Esta mañana, en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, el Padre Marcos Buvinic Martinic conversó con la ciudadanía entregando un mensaje de reflexión, unidad y esperanza ante el inicio de un nuevo año, invitando a mirar este periodo no solo como un cambio de calendario, sino como una oportunidad profunda de evaluación personal, familiar y comunitaria. Durante su intervención, el sacerdote destacó que “ la dinámica social económica y familiar de las fiestas muchas veces opaca esta realidad fundamental de este acontecimiento que divide la historia, contamos la historia a partir del nacimiento de Jesucristo ”, subrayando el sentido histórico y espiritual que marca estas fechas, más allá de las celebraciones externas. En esa misma línea, planteó que “ el simple cambio de calendario no es más que un acontecimiento externo pero que sin embargo nos puede llevar a mirar muchas cosas, una buena ocasión para hacer un balance personal, familiar, como en todos los balances a veces habrá mucho que agradecer, mucho de tomar conciencia de cosas que no se hicieron bien o se hicieron mal ”, enfatizando que el cierre de un año y el inicio de otro deben asumirse como un tiempo propicio para la reflexión honesta. El Padre Marcos Buvinic recalcó que este proceso no solo implica buenos deseos, sino también responsabilidad individual, señalando que “ fin de año y el inicio de otro es una ocasión para agradecer y para las necesarias autocríticas y para los buenos propósitos ”. En ese contexto, advirtió que muchas veces las personas evitan estos aspectos más exigentes, indicando que “ agradecer, la autocrítica y a los propósitos a las cosas que hay que cambiar suelen ser las cosas a la que la gente suele hacerle el quite y por lo general concentrarse en los buenos deseos, los buenos deseos no producen nada y de la parte negativa se tiene a echar la culpa a otros ”. Finalmente, el mensaje estuvo marcado por un llamado a la unidad y a asumir el nuevo año con esperanza activa, entendida como un compromiso concreto por mejorar las relaciones personales, familiares y sociales, poniendo el acento en los cambios que dependen de cada persona para construir una comunidad más consciente y solidaria.
Esta mañana en el programa Buenos Días Región, de Polar Comunicaciones, el pastor evangélico David Paillán Coney conversó con la ciudadanía sobre el significado de la Navidad para la comunidad cristiana evangélica, enfatizando la importancia de rescatar su sentido espiritual por sobre las prácticas asociadas al consumismo. Durante la entrevista, el pastor señaló que para los cristianos evangélicos la Navidad tiene como eje central la figura de Jesucristo, afirmando que “la imagen la persona de Jesús, para nosotros eso es la base la importancia del asunto”. En ese contexto, explicó que el enfoque no está puesto en los aspectos materiales, sino en el mensaje que representa su nacimiento. Paillán fue enfático en señalar que el acto de regalar o compartir no es negativo en sí mismo, pero advirtió sobre los riesgos de perder el sentido original de la celebración, indicando que “no es malo regalar no es malo compartir el problema está en el afán del consumismo en el cumplir expectativas”. Agregó que muchas veces la presión social termina desvirtuando el verdadero propósito de estas fechas. En esa línea, reflexionó sobre la crianza y las expectativas que se transmiten a las nuevas generaciones, citando que “Pilar Sordo dice que somos la generación que dice -le voy a dar a mi hijo todo lo que no tuve en la infancia-”, lo que, a su juicio, contribuye a reforzar una mirada material de la Navidad. Finalmente, el pastor hizo un llamado a profundizar en el significado espiritual de esta celebración, señalando que “alrededor del nacimiento de jesus hay muchos mitos lo que tenemos que buscar es la esencia de lo que significa la navidad, para nosotros los cristianos el nacimiento de nuestro señor jesucristo”, invitando a la comunidad a vivir estas fechas desde la fe, la reflexión y el compartir genuino.
