En Puerto Williams se desarrolló una mesa de trabajo interinstitucional para abordar medidas preventivas y acciones destinadas a fortalecer la seguridad de la cuenca del río Róbalo. La instancia fue convocada por la Delegación Presidencial Provincial de la Antártica Chilena y Senapred, y reunió a autoridades regionales, provinciales y comunales, además de organismos técnicos. El encuentro contó con la participación del gobernador regional de Magallanes y de la Antártica Chilena, Jorge Flies; el delegado presidencial provincial de la Antártica Chilena, Rodolfo Moncada Salazar; y el alcalde de Cabo de Hornos, Patricio Fernández. También participaron representantes de Conaf, el Gobierno Regional y la Municipalidad de Cabo de Hornos. De manera telemática estuvieron presentes el seremi de Obras Públicas, Alejandro Marusic, y representantes de la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH), la Dirección General de Aguas (DGA) y Aguas Magallanes. Uno de los principales temas fue la situación de la bocatoma del río Róbalo, infraestructura utilizada para el abastecimiento de agua potable de Puerto Williams. En paralelo, la DOH desarrolla estudios sobre el comportamiento de las cuencas de los ríos Róbalo y Ukika, cuyos resultados permitirán evaluar medidas de prevención y mitigación, incluyendo eventuales intervenciones en el cauce ante situaciones que puedan afectar el funcionamiento de la bocatoma. Durante la jornada también se revisaron proyectos destinados a reforzar la infraestructura sanitaria de Puerto Williams, entre ellos la construcción de una nueva planta de agua potable. El Gobierno Regional informó avances para la futura habilitación de un nuevo estanque de Aguas Magallanes, mientras equipos de Bienes Nacionales trabajan en la delimitación de terrenos necesarios para la nueva planta. Senapred, en tanto, señaló que los antecedentes que entregue la DOH permitirán fortalecer el monitoreo y la toma de decisiones ante eventuales emergencias.
Un trabajo técnico y participativo para conocer el comportamiento de las cuencas de los ríos Ukika y Róbalo desarrolla en Puerto Williams la Dirección Regional de Obras Hidráulicas (DOH), iniciativa que fue abordada durante una reunión entre representantes del organismo, el delegado presidencial provincial de la Antártica Chilena, Rodolfo Moncada Salazar, y Senapred. El estudio contempló recorridos en terreno y encuentros con integrantes de la comunidad, además de la recopilación de antecedentes técnicos y ambientales, con el propósito de contar con información actualizada sobre estos sistemas fluviales y sus posibles zonas de riesgo. El delegado Moncada destacó el trabajo desarrollado por la DOH y la importancia de avanzar en medidas preventivas, especialmente considerando los antecedentes registrados durante el desborde del río Róbalo en 2024, que provocó un corte general de agua potable. Hay que conocer la cuenca, hay que conocer el río y su comportamiento histórico. Lo importante es estar preparados y precavidos, para que podamos realizar las intervenciones que sean necesarias de tal forma de evitar cualquier posible peligro o incidente que pudiera generar un riesgo para la comunidad, sobre todo en el abastecimiento de agua potable de la comuna, manifestó. Por su parte, el director regional de Obras Hidráulicas, Jorge Martinic García, explicó que la evaluación permitirá fortalecer la información disponible para la gestión territorial y la prevención de emergencias. Este estudio representa una herramienta fundamental para comprender con mayor precisión el comportamiento de los ríos Ukika y Róbalo, incorporando antecedentes técnicos, ambientales y también el conocimiento de la comunidad local. Nuestro objetivo es contar con información actualizada que nos permita identificar zonas de riesgo, fortalecer la gestión territorial y aportar a la prevención y manejo de emergencias en la comuna de Cabo de Hornos, señaló. En tanto, la encargada de Senapred en la Provincia Antártica Chilena, Catalina Epull, valoró los antecedentes que aportará este trabajo para fortalecer el monitoreo y la toma de decisiones preventivas. Nos nos permiten contar con mayores antecedentes para la toma de decisiones oportunas y realizar un mejor monitoreo de forma preventiva, para saber qué nos podría afectar y también mantener resguardada la infraestructura crítica de la comunidad, indicó. La representante de Senapred agregó que las recomendaciones que surjan del estudio también pueden contribuir a proyectar futuras medidas de mitigación, incluyendo eventuales soluciones de carácter ingenieril frente a factores que puedan aumentar el riesgo de desbordes, como la presencia de castoreras. El trabajo de la DOH se suma a otras acciones que se han desarrollado durante las últimas semanas en materia de seguridad hídrica y abastecimiento de agua potable en Puerto Williams. Entre ellas, se encuentra el recorrido realizado por la Delegación Presidencial Provincial de la Antártica Chilena junto a Senapred y Conaf por la cuenca del río Róbalo, además de las acciones impulsadas por la Seremi de Bienes Nacionales y Aguas Magallanes para evaluar terrenos que eventualmente puedan albergar futuras instalaciones de agua potable. En este último ámbito, se han desarrollado levantamientos topográficos y aéreos en sectores próximos a la actual bocatoma, con el propósito de disponer de antecedentes y así evaluar alternativas de emplazamiento para una futura infraestructura de almacenamiento y tratamiento de agua potable. Son las primeras líneas de acción en esta materia que sabemos que la comunidad está demandando y que las organizaciones han estado poniendo también sobre la mesa. Con esto se sientan las bases de lo que a futuro esperamos sean las nuevas instalaciones de agua potable en Puerto Williams, afirmó el delegado Rodolfo Moncada Salazar. La iniciativa de una nueva planta de agua potable forma parte de las materias consideradas en el Plan de Desarrollo de Zonas Extremas, impulsado por el Gobierno junto al Gobierno Regional, en un horizonte de planificación de 10 años.
