Los magallánicos Camila Quinteros, de Punta Arenas, y Archie Sepúlveda, de Porvenir, obtuvieron este fin de semana el primer y segundo lugar, respectivamente, en la categoría Intermediate Woolhandling del Cneifio Corwen Shears, prestigioso campeonato internacional de esquila y acondicionamiento de lana realizado en Gales. En la final, Quinteros se quedó con el primer puesto, mientras que Sepúlveda alcanzó la segunda ubicación, completando el podio junto a una competidora local. Con 37 años de trayectoria, el Cneifio Corwen Shears es considerado uno de los campeonatos de esquila y acondicionamiento de lana más importantes del Reino Unido. El evento reúne durante dos jornadas a más de 200 competidores provenientes de distintos países y convoca a más de 1.500 espectadores, consolidándose como una de las principales vitrinas del circuito británico. En la final, los competidores trabajaron con vellones de ovejas Welsh Mountain, una de las razas ovinas más representativas de las zonas montañosas de Gales. La evaluación consideró aspectos técnicos como la correcta separación de la lana no vellón —entrepierna, lana de cola, eliminación de manchas de orina, segundos cortes de cancha y de mesa, además de la presencia de lana negra o piel—, junto con el correcto lanzamiento y amarre del vellón, el posicionamiento de la barriga y la limpieza final del puesto de trabajo, todo ello asistiendo simultáneamente a dos esquiladores. Desde 2025, el Cneifio Corwen Shears ha contado con la participación de competidores chilenos tanto en las categorías de esquila como de acondicionamiento de lana. Esta presencia refleja una realidad cada vez más habitual: cada temporada, numerosos esquiladores y acondicionadores de lana del país viajan al Reino Unido, Irlanda y otros destinos para incorporarse a las zafras del hemisferio norte, encontrando no solo una importante oportunidad laboral, sino también la posibilidad de participar en algunos de los campeonatos más prestigiosos del circuito internacional.
Convertir una pasión de infancia en una carrera profesional al más alto nivel del automovilismo mundial es el objetivo que persigue Felipe Canales Martínez, ingeniero civil mecánico de Punta Arenas, quien fue aceptado en el programa MSc in Motorsport Engineering de Oxford Brookes University, en Reino Unido, y actualmente desarrolla una campaña para reunir apoyo que le permita concretar el viaje y cursar el postgrado. El joven fue entrevistado la mañana de este miércoles en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, donde relató cómo nació su interés por la ingeniería y la Fórmula 1, además del camino que ha recorrido para acceder a una de las especializaciones más reconocidas en el ámbito del deporte motor. Canales explicó que su vínculo con el automovilismo comenzó desde muy pequeño, siguiendo las competencias de Fórmula 1 por televisión, pasión que con los años terminó orientando su desarrollo profesional. Yo creo que viene de la infancia... cuando veía las carreras de Fórmula 1 en televisión desde pequeño. Y de ahí, yo creo que fue una pasión que siempre tuve. En especial en 2017, cuando empecé a ver más la Fórmula 1, en este caso que empecé a seguirla de una manera más obsesiva, por así decirlo. Sin embargo, reconoció que durante gran parte de su formación universitaria veía muy distante la posibilidad de trabajar en esa industria. Entré a estudiar Ingeniería Civil Mecánica en 2019, pero pensando en trabajar en energías renovables en ese tiempo, no con el enfoque en la Fórmula 1, ni nada de eso porque lo veía demasiado lejano. Ahora, terminando la carrera en 2024, viendo a qué dedicarme como a nivel profesional, recuerdo que salió un video en YouTube de un ingeniero mexicano que había llegado a la Fórmula 1 y dije: 'entonces quizás no es tan lejano'. Tras investigar las alternativas de especialización existentes, identificó a Oxford Brookes University como una de las instituciones con mayores posibilidades de inserción laboral en el automovilismo profesional, debido a su ubicación estratégica en el Reino Unido. Vi que habían dos postgrados, en la Universidad de Cranfield y en Oxford Brookes. Creo que las que tenía más posibilidades eran las de Reino Unido, porque hay ocho de los once equipos alrededor de donde está la universidad. Están a menos de una hora y media ocho de los once equipos de la Fórmula 1. El proceso de postulación comenzó a inicios de este año y contempló la preparación de antecedentes académicos, cartas de presentación y certificaciones de inglés, además de asesorías impartidas por exingenieros de equipos de Fórmula 1. Tomé un curso intensivo de inglés y después un curso