Esta mañana, en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, Ricardo Hernández, coordinador de Política y Sociedad del Instituto Res Publica, conversó sobre el escenario político previo al cambio de mando, marcado por el quiebre del diálogo entre el gobierno saliente y la administración entrante, además de la gira final del Presidente Gabriel Boric. Durante la entrevista, Hernández sostuvo que “el cable a china es un caso muy puntual pero que tiene ribetes administrativos con problemas de que si retiro o no, si se firmo o no, ribetes internacionales con sanciones internacionales con retiro de visas de funcionarios de gobierno, sanción que hay que analizar, duras palabras de diplomáticos en Chile como las del embajador de EEUU”. En esa línea, agregó que “ahora salta la ultima polémica respecto a la política interna, en proceso de traspaso de mando”. El coordinador explicó que hasta hace pocos días el proceso se desarrollaba en términos relativamente normales. “hasta la semana pasada habían dos niveles de traspaso de mano tanto a nivel de ministros y a nivel de presidentes, se estaba llevando bastante bien pero hubo problemas a nivel ejecutivo, a nivel de proyectos como el tema del cable chino”, afirmó. Asimismo, planteó inquietudes respecto de eventuales decisiones administrativas en la etapa final del mandato. “podríamos mencionar el tema de los amarres de algunos funcionarios públicos, arreglando algunos concursos públicos o cargos que podrían no ser de la línea de confianza de la próxima administración”, señaló. La conversación se dio en un contexto de creciente tensión política, donde los cuestionamientos administrativos, diplomáticos y económicos han marcado la antesala del cambio de mando, generando debate sobre la transparencia del proceso y las condiciones en que asumirá la nueva administración.
El coordinador de Política y Sociedad del Instituto Res Pública, Ricardo Hernández, conversó con Esteban Vera Vásquez en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones para analizar la detención de Nicolás Maduro por parte Estados Unidos, ocurrida a principios de enero. El coordinador explicó que se trata de un hecho que ha generado amplio interés internacional y también nacional, considerando el impacto que la situación venezolana tiene para Chile, especialmente en materia de políticas migratorias. Hernández detalló que la operación impulsada por el gobierno de Donald Trump no se planteó como una invasión militar, sino como una detención por delitos ligados al narcotráfico. Esta estrategia, señaló, permitió a la administración estadounidense actuar sin una declaración formal de guerra ni la aprobación previa del Congreso, lo que abrió un debate sobre los límites del derecho internacional. Durante la conversación con Polar Comunicaciones, el coordinador destacó que, pese a las críticas iniciales, incluso sectores opositores dentro de Estados Unidos han moderado su postura, enfocándose más en evitar una eventual escalada del conflicto que en cuestionar la captura de Maduro. Asimismo, recalcó que el proceso judicial podría extenderse por varios años y que, por ahora, no existen señales concretas de una ocupación o intervención política directa en Venezuela. Por último, sostuvo que el caso venezolano aparece como un caso único, no comparable con intervenciones pasadas ya que no hay una intervención política ni apoyos concretos a un gobierno y que desarrollo de este caso será clave para entender el futuro de las relaciones internacionales.
Esta mañana, en el programa “Buenos Días Región” de Polar Comunicaciones, el Coordinador de Política y Sociedad del Instituto Res Publica, Ricardo Hernández, entregó un detallado análisis sobre el desempeño de las encuestas, la participación electoral récord y el fenómeno de los candidatos considerados “outsiders”. Hernández calificó el reciente proceso eleccionario como un escenario complejo para las consultoras nacionales. Según explicó, “fue un desafío importante para todas las encuestas en Chile”, debido al carácter de voto obligatorio y la inscripción automática que incorporó a “6 millones de personas que nunca votaron” al padrón, alcanzando una participación cercana a “13 millones de personas con votos válidamente emitidos”, lo que, afirmó, “es un desafío inmenso para las encuestas”. Respecto a las proyecciones previas a la elección, señaló que desde el Instituto Res Publica contaban con un radar electoral que promediaba diez encuestas distintas, donde “muchas concordaron en el primer y segundo lugar”. Sin embargo, reconoció que “la gran sorpresa para las encuestas fue la candidatura del 3er lugar, de Franco Parisi, donde el margen de error superó los 8 puntos”. Aunque algunas mediciones mostraron un leve aumento en su apoyo durante las últimas semanas, sostuvo que nunca se anticipó que alcanzara “un 3er lugar con 19%”. En su análisis sobre el fenómeno de los llamados “outsiders”, Hernández destacó que “este casi 20% que saca ahora Franco Parisi capitaliza el 100% de este voto que quiere algo distinto a la izquierda y derecha tradicional”, recordando que históricamente “siempre ha estado un 20% votando por candidatos que no representan este esquema tradicional”. El experto también se refirió al debate sobre la calidad y limitaciones de las encuestas, señalando que “hay encuestas muy serias, otras no tanto, otras donde se cuestiona las metodologías”, y apuntó que su principal problema actual es que tienden a centrarse en públicos altamente politizados: “ese público que contesta el teléfono o el formato por más de 5 o 10 minutos es un público politizado; lo mismo puede pasar con encuestas a través de formatos digitales”. Finalmente, analizó la composición del próximo Congreso. Si bien se proyectaba un mayor crecimiento de la derecha, afirmó que esas expectativas no se cumplieron del todo: “se pensó que iba a ser mayor el alcance de las derechas en ambas cámaras, si bien hay buenos resultados las expectativas jugaron en contra”, agregando que “creció el PDG, serán el partido bisagra”.
