Con el despliegue de los primeros instrumentales científicos durante la madrugada del 28 de febrero, se dio inicio oficial al primer Crucero de Investigación Marina en Áreas Remotas (CIMAR) desarrollado en el Territorio Chileno Antártico. Esta inédita iniciativa es impulsada por el Comité Oceanográfico Nacional (CONA) y reúne a diversas instituciones del Estado, la comunidad académica y la Armada de Chile, a bordo del AGB 46 Almirante Viel. Tras su zarpe desde Punta Arenas el 25 de febrero, la dotación del rompehielos incorporó a personal del Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA), del Instituto Antártico Chileno (INACH) y a equipos de científicos de universidades nacionales, quienes desarrollarán investigaciones en diversos ámbitos. El objetivo principal es incrementar el conocimiento científico del área del Estrecho de Bransfield y aportar antecedentes técnicos que sustenten la propuesta de Área Marina Protegida Dominio 1. Asimismo, este crucero permitirá evaluar en condiciones reales las capacidades técnicas, científicas y operativas del AGB 46 Almirante Viel, unidad construida por ASMAR y concebida como una plataforma de vanguardia para la investigación en zonas australes y antárticas. Este aspecto fue destacado por el Juan Soto Herrera, Comandante en Jefe de la Tercera Zona Naval, quien saludó a la delegación científica previo al zarpe. Es primera vez que se realiza un CIMAR en el área antártica y esperamos que esta experiencia nos permita seguir avanzando, acrecentando nuestro conocimiento y fortaleciendo nuestra soberanía, señaló el mando jurisdiccional, subrayando además el carácter estratégico e interinstitucional de este despliegue. Área de investigaciones La comisión científica está compuesta por 23 investigadores pertenecientes a diversas instituciones académicas y científicas del país, entre ellas la Universidad de Concepción, Universidad de Valparaíso, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y la Universidad del Bío-Bío, además de especialistas del INACH y personal técnico del SHOA. Las operaciones se concentrarán en el Estrecho de Bransfield, donde se trabajará en 12 estaciones oceanográficas estratégicamente distribuidas. En estos puntos se realizarán muestreos orientados al estudio de la ecología y variabilidad ambiental del kril antártico, análisis de masas de agua, identificación de especies de plancton y estudios geológicos asociados al magmatismo del sector, entre otros registros de alto valor científico. El Leonardo Castro, Jefe Científico del crucero y académico de la Universidad de Concepción, destacó las particularidades del área de operaciones: El Estrecho de Bransfield presenta características únicas, ya que confluyen masas de agua con dinámicas distintas, lo que permite observar en un espacio acotado procesos oceanográficos y biológicos que no se encuentran fácilmente en otras partes del mundo. A ello se suma el propio ambiente antártico, que constituye un laboratorio natural excepcional.
Esta mañana, en el programa “Buenos Días Región” de Polar Comunicaciones, la gerente general de Antarctica21, Verónica Peragallo Quijada, conversó con la ciudadanía sobre una serie de hitos relevantes que refuerzan el rol de Magallanes como puerta de entrada a la Antártica, destacando avances en educación, ciencia, turismo sostenible e innovación tecnológica. Uno de los principales anuncios fue el cierre del programa Antarkit, iniciativa desarrollada en conjunto entre el Parque del Estrecho y la Fundación Antártica21, alianza que permitió fortalecer el vínculo entre ciencia, patrimonio y naturaleza, acercando el conocimiento antártico a la comunidad regional mediante una mirada educativa y territorial. En el ámbito del turismo, Peragallo destacó el reconocimiento otorgado por ProChile, que distinguió su liderazgo en el desarrollo del turismo antártico. Antarctica21 se ha consolidado como una de las principales empresas chilenas del sector, impulsando un modelo de negocios innovador que transformó la forma de acceder al continente blanco, integrando seguridad, eficiencia y una visión sustentable. Asimismo, se relevó la colaboración entre Antarctica21 y la Armada de Chile, que permitirá la instalación de un sensor en el buque Magellan Explorer para recopilar datos batimétricos en la Antártica. Esta información será aportada a las iniciativas internacionales GEBCO y Seabed 2030, contribuyendo al conocimiento científico global sobre los fondos marinos antárticos. Finalmente, la gerente general informó sobre la renovación de la alianza exclusiva entre Antarctica21 y HIF Global, orientada a fortalecer expediciones más sostenibles. Gracias a este acuerdo, los botes zodiac del crucero Magellan Explorer operarán con gasolina sintética, producida a partir de la energía del viento magallánico, marcando un nuevo avance en el uso de e-combustibles en operaciones antárticas. Con estos hitos, Antarctica21 continúa consolidando su compromiso con la innovación, la sostenibilidad y el desarrollo del conocimiento antártico, posicionando a Magallanes como un actor clave en el escenario científico y turístico internacional.
El Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada de Chile (SHOA) y la Fundación Antártica21 firmaron un convenio de colaboración en Explorers House de Punta Arenas que permitirá la instalación de un sensor especializado a bordo del Magellan Explorer, y próximamente, del Magellan Discovere r, que recopilará datos batimétricos georreferenciados de la operación de estos buques en la Península Antártica. El convenio fue firmado en la reunión de la Comisión Hidrográfica Antártica, y contó con la presencia del director general de Directemar, contraalmirante Arturo Oxley; el director del SHOA, capitán de navío Carlos Zúñiga; el presidente del comité directivo de Gebco, Evert Flier; el director de la Organización Hidrográfica Internacional, Mathias Jonas; y el director del Inach, Gino Cassasa, entre otros invitados. El dispositivo funcionará de manera autónoma registrando diariamente información de la profundidad del océano. Estos datos serán compartidos con la comunidad científica y contribuirán al proyecto Seabed 2030, una iniciativa que busca cartografiar el 100% del fondo marino del planeta hacia 2030. Además, los registros permitirán mejorar cartas náuticas y mapas del fondo oceánico utilizados a nivel global. “Este acuerdo permitirá proporcionar datos batimétricos y de geolocalización para que la Marina pueda incorporarlos en cartas náuticas y mapas del fondo marino en todo el mundo. Es un proyecto global, y para nosotros, tanto como fundación como empresa, es muy importante aportar información del fondo marino antártico”, señaló Edgardo Vega Artigues, director ejecutivo de la Fundación Antártica21. Por su parte, Jaime Vásquez, presidente de la junta directiva de Antarctica21, destacó el enorme potencial de esta colaboración: “Nuestra flota permanece en la Antártida durante un periodo muy largo. Entre ambos barcos, acumulamos casi 400 días al año en la región. Esto significa que obtendremos información de calidad realmente excepcional. Aplaudo la apertura de Shoa y el hecho de que hayamos podido firmar este acuerdo, porque creemos que marca el inicio de varias iniciativas similares”. Fuente: infodefensa.com
La Fundación Antártica21 firmó un importante convenio de colaboración con el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada de Chile (SHOA) para la instalación de un sensor especializado a bordo del Magellan Explorer, y próximamente, del Magellan Discoverer. Este dispositivo permitirá recopilar datos batimétricos georreferenciados durante las operaciones de nuestra flota en la Península Antártica. El dispositivo, proporcionado por el SHOA, funcionará de manera autónoma registrando diariamente información de la profundidad del océano. Estos datos serán compartidos directamente con la comunidad científica y contribuirán al Proyecto Seabed 2030, una iniciativa internacional que busca cartografiar el 100% del fondo marino del planeta hacia 2030. Además, los registros permitirán mejorar cartas náuticas y mapas del fondo oceánico utilizados a nivel global. “Este acuerdo permitirá proporcionar datos batimétricos y de geolocalización para que la Marina pueda incorporarlos en cartas náuticas y mapas del fondo marino en todo el mundo. Es un proyecto global, y para nosotros, tanto como fundación como empresa, es muy importante aportar información del fondo marino antártico”, señaló Edgardo Vega Artigues, director ejecutivo de la Fundación Antártica21. Por su parte, Jaime Vásquez, presidente de la Junta Directiva de Antarctica21, destacó el enorme potencial de esta colaboración: “Nuestra flota permanece en la Antártida durante un periodo muy largo. Entre ambos barcos, acumulamos casi 400 días al año en la región. Esto significa que obtendremos información de calidad realmente excepcional. Aplaudo la apertura de SHOA y el hecho de que hayamos podido firmar este acuerdo, porque creemos que marca el inicio de varias iniciativas similares”. El convenio, firmado en Explorers House en Punta Arenas, representa un paso importante en el compromiso de Antarctica21 y su Fundación con el avance del conocimiento científico, el trabajo colaborativo y la contribución a iniciativas globales orientadas a comprender y proteger el océano Austral. Asimismo, fortalece la relación de la organización con instituciones académicas y entidades dedicadas a la ciencia, el arte, la conservación y la educación vinculadas con la Antártica. A la ceremonia asistieron representantes de instituciones nacionales e internacionales, entre ellos: miembros de las delegaciones participantes de la Comisión Hidrográfica Internacional; el Director general de la DIRECTEMAR, Contraalmirante Arturo Oxley Lizana; el Director del SHOA, Capitán de Navío Carlos Zúñiga Araya; el Presidente del Comité Directivo de GEBCO, Evert Flier; el Director de la Organización Hidrográfica Internacional, Mathias Jonas; y el Director del Instituto Antártico Chileno, Gino Cassasa, entre otros invitados.