enfocado solamente en rendir el IELTS. También realicé cursos con exingenieros de Fórmula 1 que hacían asesorías para preparar el currículum y la carta de presentación. Actualmente, el principal desafío es reunir los recursos necesarios para viajar y cursar el programa, luego de que las alternativas de financiamiento que esperaba no estuvieran disponibles. Habían varias becas... el tema de las Becas Chile pegó duro, porque era lo que tenía planeado. Hice una investigación bastante exhaustiva respecto a qué becas habían disponibles y al ver que realmente había muy pocas, nació esta alternativa. Más allá del objetivo personal de ingresar a la industria del automovilismo, Canales afirmó que su intención es que la experiencia tenga un impacto posterior en Chile, compartiendo los conocimientos adquiridos con estudiantes, profesionales y empresas. Lo que estoy proponiendo es tener una vuelta de mano para Chile o para las empresas que busquen apoyar la idea. Hay un montón de enseñanzas que pueden venir dadas por la experiencia en trabajar en automovilismo. Esa es la idea: hacer el postgrado, adquirir experiencia y esa experiencia traerla de vuelta como aprendizaje, ya sea para empresas, personas que quieran seguir ese camino o para otros ingenieros chilenos. Agregó que disciplinas como la Fórmula 1 desarrollan tecnologías que posteriormente encuentran aplicaciones en distintos sectores industriales. Todos estamos viendo hacia este tema de la inteligencia artificial, del Big Data y del mantenimiento predictivo. Está claramente relacionado y esa experiencia puede aportar mucho también a la industria. Dentro de sus proyecciones también contempla realizar charlas, cursos y actividades de divulgación, aprovechando tanto instancias presenciales como plataformas digitales. La idea es justamente aprovechar de difundir al respecto. Más que interesado después en volver a realizar cursos y charlas, y aprovechar la tecnología que facilita mucho las cosas. Quienes deseen conocer más sobre su iniciativa o colaborar con este proyecto pueden encontrarlo en Instagram bajo la cuenta @canales_efe1, plataforma donde comparte los avances de su campaña y responde directamente a quienes se han interesado en apoyarlo.
El comandante en jefe de la Fuerza Aérea de Chile (FACh), general del aire Hugo Rodríguez González, sostuvo una reunión con el embajador del Reino Unido en Chile, David William Concar, instancia en la que se abordaron temas estratégicos con especial énfasis en la Antártica. Durante la audiencia, realizada en la Comandancia en Jefe de la institución, ambas autoridades analizaron el rol que cumplen Chile y el Reino Unido en el continente blanco, destacando la importancia de la cooperación internacional para su protección, investigación y presencia en la zona. El encuentro también permitió revisar materias vinculadas a la defensa y el desarrollo espacial, áreas en las que ambos países mantienen vínculos de colaboración. En este contexto, se relevó la necesidad de fortalecer el trabajo conjunto frente a los desafíos que presenta la Antártica. El embajador Concar, quien asumió funciones en marzo de este año, cuenta con experiencia en representación diplomática en distintos países y organismos internacionales. Su participación reciente en la FIDAE 2026 también permitió destacar la relación entre la Royal Air Force y la FACh. La reunión se enmarca en una agenda de cooperación bilateral que considera a la Antártica como un espacio clave, tanto por su valor estratégico como por su relevancia científica y ambiental.
Hugo es un “milagro” para sus padres. Porque vino al mundo a pesar que su madre nació sin útero. La donación de este órgano femenino por parte de una mujer que había fallecido permitió el excepcional embarazo convirtiéndose en el primer bebé nacido en estas circunstancias en Reino Unido y el tercero en Europa. En el mundo se han dado cerca de una treintena de nacimientos en estas mismas circunstancias. Grace Bell, mujer en la treintena, nació con el síndrome de Mayer-Rokitansky-Küster-Hauser, una enfermedad que provoca tener un útero subdesarrollado o directamente no tenerlo. Bell nació sin este órgano muscular imprescindible para poder gestar un bebé. Siempre le habían dicho que no podría quedarse embarazada. Y por eso califica la llegada de su hijo Hugo como un “milagro”. El bebé nació en el hospital Queen Charlotte's and Chelsea de Londres en diciembre de 2025, un año después que su madre optara a la donación del útero de una mujer que había fallecido. Tras el trasplante, empezó un proceso de fertilidad que concluyó en la gestación y nacimiento de Hugo, que vino al mundo con poco más de tres