Esta mañana en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, el Obispo de la Diócesis de Punta Arenas, Oscar Blanco Martínez, conversó con la comunidad en el marco del 24 de diciembre, víspera del nacimiento del Niño Jesús, abordando el significado de la Navidad y las tradiciones propias de la Iglesia, junto con un mensaje de unión y esperanza para las fiestas de fin de año. Durante su intervención, el obispo realizó un llamado a la reflexión espiritual, invitando a la comunidad creyente a vivir estas fechas con sentido profundo, recordando el verdadero significado de esta celebración cristiana. En ese contexto, señaló que “no perder el verdadero sentido de la navidad” es fundamental, agregando que “es importante que los creyentos que los cristianos no perdamos el sentido de esta fiesta”. Asimismo, Oscar Blanco destacó dos pilares esenciales que, a su juicio, no pueden faltar en la celebración navideña, subrayando que “hay dos aspectos que no pueden faltar en navidad uno es la familia y lo segundo diria yo que no hay navidad sin austeridad, sin pobreza, los primeros que fueron a conocer a reconocer y a adorar al niño dios fueron los pobres, gente sencilla”. Finalmente, el Obispo de Punta Arenas reforzó su mensaje de esperanza y encuentro, invitando a la comunidad a vivir una Navidad marcada por la sencillez, la solidaridad y el compartir en familia, valores que —según expresó— permiten mantener viva la esencia del nacimiento de Jesús más allá de lo material.
La actividad, organizada en el marco de la celebración de los 80 años de la entrega del Premio Nobel a la poeta chilena Gabriela Mistral, estuvo a cargo del Grupo Regional de Género de la Dirección Regional del Servicio del Patrimonio Cultural (Serpat), constituido en septiembre de 2024. Diseñada como un espacio de diálogo para profundizar en la obra, presencia y legado de Mistral desde la mirada de las diversidades sexo-genéricas, contó con la presencia de las destacadas profesionales del Serpat, Emma de Ramón y Yocelyn Valdebenito, quienes viajaron especialmente desde Santiago y estuvieron acompañadas por la escritora magallánica Rina Díaz. En su presentación, Emma de Ramón realizó una relectura de algunos poemas de las obras Ternura y Desolación, desde la mirada de una mujer lesbiana, explorando cómo la poeta escondió en su obra sus relaciones pasionales con otras mujeres. En tanto, Yocelyn Valdebenito abordó El costado más luminoso de nuestra historia: Laura y Gabriela en Magallanes, enfocándose en la relación de Laura Rodig con Mistral, y cómo la propia Rodig visibilizó este vínculo. Por su parte, Rina Díaz expuso Gabriela: pluralidad del ser, resaltando cómo la intimidad, el silencio y la rebeldía de Mistral se vuelven un gesto creativo y humano que amplía nuestra comprensión de la libertad y diversidad. A juicio del director regional del Serpat, Pablo Quercia, este encuentro cumplió plenamente con el objetivo de recorrer aspectos de la vida de Gabriela Mistral que no son tan conocidos, así como de propiciar un espacio de reflexión respecto de su relevancia como figura y referente para las diversidades sexuales en la actualidad.
Esta mañana, en el programa “Buenos Días Región” de Polar Comunicaciones, el Padre Bernardo Astudillo, párroco de la Iglesia Fátima, abordó el significado de dos fechas que invitan a la reflexión y al respeto entre las distintas expresiones de fe: el 31 de octubre, Día de las Iglesias Evangélicas y Protestantes, y el 1 de noviembre, Día de Todos los Santos, de origen cristiano. Durante la conversación, el sacerdote destacó la importancia de comprender que ambas conmemoraciones tienen una raíz espiritual que invita a mirar la vida y la trascendencia desde la fe. En ese sentido, recordó que el 1 de noviembre es una jornada en la que tradicionalmente las familias visitan capillas, iglesias y cementerios para rendir homenaje a sus seres queridos fallecidos. Asimismo, el párroco de Fátima subrayó que son días que nos llaman a detenernos, a reencontrarnos con la fe y la memoria, y a orar por aquellos que partieron antes que nosotros. Añadió que estas fechas deben ser vistas como una oportunidad para fortalecer el sentido de comunidad y respeto mutuo entre las distintas confesiones cristianas. El Padre Astudillo concluyó invitando a vivir estas jornadas con recogimiento, en un clima de unidad y esperanza, recordando que la fe es un puente que nos une más allá de nuestras diferencias.