Esta mañana, en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, Ricardo Hernández, coordinador de Política y Sociedad del Instituto Res Publica, conversó sobre el escenario político previo al cambio de mando, marcado por el quiebre del diálogo entre el gobierno saliente y la administración entrante, además de la gira final del Presidente Gabriel Boric. Durante la entrevista, Hernández sostuvo que “el cable a china es un caso muy puntual pero que tiene ribetes administrativos con problemas de que si retiro o no, si se firmo o no, ribetes internacionales con sanciones internacionales con retiro de visas de funcionarios de gobierno, sanción que hay que analizar, duras palabras de diplomáticos en Chile como las del embajador de EEUU”. En esa línea, agregó que “ahora salta la ultima polémica respecto a la política interna, en proceso de traspaso de mando”. El coordinador explicó que hasta hace pocos días el proceso se desarrollaba en términos relativamente normales. “hasta la semana pasada habían dos niveles de traspaso de mano tanto a nivel de ministros y a nivel de presidentes, se estaba llevando bastante bien pero hubo problemas a nivel ejecutivo, a nivel de proyectos como el tema del cable chino”, afirmó. Asimismo, planteó inquietudes respecto de eventuales decisiones administrativas en la etapa final del mandato. “podríamos mencionar el tema de los amarres de algunos funcionarios públicos, arreglando algunos concursos públicos o cargos que podrían no ser de la línea de confianza de la próxima administración”, señaló. La conversación se dio en un contexto de creciente tensión política, donde los cuestionamientos administrativos, diplomáticos y económicos han marcado la antesala del cambio de mando, generando debate sobre la transparencia del proceso y las condiciones en que asumirá la nueva administración.
El coordinador de Política y Sociedad del Instituto Res Pública, Ricardo Hernández, conversó con Esteban Vera Vásquez en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones para analizar la detención de Nicolás Maduro por parte Estados Unidos, ocurrida a principios de enero. El coordinador explicó que se trata de un hecho que ha generado amplio interés internacional y también nacional, considerando el impacto que la situación venezolana tiene para Chile, especialmente en materia de políticas migratorias. Hernández detalló que la operación impulsada por el gobierno de Donald Trump no se planteó como una invasión militar, sino como una detención por delitos ligados al narcotráfico. Esta estrategia, señaló, permitió a la administración estadounidense actuar sin una declaración formal de guerra ni la aprobación previa del Congreso, lo que abrió un debate sobre los límites del derecho internacional. Durante la conversación con Polar Comunicaciones, el coordinador destacó que, pese a las críticas iniciales, incluso sectores opositores dentro de Estados Unidos han moderado su postura, enfocándose más en evitar una eventual escalada del conflicto que en cuestionar la captura de Maduro. Asimismo, recalcó que el proceso judicial podría extenderse por varios años y que, por ahora, no existen señales concretas de una ocupación o intervención política directa en Venezuela. Por último, sostuvo que el caso venezolano aparece como un caso único, no comparable con intervenciones pasadas ya que no hay una intervención política ni apoyos concretos a un gobierno y que desarrollo de este caso será clave para entender el futuro de las relaciones internacionales.
Esta mañana, en el programa “Buenos Días Región” de Polar Comunicaciones, el Coordinador de Política y Sociedad del Instituto Res Publica, Ricardo Hernández, entregó un detallado análisis sobre el desempeño de las encuestas, la participación electoral récord y el fenómeno de los candidatos considerados “outsiders”. Hernández calificó el reciente proceso eleccionario como un escenario complejo para las consultoras nacionales. Según explicó, “fue un desafío importante para todas las encuestas en Chile”, debido al carácter de voto obligatorio y la inscripción automática que incorporó a “6 millones de personas que nunca votaron” al padrón, alcanzando una participación cercana a “13 millones de personas con votos válidamente emitidos”, lo que, afirmó, “es un desafío inmenso para las encuestas”. Respecto a las proyecciones previas a la elección, señaló que desde el Instituto Res Publica contaban con un radar electoral que promediaba diez encuestas distintas, donde “muchas concordaron en el primer y segundo lugar”. Sin embargo, reconoció que “la gran sorpresa para las encuestas fue la candidatura del 3er lugar, de Franco Parisi, donde el margen de error superó los 8 puntos”. Aunque algunas mediciones mostraron un leve aumento en su apoyo durante las últimas semanas, sostuvo que nunca se anticipó que alcanzara “un 3er lugar con 19%”. En su análisis sobre el fenómeno de los llamados “outsiders”, Hernández destacó que “este casi 20% que saca ahora Franco Parisi capitaliza el 100% de este voto que quiere algo distinto a la izquierda y derecha tradicional”, recordando que históricamente “siempre ha estado un 20% votando por candidatos que no representan este esquema tradicional”. El experto también se refirió al debate sobre la calidad y limitaciones de las encuestas, señalando que “hay encuestas muy serias, otras no tanto, otras donde se cuestiona las metodologías”, y apuntó que su principal problema actual es que tienden a centrarse en públicos altamente politizados: “ese público que contesta el teléfono o el formato por más de 5 o 10 minutos es un público politizado; lo mismo puede pasar con encuestas a través de formatos digitales”. Finalmente, analizó la composición del próximo Congreso. Si bien se proyectaba un mayor crecimiento de la derecha, afirmó que esas expectativas no se cumplieron del todo: “se pensó que iba a ser mayor el alcance de las derechas en ambas cámaras, si bien hay buenos resultados las expectativas jugaron en contra”, agregando que “creció el PDG, serán el partido bisagra”.