Con el propósito de anticipar posibles emergencias y fortalecer la protección de una zona clave para la comunidad, equipos de la Delegación Presidencial Provincial de la Antártica Chilena, Senapred y Conaf, realizaron un despliegue preventivo en la cuenca del río Róbalo, afluente que abastece de agua potable a Puerto Williams. Desde tempranas horas del día, en medio de condiciones invernales, con temperaturas bajo cero y la superficie del bosque subantártico y turberas cubiertas de nieve, el personal realizó una caminata de 3 horas y 30 minutos para llegar hasta la laguna Róbalo, localizada a unos 4 kilómetros desde el inicio del sendero, donde se ubica la bocatoma de agua. Tanto en la ida como en el retorno de este recorrido, que totalizó 6 horas y 40 minutos, el delegado presidencial provincial de la Antártica Chilena, Rodolfo Moncada Salazar, pudo verificar en terreno y con el conocimiento técnico de los servicios públicos participantes, todas las variables de riesgo, como las castoreras, combustibles que pudieran generar incendios forestales, desbordes del río, estado del sendero, condiciones del terreno, entre otras. La máxima autoridad provincial agradeció la invitación de Senapred y Conaf en este despliegue preventivo. Lo importante es que cuidemos este entorno. Vivimos en un lugar muy privilegiado, pero también muy frágil. Pudimos ver el impacto de una especie invasora como el castor, que hace diques, corta los surcos de agua o inunda los bosques. Tenemos que ir viendo cómo lo podemos controlar para que no genere daño al entorno, al ecosistema, y tampoco pueda poner en riesgo algún incidente, como ocurrió el año 2024 con un desborde que afectó a la toma de agua para la población de Puerto Williams, manifestó. Además, el delegado Moncada recalcó que un despliegue en terreno durante esta época fortalece el trabajo anticipado frente a la temporada estival que se avecina. Sabemos que estas rutas, sobre todo en verano, son muy transitadas por turistas y personas de Puerto Williams. El llamado es a cuidarlas, a no realizar fogatas, a no exponernos a riesgos y a proteger entre todos el entorno en que vivimos y estos paisajes tan bonitos que tenemos en la provincia, puntualizó. Identificación de castoreras Por su parte, la encargada provincial de Senapred en Antártica Chilena, Catalina Epull Huaiquilaf, detalló que uno de los objetivos de esta salida a terreno surgió para identificar las diversas castoreras en la cuenca del río Róbalo. La principal afectación que provocan estos diques es que van tapando el normal curso de agua. Frente a posibles precipitaciones y un deshielo, esto puede provocar una especie de remoción en masa o también el posible desborde del río Róbalo, como ocurrió en mayo de 2024, dijo. La profesional mencionó que la identificación de estas represas generadas por castores permitirá evaluar su posible remoción. Presentaremos un plan de manejo para trabajar en ello y generar pequeñas obras de mitigación. Sabemos que el castor es una especie introducida que ya no podemos erradicar de raíz, pero sí podemos implementar obras de mitigación, sostuvo Epull, quien añadió que se planifica realizar despliegues similares en Valle Ukika Huertos Familiares y camino a Puerto Navarino, con el fin de diseñar un mapa de riesgo. Riesgos de incendios forestales En tanto, la encargada de Prevención de Incendios Forestales de Conaf Área Cabo de Hornos, Lorena Saavedra, explicó que el recorrido permitió conocer el estado de materiales vegetales, tanto vivos como muertos, que podrían alimentar un incendio forestal. Durante el trayecto, se registraron puntos donde se concentran caídas de árboles, con el fin de realizar simulaciones sobre cómo se comportaría un incendio forestal bajo diversas variables como las condiciones meteorológicas, el