El rompehielos AGB-46 “Almirante Viel” conmemora su segundo aniversario al servicio de la Armada de Chile, consolidándose como una plataforma estratégica para las operaciones científicas, logísticas y de soberanía desarrolladas en la Antártica. El comandante de la unidad, capitán de navío Mario Costa Guilisasti, destacó que durante estos dos años el buque ha navegado por aguas del Territorio Chileno Antártico, apoyando el trabajo que realizan instituciones nacionales y extranjeras en una de las zonas más remotas y exigentes del planeta. Entre sus principales tareas se encuentran el respaldo logístico a las bases antárticas, la navegación por sectores como bahía Margarita, el mantenimiento de la señalización marítima y el apoyo a estudios científicos. Estas capacidades permiten trasladar personal, equipos e insumos, además de facilitar investigaciones en condiciones de hielo y clima extremo. El rompehielos fue construido en los Astilleros y Maestranza de la Armada, ASMAR, constituyéndose en una de las unidades más relevantes para la proyección marítima y antártica de Chile. Desde su incorporación, ha permitido recuperar y ampliar capacidades operativas esenciales para la presencia nacional en el continente blanco. “Eso también es soberanía”, expresó su comandante al resumir la importancia de una labor que combina ciencia, cooperación internacional y apoyo permanente a las operaciones antárticas, con un vínculo directo con la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena. https://www.instagram.com/reels/DaV7DDKhAIr/
En el hangar del Rompehielos AGB-46 Almirante Viel, el 12 de mayo, la Armada de Chile dio por finalizada oficialmente la Comisión Antártica Institucional Estival 2025-2026 mediante el conversatorio Reflexiones Antárticas, actividad organizada por la Tercera Zona Naval y presidida por el Comandante en Jefe de la jurisdicción, Contraalmirante Juan Soto Herrera. En la instancia participaron autoridades regionales, representantes de instituciones públicas y privadas, integrantes de la comunidad científica y delegaciones escolares, quienes pudieron conocer de primera fuente el despliegue realizado por la institución en apoyo a la ciencia, la logística antártica y la protección de los intereses nacionales en este estratégico territorio. Durante la jornada, los comandantes del AGB-46 Almirante Viel, OPV-83 Marinero Fuentealba y ATF-60 Lientur expusieron sobre las principales tareas desarrolladas por sus respectivas unidades, destacando el carácter multidimensional de la presencia de la Armada de Chile en el Continente Blanco. El Comandante del Rompehielos Almirante Viel, Capitán de Navío Mario Costa, subrayó el proceso de consolidación de las capacidades científicas del buque, que permitió desarrollar dos exitosas comisiones de investigación durante la presente temporada. Por su parte, el Comandante del ATF-60 Lientur, Capitán de Fragata Luis Sierra, relevó el esfuerzo de su dotación en la exigente Patrulla Antártica Naval Combinada (PANC), iniciativa binacional desarrollada junto a la Armada Argentina, junto al sostenimiento logístico de las bases nacionales en dicho territorio.. En tanto, el Comandante del OPV-83 Marinero Fuentealba, Capitán de Fragata Felipe Waghorn, expuso sobre las labores de fiscalización pesquera y monitoreo efectuadas en el área de responsabilidad nacional, en el marco de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCAMLR). La unidad culminó esta comisión hace pocos días, tras desarrollar tareas de control y vigilancia en una de las zonas más sensibles del planeta desde el punto de vista medioambiental. La jornada también permitió relevar las tareas ejecutadas durante la Operación Base Soberanía, orientada a la construcción y mejoramiento de infraestructura estratégica para el apoyo logístico de las bases antárticas nacionales, cuyas imágenes fueron exhibidas en un documental preparado por la Tercera Zona Naval. Como parte de la jornada, las delegaciones escolares participantes realizaron un recorrido guiado por las dependencias del Rompehielos Almirante Viel, experiencia que les permitió conocer de primera fuente las capacidades tecnológicas y humanas que hacen posible el trabajo de Chile en la Antártica. Al término del encuentro, el Contraalmirante Juan Soto Herrera valoró el esfuerzo desplegado