Un documento enviado el 14 de abril a la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, USTR, contradice las declaraciones públicas de Carolina Rudnick, presidenta y cofundadora de Fundación Libera, quien afirmó que su organización no buscaba que Chile fuera sancionado comercialmente. La controversia surgió luego de que Estados Unidos aplicara una sobretasa arancelaria de 12,5% a un grupo de exportaciones chilenas, entre ellas productos vinculados al salmón y la fruta, tras una investigación sobre trabajo forzoso impulsada por la USTR. Rudnick viajó a comienzos de julio a Washington D.C. junto a la ONG Ecocéanos para exponer denuncias contra Chile ante dicho organismo. En entrevistas y cartas públicas, la abogada sostuvo que el objetivo de su organización “no es que Chile sea sancionado” y que, en la audiencia ante el comité de la USTR, se habría solicitado no aplicar aranceles y reemplazar esa decisión por un plan de medidas estructurales. Sin embargo, el documento presentado tres meses antes por Fundación Libera incluyó expresamente una solicitud para que el organismo analizara “el nivel y alcance, si corresponde, de aranceles sobre productos de Chile” y eventuales restricciones a la importación. El texto de 15 páginas, firmado por la propia Rudnick y dirigido al representante comercial Jamieson Greer, aborda supuestas infracciones y casos de trabajo forzoso en sectores como la agroexportación y la salmonicultura. En una de sus secciones, titulada “Medidas recomendadas: aranceles y restricciones a la importación de productos chilenos”, la fundación planteó propuestas para que Chile adopte legislación similar a la Ley Arancelaria de Estados Unidos de 1930, que prohíbe el comercio de bienes producidos total o parcialmente con trabajo forzoso. El caso genera especial atención en regiones exportadoras como Magallanes, donde la industria salmonera forma parte de la actividad productiva y laboral del territorio. La discusión abre un debate sobre el impacto de las denuncias internacionales, el cumplimiento de estándares laborales y las consecuencias comerciales que pueden enfrentar sectores estratégicos para la economía regional y nacional. Fuente: Ex-ante.cl
Comunidades del Pueblo Kawésqar emitieron una declaración pública en la que rechazaron cualquier forma de representación unilateral ejercida por la Fundación Pueblo Kawésqar, organización a la que acusan de atribuirse una representatividad inexistente dentro de la estructura tradicional de sus comunidades. En el documento, las agrupaciones firmantes señalaron que en la organización histórica del pueblo Kawésqar no existe una figura única facultada para hablar en nombre de todas las comunidades, indicando que cada agrupación posee sus propios voceros y representantes según su estructura familiar y territorial. Las comunidades denunciaron además que la Fundación Pueblo Kawésqar estaría integrada por las mismas personas vinculadas a la comunidad Ancón Sin Salida, organización que —según indicaron— ya había sido cuestionada anteriormente por atribuirse representación del pueblo Kawésqar mediante figuras no reconocidas por su tradición. En la declaración también se menciona la existencia de una investigación instruida previamente por la Contraloría General de la República, tras la cual se habría solicitado a autoridades abstenerse de reconocer a estas personas como representantes oficiales del pueblo Kawésqar. Las agrupaciones acusaron además que estas organizaciones operarían en favor de la industria salmonera, particularmente en materias relacionadas con solicitudes ECMPO, el plan de manejo del Parque Nacional Kawésqar y otras iniciativas vinculadas a la protección marítima y territorial en la Reserva Nacional Kawésqar. Finalmente, las comunidades hicieron un llamado a autoridades, universidades y organismos públicos —incluida Conadi— a no reconocer ni validar representaciones que, según afirman, no cuentan con respaldo legítimo de las comunidades Kawésqar. La declaración fue firmada por la Comunidad Kawésqar At’ap, Comunidad Kawésqar Residentes en Río Primero y Comunidad Kawésqar Aswal Lajep.
