Cada 29 de junio, las comunidades costeras de Chile se visten de devoción para conmemorar la Fiesta de San Pedro, patrono de los pescadores. En Punta Arenas, esta tradición cobra un sentido especial, donde la espiritualidad, el trabajo en el mar y el tejido social se entrelazan en una celebración que honra tanto la vida como la memoria.Este domingo, tuve el privilegio de participar en esta fiesta tradicional de los pescadores en la caleta de Barranco Amarillo. La jornada comenzó con una emotiva eucaristía oficiada por monseñor Óscar Blanco Martínez, obispo de Punta Arenas. Tras la misa, el obispo abordó una lancha para dar inicio a la procesión marítima, acompañado de pescadores, familias y fieles que año tras año se suman a esta ceremonia.José González González, presidente de la agrupación Hombres de Mar San Pedro, agradeció a quienes participaron en la novena y en la procesión, destacando que esta también es una oportunidad para rendir homenaje a todos aquellos que el mar se ha llevado. En el Estrecho de Magallanes, una corona fue depositada en el agua como símbolo de respeto y recuerdo.Entre los asistentes destaca la figura de Margarita Novakovic Kalasich, pionera en el rubro pesquero de la región. Fue la primera mujer en Punta Arenas que salió a trabajar al mar, labor que desempeñó durante 18 años. Inició sus faenas en 1986, y cesó su actividad hace una década tras el hundimiento de su embarcación en el sector de Canelo. Pese a ello, sigue participando activamente en cada actividad del gremio. “El mar me enseñó a resistir”, comenta con orgullo.No solo los trabajadores del mar son parte de esta tradición. Pedro Pablo, vecino devoto pero ajeno al rubro pesquero, participa cada año como parte del legado transmitido por sus padres. “No falto nunca a San Pedro”, dice, mientras observa las embarcaciones adornadas que se preparan para la procesión.A pesar del frío que calaba los huesos, más de quince embarcaciones surcaron el mar entre bocinazos, bengalas y oraciones. Una vez más, Punta Arenas celebró a San Pedro con la esperanza de un año próspero, lleno de trabajo y, sobre todo, de regresos seguros al hogar.
Este viernes 20 de junio comienza la tradicional novena en honor a San Pedro, patrono de los hombres y mujeres de mar. La celebración religiosa se llevará a cabo en la Iglesia Jesús de Nazaret, ubicada en Pedro Aguirre Cerda 549, Punta Arenas. La reconocida comunicadora Alejandra Vera Moya, conocida popularmente como La Jana, nos mostró en una emotiva entrevista cómo se están llevando a cabo los trabajos de limpieza y hermoseamiento de la imagen de San Pedro. Esta imagen, símbolo de fe y protección, ha sido por años parte del Mercado Municipal. Al término de la novena está contemplada una procesión, cuyo recorrido dependerá de las condiciones climáticas. La imagen será llevada hasta el muelle de los pescadores en Barranco Amarillo por hombres, mujeres y familiares de quienes viven del mar. Posteriormente, la imagen será resguardada hasta su próxima aparición, durante la gran procesión del Santo de Nazaret que se realiza en el mes de agosto. Durante los preparativos y decoraciones conversamos con María Mancilla Vargas, ex presidenta de la Agrupación Hombres de Mar, y su hija, Nataly Cárdenas Mancilla, actual tesorera de la agrupación. Ambas destacaron la importancia de estas tradiciones como un legado profundo que llevan en el corazón y que buscan mantener vivo para las nuevas generaciones. Lucila Vera González y Gladys Paillacar Millalonco también son parte fundamental de esta celebración. Lucila, quien cada año transporta la imagen de San Pedro en su camión, recuerda con fuerza y esperanza su historia ligada al mar: “Tuve mi lancha, pero malas contrataciones me hicieron perderla... igual seguimos adelante”, nos cuenta con convicción. “Aquí vamos, trabajando y pidiendo a nuestro santo patrono que nos traiga sanos y salvos, y nos ayude a llevar el sustento del mar a nuestras casas”. Gladys, por su parte, comparte desde el corazón los difíciles momentos que ha vivido, como la pérdida de su hija. A pesar del dolor, que aún se percibe en su mirada, continúa su camino con paciencia y amor, adornando la imagen del santo y pidiendo por todos quienes trabajan en el mar. Ella, al igual que muchas familias, mantiene viva una herencia ancestral profundamente ligada al océano. María y Nataly explicaron que el primer día de la novena estará dedicado especialmente a las familias que han perdido a algún ser querido en el mar. Se invita a asistir con un retrato del fallecido, para hogar por cada uno. En esta misa, el sacerdote entregará a cada familia una vela bendecida, como símbolo de luz, memoria y esperanza, para llevarla a sus hogares. Nota. Alejandra Vera Moya