kilogramos de peso. El hito médico, del que únicamente hay dos precedentes más en Europa, se produjo gracias a la generosidad de una mujer donante. El útero se implantó en Grace Bell, pero cuatro personas más se beneficiaron de la donación de sus órganos. Por eso Bell ha confesado que no hay día en que no recuerde el altruista acto de la fallecida y sus padres. “Su amabilidad y generosidad hacia una completa desconocida es la razón por la que he podido cumplir mi sueño: ser madre”, apunta Bell en unas declaraciones recogidas por la página web del hospital en la que se ha llevado a cabo todo el proceso. En el otro lado, la desolación de los padres de la mujer donante ha quedado un poco mitigada por el regalo de vida que el cuerpo de su hija ha concedido a Bell y a otros receptores. “Ha brindado a otras familias el preciado regalo del tiempo, la esperanza, la sanación y ahora la vida”, han declarado. “Nos sentimos enormemente orgullosos del legado que deja”. Porque esta herencia de “compasión, valentía y amor” continua impactando en vidas a pesar de que la mujer ya no está. Bell, la madre de Hugo ha querido hacer llegar a la familia de la donante un mensaje de agradecimiento superlativo: “Espero que sepan que mi hijo siempre recordará su increíble don y el milagro que lo trajo al mundo. Una parte de ella vivirá para siempre”. Padres de la mujer donante fallecida: Nos sentimos enormemente orgullosos del legado que deja Además de la generosidad de la donante y su familia, los padres de Hugo, Grace Bell y Steven Powell, se sienten tremendamente agradecidos por los profesionales que han permitido que la donación se hiciera efectiva. Y por eso, decidieron que su hijo llevara como segundo nombre Richard como un homenaje Richard Smith, al cirujano y director clínico de de la organización benéfica Womb Transplant UK que ha permitido ek trasplante. Grace Bell Receptora del útero y madre de Hugo: Espero que sepan que mi hijo siempre recordará su increible don y el milagro que lo trajo al mundo. Una parte de ella vivirá para siempre. El nacimiento de Hugo es el primero en el Reino Unido dentro de un programa que prevé hacer 10 trasplantes. Porque el trasplante de útero no es una donación rutinaria ni está cubierta por el registro de donantes de organos, aseguran desde el hospital londinense. A la madre le extraerán el útero cuando decida no tener más hijos. A diferencia de otros órganos, el útero que ha recibido Bell, no estará en su cuerpo para siempre. Cuando la pareja decida no tener más hijos, se lo extarerán para evitar que tenga que tomar medicamentos inmunodepresores el resto de su vida. Fuente: LaVanguardia.com
Los magallánicos Camila Quinteros, de Punta Arenas, y Archie Sepúlveda, de Porvenir, obtuvieron este fin de semana el primer y segundo lugar, respectivamente, en la categoría Intermediate Woolhandling del Cneifio Corwen Shears, prestigioso campeonato internacional de esquila y acondicionamiento de lana realizado en Gales. En la final, Quinteros se quedó con el primer puesto, mientras que Sepúlveda alcanzó la segunda ubicación, completando el podio junto a una competidora local. Con 37 años de trayectoria, el Cneifio Corwen Shears es considerado uno de los campeonatos de esquila y acondicionamiento de lana más importantes del Reino Unido. El evento reúne durante dos jornadas a más de 200 competidores provenientes de distintos países y convoca a más de 1.500 espectadores, consolidándose como una de las principales vitrinas del circuito británico. En la final, los competidores trabajaron con vellones de ovejas Welsh Mountain, una de las razas ovinas más representativas de las zonas montañosas de Gales. La evaluación consideró aspectos técnicos como la correcta separación de la lana no vellón —entrepierna, lana de cola, eliminación de manchas de orina, segundos cortes de cancha y de mesa, además de la presencia de lana negra o piel—, junto con el correcto lanzamiento y amarre del vellón, el posicionamiento de la barriga y la limpieza final del puesto de trabajo, todo ello asistiendo simultáneamente a dos esquiladores. Desde 2025, el Cneifio Corwen Shears ha contado con la participación de competidores chilenos tanto en las categorías de esquila como de acondicionamiento de lana. Esta presencia refleja una realidad cada vez más habitual: cada temporada, numerosos esquiladores y acondicionadores de lana del país viajan al Reino Unido, Irlanda y otros destinos para incorporarse a las zafras del hemisferio norte, encontrando no solo una importante oportunidad laboral, sino también la posibilidad de participar en algunos de los campeonatos más prestigiosos del circuito internacional.
