre, saciedad y metabolismo energético. Por ello, planteó que reducir el fenómeno a una simple ecuación entre comer menos y moverse más resulta insuficiente para comprender la complejidad de la enfermedad. El rol del kinesiólogo antes y después de la cirugía Respecto del programa bariátrico de RedSalud Magallanes, Quintana detalló que el tratamiento involucra a distintos profesionales y que el kinesiólogo participa en diferentes etapas del proceso. En los pacientes que reciben manejo médico, la actividad física constituye una herramienta para mejorar distintos parámetros cardiometabólicos y abordar comorbilidades asociadas a la obesidad. Cuando existe indicación quirúrgica, el kinesiólogo también participa en la evaluación de la capacidad funcional, cardiorrespiratoria y de fuerza del paciente. Esto cobra especial importancia debido a que muchas personas con obesidad presentan problemas musculoesqueléticos, como patologías de columna, artrosis o dificultades en rodillas y caderas. Además, explicó que algunos pacientes pueden realizar un proceso de prehabilitación, destinado a mejorar sus condiciones físicas antes de ingresar a pabellón. “Muchas veces se hacen en pacientes previo a la cirugía también, en algunos casos prehabilitaciones, es decir, que el paciente llegue con mejores condiciones a la cirugía, contribuimos a disminuir el riesgo, aumentando la capacidad cardiorrespiratoria”, detalló. El trabajo también considera condiciones respiratorias que pueden presentarse asociadas a la obesidad, como el síndrome de hipoventilación y la apnea obstructiva del sueño, además de otras patologías que requieren ser optimizadas antes de una intervención. Tras la cirugía, la labor continúa. El kinesiólogo participa en la evaluación del paciente durante el período postoperatorio inmediato y entrega indicaciones destinadas a favorecer una recuperación segura y progresiva. “Lo que queremos es que tal como ingresó, cierto, salga y mejor caminando autónomamente y que no tenga complicaciones”, explicó. Posteriormente, el acompañamiento se retoma durante las semanas siguientes, con énfasis en recuperar progresivamente la capacidad física y preparar al paciente para reincorporarse a la actividad física regular. La cirugía no es el final del proceso Uno de los mensajes centrales entregados por Quintana fue que la cirugía bariátrica debe entenderse como una herramienta dentro de un proceso mucho más amplio y no como el punto final del tratamiento. El profesional explicó que los pacientes suelen experimentar importantes descensos de peso y mejoras en distintas condiciones asociadas a la obesidad. Sin embargo, aquello no significa automáticamente que recuperen toda su capacidad funcional o que puedan retomar inmediatamente sus actividades habituales. “Pero no por bajar de peso voy a tener más fuerza, me voy a mover mejor y voy a tener necesariamente una mayor autonomía, mejor calidad de vida”, sostuvo. A ello se suma que una reducción rápida de peso puede implicar pérdida de masa magra, por lo que el ejercicio y el acondicionamiento físico adquieren especial importancia durante el período posterior a la intervención. “Esto es forever, digamos, es por siempre esto, no acaba”, enfatizó Quintana al referirse a la necesidad de mantener los cambios relacionados con la alimentación y la actividad física. El especialista sostuvo que, en este sentido, el éxito del proceso no depende únicamente de la intervención quirúrgica, sino también de la capacidad del paciente para incorporar y mantener nuevos hábitos de vida. “La cirugía no fracasa, todos los pacientes bajan de peso, andan bien, disminuyen mucho sus comorbilidades o remiten como la hipertensión, la diabetes; ya se mejoran muchos problemas musculoesqueléticos, dolores que traen nuestros pacientes”, explicó. Sin embargo, agregó que la mantención de esos resultados requiere continuidad en el tratamiento, particularmente mediante alimentación adecuada y ejercicio físico. Un llamado a informarse con profesionales Finalmente, Quintana destacó la importancia de que las personas que estén evaluando un tratamiento para la obesidad accedan a información proveniente de equipos especializados, considerando el volumen de contenidos y recomendaciones que circulan actualmente en redes sociales. En ese sentido, destacó que el programa bariátrico de RedSalud Magallanes cuenta con un equipo multidisciplinario y profesionales especializados, además de canales destinados a resolver las dudas de quienes estén considerando alternativas de tratamiento. El llamado se da en un contexto regional donde, según planteó durante la entrevista, Magallanes enfrenta importantes desafíos relacionados con el sobrepeso y la obesidad tanto en población adulta como infantil. Para el kinesiólogo, enfrentar esta realidad requiere precisamente ampliar la mirada y comprender que la salud no puede reducirse a un número en una balanza. La actividad física, la alimentación, la salud mental, la medicina y, cuando corresponde, la cirugía, forman parte de un proceso integral cuyo objetivo final no es solamente reducir kilos, sino mejorar la capacidad funcional, prevenir enfermedades y favorecer una mejor calidad de vida a largo plazo.