durante la temporada estival: Desde fines de octubre hasta fines de marzo, cuatro buques navegaron hacia la Antártica para realizar el soporte logístico a las bases nacionales e internacionales, de acuerdo con los convenios vigentes. En total, las unidades recorrieron más de 7.000 millas náuticas, transportaron más de 780 toneladas de carga y retiraron más de 800 metros cúbicos de residuos, contribuyendo así a la conservación del territorio chileno antártico . Asimismo, la autoridad naval destacó el trasladó de más de 600 personas entre las distintas bases, dando cuenta de la magnitud del esfuerzo logístico que cada año despliega la Armada de Chile en apoyo a la ciencia, la cooperación internacional y la presencia nacional en el Continente Blanco. Fueron comisiones de alta exigencia y que ponen Cifras clave de la temporada antártica 2025-2026 Durante la temporada, la Armada de Chile operó cuatro buques en once comisiones antárticas, acumulando 266 días de actividad y apoyando dos campañas científicas internacionales. Se emplearon dos helicópteros UH-05 con más de 31 horas de vuelo y se trasladó a 526 personas, junto con cerca de 789 toneladas de carga y 1.410 metros cúbicos de combustible para el sostenimiento de las bases nacionales. En materia medioambiental, se retiraron aproximadamente 800 metros cúbicos de residuos. Asimismo, se ejecutaron 46 de las 68 tareas programadas de señalización marítima y se completó el 100% de los trabajos hidrográficos previstos, reafirmando el compromiso institucional con la ciencia, la logística y la protección del medio ambiente antártico.
En las dependencias del Instituto Antártico Chileno (INACH) se realizó el Seminario de Investigación Antártica Chile-Canadá, una instancia enriquecedora que congregó a autoridades y científicos de ambos países para compartir avances, experiencias y proyecciones en el estudio de las regiones polares. Durante su discurso de bienvenida, el director nacional del INACH, Gino Casassa, valoró el trabajo con Canadá, destacando el gran aporte de sus investigadoras e investigadores y el fortalecimiento de los vínculos entre ambas naciones: Esta colaboración con Canadá ha sido clave para poder avanzar en investigaciones conjuntas y generar conocimiento de alto nivel, precisó. La actividad adquirió un significado especial al conmemorarse el primer aniversario de la firma del memorando de entendimiento entre INACH y Polar Knowledge Canada, y la escala en nuestra ciudad del buque de la Armada Real Canadiense HMCS Margaret Brooke , la primera nave de ese país en operar en la Antártica. Este acuerdo ha sido fundamental para fortalecer la cooperación bilateral, impulsar la investigación conjunta y consolidar las redes científicas centradas en el continente antártico. Es un orgullo ver que esta colaboración no ha quedado solo expresada en el papel, sino que se ha concretado de manera muy exitosa en esta campaña, comentó Karolina Guay, embajadora de Canadá en Chile, quien además subrayó que están trabajando actualmente en iniciativas conjuntas en lugares como Glaciar Unión, a mil kilómetros del polo sur. Asimismo, relevó el carácter bidireccional de este vínculo, señalando que abre las puertas a que equipos científicos chilenos participen de campañas en el Ártico. Hay muchas posibilidades de seguir fortaleciendo este trabajo conjunto en el futuro, afirmó. Es importante mencionar que este vínculo entre ambos países se fortaleció durante esta campaña antártica gracias a la utilización del rompehielos Almirante Viel de la Armada de Chile. Durante 15 días, esta plataforma marítima permitió la colaboración entre equipos científicos canadienses e investigadores chilenos, como la Dra. Lorena Rebolledo, oceanógrafa e investigadora del Departamento Científico del INACH, y el Dr. Rodrigo Fernández, geólogo de la Universidad de Chile. En este contexto, Rebolledo destacó el valor del trabajo conjunto: Fue una experiencia muy enriquecedora, en la que tuvimos la oportunidad de trabajar codo a codo con científicos canadienses. Esta colaboración permitió integrar distintas disciplinas y capacidades, combinando la experiencia de Canadá en el Ártico con el conocimiento que tenemos en Antártica, lo que abre nuevas posibilidades de investigación y el acceso a tecnologías que no siempre están disponibles en