tipo de combustible, las pendientes, la exposición y el viento, las cuales permitirán una mejor preparación ante una eventual emergencia. El combustible muerto es parte de la dinámica natural de los bosques de Magallanes. Sin embargo, como es una ruta muy transitada, nos preocupa conocer el volumen de este material en caso de un incendio. Además, ésta es la cuenca que abastece de agua potable a Puerto Williams, por lo que un incendio forestal podría tener repercusiones en el flujo hídrico, ya que todo el material que se quema y queda en el suelo, o en el sotobosque, puede escurrir hacia la cuenca, explicó Saavedra. También es importante considerar que, en caso de un incendio forestal, nuestras brigadas tienen que desplazarse a lo largo del territorio. Por eso necesitamos conocer las condiciones de los senderos para que puedan movilizarse de manera libre y segura. Este levantamiento nos permite identificar que la ruta no se encuentra totalmente marcada, que existen sectores interrumpidos y que presenta zonas barrosas, especialmente en verano, lo que nos ayuda a adoptar las medidas de seguridad necesarias para nuestro equipo de trabajo, agregó la representante de Conaf. Por último, ante la temporada de senderismo que se avecina en los próximos meses, Saavedra recalcó que el llamado a quienes recorran estos senderos durante la temporada estival es a conocer previamente las rutas y las condiciones meteorológicas, utilizar ropa y calzado adecuados y recordar que está prohibido hacer fogatas en estos sectores. Si utilizan una cocinilla, deben seleccionar cuidadosamente el lugar, no instalarla cerca de la vegetación, usar un estabilizador para evitar que se caiga, preocuparse de que el viento no llegue directamente a la llama, supervisarla permanentemente y apagarla de manera correcta.
En Puerto Williams se desarrolló una mesa de trabajo interinstitucional para abordar medidas preventivas y acciones destinadas a fortalecer la seguridad de la cuenca del río Róbalo. La instancia fue convocada por la Delegación Presidencial Provincial de la Antártica Chilena y Senapred, y reunió a autoridades regionales, provinciales y comunales, además de organismos técnicos. El encuentro contó con la participación del gobernador regional de Magallanes y de la Antártica Chilena, Jorge Flies; el delegado presidencial provincial de la Antártica Chilena, Rodolfo Moncada Salazar; y el alcalde de Cabo de Hornos, Patricio Fernández. También participaron representantes de Conaf, el Gobierno Regional y la Municipalidad de Cabo de Hornos. De manera telemática estuvieron presentes el seremi de Obras Públicas, Alejandro Marusic, y representantes de la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH), la Dirección General de Aguas (DGA) y Aguas Magallanes. Uno de los principales temas fue la situación de la bocatoma del río Róbalo, infraestructura utilizada para el abastecimiento de agua potable de Puerto Williams. En paralelo, la DOH desarrolla estudios sobre el comportamiento de las cuencas de los ríos Róbalo y Ukika, cuyos resultados permitirán evaluar medidas de prevención y mitigación, incluyendo eventuales intervenciones en el cauce ante situaciones que puedan afectar el funcionamiento de la bocatoma. Durante la jornada también se revisaron proyectos destinados a reforzar la infraestructura sanitaria de Puerto Williams, entre ellos la construcción de una nueva planta de agua potable. El Gobierno Regional informó avances para la futura habilitación de un nuevo estanque de Aguas Magallanes, mientras equipos de Bienes Nacionales trabajan en la delimitación de terrenos necesarios para la nueva planta. Senapred, en tanto, señaló que los antecedentes que entregue la DOH permitirán fortalecer el monitoreo y la toma de decisiones ante eventuales emergencias.