La evolución tecnológica de la traumatología, el acceso a procedimientos de alta complejidad en la Región de Magallanes y la importancia de una atención integral fueron algunos de los principales temas abordados por el traumatólogo de RedSalud, Dr. Pedro Ocampo, durante una entrevista concedida la mañana de este jueves al programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones. El especialista explicó que desde hace cinco años forma parte del equipo de traumatólogos que viaja periódicamente desde Santiago para atender pacientes en RedSalud Magallanes, iniciativa que ha permitido acercar tratamientos que anteriormente solo estaban disponibles en grandes centros asistenciales del país. En ese contexto, destacó el crecimiento que ha tenido la especialidad en la región gracias a la incorporación de técnicas quirúrgicas modernas. Lo primero que te quiero contar es que yo hago parte del grupo de viajeros de RedSalud que viajamos justamente desde hace cinco años a la región de Magallanes. Realmente estamos en RedSalud Magallanes ayudando tanto en patologías traumatológicas como otras. RedSalud ha hecho un buen esfuerzo para traernos a varios traumatólogos desde Santiago directamente. Actualmente venimos en el área de hombro, en el área de cadera y el área de rodilla. Asimismo, explicó que la incorporación de nuevas tecnologías ha significado un cambio importante en la forma de tratar distintas lesiones. La globalización nos ha permitido a muchos de nosotros no solamente perfeccionar nuestros tratamientos, sino también llevarlos a lugares tan apartados como la región de Magallanes. Desde hace cinco años traíamos lo último en tecnología y lo último a la Clínica Magallanes para que los pacientes de la región se puedan beneficiar de esto. Tratamientos de última tecnología, cirugía mínimamente invasiva, con lo último que se hace inclusive a nivel mundial. Desde ese momento nosotros llegamos y hemos realizado más de 600 procedimientos de cirugía mínimamente invasiva en cadera, rodilla y hombro principalmente. El médico detalló que uno de los principales beneficios de estas técnicas es la reducción del dolor postoperatorio y una recuperación considerablemente más rápida para los pacientes. Como ejemplo, mencionó la cirugía del manguito rotador, una de las intervenciones que realiza con mayor frecuencia en Punta Arenas. En la cirugía de manguito rotador, que es la que más desarrollo yo aquí en la región, hacemos tres incisiones de menos de un centímetro, entramos, limpiamos toda la parte del tendón y lo volvemos a pegar en su sitio, todo por camaritas de menos de un centímetro. Esto hace que sea mucho menos doloroso, que sea mucho más expedita la rehabilitación y que podamos tener mucho más rápido a los pacientes en sus actividades laborales, deportivas y demás. Durante la conversación también abordó cómo ha cambiado la relación entre médicos y pacientes gracias al acceso a la información y las nuevas tecnologías. Si bien valoró que hoy las personas lleguen mejor informadas a las consultas, advirtió que el desafío está en orientar correctamente esa información. El manejo de las redes sociales o la información en internet no está mal. Sin embargo, lo que también nos compete como traumatólogos es orientar ese tipo de información para que tenga la mejor calidad posible. Si uno quiere encontrar en internet puede encontrar cualquier cosa, pero la idea es orientar al paciente hacia información de alta calidad. La consulta y los canales de comunicación son fundamentales para poder orientar mucho más a estos pacientes. Respecto a las patologías más frecuentes en Magallanes, Ocampo indicó que existen diferencias según la edad y la actividad que desarrolla cada persona. En pacientes jóvenes predominan las lesiones deportivas relacionadas con disciplinas como fútbol, pádel, running y entrenamiento físico. En trabajadores son habituales las lesiones por movimientos repetitivos o labores sobre la cabeza, mientras que en adultos mayores cobran relevancia las enfermedades degenerativas como la artrosis. En este último punto aclaró que el desgaste articular forma parte del envejecimiento normal. La artrosis no es una enfermedad general, sino un estado normal del cuerpo, que es un envejecimiento del proceso degenerativo. Lo que se convierte en una enfermedad es cuando la artrosis duele. Todos tenemos algún grado de artrosis, pero cuando ya nos duele es cuando tenemos que pensar en hacer algún tipo de tratamiento. El traumatólogo también destacó que la recuperación de un paciente no depende exclusivamente de una cirugía, sino de un trabajo conjunto con distintas especialidades. Lo principal claramente es la parte de traumatología y kinesiología, que son los que vamos más de la mano. Sin embargo, la parte de nutrición también tiene una parte fundamental. Psicología o psiquiatría también tienen una parte fundamental, ya que el impacto realmente de la actividad física no solo es físico, sino también mental. Tener un paciente más sano mentalmente y más físicamente nos va a dejar un paciente más sano y con menos lesiones posibles. Añadió que la rehabilitación kinésica continúa siendo uno de los pilares fundamentales del tratamiento. La kinesiología es nuestra mano derecha, ya que el 90% de las lesiones, no solamente antes de algún tipo de intervención sino después de las cirugías, van a necesitar kinesiología. Muchas de estas, con solo cambiar las cargas o los ángulos de realización de los ejercicios, pueden mejorar la dolencia. Cuando uno hace la kinesiología completa logra muy buenos objetivos tanto en pacientes lesionados como en quienes recibieron algún tipo de intervención quirúrgica. Finalmente, el especialista invitó a la comunidad a consultar tempranamente frente a dolores persistentes o lesiones, evitando la automedicación o los tratamientos basados únicamente en recomendaciones obtenidas en internet. Lo ideal es que cuando tengan algún tipo de dolor, algún tipo de molestia o algo, se acerquen a profesionales calificados. Tenemos la parte de cadera, rodilla, hombro, pero además muchos más profesionales en la clínica. Realmente invitarlos a hacer actividad física y a que nos visiten en la clínica para poder ayudarlos en cualquier tipo de dolencia. Venimos mensualmente la mayoría de nosotros y estamos prestos a atenderlos.