Chile. Durante esta expedición se realizó un importante trabajo en las áreas de oceanografía y geociencias, incluyendo la recolección de muestras de agua hasta los 2.000 metros de profundidad y la obtención de testigos de sedimento en distintas bahías de las islas Shetland del Sur. Estos datos permitirán reconstruir el clima del pasado y comprender de mejor forma los cambios ambientales en la región. Fernández subraya que mapeamos y cartografíamos zonas que nunca se habían cartografiado porque el hielo ha retrocedido mucho y hoy son áreas nuevas. Destaca, además, la importancia de la colaboración internacional: Una parte de las muestras obtenidas se analizará en Chile, mientras que otra será enviada a Canadá. Esta cooperación es ventajosa porque los socios canadienses disponen de herramientas para realizar ciertos análisis que serían muy costosos. Esto nos permite avanzar en nuestra investigación. En el segundo semestre, algunos investigadores canadienses se sumarán al trabajo de Fernández en la Universidad de Chile. En tanto, el jefe científico de la delegación canadiense, Dr. Thomas James, subrayó la importancia global de los estudios que están desarrollando: La Antártica es fundamental para entender el sistema climático global, si no la estudiamos, no podemos comprender cómo cambiará el clima en Canadá. Además, nos permite comparar con el Ártico y entender mejor los cambios en regiones polares. Añadió que esta actividad les permitió reunirse, compartir cómo se ha trabajado recientemente y proyectar nuevas formas de colaboración entre Canadá y Chile. Es una instancia para construir ciencia conjunta a futuro, expresó. Además de las presentaciones de los científicos ya mencionados, durante el seminario se abordaron diversas líneas de investigación en ciencias polares, incluyendo trabajos en glaciología, oceanografía y paleoceanografía tanto en el Ártico como en la Antártica. Estas exposiciones permitieron dar cuenta de los avances recientes en áreas como las ciencias atmosféricas en Glaciar Unión, oceanografía y el análisis de sedimentos marinos para reconstruir cambios glaciales y ambientales. La jornada contempló también una visita guiada al edificio de los laboratorios Embajador Jorge Berguño Barnes del INACH, una instancia que permitió a la delegación canadiense conocer de primera fuente las capacidades científicas e infraestructura con que cuenta Chile para el desarrollo de investigación antártica. De esta manera, Chile y Canadá continúan fortaleciendo una alianza estratégica en ciencia polar, basada en la colaboración, el intercambio de conocimientos y el desarrollo de investigaciones conjuntas que aportan a la comprensión de los cambios ambientales a escala global.
El rompehielos AGB-46 “Almirante Viel” conmemora su segundo aniversario al servicio de la Armada de Chile, consolidándose como una plataforma estratégica para las operaciones científicas, logísticas y de soberanía desarrolladas en la Antártica. El comandante de la unidad, capitán de navío Mario Costa Guilisasti, destacó que durante estos dos años el buque ha navegado por aguas del Territorio Chileno Antártico, apoyando el trabajo que realizan instituciones nacionales y extranjeras en una de las zonas más remotas y exigentes del planeta. Entre sus principales tareas se encuentran el respaldo logístico a las bases antárticas, la navegación por sectores como bahía Margarita, el mantenimiento de la señalización marítima y el apoyo a estudios científicos. Estas capacidades permiten trasladar personal, equipos e insumos, además de facilitar investigaciones en condiciones de hielo y clima extremo. El rompehielos fue construido en los Astilleros y Maestranza de la Armada, ASMAR, constituyéndose en una de las unidades más relevantes para la proyección marítima y antártica de Chile. Desde su incorporación, ha permitido recuperar y ampliar capacidades operativas esenciales para la presencia nacional en el continente blanco. “Eso también es soberanía”, expresó su comandante al resumir la importancia de una labor que combina ciencia, cooperación internacional y apoyo permanente a las operaciones antárticas, con un vínculo directo con la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena. https://www.instagram.com/reels/DaV7DDKhAIr/