Esta mañana, en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, el Padre Marcos Buvinic Martinic conversó con la ciudadanía entregando un mensaje de reflexión, unidad y esperanza ante el inicio de un nuevo año, invitando a mirar este periodo no solo como un cambio de calendario, sino como una oportunidad profunda de evaluación personal, familiar y comunitaria. Durante su intervención, el sacerdote destacó que “ la dinámica social económica y familiar de las fiestas muchas veces opaca esta realidad fundamental de este acontecimiento que divide la historia, contamos la historia a partir del nacimiento de Jesucristo ”, subrayando el sentido histórico y espiritual que marca estas fechas, más allá de las celebraciones externas. En esa misma línea, planteó que “ el simple cambio de calendario no es más que un acontecimiento externo pero que sin embargo nos puede llevar a mirar muchas cosas, una buena ocasión para hacer un balance personal, familiar, como en todos los balances a veces habrá mucho que agradecer, mucho de tomar conciencia de cosas que no se hicieron bien o se hicieron mal ”, enfatizando que el cierre de un año y el inicio de otro deben asumirse como un tiempo propicio para la reflexión honesta. El Padre Marcos Buvinic recalcó que este proceso no solo implica buenos deseos, sino también responsabilidad individual, señalando que “ fin de año y el inicio de otro es una ocasión para agradecer y para las necesarias autocríticas y para los buenos propósitos ”. En ese contexto, advirtió que muchas veces las personas evitan estos aspectos más exigentes, indicando que “ agradecer, la autocrítica y a los propósitos a las cosas que hay que cambiar suelen ser las cosas a la que la gente suele hacerle el quite y por lo general concentrarse en los buenos deseos, los buenos deseos no producen nada y de la parte negativa se tiene a echar la culpa a otros ”. Finalmente, el mensaje estuvo marcado por un llamado a la unidad y a asumir el nuevo año con esperanza activa, entendida como un compromiso concreto por mejorar las relaciones personales, familiares y sociales, poniendo el acento en los cambios que dependen de cada persona para construir una comunidad más consciente y solidaria.
Esta mañana en el programa Buenos Días Región, de Polar Comunicaciones, el pastor evangélico David Paillán Coney conversó con la ciudadanía sobre el significado de la Navidad para la comunidad cristiana evangélica, enfatizando la importancia de rescatar su sentido espiritual por sobre las prácticas asociadas al consumismo. Durante la entrevista, el pastor señaló que para los cristianos evangélicos la Navidad tiene como eje central la figura de Jesucristo, afirmando que “la imagen la persona de Jesús, para nosotros eso es la base la importancia del asunto”. En ese contexto, explicó que el enfoque no está puesto en los aspectos materiales, sino en el mensaje que representa su nacimiento. Paillán fue enfático en señalar que el acto de regalar o compartir no es negativo en sí mismo, pero advirtió sobre los riesgos de perder el sentido original de la celebración, indicando que “no es malo regalar no es malo compartir el problema está en el afán del consumismo en el cumplir expectativas”. Agregó que muchas veces la presión social termina desvirtuando el verdadero propósito de estas fechas. En esa línea, reflexionó sobre la crianza y las expectativas que se transmiten a las nuevas generaciones, citando que “Pilar Sordo dice que somos la generación que dice -le voy a dar a mi hijo todo lo que no tuve en la infancia-”, lo que, a su juicio, contribuye a reforzar una mirada material de la Navidad. Finalmente, el pastor hizo un llamado a profundizar en el significado espiritual de esta celebración, señalando que “alrededor del nacimiento de jesus hay muchos mitos lo que tenemos que buscar es la esencia de lo que significa la navidad, para nosotros los cristianos el nacimiento de nuestro señor jesucristo”, invitando a la comunidad a vivir estas fechas desde la fe, la reflexión y el compartir genuino.