Esta mañana, en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, la coordinadora de Kinesiología de RedSalud Magallanes, Carla Ramírez Iturra, dio a conocer los principales detalles de las III Jornadas de Actualización en Kinesiología, iniciativa organizada en conjunto con la carrera de Kinesiología de la Universidad de Magallanes, que se desarrollará los días 6 y 7 de agosto en el auditorio del CADI-UMAG. Durante la entrevista, la profesional destacó que estas jornadas buscan acercar conocimientos actualizados a los profesionales de la región y reforzar la importancia de una kinesiología basada en la evidencia científica, considerando las dificultades que muchas veces existen para acceder a capacitaciones fuera de Magallanes. Siento que es una instancia que nos permite como dar a conocer la importancia como el ejercicio físico, el movimiento y de la importancia también de que nosotros como kinesiólogos nos mantengamos siempre como actualizados y a la vanguardia de nuevos estudios, nuevas formas de hacer las cosas y que, a pesar de estar aquí en Magallanes, podemos tener estas oportunidades, señaló Ramírez. La coordinadora explicó que esta tercera versión ha evolucionado de acuerdo con las necesidades detectadas en la región. Mientras la primera edición estuvo enfocada en dar a conocer las distintas áreas de la profesión y la segunda en el trabajo interdisciplinario, este año el eje estará puesto en la energía, el movimiento y la funcionalidad. El foco de la energía, el movimiento y la funcionalidad va enfocado un poco en que los profesionales de la salud y las personas que en algún momento tienen que ir a kinesiología sepan que ir al kinesiólogo no es solo cuando estoy lesionado, sino que puede ayudarme, por ejemplo, para las personas que son hipertensas, hacer ejercicio les hace increíble; las personas que tienen diabetes, hacer ejercicio les hace increíble, afirmó. Asimismo, indicó que el programa abordará temáticas como el reintegro deportivo tras una lesión, el manejo del dolor crónico, la rehabilitación en sobrevivientes de cáncer y la actualización en el área respiratoria, incorporando expositores nacionales que participarán de manera remota. Vamos a tener algunos médicos hablándonos acerca del dolor crónico y también algunos colegas, por ejemplo, que van a hablar sobre el dolor crónico en personas sobrevivientes de cáncer... El espectro de información es bastante amplio. Las jornadas también han ido mutando en base a las necesidades que vamos notando que tenemos en la región, sostuvo. En ese contexto, Ramírez valoró la posibilidad de contar con especialistas nacionales sin que los profesionales locales deban trasladarse fuera de la región. Es bien sabido que para nosotros es complejo poder acceder quizás a capacitaciones... Entonces poder tener profesionales, por ejemplo, este año, al igual que el año pasado, algunos colegas y médicos de forma remota, que son referentes a nivel nacional, es una gran oportunidad para los profesionales de acá. Campaña de invierno y prevención Durante la conversación también abordó el escenario respiratorio propio de la temporada invernal, recordando la importancia de mantener medidas preventivas para disminuir los contagios. Aprovechando esta instancia, la importancia, por ejemplo, de la ventilación, la importancia del lavado de manos, de no, si estoy enfermo, concurrir a lugares que están con mucha gente o, si vengo recién saliendo de un cuadro respiratorio, tampoco acudir a esos lugares porque mis defensas probablemente todavía no están en un 100% y es más probable que me vuelva a resfriar. Un paciente más informado La profesional también destacó que el acceso a la información ha permitido que los pacientes participen de manera más activa en sus tratamientos, aunque recalcó la importancia de contar con orientación profesional para utilizar correctamente implementos o técnicas que muchas veces se popularizan en redes sociales. A mí me encanta porque siento que las personas hoy día están más empoderadas... Pero que puedan tener ese asesoramiento por parte de un profesional experto... Yo siento que el paciente empoderado o la persona empoderada en sus tratamientos tienden a ser mucho más efectivos. Porque sabe qué es lo que tiene que hacer y es mucho más metódico. En esa línea, recordó que incluso elementos de uso cotidiano, como bolsas de hielo o guateros, pueden provocar lesiones si no se utilizan correctamente. Nos ha pasado varias veces que los pacientes llegan quemados porque no ocuparon alguna capa protectora para ese guatero encima de la piel... El hielo nunca se aplica directo sobre la piel, siempre en una toalla, porque el hielo también quema. La funcionalidad como objetivo Otro de los aspectos abordados fue el creciente énfasis de la kinesiología en la funcionalidad y en adaptar cada tratamiento a las actividades cotidianas de los pacientes. Es muy importante nunca perder el foco de cuál es la realidad y la funcionalidad de la persona. De pronto no necesitamos tanto implemento o no es que tengamos que ir al gimnasio para hacer cosas, sino que pueden ser cosas que están en la casa: un kilo de arroz, un kilo de porotos, una botella de agua rellena con arena... de forma que no implique un gasto extra el que esa persona se pueda preocupar de su salud.
El médico cirujano de RedSalud Magallanes conversó esta mañana en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones sobre la evolución de la cirugía de obesidad, el rol del acompañamiento posterior a las intervenciones y la necesidad de que los pacientes opten por centros que cuenten con equipos especializados y estándares de calidad. Durante la entrevista, el Dr. Jorge Cárcamo explicó que el tratamiento de la obesidad ha experimentado una importante evolución durante las últimas décadas, pasando de un enfoque principalmente quirúrgico a un modelo integral que contempla distintas áreas profesionales y un seguimiento prolongado. El especialista señaló que comenzó a realizar cirugía de obesidad en Punta Arenas en 2007 y que actualmente RedSalud forma parte de una red nacional que permite abordar las distintas etapas asociadas al tratamiento de la obesidad. En ese contexto, Cárcamo puso especial énfasis en la necesidad de que los pacientes sean evaluados y acompañados por un equipo multidisciplinario, tanto antes como después de una eventual intervención quirúrgica. “El tratamiento médico y el tratamiento quirúrgico en sus diversas etapas, es decir, la evaluación preoperatoria, la cirugía, lo ideal en el mismo centro y que el seguimiento de ese enfermo en el tiempo sea realizado, claro, por un equipo multidisciplinario”, explicó. El médico también hizo un llamado a los pacientes a tener especial cuidado con la información que encuentran en internet y, particularmente, en redes sociales, donde aseguró que existe una gran cantidad de contenidos que no necesariamente cuentan con respaldo científico. “La verdad que la información que se entrega ahí es muy mala. Es terrible, la verdad, la manera que se entrega, los consejos que se dan a los enfermos no tienen nada que ver con la evidencia científica, con la información médica disponible”, afirmó. Por ello, recomendó que quienes estén considerando un tratamiento médico o quirúrgico para la obesidad recurran a centros establecidos y profesionales capacitados para resolver sus dudas y determinar cuál es la alternativa más adecuada para cada paciente. El desafío del seguimiento Uno de los principales puntos abordados durante la conversación fue la importancia de mantener la adherencia al tratamiento después de una cirugía bariátrica. Cárcamo sostuvo que el procedimiento debe entenderse como parte de un proceso que requiere cambios de hábitos y acompañamiento durante un