Un documento enviado el 14 de abril a la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, USTR, contradice las declaraciones públicas de Carolina Rudnick, presidenta y cofundadora de Fundación Libera, quien afirmó que su organización no buscaba que Chile fuera sancionado comercialmente. La controversia surgió luego de que Estados Unidos aplicara una sobretasa arancelaria de 12,5% a un grupo de exportaciones chilenas, entre ellas productos vinculados al salmón y la fruta, tras una investigación sobre trabajo forzoso impulsada por la USTR. Rudnick viajó a comienzos de julio a Washington D.C. junto a la ONG Ecocéanos para exponer denuncias contra Chile ante dicho organismo. En entrevistas y cartas públicas, la abogada sostuvo que el objetivo de su organización “no es que Chile sea sancionado” y que, en la audiencia ante el comité de la USTR, se habría solicitado no aplicar aranceles y reemplazar esa decisión por un plan de medidas estructurales. Sin embargo, el documento presentado tres meses antes por Fundación Libera incluyó expresamente una solicitud para que el organismo analizara “el nivel y alcance, si corresponde, de aranceles sobre productos de Chile” y eventuales restricciones a la importación. El texto de 15 páginas, firmado por la propia Rudnick y dirigido al representante comercial Jamieson Greer, aborda supuestas infracciones y casos de trabajo forzoso en sectores como la agroexportación y la salmonicultura. En una de sus secciones, titulada “Medidas recomendadas: aranceles y restricciones a la importación de productos chilenos”, la fundación planteó propuestas para que Chile adopte legislación similar a la Ley Arancelaria de Estados Unidos de 1930, que prohíbe el comercio de bienes producidos total o parcialmente con trabajo forzoso. El caso genera especial atención en regiones exportadoras como Magallanes, donde la industria salmonera forma parte de la actividad productiva y laboral del territorio. La discusión abre un debate sobre el impacto de las denuncias internacionales, el cumplimiento de estándares laborales y las consecuencias comerciales que pueden enfrentar sectores estratégicos para la economía regional y nacional. Fuente: Ex-ante.cl
Comunidades del Pueblo Kawésqar emitieron una declaración pública en la que rechazaron cualquier forma de representación unilateral ejercida por la Fundación Pueblo Kawésqar, organización a la que acusan de atribuirse una representatividad inexistente dentro de la estructura tradicional de sus comunidades. En el documento, las agrupaciones firmantes señalaron que en la organización histórica del pueblo Kawésqar no existe una figura única facultada para hablar en nombre de todas las comunidades, indicando que cada agrupación posee sus propios voceros y representantes según su estructura familiar y territorial. Las comunidades denunciaron además que la Fundación Pueblo Kawésqar estaría integrada por las mismas personas vinculadas a la comunidad Ancón Sin Salida, organización que —según indicaron— ya había sido cuestionada anteriormente por atribuirse representación del pueblo Kawésqar mediante figuras no reconocidas por su tradición. En la declaración también se menciona la existencia de una investigación instruida previamente por la Contraloría General de la República, tras la cual se habría solicitado a autoridades abstenerse de reconocer a estas personas como representantes oficiales del pueblo Kawésqar. Las agrupaciones acusaron además que estas organizaciones operarían en favor de la industria salmonera, particularmente en materias relacionadas con solicitudes ECMPO, el plan de manejo del Parque Nacional Kawésqar y otras iniciativas vinculadas a la protección marítima y territorial en la Reserva Nacional Kawésqar. Finalmente, las comunidades hicieron un llamado a autoridades, universidades y organismos públicos —incluida Conadi— a no reconocer ni validar representaciones que, según afirman, no cuentan con respaldo legítimo de las comunidades Kawésqar. La declaración fue firmada por la Comunidad Kawésqar At’ap, Comunidad Kawésqar Residentes en Río Primero y Comunidad Kawésqar Aswal Lajep.