Un trabajo técnico y participativo para conocer el comportamiento de las cuencas de los ríos Ukika y Róbalo desarrolla en Puerto Williams la Dirección Regional de Obras Hidráulicas (DOH), iniciativa que fue abordada durante una reunión entre representantes del organismo, el delegado presidencial provincial de la Antártica Chilena, Rodolfo Moncada Salazar, y Senapred. El estudio contempló recorridos en terreno y encuentros con integrantes de la comunidad, además de la recopilación de antecedentes técnicos y ambientales, con el propósito de contar con información actualizada sobre estos sistemas fluviales y sus posibles zonas de riesgo. El delegado Moncada destacó el trabajo desarrollado por la DOH y la importancia de avanzar en medidas preventivas, especialmente considerando los antecedentes registrados durante el desborde del río Róbalo en 2024, que provocó un corte general de agua potable. Hay que conocer la cuenca, hay que conocer el río y su comportamiento histórico. Lo importante es estar preparados y precavidos, para que podamos realizar las intervenciones que sean necesarias de tal forma de evitar cualquier posible peligro o incidente que pudiera generar un riesgo para la comunidad, sobre todo en el abastecimiento de agua potable de la comuna, manifestó. Por su parte, el director regional de Obras Hidráulicas, Jorge Martinic García, explicó que la evaluación permitirá fortalecer la información disponible para la gestión territorial y la prevención de emergencias. Este estudio representa una herramienta fundamental para comprender con mayor precisión el comportamiento de los ríos Ukika y Róbalo, incorporando antecedentes técnicos, ambientales y también el conocimiento de la comunidad local. Nuestro objetivo es contar con información actualizada que nos permita identificar zonas de riesgo, fortalecer la gestión territorial y aportar a la prevención y manejo de emergencias en la comuna de Cabo de Hornos, señaló. En tanto, la encargada de Senapred en la Provincia Antártica Chilena, Catalina Epull, valoró los antecedentes que aportará este trabajo para fortalecer el monitoreo y la toma de decisiones preventivas. Nos nos permiten contar con mayores antecedentes para la toma de decisiones oportunas y realizar un mejor monitoreo de forma preventiva, para saber qué nos podría afectar y también mantener resguardada la infraestructura crítica de la comunidad, indicó. La representante de Senapred agregó que las recomendaciones que surjan del estudio también pueden contribuir a proyectar futuras medidas de mitigación, incluyendo eventuales soluciones de carácter ingenieril frente a factores que puedan aumentar el riesgo de desbordes, como la presencia de castoreras. El trabajo de la DOH se suma a otras acciones que se han desarrollado durante las últimas semanas en materia de seguridad hídrica y abastecimiento de agua potable en Puerto Williams. Entre ellas, se encuentra el recorrido realizado por la Delegación Presidencial Provincial de la Antártica Chilena junto a Senapred y Conaf por la cuenca del río Róbalo, además de las acciones impulsadas por la Seremi de Bienes Nacionales y Aguas Magallanes para evaluar terrenos que eventualmente puedan albergar futuras instalaciones de agua potable. En este último ámbito, se han desarrollado levantamientos topográficos y aéreos en sectores próximos a la actual bocatoma, con el propósito de disponer de antecedentes y así evaluar alternativas de emplazamiento para una futura infraestructura de almacenamiento y tratamiento de agua potable. Son las primeras líneas de acción en esta materia que sabemos que la comunidad está demandando y que las organizaciones han estado poniendo también sobre la mesa. Con esto se sientan las bases de lo que a futuro esperamos sean las nuevas instalaciones de agua potable en Puerto Williams, afirmó el delegado Rodolfo Moncada Salazar. La iniciativa de una nueva planta de agua potable forma parte de las materias consideradas en el Plan de Desarrollo de Zonas Extremas, impulsado por el Gobierno junto al Gobierno Regional, en un horizonte de planificación de 10 años.