período prolongado. Según explicó, la experiencia clínica muestra que una parte importante de los pacientes deja de asistir a sus controles durante el primer año posterior a la intervención. “Aproximadamente de 10 pacientes, de 10 personas que uno opera, yo diría que completan el tratamiento del año menos de la mitad. Menos de la mitad. Cinco llegan a sus controles del primer año postoperatorio y otros cinco simplemente se pierden en el camino”, señaló. Para el especialista, esta situación puede afectar los resultados a largo plazo, ya que el éxito de una cirugía bariátrica no debería medirse exclusivamente por la cantidad de kilos que logra perder una persona. “Al decir exitoso no me refiero a que el enfermo baje de peso. No necesariamente. Me refiero a que modifique sus hábitos y que esa modificación de hábitos vaya asociada a una solución de sus enfermedades asociadas. Diabetes, hipertensión, alteraciones de las grasas de la sangre, hígado graso, etcétera”, explicó. En esa línea, Cárcamo recalcó que tanto el paciente como las instituciones tienen responsabilidades dentro del proceso. Mientras el paciente debe mantener su compromiso y adherencia a las indicaciones, los centros de salud deben proporcionar las condiciones y profesionales necesarios para acompañar adecuadamente cada etapa. Acreditación de centros Durante la entrevista también se abordó el programa ARCO, iniciativa de acreditación impulsada por la Sociedad Chilena de Cirugía Bariátrica y Metabólica, cuyo objetivo es contribuir al mejoramiento de la calidad en este tipo de procedimientos, mediante la evaluación de centros, profesionales y resultados. Cárcamo explicó que el sistema busca entregar mayores garantías respecto de la preparación de los equipos y de la capacidad de los establecimientos para enfrentar eventuales complicaciones. “No quiere decir que necesariamente si uno se va a operar en un centro acreditado no va a tener ninguna complicación. No. Lo que quiere decir es que los profesionales que lo atiendan tienen la capacitación necesaria para atenderlo y que si se presenta alguna complicación en algún momento de la evolución, el centro cuenta con todos los elementos necesarios para poder diagnosticar y tratar esa complicación”, precisó. El médico destacó que RedSalud Magallanes, en Punta Arenas, se encuentra entre los centros de la red que cuentan con esta acreditación, junto con establecimientos ubicados en otras zonas del país. Mayor acceso mediante Bono PAD Otro de los factores analizados fue el acceso a este tipo de intervenciones. Cárcamo destacó el papel que ha cumplido el Bono PAD, especialmente para pacientes Fonasa, al permitir acceder a cirugías con un costo conocido y fijo. El especialista indicó que durante 2025 se realizaron en Chile, según estimaciones mencionadas durante la entrevista, entre 25 mil y 30 mil cirugías bariátricas, y que una proporción importante correspondió a pacientes Fonasa. En cuanto al perfil de quienes recurren a estos procedimientos, señaló que, pese al aumento de las intervenciones, las características generales de los pacientes no han cambiado significativamente durante los últimos años, predominando mujeres adultas jóvenes o de mediana edad. Finalmente, el Dr. Jorge Cárcamo invitó a las personas que tengan una indicación médica o inquietudes respecto de la cirugía bariátrica a buscar orientación profesional y acceder a una evaluación integral antes de tomar una decisión. El especialista explicó que RedSalud Magallanes cuenta con una enfermera coordinadora, Pamela Salazar, quien puede entregar información inicial y orientar a los pacientes hacia el cirujano y posteriormente al equipo multidisciplinario encargado de realizar el estudio previo a la cirugía.
La importancia de contar con un acompañamiento profesional y personalizado para modificar los hábitos alimentarios, los desafíos asociados a la obesidad, la preparación y seguimiento de pacientes sometidos a cirugía bariátrica y la influencia de las redes sociales en las decisiones alimentarias fueron algunos de los temas abordados esta mañana en el programa Buenos Días Región, de Polar Comunicaciones. En conversación con el espacio radial, Marioly Salazar, nutricionista de RedSalud Magallanes, explicó el trabajo que desarrolla junto al equipo multidisciplinario del Programa de Obesidad, instancia que reúne a profesionales de distintas áreas para acompañar a los pacientes durante las diferentes etapas de su proceso. La profesional detalló que el programa cuenta con médicos, cirujanos, psicólogos, kinesiólogos y nutricionistas, incluyendo profesionales destinados tanto a población adulta como infantojuvenil. “ El programa obesidad es un equipo multidisciplinario que cuenta con médicos, cirujanos, psicólogos, kinesiólogos, nutriólogas y también con cuatro nutricionistas ”, explicó Salazar, agregando que además existen prestaciones de nutrición disponibles fuera del programa de obesidad, tanto para pacientes Fonasa de libre elección como para personas afiliadas a Isapre. Preparación y seguimiento en cirugía bariátrica Uno de los principales ámbitos de trabajo de las nutricionistas dentro del Programa de Obesidad corresponde al acompañamiento de pacientes que se preparan para una cirugía bariátrica. Salazar explicó que el objetivo de la intervención nutricional previa no responde solamente a la necesidad de bajar de peso, sino también a disminuir los riesgos asociados al procedimiento quirúrgico. “ Aumentan las consultas nutricionales al aumentar el IMC, ya que la idea es que haya un cambio de hábitos previos a la cirugía para disminuir los riesgos. También que haya una pérdida de peso más que por un tema estético, sino por disminuir los riesgos de la cirugía bariátrica ”, señaló. En ese contexto, detalló que uno de los objetivos es disminuir el volumen hepático y la inflamación, permitiendo mejores condiciones para la intervención quirúrgica. “ Se busca que disminuya el volumen hepático para disminuir la inflamación y así disminuyan los riesgos en la cirugía. El cirujano pueda tener un mejor campo quirúrgico y también la duración de la cirugía ”, explicó. La especialista indicó que, en pacientes con obesidad más severa, particularmente quienes presentan un IMC superior a 50, se busca intensificar la preparación y aumentar los controles nutricionales antes de la intervención. Posteriormente, el acompañamiento continúa durante el período de recuperación. En el caso de pacientes que acceden mediante Bono PAD, Salazar explicó que se contemplan controles nutricionales posteriores a la cirugía, considerando que la alimentación debe avanzar progresivamente. “ El paciente tiene que pasar por una transición alimentaria. Primero se parte con un régimen líquido, luego con un régimen papilla y después ya a un régimen blando liviano y se van incluyendo alimentos paulatinamente según la tolerancia al paciente ”, indicó. No todo lo que aparece en redes sociales es recomendable Otro de los aspectos abordados durante la entrevista fue la creciente influencia de