En el hangar del Rompehielos AGB-46 Almirante Viel, el 12 de mayo, la Armada de Chile dio por finalizada oficialmente la Comisión Antártica Institucional Estival 2025-2026 mediante el conversatorio Reflexiones Antárticas, actividad organizada por la Tercera Zona Naval y presidida por el Comandante en Jefe de la jurisdicción, Contraalmirante Juan Soto Herrera. En la instancia participaron autoridades regionales, representantes de instituciones públicas y privadas, integrantes de la comunidad científica y delegaciones escolares, quienes pudieron conocer de primera fuente el despliegue realizado por la institución en apoyo a la ciencia, la logística antártica y la protección de los intereses nacionales en este estratégico territorio. Durante la jornada, los comandantes del AGB-46 Almirante Viel, OPV-83 Marinero Fuentealba y ATF-60 Lientur expusieron sobre las principales tareas desarrolladas por sus respectivas unidades, destacando el carácter multidimensional de la presencia de la Armada de Chile en el Continente Blanco. El Comandante del Rompehielos Almirante Viel, Capitán de Navío Mario Costa, subrayó el proceso de consolidación de las capacidades científicas del buque, que permitió desarrollar dos exitosas comisiones de investigación durante la presente temporada. Por su parte, el Comandante del ATF-60 Lientur, Capitán de Fragata Luis Sierra, relevó el esfuerzo de su dotación en la exigente Patrulla Antártica Naval Combinada (PANC), iniciativa binacional desarrollada junto a la Armada Argentina, junto al sostenimiento logístico de las bases nacionales en dicho territorio.. En tanto, el Comandante del OPV-83 Marinero Fuentealba, Capitán de Fragata Felipe Waghorn, expuso sobre las labores de fiscalización pesquera y monitoreo efectuadas en el área de responsabilidad nacional, en el marco de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCAMLR). La unidad culminó esta comisión hace pocos días, tras desarrollar tareas de control y vigilancia en una de las zonas más sensibles del planeta desde el punto de vista medioambiental. La jornada también permitió relevar las tareas ejecutadas durante la Operación Base Soberanía, orientada a la construcción y mejoramiento de infraestructura estratégica para el apoyo logístico de las bases antárticas nacionales, cuyas imágenes fueron exhibidas en un documental preparado por la Tercera Zona Naval. Como parte de la jornada, las delegaciones escolares participantes realizaron un recorrido guiado por las dependencias del Rompehielos Almirante Viel, experiencia que les permitió conocer de primera fuente las capacidades tecnológicas y humanas que hacen posible el trabajo de Chile en la Antártica. Al término del encuentro, el Contraalmirante Juan Soto Herrera valoró el esfuerzo desplegado durante la temporada estival: Desde fines de octubre hasta fines de marzo, cuatro buques navegaron hacia la Antártica para realizar el soporte logístico a las bases nacionales e internacionales, de acuerdo con los convenios vigentes. En total, las unidades recorrieron más de 7.000 millas náuticas, transportaron más de 780 toneladas de carga y retiraron más de 800 metros cúbicos de residuos, contribuyendo así a la conservación del territorio chileno antártico . Asimismo, la autoridad naval destacó el trasladó de más de 600 personas entre las distintas bases, dando cuenta de la magnitud del esfuerzo logístico que cada año despliega la Armada de Chile en apoyo a la ciencia, la cooperación internacional y la presencia nacional en el Continente Blanco. Fueron comisiones de alta exigencia y que ponen Cifras clave de la temporada antártica 2025-2026 Durante la temporada, la Armada de Chile operó cuatro buques en once comisiones antárticas, acumulando 266 días de actividad y apoyando dos campañas científicas internacionales. Se emplearon dos helicópteros UH-05 con más de 31 horas de vuelo y se trasladó a 526 personas, junto con cerca de 789 toneladas de carga y 1.410 metros cúbicos de combustible para el sostenimiento de las bases nacionales. En materia medioambiental, se retiraron aproximadamente 800 metros cúbicos de residuos. Asimismo, se ejecutaron 46 de las 68 tareas programadas de señalización marítima y se completó el 100% de los trabajos hidrográficos previstos, reafirmando el compromiso institucional con la ciencia, la logística y la protección del medio ambiente antártico.