Esta mañana en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, el Obispo de la Diócesis de Punta Arenas, Oscar Blanco Martínez, conversó con la comunidad en el marco del 24 de diciembre, víspera del nacimiento del Niño Jesús, abordando el significado de la Navidad y las tradiciones propias de la Iglesia, junto con un mensaje de unión y esperanza para las fiestas de fin de año. Durante su intervención, el obispo realizó un llamado a la reflexión espiritual, invitando a la comunidad creyente a vivir estas fechas con sentido profundo, recordando el verdadero significado de esta celebración cristiana. En ese contexto, señaló que “no perder el verdadero sentido de la navidad” es fundamental, agregando que “es importante que los creyentos que los cristianos no perdamos el sentido de esta fiesta”. Asimismo, Oscar Blanco destacó dos pilares esenciales que, a su juicio, no pueden faltar en la celebración navideña, subrayando que “hay dos aspectos que no pueden faltar en navidad uno es la familia y lo segundo diria yo que no hay navidad sin austeridad, sin pobreza, los primeros que fueron a conocer a reconocer y a adorar al niño dios fueron los pobres, gente sencilla”. Finalmente, el Obispo de Punta Arenas reforzó su mensaje de esperanza y encuentro, invitando a la comunidad a vivir una Navidad marcada por la sencillez, la solidaridad y el compartir en familia, valores que —según expresó— permiten mantener viva la esencia del nacimiento de Jesús más allá de lo material.
La actividad, organizada en el marco de la celebración de los 80 años de la entrega del Premio Nobel a la poeta chilena Gabriela Mistral, estuvo a cargo del Grupo Regional de Género de la Dirección Regional del Servicio del Patrimonio Cultural (Serpat), constituido en septiembre de 2024. Diseñada como un espacio de diálogo para profundizar en la obra, presencia y legado de Mistral desde la mirada de las diversidades sexo-genéricas, contó con la presencia de las destacadas profesionales del Serpat, Emma de Ramón y Yocelyn Valdebenito, quienes viajaron especialmente desde Santiago y estuvieron acompañadas por la escritora magallánica Rina Díaz. En su presentación, Emma de Ramón realizó una relectura de algunos poemas de las obras Ternura y Desolación, desde la mirada de una mujer lesbiana, explorando cómo la poeta escondió en su obra sus relaciones pasionales con otras mujeres. En tanto, Yocelyn Valdebenito abordó El costado más luminoso de nuestra historia: Laura y Gabriela en Magallanes, enfocándose en la relación de Laura Rodig con Mistral, y cómo la propia Rodig visibilizó este vínculo. Por su parte, Rina Díaz expuso Gabriela: pluralidad del ser, resaltando cómo la intimidad, el silencio y la rebeldía de Mistral se vuelven un gesto creativo y humano que amplía nuestra comprensión de la libertad y diversidad. A juicio del director regional del Serpat, Pablo Quercia, este encuentro cumplió plenamente con el objetivo de recorrer aspectos de la vida de Gabriela Mistral que no son tan conocidos, así como de propiciar un espacio de reflexión respecto de su relevancia como figura y referente para las diversidades sexuales en la actualidad.
Esta mañana, en el programa “Buenos Días Región” de Polar Comunicaciones, el Padre Bernardo Astudillo, párroco de la Iglesia Fátima, abordó el significado de dos fechas que invitan a la reflexión y al respeto entre las distintas expresiones de fe: el 31 de octubre, Día de las Iglesias Evangélicas y Protestantes, y el 1 de noviembre, Día de Todos los Santos, de origen cristiano. Durante la conversación, el sacerdote destacó la importancia de comprender que ambas conmemoraciones tienen una raíz espiritual que invita a mirar la vida y la trascendencia desde la fe. En ese sentido, recordó que el 1 de noviembre es una jornada en la que tradicionalmente las familias visitan capillas, iglesias y cementerios para rendir homenaje a sus seres queridos fallecidos. Asimismo, el párroco de Fátima subrayó que son días que nos llaman a detenernos, a reencontrarnos con la fe y la memoria, y a orar por aquellos que partieron antes que nosotros. Añadió que estas fechas deben ser vistas como una oportunidad para fortalecer el sentido de comunidad y respeto mutuo entre las distintas confesiones cristianas. El Padre Astudillo concluyó invitando a vivir estas jornadas con recogimiento, en un clima de unidad y esperanza, recordando que la fe es un puente que nos une más allá de nuestras diferencias.