TikTok, Instagram y otras plataformas digitales en las decisiones alimentarias de los pacientes. La nutricionista relató que, particularmente en el período posterior a una cirugía bariátrica, es frecuente que las personas consulten por recetas, productos y recomendaciones que encuentran en redes sociales o grupos de pacientes. “ Hay muchas dudas porque igual está en un tremendo cambio de vida. Nosotras los acompañamos durante todo el proceso ”, comentó. En ese sentido, hizo hincapié en la necesidad de consultar antes de incorporar productos o preparaciones que se encuentran en internet, debido a que una recomendación que puede haber funcionado para otra persona no necesariamente es adecuada para todos. “ No siempre porque esta persona operada lo hizo, es lo correcto ”, advirtió. Una de las tendencias que también llegó a la conversación fue el auge de los productos que destacan su contenido de proteínas. Barras, yogures, galletas y otros alimentos han incorporado el concepto “protein” como parte de su estrategia de marketing, situación frente a la cual la especialista llamó a revisar con atención la información nutricional. “ El primer año la idea es que el paciente bariátrico no consuma azúcar añadida, entonces siempre se les insta a que estén viendo los ingredientes de los productos o que envíen fotos ”, explicó. La profesional también destacó que no basta con fijarse en la publicidad frontal de un producto, sino que resulta fundamental revisar sus ingredientes y tabla nutricional. La obesidad como una enfermedad multifactorial Para Salazar, el abordaje de la obesidad requiere superar la idea de que se trata simplemente de una consecuencia de comer demasiado o de una falta de voluntad individual. “ La obesidad es una enfermedad crónica y es multifactorial, no es algo individual que la persona que esté comiendo más, sino que tiene múltiples factores ”, sostuvo. Entre ellos mencionó elementos relacionados con el entorno y las políticas públicas, como la existencia de áreas verdes, parques y espacios adecuados para desarrollar actividad física. La especialista agregó que estas condiciones adquieren una relevancia particular en regiones como Magallanes, donde las características climáticas pueden dificultar la realización de actividad física al aire libre durante buena parte del año. “ Hay que tener estrategias, no tan solo a nivel de salud, sino multisectorial para poder combatir esta enfermedad ”, afirmó. Más que una dieta: un plan de alimentación individualizado Durante la entrevista, Salazar también cuestionó la idea tradicional de que acudir a un nutricionista significa recibir una lista rígida de alimentos prohibidos y permitidos. Según explicó, el trabajo comienza desde la primera evaluación, instancia en la que se recopilan antecedentes médicos, medicamentos, suplementos, hábitos alimentarios y características del entorno familiar del paciente. “ Más que una dieta es como un plan de alimentación y este plan de alimentación tiene que ser individualizado, dependiendo obviamente de las características del paciente ”, señaló. La profesional enfatizó que la alimentación debe contemplar los distintos macronutrientes y que el objetivo no necesariamente debe ser eliminar determinados alimentos. “ No tratar de eliminar alimentos, sino productos, ya: productos ultraprocesados, las bebidas, las frituras, los embutidos, por ejemplo. Y, en el caso de los carbohidratos, que son como bien satanizados, cuidar las porciones y ver la calidad, también las formas de prepararlos y a qué hora los consumimos ”, explicó. También recalcó que cada persona tiene una realidad distinta, especialmente quienes trabajan en turnos diurnos o nocturnos, por lo que las recomendaciones deben adaptarse a las características y rutinas de cada paciente. La particularidad de la alimentación en Magallanes Otro de los puntos destacados durante la conversación fue la denominada “dieta magallánica” y la influencia de factores culturales y climáticos sobre la alimentación de la población regional. Salazar reconoció que en la zona sur existe una presencia importante de patrones alimentarios asociados a un mayor consumo de carbohidratos, situación que también puede relacionarse con tradiciones familiares y culturales. “ En la zona sur de nuestro país ya se nota como que por el tema, puede ser climático, cultural, ya que hay una gran parte de personas que tienen cultura de Chiloé. Entonces la alimentación está más cargada como por los carbohidratos más simples ”, explicó. A ello se suman dificultades relacionadas con la disponibilidad y calidad de frutas y verduras, además de eventuales problemas de abastecimiento que pueden afectar la oferta de determinados productos en la región. Frente a ello, la nutricionista planteó la necesidad de buscar alternativas que permitan mantener una alimentación equilibrada pese a las condiciones particulares de Magallanes. El seguimiento no termina con la cirugía La especialista también hizo hincapié en que la cirugía bariátrica no debe entenderse como el término del proceso, sino como parte de un cambio de hábitos que requiere continuidad. “ Si bien la cirugía bariátrica tiene resultados rápidos, no significa que esto pueda volver, o sea, que la obesidad pueda volver a aparecer o que ciertas enfermedades como la diabetes o hipertensión desaparezcan. No quedan como dormidas, entonces es un proceso de cambio de hábitos ”, afirmó. En este sentido, explicó que el seguimiento del equipo multidisciplinario resulta fundamental durante el primer año y que también es recomendable mantener controles posteriores, especialmente para detectar señales de alerta como una eventual recuperación de peso o complicaciones derivadas de una alimentación inadecuada. La profesional destacó además la importancia del acompañamiento psicológico, considerando que los cambios físicos posteriores a una cirugía pueden generar nuevas inquietudes y desafíos emocionales para los pacientes. Un llamado a consultar sin temor Finalmente, Marioly Salazar extendió una invitación a quienes quieran comenzar un proceso de cambio en sus hábitos alimentarios, poniendo especial énfasis en superar el temor o los prejuicios que algunas personas pueden tener al momento de acudir a una consulta nutricional. “ Nunca es tarde para empezar, ya para empezar a quitar como el estigma de que la nutricionista los va a retar. Cierto, obviamente hay excepciones, pero en nuestro caso los vamos a recibir con los brazos abiertos y para poder ayudarlos en lo que necesitan ”, expresó. La nutricionista valoró especialmente el impacto que puede generar el acompañamiento profesional en los pacientes y sus familias, destacando que uno de los aspectos más gratificantes de su profesión es observar cambios sostenidos en la calidad de vida. “ Lo que más me gusta, más que un producto, algo, es como el cambio de vida en los pacientes ”, concluyó. La entrevista completa a Marioly Salazar, nutricionista de RedSalud Magallanes, fue emitida esta mañana en Buenos Días Región de Polar Comunicaciones.