Con el propósito de anticipar posibles emergencias y fortalecer la protección de una zona clave para la comunidad, equipos de la Delegación Presidencial Provincial de la Antártica Chilena, Senapred y Conaf, realizaron un despliegue preventivo en la cuenca del río Róbalo, afluente que abastece de agua potable a Puerto Williams. Desde tempranas horas del día, en medio de condiciones invernales, con temperaturas bajo cero y la superficie del bosque subantártico y turberas cubiertas de nieve, el personal realizó una caminata de 3 horas y 30 minutos para llegar hasta la laguna Róbalo, localizada a unos 4 kilómetros desde el inicio del sendero, donde se ubica la bocatoma de agua. Tanto en la ida como en el retorno de este recorrido, que totalizó 6 horas y 40 minutos, el delegado presidencial provincial de la Antártica Chilena, Rodolfo Moncada Salazar, pudo verificar en terreno y con el conocimiento técnico de los servicios públicos participantes, todas las variables de riesgo, como las castoreras, combustibles que pudieran generar incendios forestales, desbordes del río, estado del sendero, condiciones del terreno, entre otras. La máxima autoridad provincial agradeció la invitación de Senapred y Conaf en este despliegue preventivo. Lo importante es que cuidemos este entorno. Vivimos en un lugar muy privilegiado, pero también muy frágil. Pudimos ver el impacto de una especie invasora como el castor, que hace diques, corta los surcos de agua o inunda los bosques. Tenemos que ir viendo cómo lo podemos controlar para que no genere daño al entorno, al ecosistema, y tampoco pueda poner en riesgo algún incidente, como ocurrió el año 2024 con un desborde que afectó a la toma de agua para la población de Puerto Williams, manifestó. Además, el delegado Moncada recalcó que un despliegue en terreno durante esta época fortalece el trabajo anticipado frente a la temporada estival que se avecina. Sabemos que estas rutas, sobre todo en verano, son muy transitadas por turistas y personas de Puerto Williams. El llamado es a cuidarlas, a no realizar fogatas, a no exponernos a riesgos y a proteger entre todos el entorno en que vivimos y estos paisajes tan bonitos que tenemos en la provincia, puntualizó. Identificación de castoreras Por su parte, la encargada provincial de Senapred en Antártica Chilena, Catalina Epull Huaiquilaf, detalló que uno de los objetivos de esta salida a terreno surgió para identificar las diversas castoreras en la cuenca del río Róbalo. La principal afectación que provocan estos diques es que van tapando el normal curso de agua. Frente a posibles precipitaciones y un deshielo, esto puede provocar una especie de remoción en masa o también el posible desborde del río Róbalo, como ocurrió en mayo de 2024, dijo. La profesional mencionó que la identificación de estas represas generadas por castores permitirá evaluar su posible remoción. Presentaremos un plan de manejo para trabajar en ello y generar pequeñas obras de mitigación. Sabemos que el castor es una especie introducida que ya no podemos erradicar de raíz, pero sí podemos implementar obras de mitigación, sostuvo Epull, quien añadió que se planifica realizar despliegues similares en Valle Ukika Huertos Familiares y camino a Puerto Navarino, con el fin de diseñar un mapa de riesgo. Riesgos de incendios forestales En tanto, la encargada de Prevención de Incendios Forestales de Conaf Área Cabo de Hornos, Lorena Saavedra, explicó que el recorrido permitió conocer el estado de materiales vegetales, tanto vivos como muertos, que podrían alimentar un incendio forestal. Durante el trayecto, se registraron puntos donde se concentran caídas de árboles, con el fin de realizar simulaciones sobre cómo se comportaría un incendio forestal bajo diversas variables como las condiciones meteorológicas, el tipo de combustible, las pendientes, la exposición y el viento, las cuales permitirán una mejor preparación ante una eventual emergencia. El combustible muerto es parte de la dinámica natural de los bosques de Magallanes. Sin embargo, como es una ruta muy transitada, nos preocupa conocer el volumen de este material en caso de un incendio. Además, ésta es la cuenca que abastece de agua potable a Puerto Williams, por lo que un incendio forestal podría tener repercusiones en el flujo hídrico, ya que todo el material que se quema y queda en el suelo, o en el sotobosque, puede escurrir hacia la cuenca, explicó Saavedra. También es importante considerar que, en caso de un incendio forestal, nuestras brigadas tienen que desplazarse a lo largo del territorio. Por eso necesitamos conocer las condiciones de los senderos para que puedan movilizarse de manera libre y segura. Este levantamiento nos permite identificar que la ruta no se encuentra totalmente marcada, que existen sectores interrumpidos y que presenta zonas barrosas, especialmente en verano, lo que nos ayuda a adoptar las medidas de seguridad necesarias para nuestro equipo de trabajo, agregó la representante de Conaf. Por último, ante la temporada de senderismo que se avecina en los próximos meses, Saavedra recalcó que el llamado a quienes recorran estos senderos durante la temporada estival es a conocer previamente las rutas y las condiciones meteorológicas, utilizar ropa y calzado adecuados y recordar que está prohibido hacer fogatas en estos sectores. Si utilizan una cocinilla, deben seleccionar cuidadosamente el lugar, no instalarla cerca de la vegetación, usar un estabilizador para evitar que se caiga, preocuparse de que el viento no llegue directamente a la llama, supervisarla permanentemente y apagarla de manera correcta.