Cada 29 de junio, las comunidades costeras de Chile se visten de devoción para conmemorar la Fiesta de San Pedro, patrono de los pescadores. En Punta Arenas, esta tradición cobra un sentido especial, donde la espiritualidad, el trabajo en el mar y el tejido social se entrelazan en una celebración que honra tanto la vida como la memoria.Este domingo, tuve el privilegio de participar en esta fiesta tradicional de los pescadores en la caleta de Barranco Amarillo. La jornada comenzó con una emotiva eucaristía oficiada por monseñor Óscar Blanco Martínez, obispo de Punta Arenas. Tras la misa, el obispo abordó una lancha para dar inicio a la procesión marítima, acompañado de pescadores, familias y fieles que año tras año se suman a esta ceremonia.José González González, presidente de la agrupación Hombres de Mar San Pedro, agradeció a quienes participaron en la novena y en la procesión, destacando que esta también es una oportunidad para rendir homenaje a todos aquellos que el mar se ha llevado. En el Estrecho de Magallanes, una corona fue depositada en el agua como símbolo de respeto y recuerdo.Entre los asistentes destaca la figura de Margarita Novakovic Kalasich, pionera en el rubro pesquero de la región. Fue la primera mujer en Punta Arenas que salió a trabajar al mar, labor que desempeñó durante 18 años. Inició sus faenas en 1986, y cesó su actividad hace una década tras el hundimiento de su embarcación en el sector de Canelo. Pese a ello, sigue participando activamente en cada actividad del gremio. “El mar me enseñó a resistir”, comenta con orgullo.No solo los trabajadores del mar son parte de esta tradición. Pedro Pablo, vecino devoto pero ajeno al rubro pesquero, participa cada año como parte del legado transmitido por sus padres. “No falto nunca a San Pedro”, dice, mientras observa las embarcaciones adornadas que se preparan para la procesión.A pesar del frío que calaba los huesos, más de quince embarcaciones surcaron el mar entre bocinazos, bengalas y oraciones. Una vez más, Punta Arenas celebró a San Pedro con la esperanza de un año próspero, lleno de trabajo y, sobre todo, de regresos seguros al hogar.
Este viernes 20 de junio comienza la tradicional novena en honor a San Pedro, patrono de los hombres y mujeres de mar. La celebración religiosa se llevará a cabo en la Iglesia Jesús de Nazaret, ubicada en Pedro Aguirre Cerda 549, Punta Arenas. La reconocida comunicadora Alejandra Vera Moya, conocida popularmente como La Jana, nos mostró en una emotiva entrevista cómo se están llevando a cabo los trabajos de limpieza y hermoseamiento de la imagen de San Pedro. Esta imagen, símbolo de fe y protección, ha sido por años parte del Mercado Municipal. Al término de la novena está contemplada una procesión, cuyo recorrido dependerá de las condiciones climáticas. La imagen será llevada hasta el muelle de los pescadores en Barranco Amarillo por hombres, mujeres y familiares de quienes viven del mar. Posteriormente, la imagen será resguardada hasta su próxima aparición, durante la gran procesión del Santo de Nazaret que se realiza en el mes de agosto. Durante los preparativos y decoraciones conversamos con María Mancilla Vargas, ex presidenta de la Agrupación Hombres de Mar, y su hija, Nataly Cárdenas Mancilla, actual tesorera de la agrupación. Ambas destacaron la importancia de estas tradiciones como un legado profundo que llevan en el corazón y que buscan mantener vivo para las nuevas generaciones. Lucila Vera González y Gladys Paillacar Millalonco también son parte fundamental de esta celebración. Lucila, quien cada año transporta la imagen de San Pedro en su camión, recuerda con fuerza y esperanza su historia ligada al mar: “Tuve mi lancha, pero malas contrataciones me hicieron perderla... igual seguimos adelante”, nos cuenta con convicción. “Aquí vamos, trabajando y pidiendo a nuestro santo patrono que nos traiga sanos y salvos, y nos ayude a llevar el sustento del mar a nuestras casas”. Gladys, por su parte, comparte desde el corazón los difíciles momentos que ha vivido, como la pérdida de su hija. A pesar del dolor, que aún se percibe en su mirada, continúa su camino con paciencia y amor, adornando la imagen del santo y pidiendo por todos quienes trabajan en el mar. Ella, al igual que muchas familias, mantiene viva una herencia ancestral profundamente ligada al océano. María y Nataly explicaron que el primer día de la novena estará dedicado especialmente a las familias que han perdido a algún ser querido en el mar. Se invita a asistir con un retrato del fallecido, para hogar por cada uno. En esta misa, el sacerdote entregará a cada familia una vela bendecida, como símbolo de luz, memoria y esperanza, para llevarla a sus hogares. Nota. Alejandra Vera Moya