La Municipalidad de Punta Arenas ingresó un nuevo oficio al Gobierno Regional de Magallanes solicitando la transferencia o un comodato de 20 años por partes del terreno ubicado en el sector de Leñadura, destinado al futuro relleno sanitario y colindante con el actual Vertedero Municipal. En el oficio, la Municipalidad solicita al Gobierno Regional iniciar formalmente el procedimiento administrativo para transferir el predio denominado Lote Uno A Uno B, actualmente de propiedad del Gore, con el objeto de destinarlo a la disposición de residuos domiciliarios. Hoy estamos llegando al límite y estamos invirtiendo mucho dinero en algo que tiene una solución conversada con medio ambiente y con salud. Lo que estamos pidiendo en este oficio es algo muy simple, que los terrenos adyacentes al vertedero, que son del Gore y que están a la espera desde hace cinco años que la consultora de un resultado parcial de este proyecto, es que nos entreguen unas hectáreas para continuar recibiendo la basura de todos los vecinos de Punta Arenas y de la provincia de Magallanes, señaló el alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich. Junto con lo anterior, Radonich afirmó que cada día que pasa es un día que perdemos. Pero lo más complicado no es solamente perder tiempo, sino también perder dinero. Y lo más importante de todo es que nuestra ciudad puede llegar a un colapso con la basura. No hay otro vertedero en nuestra provincia y por eso esperamos tener una respuesta positiva. Asimismo, el oficio argumenta que la gestión de residuos domiciliarios requiere certeza jurídica, planificación y decisiones oportunas, advirtiendo que no puede continuar indefinidamente ligada a un proyecto cuya continuidad técnica y administrativa permanece incierta. Según se expone en el documento, durante una reunión sostenida el pasado 22 de abril entre el municipio y el Gobierno Regional, el Gore manifestó su disposición a transferir el inmueble para que la Municipalidad opere el futuro relleno sanitario. Sin embargo, condicionó dicha transferencia al cierre del proceso administrativo relacionado con la consultoría actualmente en liquidación. Ante ello, el municipio planteó que el comodato aparece como una solución transitoria y jurídicamente viable para evitar que la paralización administrativa continúe retrasando decisiones consideradas esenciales para la comuna y la región. Finalmente, el jefe comunal subrayó que existen conversaciones con organismos técnicos y ambientales que respaldan la viabilidad de la medida. Es algo que vimos con Medio Ambiente y Salud, y no hay ningún problema legal para poder hacerlo, concluyó Radonich.
Tras una visita técnica realizada al vertedero municipal, el alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, reiteró la preocupación del municipio por la situación que enfrenta la disposición final de residuos en la comuna y la falta de avances concretos en la implementación de un relleno sanitario, proceso que depende del Gobierno Regional de Magallanes. La visita contó con la participación de concejales y representantes de distintos servicios públicos, entre ellos Salud, Subdere, Medio Ambiente y el propio Gobierno Regional. Según explicó el jefe comunal, la instancia permitió evidenciar responsabilidades pendientes y la ausencia de definiciones claras respecto a la conducción del proyecto. “Este es un problema que venimos advirtiendo desde hace muchos años. El proceso comenzó en 2017, pero los plazos no se cumplieron y nunca hubo claridad. Hoy estamos pagando las consecuencias de años perdidos”, afirmó Radonich. El alcalde precisó que, si bien el vertedero municipal no se encuentra colapsado, su vida útil es limitada y se acorta progresivamente debido a la falta de una solución definitiva. En ese contexto, cuestionó que recién ahora se señale que la municipalidad sería la encargada del relleno sanitario, pese a que esa definición fue solicitada desde el inicio del proceso. “Insistimos reiteradamente, porque este no es solo un tema ambiental, es un tema de operación de la ciudad y, muy importante, del bolsillo de los vecinos”, enfatizó. Radonich advirtió que, ante la inexistencia de un relleno sanitario, la única alternativa para extender el funcionamiento del vertedero son obras de alto costo, lo que podría impactar directamente en el cobro de los derechos de aseo. “Mientras más gasto tenga el sistema, más pagan los vecinos. Y eso no es justo”, sostuvo, apuntando a la necesidad de evitar que la comunidad asuma los costos de una falta de planificación de largo plazo. El jefe comunal fue crítico con la gestión regional de los últimos años, señalando que hubo promesas incumplidas y cambios constantes en los plazos. “Se nos decía que el proyecto funcionaba en 2022, después en 2024, luego en 2026, y hoy la realidad es que no pasó nada. Hubo falta de gestión, de visión y también de humildad para pedir apoyo técnico en un tema complejo”, indicó. Finalmente, Radonich recalcó que el municipio continuará insistiendo para que la solución no recaiga en la ciudadanía. “Lo que voy a pelear, en el buen sentido, es que los habitantes de Punta Arenas no paguen un peso más por una situación que no generaron. Existe una responsabilidad clara del Gobierno Regional en estos últimos siete años y la ciudad necesita una solución real, responsable y a corto plazo”, concluyó.