Durante esta mañana, en el programa “Buenos Días Región” de Polar Comunicaciones, el kinesiólogo y académico de la Universidad de Magallanes, Pedro Quintana, abordó la evolución que ha experimentado la kinesiología y, particularmente, su incorporación al tratamiento integral de la obesidad y los procesos asociados a la cirugía bariátrica. Quintana, quien se encuentra a cargo del programa bariátrico de RedSalud Magallanes, explicó que la atención de pacientes con obesidad requiere actualmente una mirada que supere la intervención de un solo profesional, debido a la multiplicidad de factores que intervienen en esta enfermedad. “Es difícil pensar que un problema de salud va a ser integralmente resuelto por un solo profesional. Por lo tanto, la mejor posibilidad de manejo integral es a través de un equipo y ojalá transdisciplinario”, señaló. Según explicó, este modelo implica que los distintos profesionales que participan del tratamiento puedan complementar sus conocimientos y abordar al paciente desde diferentes dimensiones. En ese contexto, la kinesiología cumple un papel relacionado principalmente con la actividad física, el ejercicio, la capacidad funcional y el acondicionamiento del paciente. El especialista también destacó la evolución que ha tenido la disciplina durante las últimas décadas, pasando de estar fuertemente asociada a áreas como la traumatología y ortopedia a ampliar su campo de acción hacia especialidades como la rehabilitación cardiovascular, respiratoria y el manejo de enfermedades crónicas. La pandemia y el aumento del sedentarismo Durante la conversación, Quintana también se refirió a los efectos que dejó la pandemia de COVID-19 sobre los niveles de actividad física de la población. Recordó que el cierre temporal de distintos centros de atención y las restricciones de movilidad significaron que numerosas personas permanecieran durante largos períodos en sus hogares, reduciendo considerablemente sus niveles de movimiento. “Eso trajo un deterioro de la salud, que ya todavía estamos tratándolo. Esta falta de acceso a los medicamentos, como te decía, y que nos movemos menos, este sedentarismo, mucha gente reclamó subir mucho de peso durante la pandemia y no he podido bajar estos kilos”, explicó. Para el profesional, este escenario contribuyó a profundizar problemas que ya estaban presentes y que actualmente requieren respuestas desde distintas áreas de la salud. En ese sentido, sostuvo que el ejercicio no debe entenderse exclusivamente desde una perspectiva estética, sino como un componente directamente relacionado con la salud y el funcionamiento del organismo. “Hoy en día, ya hace alrededor de 30 años, se sabe que muchos de los componentes de la condición física están totalmente asociados a la salud y al bienestar”, afirmó. Entre ellos mencionó la capacidad aeróbica y la tolerancia al esfuerzo, factores que pueden entregar información relevante sobre la condición general de una persona. Más allá del número de la balanza Uno de los principales puntos abordados durante la entrevista fue la necesidad de superar la dependencia exclusiva del peso corporal o del Índice de Masa Corporal (IMC) para evaluar el estado de salud de una persona. Quintana explicó que dos personas pueden presentar exactamente el mismo peso, pero tener composiciones corporales completamente diferentes, por ejemplo, en cuanto a masa muscular y porcentaje de grasa. “Lo importante no es el peso, no es el número que aparece en la balanza, sino efectivamente de qué estamos hechos, cuánta grasita, cuánto músculo, cuántos minerales tenemos”, sostuvo. En ese contexto, destacó herramientas como la impedanciometría, que permite obtener información sobre distintos componentes de la composición corporal. También mencionó métodos antropométricos, como la medición de pliegues cutáneos, además de tecnologías más avanzadas que permiten determinar la distribución de masa muscular y grasa corporal. El kinesiólogo ejemplificó esta situación señalando que un deportista de alto rendimiento o un fisicoculturista puede presentar un IMC correspondiente a sobrepeso u obesidad debido a su elevada masa muscular, sin que aquello necesariamente implique una condición de salud deficiente. Por ello, planteó que la evaluación debe considerar un conjunto mucho más amplio de indicadores. “La obesidad es una enfermedad” Otro de los aspectos centrales de la conversación fue la necesidad de modificar la percepción social respecto de la obesidad. Quintana enfatizó que actualmente existe un mayor consenso en torno a entenderla como una enfermedad multifactorial y no simplemente como una consecuencia de una supuesta falta de voluntad. “Ya estamos claros con que la obesidad es una enfermedad. Y estamos también en estos tiempos con el tema de los estigmas, rompiendo estas barreras y estos mitos donde se le echa muchas veces la culpa a la persona de que no puede bajar de peso porque no quiere”, afirmó. En esa línea, explicó que existen múltiples factores involucrados, incluyendo aspectos genéticos, neurobiológicos, hormonales, conductuales, ambientales y sociales. “El enfoque debe ser multiprofesional”, recalcó. El especialista explicó además que el cerebro participa activamente en la regulación del peso corporal, recibiendo señales provenientes de distintos órganos y participando en mecanismos relacionados con la sensación de hambre, saciedad y metabolismo energético. Por ello, planteó que reducir el fenómeno a una simple ecuación entre comer menos y moverse más resulta insuficiente para comprender la complejidad de la enfermedad. El rol del kinesiólogo antes y después de la cirugía Respecto del programa bariátrico de RedSalud Magallanes, Quintana detalló que el tratamiento involucra a distintos profesionales y que el kinesiólogo participa en diferentes etapas del proceso. En los pacientes que reciben manejo médico, la actividad física constituye una herramienta para mejorar distintos parámetros cardiometabólicos y abordar comorbilidades asociadas a la obesidad. Cuando existe indicación quirúrgica, el kinesiólogo también participa en la evaluación de la capacidad funcional, cardiorrespiratoria y de fuerza del paciente. Esto cobra especial importancia debido a que muchas personas con obesidad presentan problemas musculoesqueléticos, como patologías de columna, artrosis o dificultades en rodillas y caderas. Además, explicó que algunos pacientes pueden realizar un proceso de prehabilitación, destinado a mejorar sus condiciones físicas antes de ingresar a pabellón. “Muchas veces se hacen en pacientes previo a la cirugía también, en algunos casos prehabilitaciones, es decir, que el paciente llegue con mejores condiciones a la cirugía, contribuimos a disminuir el riesgo, aumentando la capacidad cardiorrespiratoria”, detalló. El trabajo también considera condiciones respiratorias que pueden presentarse asociadas a la obesidad, como el síndrome de hipoventilación y la apnea obstructiva del sueño, además de otras patologías que requieren ser optimizadas antes de una intervención. Tras la cirugía, la labor continúa. El kinesiólogo participa en la evaluación del paciente durante el período postoperatorio inmediato y entrega indicaciones destinadas a favorecer una recuperación segura y progresiva. “Lo que queremos es que tal como ingresó, cierto, salga y mejor caminando autónomamente y que no tenga complicaciones”, explicó. Posteriormente, el acompañamiento se retoma durante las semanas siguientes, con énfasis en recuperar progresivamente la capacidad física y preparar al paciente para reincorporarse a la actividad física regular. La cirugía no es el final del proceso Uno de los mensajes centrales entregados por Quintana fue que la cirugía bariátrica debe entenderse como una herramienta dentro de un proceso mucho más amplio y no como el punto final del tratamiento. El profesional explicó que los pacientes suelen experimentar importantes descensos de peso y mejoras en distintas condiciones asociadas a la obesidad. Sin embargo, aquello no significa automáticamente que recuperen toda su capacidad funcional o que puedan retomar inmediatamente sus actividades habituales. “Pero no por bajar de peso voy a tener más fuerza, me voy a mover mejor y voy a tener necesariamente una mayor autonomía, mejor calidad de vida”, sostuvo. A ello se suma que una reducción rápida de peso puede implicar pérdida de masa magra, por lo que el ejercicio y el acondicionamiento físico