Durante la IV Reunión del Comité Nacional de Nombres Geográficos Antárticos (CNNGA), realizada en Punta Arenas, se determinó oficialmente que una bahía del Territorio Chileno Antártico llevará el nombre de Bahía Gabriela Mistral. Esta decisión se enmarca en un proceso técnico de actualización de la toponimia oficial y coincide con una efeméride clave para la cultura nacional: la conmemoración de los 80 años de la entrega del Premio Nobel de Literatura a la destacada poeta, diplomática y educadora chilena. La propuesta de denominación fue presentada a través del Instituto Antártico Chileno (INACH). El objetivo principal es perpetuar el nombre de una de las figuras más influyentes del siglo XX en un territorio donde la presencia de Chile es estratégica y científica. La jefa de Operaciones del INACH y representante de la institución en el comité, Wendy Rubio, destacó la relevancia de aprovechar la exploración actual para rendir tributo a nuestra historia. «La Antártica es un territorio donde se está haciendo cartografía nueva. Muchos accidentes geográficos aún no tienen nombre, y eso abre oportunidades para destacar a personajes que han sido importantes para nuestra historia», explicó Rubio. Por su parte, el presidente del CNNGA y director del Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA), Capitán de Navío Carlos Zuñiga Araya, enfatizó que, aunque nombrar un accidente geográfico es un proceso técnico y colaborativo, la inclusión de Mistral responde a criterios patrimoniales sólidos que el comité validó unánimemente. De esta forma, la Bahía Gabriela Mistral pasa a integrarse a la toponimia oficial, conviviendo en los mapas con glaciares y montes que son objeto de estudio constante por la comunidad científica internacional. La oficialización de este nombre fue el resultado del trabajo riguroso del CNNGA. Este organismo está integrado por instituciones como el SHOA, el Instituto Geográfico Militar (IGM), el Servicio Aerofotogramétrico de la Fuerza Aérea (SAF), el INACH, la Dirección Nacional de Fronteras y Límites del Estado (DIFROL) y la División de Asuntos Antárticos del Ministerio de Relaciones Exteriores. Su labor es asegurar criterios comunes al asignar nombres a los accidentes geográficos, garantizando precisión en la cartografía nacional. Además de la histórica denominación, la reunión en la Región de Magallanes abordó exposiciones sobre el « Laboratorio Natural Antártico» y su hoja de ruta, a cargo de Marcelo González (INACH), así como los planes de inversión en infraestructura antártica del Ministerio de Obras Públicas, detallados por el Seremi José Luis Hernández. También se discutió la importancia de la divulgación científica mediante el Geoportal del INACH, presentado por Magdalena Márquez, que busca reforzar la conexión entre los datos técnicos y el acceso público a la información del continente helado. Homenaje cultural en la cartografía polarEl rol del Comité de Nombres Geográficos Fuente: cooperativaciencia.cl
Con el despliegue de los primeros instrumentales científicos durante la madrugada del 28 de febrero, se dio inicio oficial al primer Crucero de Investigación Marina en Áreas Remotas (CIMAR) desarrollado en el Territorio Chileno Antártico. Esta inédita iniciativa es impulsada por el Comité Oceanográfico Nacional (CONA) y reúne a diversas instituciones del Estado, la comunidad académica y la Armada de Chile, a bordo del AGB 46 Almirante Viel. Tras su zarpe desde Punta Arenas el 25 de febrero, la dotación del rompehielos incorporó a personal del Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA), del Instituto Antártico Chileno (INACH) y a equipos de científicos de universidades nacionales, quienes desarrollarán investigaciones en diversos ámbitos. El objetivo principal es