La Municipalidad de Punta Arenas ingresó un nuevo oficio al Gobierno Regional de Magallanes solicitando la transferencia o un comodato de 20 años por partes del terreno ubicado en el sector de Leñadura, destinado al futuro relleno sanitario y colindante con el actual Vertedero Municipal. En el oficio, la Municipalidad solicita al Gobierno Regional iniciar formalmente el procedimiento administrativo para transferir el predio denominado Lote Uno A Uno B, actualmente de propiedad del Gore, con el objeto de destinarlo a la disposición de residuos domiciliarios. Hoy estamos llegando al límite y estamos invirtiendo mucho dinero en algo que tiene una solución conversada con medio ambiente y con salud. Lo que estamos pidiendo en este oficio es algo muy simple, que los terrenos adyacentes al vertedero, que son del Gore y que están a la espera desde hace cinco años que la consultora de un resultado parcial de este proyecto, es que nos entreguen unas hectáreas para continuar recibiendo la basura de todos los vecinos de Punta Arenas y de la provincia de Magallanes, señaló el alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich. Junto con lo anterior, Radonich afirmó que cada día que pasa es un día que perdemos. Pero lo más complicado no es solamente perder tiempo, sino también perder dinero. Y lo más importante de todo es que nuestra ciudad puede llegar a un colapso con la basura. No hay otro vertedero en nuestra provincia y por eso esperamos tener una respuesta positiva. Asimismo, el oficio argumenta que la gestión de residuos domiciliarios requiere certeza jurídica, planificación y decisiones oportunas, advirtiendo que no puede continuar indefinidamente ligada a un proyecto cuya continuidad técnica y administrativa permanece incierta. Según se expone en el documento, durante una reunión sostenida el pasado 22 de abril entre el municipio y el Gobierno Regional, el Gore manifestó su disposición a transferir el inmueble para que la Municipalidad opere el futuro relleno sanitario. Sin embargo, condicionó dicha transferencia al cierre del proceso administrativo relacionado con la consultoría actualmente en liquidación. Ante ello, el municipio planteó que el comodato aparece como una solución transitoria y jurídicamente viable para evitar que la paralización administrativa continúe retrasando decisiones consideradas esenciales para la comuna y la región. Finalmente, el jefe comunal subrayó que existen conversaciones con organismos técnicos y ambientales que respaldan la viabilidad de la medida. Es algo que vimos con Medio Ambiente y Salud, y no hay ningún problema legal para poder hacerlo, concluyó Radonich.
Tras una visita técnica realizada al vertedero municipal, el alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, reiteró la preocupación del municipio por la situación que enfrenta la disposición final de residuos en la comuna y la falta de avances concretos en la implementación de un relleno sanitario, proceso que depende del Gobierno Regional de Magallanes. La visita contó con la participación de concejales y representantes de distintos servicios públicos, entre ellos Salud, Subdere, Medio Ambiente y el propio Gobierno Regional. Según explicó el jefe comunal, la instancia permitió evidenciar responsabilidades pendientes y la ausencia de definiciones claras respecto a la conducción del proyecto. “Este es un problema que venimos advirtiendo desde hace muchos años. El proceso comenzó en 2017, pero los plazos no se cumplieron y nunca hubo claridad. Hoy estamos pagando las consecuencias de años perdidos”, afirmó Radonich. El alcalde precisó que, si bien el vertedero municipal no se encuentra colapsado, su vida útil es limitada y se acorta progresivamente debido a la falta de una solución definitiva. En ese contexto, cuestionó que recién ahora se señale que la municipalidad sería la encargada del relleno sanitario, pese a que esa definición fue solicitada desde el inicio del proceso. “Insistimos reiteradamente, porque este no es solo un tema ambiental, es un tema de operación de la ciudad y, muy importante, del bolsillo de los vecinos”, enfatizó. Radonich advirtió que, ante la inexistencia de un relleno sanitario, la única alternativa para extender el funcionamiento del vertedero son obras de alto costo, lo que podría impactar directamente en el cobro de los derechos de aseo. “Mientras más gasto tenga el sistema, más pagan los vecinos. Y eso no es justo”, sostuvo, apuntando a la necesidad de evitar que la comunidad asuma los costos de una falta de planificación de largo plazo. El jefe comunal fue crítico con la gestión regional de los últimos años, señalando que hubo promesas incumplidas y cambios constantes en los plazos. “Se nos decía que el proyecto funcionaba en 2022, después en 2024, luego en 2026, y hoy la realidad es que no pasó nada. Hubo falta de gestión, de visión y también de humildad para pedir apoyo técnico en un tema complejo”, indicó. Finalmente, Radonich recalcó que el municipio continuará insistiendo para que la solución no recaiga en la ciudadanía. “Lo que voy a pelear, en el buen sentido, es que los habitantes de Punta Arenas no paguen un peso más por una situación que no generaron. Existe una responsabilidad clara del Gobierno Regional en estos últimos siete años y la ciudad necesita una solución real, responsable y a corto plazo”, concluyó.