Sr. director: El pasado jueves, Punta Arenas volvió a vivir un nuevo simulacro de tsunami que implicó la evacuación total del borde costero. Comercios, colegios, oficinas públicas, empresas e industrias debieron suspender sus actividades para que miles de personas caminaran varias cuadras hacia zonas altas de la ciudad. Nadie discute la importancia de la prevención. Prepararse para emergencias puede salvar vidas, y en eso existe consenso. Sin embargo, resulta legítimo abrir una pregunta que hasta ahora no ha tenido respuesta clara: ¿es razonable repetir este ejercicio todos los años bajo las mismas condiciones? Diversos expertos han señalado en reiteradas ocasiones que la probabilidad de un tsunami en el Estrecho de Magallanes es extremadamente baja. Aun considerando que el riesgo nunca es cero, la región ya ha demostrado capacidad de respuesta. Basta recordar que en 2025 se enfrentó una alerta real tras un sismo en el Mar de Drake, donde la evacuación se realizó de manera ordenada y efectiva. Entonces, ¿qué se está evaluando realmente con estos simulacros anuales que ya han mostrado resultados positivos? ¿Por qué no ajustar su frecuencia a cada dos o tres años, como ocurre en otros contextos de bajo riesgo? A lo anterior se suma una realidad local que no puede ignorarse. Punta Arenas es una ciudad de clima extremo. Obligar a la población a permanecer largos períodos a la intemperie, en pleno otoño o invierno, sin condiciones básicas como resguardo o servicios higiénicos, no es un detalle menor. Tampoco lo es la paralización casi total de la actividad económica durante varias horas. Surge entonces otra interrogante de fondo: ¿quién evalúa el costo-beneficio de estas decisiones? ¿Qué autoridad asume la responsabilidad de definir la periodicidad de estos ejercicios? La prevención es indispensable, pero también lo es la proporcionalidad. Prepararse no debiera significar someter año a año a toda una ciudad a un esfuerzo que, dadas sus condiciones particulares, podría revisarse con mayor criterio. Un auditor magallánico.
El ejercicio, dirigido por SENAPRED, contempló la evacuación desde el borde costero hacia zonas seguras previamente establecidas, poniendo a prueba los protocolos de respuesta ante emergencias y la coordinación entre instituciones. El delegado presidencial provincial, Liber Lazo Navarro, quien participó del simulacro junto a una delegación de estudiantes de la Escuela Bernardo O’Higgins, valoró positivamente el desarrollo de la actividad, destacando que “la coordinación fue exitosa. Vimos a todos los actores involucrados plenamente comprometidos y con claridad respecto a sus funciones. Este tipo de ejercicios no solo implica evacuar, sino también asegurar una adecuada gestión de las vías de tránsito, el funcionamiento de servicios y la activación de protocolos internos en empresas e instituciones”. Asimismo, subrayó la relevancia de este tipo de instancias en un país con características sísmicas y costeras como Chile, indicando que “es fundamental estar preparados frente a este tipo de situaciones, especialmente en ciudades como la nuestra, con condiciones geográficas particulares”. Por su parte, la encargada de la oficina SENAPRED en Natales, Maura Saavedra, destacó la alta participación en los puntos de encuentro y explicó que el objetivo del ejercicio es “poner a prueba el sistema SINAPRED, los protocolos de alertamiento, incluyendo el sistema SAE, y la coordinación con organismos técnicos como el Centro Sismológico Nacional y el SHOA. Además, permite que la población se entrene y conozca los tiempos de evacuación y los sistemas de alerta”. Saavedra agregó que evaluadores del Ejército se desplegaron en los distintos puntos de encuentro para levantar información que permitirá medir los resultados del simulacro durante la jornada. Desde la Autoridad Marítima, el capitán de Puerto, capitán de corbeta LT Rafael González, reforzó la importancia de estos ejercicios señalando que “la evaluación siempre es positiva, porque estas instancias permiten que, ante una emergencia real, la comunidad y las instituciones estén mejor preparadas. Si bien existe una diferencia entre un escenario planificado y una contingencia real, estos simulacros son fundamentales para fortalecer los protocolos y la capacidad de respuesta”. En tanto, el comandante del Cuerpo de Bomberos y encargado de emergencia del municipio de Natales, Sergio Ramírez, destacó el orden y compromiso de los establecimientos educacionales, aunque hizo un llamado a fortalecer la participación de la comunidad en general. “Los colegios y jardines infantiles tuvieron una participación notable, muy organizada. Sin embargo, es necesario avanzar en una mayor participación de la población, entendiendo que estos ejercicios son fundamentales para la preparación individual y colectiva”, indicó. Por su parte, el mayor de Carabineros, Exequiel Rubio, explicó que la institución activó sus protocolos en tres fases: activación, evacuación y finalización, permitiendo acompañar a estudiantes y resguardar la seguridad en distintos puntos estratégicos. Finalmente, en representación del Ejército, el mayor Marcelo Barahona informó que personal militar participó en labores de apoyo y evaluación del ejercicio, destacando que “el balance es positivo, especialmente en el acompañamiento a establecimientos educacionales y otras instituciones”. Este simulacro se enmarca en los esfuerzos regionales por fortalecer la cultura de prevención y respuesta ante emergencias, promoviendo la preparación de la ciudadanía frente a eventuales eventos sísmicos y tsunamis.