Convertir una pasión de infancia en una carrera profesional al más alto nivel del automovilismo mundial es el objetivo que persigue Felipe Canales Martínez, ingeniero civil mecánico de Punta Arenas, quien fue aceptado en el programa MSc in Motorsport Engineering de Oxford Brookes University, en Reino Unido, y actualmente desarrolla una campaña para reunir apoyo que le permita concretar el viaje y cursar el postgrado. El joven fue entrevistado la mañana de este miércoles en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, donde relató cómo nació su interés por la ingeniería y la Fórmula 1, además del camino que ha recorrido para acceder a una de las especializaciones más reconocidas en el ámbito del deporte motor. Canales explicó que su vínculo con el automovilismo comenzó desde muy pequeño, siguiendo las competencias de Fórmula 1 por televisión, pasión que con los años terminó orientando su desarrollo profesional. Yo creo que viene de la infancia... cuando veía las carreras de Fórmula 1 en televisión desde pequeño. Y de ahí, yo creo que fue una pasión que siempre tuve. En especial en 2017, cuando empecé a ver más la Fórmula 1, en este caso que empecé a seguirla de una manera más obsesiva, por así decirlo. Sin embargo, reconoció que durante gran parte de su formación universitaria veía muy distante la posibilidad de trabajar en esa industria. Entré a estudiar Ingeniería Civil Mecánica en 2019, pero pensando en trabajar en energías renovables en ese tiempo, no con el enfoque en la Fórmula 1, ni nada de eso porque lo veía demasiado lejano. Ahora, terminando la carrera en 2024, viendo a qué dedicarme como a nivel profesional, recuerdo que salió un video en YouTube de un ingeniero mexicano que había llegado a la Fórmula 1 y dije: 'entonces quizás no es tan lejano'. Tras investigar las alternativas de especialización existentes, identificó a Oxford Brookes University como una de las instituciones con mayores posibilidades de inserción laboral en el automovilismo profesional, debido a su ubicación estratégica en el Reino Unido. Vi que habían dos postgrados, en la Universidad de Cranfield y en Oxford Brookes. Creo que las que tenía más posibilidades eran las de Reino Unido, porque hay ocho de los once equipos alrededor de donde está la universidad. Están a menos de una hora y media ocho de los once equipos de la Fórmula 1. El proceso de postulación comenzó a inicios de este año y contempló la preparación de antecedentes académicos, cartas de presentación y certificaciones de inglés, además de asesorías impartidas por exingenieros de equipos de Fórmula 1. Tomé un curso intensivo de inglés y después un curso enfocado solamente en rendir el IELTS. También realicé cursos con exingenieros de Fórmula 1 que hacían asesorías para preparar el currículum y la carta de presentación. Actualmente, el principal desafío es reunir los recursos necesarios para viajar y cursar el programa, luego de que las alternativas de financiamiento que esperaba no estuvieran disponibles. Habían varias becas... el tema de las Becas Chile pegó duro, porque era lo que tenía planeado. Hice una investigación bastante exhaustiva respecto a qué becas habían disponibles y al ver que realmente había muy pocas, nació esta alternativa. Más allá del objetivo personal de ingresar a la industria del automovilismo, Canales afirmó que su intención es que la experiencia tenga un impacto posterior en Chile, compartiendo los conocimientos adquiridos con estudiantes, profesionales y empresas. Lo que estoy proponiendo es tener una vuelta de mano para Chile o para las empresas que busquen apoyar la idea. Hay un montón de enseñanzas que pueden venir dadas por la experiencia en trabajar en automovilismo. Esa es la idea: hacer el postgrado, adquirir experiencia y esa experiencia traerla de vuelta como aprendizaje, ya sea para empresas, personas que quieran seguir ese camino o para otros ingenieros chilenos. Agregó que disciplinas como la Fórmula 1 desarrollan tecnologías que posteriormente encuentran aplicaciones en distintos sectores industriales. Todos estamos viendo hacia este tema de la inteligencia artificial, del Big Data y del mantenimiento predictivo. Está claramente relacionado y esa experiencia puede aportar mucho también a la industria. Dentro de sus proyecciones también contempla realizar charlas, cursos y actividades de divulgación, aprovechando tanto instancias presenciales como plataformas digitales. La idea es justamente aprovechar de difundir al respecto. Más que interesado después en volver a realizar cursos y charlas, y aprovechar la tecnología que facilita mucho las cosas. Quienes deseen conocer más sobre su iniciativa o colaborar con este proyecto pueden encontrarlo en Instagram bajo la cuenta @canales_efe1, plataforma donde comparte los avances de su campaña y responde directamente a quienes se han interesado en apoyarlo.