En las dependencias del Instituto Antártico Chileno (INACH) se realizó el Seminario de Investigación Antártica Chile-Canadá, una instancia enriquecedora que congregó a autoridades y científicos de ambos países para compartir avances, experiencias y proyecciones en el estudio de las regiones polares. Durante su discurso de bienvenida, el director nacional del INACH, Gino Casassa, valoró el trabajo con Canadá, destacando el gran aporte de sus investigadoras e investigadores y el fortalecimiento de los vínculos entre ambas naciones: Esta colaboración con Canadá ha sido clave para poder avanzar en investigaciones conjuntas y generar conocimiento de alto nivel, precisó. La actividad adquirió un significado especial al conmemorarse el primer aniversario de la firma del memorando de entendimiento entre INACH y Polar Knowledge Canada, y la escala en nuestra ciudad del buque de la Armada Real Canadiense HMCS Margaret Brooke , la primera nave de ese país en operar en la Antártica. Este acuerdo ha sido fundamental para fortalecer la cooperación bilateral, impulsar la investigación conjunta y consolidar las redes científicas centradas en el continente antártico. Es un orgullo ver que esta colaboración no ha quedado solo expresada en el papel, sino que se ha concretado de manera muy exitosa en esta campaña, comentó Karolina Guay, embajadora de Canadá en Chile, quien además subrayó que están trabajando actualmente en iniciativas conjuntas en lugares como Glaciar Unión, a mil kilómetros del polo sur. Asimismo, relevó el carácter bidireccional de este vínculo, señalando que abre las puertas a que equipos científicos chilenos participen de campañas en el Ártico. Hay muchas posibilidades de seguir fortaleciendo este trabajo conjunto en el futuro, afirmó. Es importante mencionar que este vínculo entre ambos países se fortaleció durante esta campaña antártica gracias a la utilización del rompehielos Almirante Viel de la Armada de Chile. Durante 15 días, esta plataforma marítima permitió la colaboración entre equipos científicos canadienses e investigadores chilenos, como la Dra. Lorena Rebolledo, oceanógrafa e investigadora del Departamento Científico del INACH, y el Dr. Rodrigo Fernández, geólogo de la Universidad de Chile. En este contexto, Rebolledo destacó el valor del trabajo conjunto: Fue una experiencia muy enriquecedora, en la que tuvimos la oportunidad de trabajar codo a codo con científicos canadienses. Esta colaboración permitió integrar distintas disciplinas y capacidades, combinando la experiencia de Canadá en el Ártico con el conocimiento que tenemos en Antártica, lo que abre nuevas posibilidades de investigación y el acceso a tecnologías que no siempre están disponibles en Chile. Durante esta expedición se realizó un importante trabajo en las áreas de oceanografía y geociencias, incluyendo la recolección de muestras de agua hasta los 2.000 metros de profundidad y la obtención de testigos de sedimento en distintas bahías de las islas Shetland del Sur. Estos datos permitirán reconstruir el clima del pasado y comprender de mejor forma los cambios ambientales en la región. Fernández subraya que mapeamos y cartografíamos zonas que nunca se habían cartografiado porque el hielo ha retrocedido mucho y hoy son áreas nuevas. Destaca, además, la importancia de la colaboración internacional: Una parte de las muestras obtenidas se analizará en Chile, mientras que otra será enviada a Canadá. Esta cooperación es ventajosa porque los socios canadienses disponen de herramientas para realizar ciertos análisis que serían muy costosos. Esto nos permite avanzar en nuestra investigación. En el segundo semestre, algunos investigadores canadienses se sumarán al trabajo de Fernández en la Universidad de Chile. En tanto, el jefe científico de la delegación canadiense, Dr. Thomas James, subrayó la importancia global de los estudios que están desarrollando: La Antártica es fundamental para entender el sistema climático global, si no la estudiamos, no podemos comprender cómo cambiará el clima en Canadá. Además, nos permite comparar con el Ártico y entender mejor los cambios en regiones polares. Añadió que esta actividad les permitió reunirse, compartir cómo se ha trabajado recientemente y proyectar nuevas formas de colaboración entre Canadá y Chile. Es una instancia para construir ciencia conjunta a futuro, expresó. Además de las presentaciones de los científicos ya mencionados, durante el seminario se abordaron diversas líneas de investigación en ciencias polares, incluyendo trabajos en glaciología, oceanografía y paleoceanografía tanto en el Ártico como en la Antártica. Estas exposiciones permitieron dar cuenta de los avances recientes en áreas como las ciencias atmosféricas en Glaciar Unión, oceanografía y el análisis de sedimentos marinos para reconstruir cambios glaciales y ambientales. La jornada contempló también una visita guiada al edificio de los laboratorios Embajador Jorge Berguño Barnes del INACH, una instancia que permitió a la delegación canadiense conocer de primera fuente las capacidades científicas e infraestructura con que cuenta Chile para el desarrollo de investigación antártica. De esta manera, Chile y Canadá continúan fortaleciendo una alianza estratégica en ciencia polar, basada en la colaboración, el intercambio de conocimientos y el desarrollo de investigaciones conjuntas que aportan a la comprensión de los cambios ambientales a escala global.