incrementar el conocimiento científico del área del Estrecho de Bransfield y aportar antecedentes técnicos que sustenten la propuesta de Área Marina Protegida Dominio 1. Asimismo, este crucero permitirá evaluar en condiciones reales las capacidades técnicas, científicas y operativas del AGB 46 Almirante Viel, unidad construida por ASMAR y concebida como una plataforma de vanguardia para la investigación en zonas australes y antárticas. Este aspecto fue destacado por el Juan Soto Herrera, Comandante en Jefe de la Tercera Zona Naval, quien saludó a la delegación científica previo al zarpe. Es primera vez que se realiza un CIMAR en el área antártica y esperamos que esta experiencia nos permita seguir avanzando, acrecentando nuestro conocimiento y fortaleciendo nuestra soberanía, señaló el mando jurisdiccional, subrayando además el carácter estratégico e interinstitucional de este despliegue. Área de investigaciones La comisión científica está compuesta por 23 investigadores pertenecientes a diversas instituciones académicas y científicas del país, entre ellas la Universidad de Concepción, Universidad de Valparaíso, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y la Universidad del Bío-Bío, además de especialistas del INACH y personal técnico del SHOA. Las operaciones se concentrarán en el Estrecho de Bransfield, donde se trabajará en 12 estaciones oceanográficas estratégicamente distribuidas. En estos puntos se realizarán muestreos orientados al estudio de la ecología y variabilidad ambiental del kril antártico, análisis de masas de agua, identificación de especies de plancton y estudios geológicos asociados al magmatismo del sector, entre otros registros de alto valor científico. El Leonardo Castro, Jefe Científico del crucero y académico de la Universidad de Concepción, destacó las particularidades del área de operaciones: El Estrecho de Bransfield presenta características únicas, ya que confluyen masas de agua con dinámicas distintas, lo que permite observar en un espacio acotado procesos oceanográficos y biológicos que no se encuentran fácilmente en otras partes del mundo. A ello se suma el propio ambiente antártico, que constituye un laboratorio natural excepcional.
Esta mañana, en el programa “Buenos Días Región” de Polar Comunicaciones, la gerente general de Antarctica21, Verónica Peragallo Quijada, conversó con la ciudadanía sobre una serie de hitos relevantes que refuerzan el rol de Magallanes como puerta de entrada a la Antártica, destacando avances en educación, ciencia, turismo sostenible e innovación tecnológica. Uno de los principales anuncios fue el cierre del programa Antarkit, iniciativa desarrollada en conjunto entre el Parque del Estrecho y la Fundación Antártica21, alianza que permitió fortalecer el vínculo entre ciencia, patrimonio y naturaleza, acercando el conocimiento antártico a la comunidad regional mediante una mirada educativa y territorial. En el ámbito del turismo, Peragallo destacó el reconocimiento otorgado por ProChile, que distinguió su liderazgo en el desarrollo del turismo antártico. Antarctica21 se ha consolidado como una de las principales empresas chilenas del sector, impulsando un modelo de negocios innovador que transformó la forma de acceder al continente blanco, integrando seguridad, eficiencia y una visión sustentable. Asimismo, se relevó la colaboración entre Antarctica21 y la Armada de Chile, que permitirá la instalación de un sensor en el buque Magellan Explorer para recopilar datos batimétricos en la Antártica. Esta información será aportada a las iniciativas internacionales GEBCO y Seabed 2030, contribuyendo al conocimiento científico global sobre los fondos marinos antárticos. Finalmente, la gerente general informó sobre la renovación de la alianza exclusiva entre Antarctica21 y HIF Global, orientada a fortalecer expediciones más sostenibles. Gracias a este acuerdo, los botes zodiac del crucero Magellan Explorer operarán con gasolina sintética, producida a partir de la energía del viento magallánico, marcando un nuevo avance en el uso de e-combustibles en operaciones antárticas. Con estos hitos, Antarctica21 continúa consolidando su compromiso con la innovación, la sostenibilidad y el desarrollo del conocimiento antártico, posicionando a Magallanes como un actor clave en el escenario científico y turístico internacional.
El Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada de Chile (SHOA) y la Fundación Antártica21 firmaron un convenio de colaboración en Explorers House de Punta Arenas que permitirá la instalación de un sensor especializado a bordo del Magellan Explorer, y próximamente, del Magellan Discovere r, que recopilará datos batimétricos georreferenciados de la operación de estos buques en la Península Antártica. El convenio fue firmado en la reunión de la Comisión Hidrográfica Antártica, y contó con la presencia del director general de Directemar, contraalmirante Arturo Oxley; el director del SHOA, capitán de navío Carlos Zúñiga; el presidente del comité directivo de Gebco, Evert Flier; el director de la Organización Hidrográfica Internacional, Mathias Jonas; y el director del Inach, Gino Cassasa, entre otros invitados. El dispositivo funcionará de manera autónoma registrando diariamente información de la profundidad del océano. Estos datos serán compartidos con la comunidad científica y contribuirán al proyecto Seabed 2030, una iniciativa que busca cartografiar el 100% del fondo marino del planeta hacia 2030. Además, los registros permitirán mejorar cartas náuticas y mapas del fondo oceánico utilizados a nivel global. “Este acuerdo permitirá proporcionar datos batimétricos y de geolocalización para que la Marina pueda incorporarlos en cartas náuticas y mapas del fondo marino en todo el mundo. Es un proyecto global, y para nosotros, tanto como fundación como empresa, es muy importante aportar información del fondo marino antártico”, señaló Edgardo Vega Artigues, director ejecutivo de la Fundación Antártica21. Por su parte, Jaime Vásquez, presidente de la junta directiva de Antarctica21, destacó el enorme potencial de esta colaboración: “Nuestra flota permanece en la Antártida durante un periodo muy largo. Entre ambos barcos, acumulamos casi 400 días al año en la región. Esto significa que obtendremos información de calidad realmente excepcional. Aplaudo la apertura de Shoa y el hecho de que hayamos podido firmar este acuerdo, porque creemos que marca el inicio de varias iniciativas similares”. Fuente: infodefensa.com
La Fundación Antártica21 firmó un importante convenio de colaboración con el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada de Chile (SHOA) para la instalación de un sensor especializado a bordo del Magellan Explorer, y próximamente, del Magellan Discoverer. Este dispositivo permitirá recopilar datos batimétricos georreferenciados durante las operaciones de nuestra flota en la Península Antártica. El dispositivo, proporcionado por el SHOA, funcionará de manera autónoma registrando diariamente información de la profundidad del océano. Estos datos serán compartidos directamente con la comunidad científica y contribuirán al Proyecto Seabed 2030, una iniciativa internacional que busca cartografiar el 100% del fondo marino del planeta hacia 2030. Además, los registros permitirán mejorar cartas náuticas y mapas del fondo oceánico utilizados a nivel global. “Este acuerdo permitirá proporcionar datos batimétricos y de geolocalización para que la Marina pueda incorporarlos en cartas náuticas y mapas del fondo marino en todo el mundo. Es un proyecto global, y para nosotros, tanto como fundación como empresa, es muy importante aportar información del fondo marino antártico”, señaló Edgardo Vega Artigues, director ejecutivo de la Fundación Antártica21. Por su parte, Jaime Vásquez, presidente de la Junta Directiva de Antarctica21, destacó el enorme potencial de esta colaboración: “Nuestra flota permanece en la Antártida durante un periodo muy largo. Entre ambos barcos, acumulamos casi 400 días al año en la región. Esto significa que obtendremos información de calidad realmente excepcional. Aplaudo la apertura de SHOA y el hecho de que hayamos podido firmar este acuerdo, porque creemos que marca el inicio de varias iniciativas similares”. El convenio, firmado en Explorers House en