adquieren especial importancia durante el período posterior a la intervención. “Esto es forever, digamos, es por siempre esto, no acaba”, enfatizó Quintana al referirse a la necesidad de mantener los cambios relacionados con la alimentación y la actividad física. El especialista sostuvo que, en este sentido, el éxito del proceso no depende únicamente de la intervención quirúrgica, sino también de la capacidad del paciente para incorporar y mantener nuevos hábitos de vida. “La cirugía no fracasa, todos los pacientes bajan de peso, andan bien, disminuyen mucho sus comorbilidades o remiten como la hipertensión, la diabetes; ya se mejoran muchos problemas musculoesqueléticos, dolores que traen nuestros pacientes”, explicó. Sin embargo, agregó que la mantención de esos resultados requiere continuidad en el tratamiento, particularmente mediante alimentación adecuada y ejercicio físico. Un llamado a informarse con profesionales Finalmente, Quintana destacó la importancia de que las personas que estén evaluando un tratamiento para la obesidad accedan a información proveniente de equipos especializados, considerando el volumen de contenidos y recomendaciones que circulan actualmente en redes sociales. En ese sentido, destacó que el programa bariátrico de RedSalud Magallanes cuenta con un equipo multidisciplinario y profesionales especializados, además de canales destinados a resolver las dudas de quienes estén considerando alternativas de tratamiento. El llamado se da en un contexto regional donde, según planteó durante la entrevista, Magallanes enfrenta importantes desafíos relacionados con el sobrepeso y la obesidad tanto en población adulta como infantil. Para el kinesiólogo, enfrentar esta realidad requiere precisamente ampliar la mirada y comprender que la salud no puede reducirse a un número en una balanza. La actividad física, la alimentación, la salud mental, la medicina y, cuando corresponde, la cirugía, forman parte de un proceso integral cuyo objetivo final no es solamente reducir kilos, sino mejorar la capacidad funcional, prevenir enfermedades y favorecer una mejor calidad de vida a largo plazo.
La evolución tecnológica de la traumatología, el acceso a procedimientos de alta complejidad en la Región de Magallanes y la importancia de una atención integral fueron algunos de los principales temas abordados por el traumatólogo de RedSalud, Dr. Pedro Ocampo, durante una entrevista concedida la mañana de este jueves al programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones. El especialista explicó que desde hace cinco años forma parte del equipo de traumatólogos que viaja periódicamente desde Santiago para atender pacientes en RedSalud Magallanes, iniciativa que ha permitido acercar tratamientos que anteriormente solo estaban disponibles en grandes centros asistenciales del país. En ese contexto, destacó el crecimiento que ha tenido la especialidad en la región gracias a la incorporación de técnicas quirúrgicas modernas. Lo primero que te quiero contar es que yo hago parte del grupo de viajeros de RedSalud que viajamos justamente desde hace cinco años a la región de Magallanes. Realmente estamos en RedSalud Magallanes ayudando tanto en patologías traumatológicas como otras. RedSalud ha hecho un buen esfuerzo para traernos a varios traumatólogos desde Santiago directamente. Actualmente venimos en el área de hombro, en el área de cadera y el área de rodilla. Asimismo, explicó que la incorporación de nuevas tecnologías ha significado un cambio importante en la forma de tratar distintas lesiones. La globalización nos ha permitido a muchos de nosotros no solamente perfeccionar nuestros tratamientos, sino también llevarlos a lugares tan apartados como la región de Magallanes. Desde hace cinco años traíamos lo último en tecnología y lo último a la Clínica Magallanes para que los pacientes de la región se puedan beneficiar de esto. Tratamientos de última tecnología, cirugía mínimamente invasiva, con lo último que se hace inclusive a nivel mundial. Desde ese momento nosotros llegamos y hemos realizado más de 600 procedimientos de cirugía mínimamente invasiva en cadera, rodilla y hombro principalmente. El médico detalló que uno de los principales beneficios de estas técnicas es la reducción del dolor postoperatorio y una recuperación considerablemente más rápida para los pacientes. Como ejemplo, mencionó la cirugía del manguito rotador, una de las intervenciones que realiza con mayor frecuencia en Punta Arenas. En la cirugía de manguito rotador, que es la que más desarrollo yo aquí en la región, hacemos tres incisiones de menos de un centímetro, entramos, limpiamos toda la parte del tendón y lo volvemos a pegar en su sitio, todo por camaritas de menos de un centímetro. Esto hace que sea mucho menos doloroso, que sea mucho más expedita la rehabilitación y que podamos tener mucho más rápido a los pacientes en sus actividades laborales, deportivas y demás. Durante la conversación también abordó cómo ha cambiado la relación entre médicos y pacientes gracias al acceso a la información y las nuevas tecnologías. Si bien valoró que hoy las personas lleguen mejor informadas a las consultas, advirtió que el desafío está en orientar correctamente esa información. El manejo de las redes sociales o la información en internet no está mal. Sin embargo, lo que también nos compete como traumatólogos es orientar ese tipo de información para que tenga la mejor calidad posible. Si uno quiere encontrar en internet puede encontrar cualquier cosa, pero la idea es orientar al paciente hacia información de alta calidad. La consulta y los canales de comunicación son fundamentales para poder orientar mucho más a estos pacientes. Respecto a las patologías más frecuentes en Magallanes, Ocampo indicó que existen diferencias según la edad y la actividad que desarrolla cada persona. En pacientes jóvenes predominan las lesiones deportivas relacionadas con disciplinas como fútbol, pádel, running y entrenamiento físico. En trabajadores son habituales las lesiones por movimientos repetitivos o labores sobre la cabeza, mientras que en adultos mayores cobran relevancia las enfermedades degenerativas como la artrosis. En este último punto aclaró que el desgaste articular forma parte del envejecimiento normal. La artrosis no es una enfermedad general, sino un estado normal del cuerpo, que es un envejecimiento del proceso degenerativo. Lo que se convierte en una enfermedad es cuando la artrosis duele. Todos tenemos algún grado de artrosis, pero cuando ya nos duele es cuando tenemos que pensar en hacer algún tipo de tratamiento. El traumatólogo también destacó que la recuperación de un paciente no depende exclusivamente de una cirugía, sino de un trabajo conjunto con distintas especialidades. Lo principal claramente es la parte de traumatología y kinesiología, que son los que vamos más de la mano. Sin embargo, la parte de nutrición también tiene una parte fundamental. Psicología o psiquiatría también tienen una parte fundamental, ya que el impacto realmente de la actividad física no solo es físico, sino también mental. Tener un paciente más sano mentalmente y más físicamente nos va a dejar un paciente más sano y con menos lesiones posibles. Añadió que la rehabilitación kinésica continúa siendo uno de los pilares fundamentales del tratamiento. La kinesiología es nuestra mano derecha, ya que el 90% de las lesiones, no solamente antes de algún tipo de intervención sino después de las cirugías, van a necesitar kinesiología. Muchas de estas, con solo cambiar las cargas o los ángulos de realización de los ejercicios, pueden mejorar la dolencia. Cuando uno hace la kinesiología completa logra muy buenos objetivos tanto en pacientes lesionados como en quienes recibieron algún tipo de intervención quirúrgica. Finalmente, el especialista invitó a la comunidad a consultar tempranamente frente a dolores persistentes o lesiones, evitando la automedicación o los tratamientos basados únicamente en recomendaciones obtenidas en internet. Lo ideal es que cuando tengan algún tipo de dolor, algún tipo de molestia o algo, se acerquen a profesionales calificados. Tenemos la parte de cadera, rodilla, hombro, pero además muchos más profesionales en la clínica. Realmente invitarlos a hacer actividad física y a que nos visiten en la clínica para poder ayudarlos en cualquier tipo de dolencia. Venimos mensualmente la mayoría de nosotros y estamos prestos a atenderlos.