El comandante en jefe de la Fuerza Aérea de Chile (FACh), general del aire Hugo Rodríguez González, sostuvo una reunión con el embajador del Reino Unido en Chile, David William Concar, instancia en la que se abordaron temas estratégicos con especial énfasis en la Antártica. Durante la audiencia, realizada en la Comandancia en Jefe de la institución, ambas autoridades analizaron el rol que cumplen Chile y el Reino Unido en el continente blanco, destacando la importancia de la cooperación internacional para su protección, investigación y presencia en la zona. El encuentro también permitió revisar materias vinculadas a la defensa y el desarrollo espacial, áreas en las que ambos países mantienen vínculos de colaboración. En este contexto, se relevó la necesidad de fortalecer el trabajo conjunto frente a los desafíos que presenta la Antártica. El embajador Concar, quien asumió funciones en marzo de este año, cuenta con experiencia en representación diplomática en distintos países y organismos internacionales. Su participación reciente en la FIDAE 2026 también permitió destacar la relación entre la Royal Air Force y la FACh. La reunión se enmarca en una agenda de cooperación bilateral que considera a la Antártica como un espacio clave, tanto por su valor estratégico como por su relevancia científica y ambiental.
Hugo es un “milagro” para sus padres. Porque vino al mundo a pesar que su madre nació sin útero. La donación de este órgano femenino por parte de una mujer que había fallecido permitió el excepcional embarazo convirtiéndose en el primer bebé nacido en estas circunstancias en Reino Unido y el tercero en Europa. En el mundo se han dado cerca de una treintena de nacimientos en estas mismas circunstancias. Grace Bell, mujer en la treintena, nació con el síndrome de Mayer-Rokitansky-Küster-Hauser, una enfermedad que provoca tener un útero subdesarrollado o directamente no tenerlo. Bell nació sin este órgano muscular imprescindible para poder gestar un bebé. Siempre le habían dicho que no podría quedarse embarazada. Y por eso califica la llegada de su hijo Hugo como un “milagro”. El bebé nació en el hospital Queen Charlotte's and Chelsea de Londres en diciembre de 2025, un año después que su madre optara a la donación del útero de una mujer que había fallecido. Tras el trasplante, empezó un proceso de fertilidad que concluyó en la gestación y nacimiento de Hugo, que vino al mundo con poco más de tres kilogramos de peso. El hito médico, del que únicamente hay dos precedentes más en Europa, se produjo gracias a la generosidad de una mujer donante. El útero se implantó en Grace Bell, pero cuatro personas más se beneficiaron de la donación de sus órganos. Por eso Bell ha confesado que no hay día en que no recuerde el altruista acto de la fallecida y sus padres. “Su amabilidad y generosidad hacia una completa desconocida es la razón por la que he podido cumplir mi sueño: ser madre”, apunta Bell en unas declaraciones recogidas por la página web del hospital en la que se ha llevado a cabo todo el proceso. En el otro lado, la desolación de los padres de la mujer donante ha quedado un poco mitigada por el regalo de vida que el cuerpo de su hija ha concedido a Bell y a otros receptores. “Ha brindado a otras familias el preciado regalo del tiempo, la esperanza, la sanación y ahora la vida”, han declarado. “Nos sentimos enormemente orgullosos del legado que deja”. Porque esta herencia de “compasión, valentía y amor” continua impactando en vidas a pesar de que la mujer ya no está. Bell, la madre de Hugo ha querido hacer llegar a la familia de la donante un mensaje de agradecimiento superlativo: “Espero que sepan que mi hijo siempre recordará su increíble don y el milagro que lo trajo al mundo. Una parte de ella vivirá para siempre”. Padres de la mujer donante fallecida: Nos sentimos enormemente orgullosos del legado que deja Además de la generosidad de la donante y su familia, los padres de Hugo, Grace Bell y Steven Powell, se sienten tremendamente agradecidos por los profesionales que han permitido que la donación se hiciera efectiva. Y por eso, decidieron que su hijo llevara como segundo nombre Richard como un homenaje Richard Smith, al cirujano y director clínico de de la organización benéfica Womb Transplant UK que ha permitido ek trasplante. Grace Bell Receptora del útero y madre de Hugo: Espero que sepan que mi hijo siempre recordará su increible don y el milagro que lo trajo al mundo. Una parte de ella vivirá para siempre. El nacimiento de Hugo es el primero en el Reino Unido dentro de un programa que prevé hacer 10 trasplantes. Porque el trasplante de útero no es una donación rutinaria ni está cubierta por el registro de donantes de organos, aseguran desde el hospital londinense. A la madre le extraerán el útero cuando decida no tener más hijos. A diferencia de otros órganos, el útero que ha recibido Bell, no estará en su cuerpo para siempre. Cuando la pareja decida no tener más hijos, se lo extarerán para evitar que tenga que tomar medicamentos inmunodepresores el resto de su vida. Fuente: LaVanguardia.com