Punta Arenas, representa un paso importante en el compromiso de Antarctica21 y su Fundación con el avance del conocimiento científico, el trabajo colaborativo y la contribución a iniciativas globales orientadas a comprender y proteger el océano Austral. Asimismo, fortalece la relación de la organización con instituciones académicas y entidades dedicadas a la ciencia, el arte, la conservación y la educación vinculadas con la Antártica. A la ceremonia asistieron representantes de instituciones nacionales e internacionales, entre ellos: miembros de las delegaciones participantes de la Comisión Hidrográfica Internacional; el Director general de la DIRECTEMAR, Contraalmirante Arturo Oxley Lizana; el Director del SHOA, Capitán de Navío Carlos Zúñiga Araya; el Presidente del Comité Directivo de GEBCO, Evert Flier; el Director de la Organización Hidrográfica Internacional, Mathias Jonas; y el Director del Instituto Antártico Chileno, Gino Cassasa, entre otros invitados.
Durante la IV Reunión del Comité Nacional de Nombres Geográficos Antárticos (CNNGA), realizada en Punta Arenas, se determinó oficialmente que una bahía del Territorio Chileno Antártico llevará el nombre de Bahía Gabriela Mistral. Esta decisión se enmarca en un proceso técnico de actualización de la toponimia oficial y coincide con una efeméride clave para la cultura nacional: la conmemoración de los 80 años de la entrega del Premio Nobel de Literatura a la destacada poeta, diplomática y educadora chilena. La propuesta de denominación fue presentada a través del Instituto Antártico Chileno (INACH). El objetivo principal es perpetuar el nombre de una de las figuras más influyentes del siglo XX en un territorio donde la presencia de Chile es estratégica y científica. La jefa de Operaciones del INACH y representante de la institución en el comité, Wendy Rubio, destacó la relevancia de aprovechar la exploración actual para rendir tributo a nuestra historia. «La Antártica es un territorio donde se está haciendo cartografía nueva. Muchos accidentes geográficos aún no tienen nombre, y eso abre oportunidades para destacar a personajes que han sido importantes para nuestra historia», explicó Rubio. Por su parte, el presidente del CNNGA y director del Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA), Capitán de Navío Carlos Zuñiga Araya, enfatizó que, aunque nombrar un accidente geográfico es un proceso técnico y colaborativo, la inclusión de Mistral responde a criterios patrimoniales sólidos que el comité validó unánimemente. De esta forma, la Bahía Gabriela Mistral pasa a integrarse a la toponimia oficial, conviviendo en los mapas con glaciares y montes que son objeto de estudio constante por la comunidad científica internacional. La oficialización de este nombre fue el resultado del trabajo riguroso del CNNGA. Este organismo está integrado por instituciones como el SHOA, el Instituto Geográfico Militar (IGM), el Servicio Aerofotogramétrico de la Fuerza Aérea (SAF), el INACH, la Dirección Nacional de Fronteras y Límites del Estado (DIFROL) y la División de Asuntos Antárticos del Ministerio de Relaciones Exteriores. Su labor es asegurar criterios comunes al asignar nombres a los accidentes geográficos, garantizando precisión en la cartografía nacional. Además de la histórica denominación, la reunión en la Región de Magallanes abordó exposiciones sobre el « Laboratorio Natural Antártico» y su hoja de ruta, a cargo de Marcelo González (INACH), así como los planes de inversión en infraestructura antártica del Ministerio de Obras Públicas, detallados por el Seremi José Luis Hernández. También se discutió la importancia de la divulgación científica mediante el Geoportal del INACH, presentado por Magdalena Márquez, que busca reforzar la conexión entre los datos técnicos y el acceso público a la información del continente helado. Homenaje cultural en la cartografía polarEl rol del Comité de Nombres Geográficos Fuente: cooperativaciencia.cl