Esta mañana, en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, la coordinadora de Kinesiología de RedSalud Magallanes, Carla Ramírez Iturra, dio a conocer los principales detalles de las III Jornadas de Actualización en Kinesiología, iniciativa organizada en conjunto con la carrera de Kinesiología de la Universidad de Magallanes, que se desarrollará los días 6 y 7 de agosto en el auditorio del CADI-UMAG. Durante la entrevista, la profesional destacó que estas jornadas buscan acercar conocimientos actualizados a los profesionales de la región y reforzar la importancia de una kinesiología basada en la evidencia científica, considerando las dificultades que muchas veces existen para acceder a capacitaciones fuera de Magallanes. Siento que es una instancia que nos permite como dar a conocer la importancia como el ejercicio físico, el movimiento y de la importancia también de que nosotros como kinesiólogos nos mantengamos siempre como actualizados y a la vanguardia de nuevos estudios, nuevas formas de hacer las cosas y que, a pesar de estar aquí en Magallanes, podemos tener estas oportunidades, señaló Ramírez. La coordinadora explicó que esta tercera versión ha evolucionado de acuerdo con las necesidades detectadas en la región. Mientras la primera edición estuvo enfocada en dar a conocer las distintas áreas de la profesión y la segunda en el trabajo interdisciplinario, este año el eje estará puesto en la energía, el movimiento y la funcionalidad. El foco de la energía, el movimiento y la funcionalidad va enfocado un poco en que los profesionales de la salud y las personas que en algún momento tienen que ir a kinesiología sepan que ir al kinesiólogo no es solo cuando estoy lesionado, sino que puede ayudarme, por ejemplo, para las personas que son hipertensas, hacer ejercicio les hace increíble; las personas que tienen diabetes, hacer ejercicio les hace increíble, afirmó. Asimismo, indicó que el programa abordará temáticas como el reintegro deportivo tras una lesión, el manejo del dolor crónico, la rehabilitación en sobrevivientes de cáncer y la actualización en el área respiratoria, incorporando expositores nacionales que participarán de manera remota. Vamos a tener algunos médicos hablándonos acerca del dolor crónico y también algunos colegas, por ejemplo, que van a hablar sobre el dolor crónico en personas sobrevivientes de cáncer... El espectro de información es bastante amplio. Las jornadas también han ido mutando en base a las necesidades que vamos notando que tenemos en la región, sostuvo. En ese contexto, Ramírez valoró la posibilidad de contar con especialistas nacionales sin que los profesionales locales deban trasladarse fuera de la región. Es bien sabido que para nosotros es complejo poder acceder quizás a capacitaciones... Entonces poder tener profesionales, por ejemplo, este año, al igual que el año pasado, algunos colegas y médicos de forma remota, que son referentes a nivel nacional, es una gran oportunidad para los profesionales de acá. Campaña de invierno y prevención Durante la conversación también abordó el escenario respiratorio propio de la temporada invernal, recordando la importancia de mantener medidas preventivas para disminuir los contagios. Aprovechando esta instancia, la importancia, por ejemplo, de la ventilación, la importancia del lavado de manos, de no, si estoy enfermo, concurrir a lugares que están con mucha gente o, si vengo recién saliendo de un cuadro respiratorio, tampoco acudir a esos lugares porque mis defensas probablemente todavía no están en un 100% y es más probable que me vuelva a resfriar. Un paciente más informado La profesional también destacó que el acceso a la información ha permitido que los pacientes participen de manera más activa en sus tratamientos, aunque recalcó la importancia de contar con orientación profesional para utilizar correctamente implementos o técnicas que muchas veces se popularizan en redes sociales. A mí me encanta porque siento que las personas hoy día están más empoderadas... Pero que puedan tener ese asesoramiento por parte de un profesional experto... Yo siento que el paciente empoderado o la persona empoderada en sus tratamientos tienden a ser mucho más efectivos. Porque sabe qué es lo que tiene que hacer y es mucho más metódico. En esa línea, recordó que incluso elementos de uso cotidiano, como bolsas de hielo o guateros, pueden provocar lesiones si no se utilizan correctamente. Nos ha pasado varias veces que los pacientes llegan quemados porque no ocuparon alguna capa protectora para ese guatero encima de la piel... El hielo nunca se aplica directo sobre la piel, siempre en una toalla, porque el hielo también quema. La funcionalidad como objetivo Otro de los aspectos abordados fue el creciente énfasis de la kinesiología en la funcionalidad y en adaptar cada tratamiento a las actividades cotidianas de los pacientes. Es muy importante nunca perder el foco de cuál es la realidad y la funcionalidad de la persona. De pronto no necesitamos tanto implemento o no es que tengamos que ir al gimnasio para hacer cosas, sino que pueden ser cosas que están en la casa: un kilo de arroz, un kilo de porotos, una botella de agua rellena con arena... de forma que no implique un gasto extra el que esa persona se pueda preocupar de su salud.