Al igual que en gran parte de la región, en la comuna de Cabo de Hornos se realizó el simulacro de sismo y tsunami, ejercicio masivo coordinado por Senapred, y que buscó evaluar la capacidad de respuesta de la población y la efectividad de protocolos de organismos de emergencia ante estos eventuales siniestros. A partir de las 11:00 horas de este jueves, la comunidad recibió en sus teléfonos celulares la activación por mensajería del Sistema de Alerta de Emergencias (SAE). Simultáneamente, los organismos de apoyo se desplegaron en terreno activando sus sistemas sonoros para simular un terremoto y posteriormente orientar a la comunidad hacia los puntos de encuentro en las tres zonas de la comuna donde hubo participación: Puerto Williams, Puerto Toro y Caleta 2 de Mayo, en Yendegaia. En el caso de la capital provincial, las autoridades se reunieron en uno de los puntos designados por el organismo, para analizar las implicancias de este despliegue masivo que incluyó coordinación entre el propio Senapred, Delegación Presidencial Provincial de la Antártica Chilena, Municipalidad de Cabo de Hornos, Armada de Chile, Carabineros, Bomberos, Hospital Comunitario Cristina Calderón y Policía de Investigaciones. El delegado presidencial provincial de la Antártica Chilena, Rodolfo Moncada Salazar, destacó la activa participación de la comunidad y valoró el trabajo de todas las instituciones involucradas en este evento, tanto del sector público como el privado. Reconocemos el trabajo que se realizó, fue una evacuación muy tranquila, muy expedita. En menos de cinco minutos ya estábamos todos evacuando. Agradecemos la participación de toda la comunidad, porque debemos estar preparados frente a una eventualidad que esperamos que nunca ocurra, sostuvo la máxima autoridad provincial. Por su parte, la encargada provincial de Senapred en Antártica Chilena, Catalina Epull, comentó que el simulacro en la zona más austral de la región se efectuó exitosamente. El balance fue bastante positivo, ya que se vio compromiso de las instituciones públicas y privadas, de distintos locales comerciales también y de los jardines infantiles, colegios, todos participaron muy activamente (...). Éstas son instancias claves para poder fortalecer la preparación comunitaria, para ayudar a tener poblaciones más resilientes y es un proceso que entrena a la población, y así poder mejorar nuestros tiempos de respuesta ante una emergencia real, manifestó. En tanto, la alcaldesa (s) de la comuna de Cabo de Hornos, Johanna Cárdenas, recalcó la participación de la comunidad y la rapidez de la evacuación. Todos estuvieron acorde a lo que se programó previamente. Como municipalidad realizamos las gestiones y reuniones previas para llegar a un gran evento que incluyó una evacuación ordenada, rápida, de aproximadamente 15 minutos y todo funcionó bastante bien. Nosotros tenemos nuestro plan comunal de emergencia activo, siempre estamos revisándolo, también viendo las mejoras con nuestra coordinadora de Senapred, por lo que todo funcionó tal cual como está en el plan, mencionó. Participantes evalúan positivamente el simulacro Una de las instituciones que tuvo una participación activa y masiva en este simulacro, fue el Liceo Donald Mc Intyre Griffiths. Su director, Néstor Ríos Cardoza, detalló que gran parte de su comunidad educativa estuvo presente, incluyendo a docentes, paradocentes y estudiantes de distintos niveles. Fue una evacuación bastante rápida, fue muy bien organizada desde el interior, Se diseñó una salida por las distintas áreas del colegio, por lo tanto, el proceso fue muy fluido (...). Creemos que esto es una necesidad, sobre todo en una zona como ésta que está en riesgo permanente, ojalá esto se haga por lo menos una vez más el segundo semestre, porque es una educación cívica también. Creemos que está complementado con lo que se trabaja en forma sistemática dentro del colegio en términos de seguridad y autocuidado. Es muy importante y necesario, dijo. Los trabajadores que actualmente se encuentran ejecutando las obras de la segunda etapa del muelle multipropósito en Puerto Williams, también participaron en esta actividad. El personal debió evacuar desde el borde costero hasta uno de los puntos de encuentros ubicados en calle Capdeville, a 30 metros sobre el nivel del mar. El ingeniero en prevención de riesgos de esta obra, Mauricio Lara comentó que evacuar la obra completa fue una buena práctica, porque así tenemos información sobre el tiempo de reacción en caso de que suceda alguna catástrofe natural. La evacuación fue tranquila, la gente salió por la vía que estaba predeterminada y llegamos a calle Capdeville, sin novedades, detalló. Cabe destacar que este simulacro regional de sismo y tsunami incluyó a la comuna de Cabo de Hornos, Punta Arenas, Puerto Natales, Porvenir y Timaukel. Durante la jornada, un contingente de 106 evaluadores se desplegó en diversos puntos para supervisar las 54 vías de evacuación y 38 puntos de encuentro habilitados en la zona. Este simulacro permitió identificar fortalezas y brechas en los instrumentos de gestión de emergencia, evaluando dimensiones como los tiempos de desplazamiento, el comportamiento de las autoridades locales y los servicios de emergencia, pero por sobre todo de la comunidad.
A las 11:00 horas de este jueves 16 de abril se dio inicio al simulacro de sismo y tsunami que movilizó de manera masiva a los habitantes de la Región de Magallanes. La actividad, organizada por el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (SENAPRED), contó con la participación activa de las comunas de Punta Arenas, Puerto Natales, Porvenir, Cabo de Hornos y Timaukel. El ejercicio simuló un sismo de mayor intensidad que propició una evacuación preventiva por riesgo de tsunami hacia los Puntos de Encuentro definidos en los respectivos planes de evacuación comunal. En esta línea, para alertar a la comunidad se activaron los sistemas sonoros de vehículos de emergencia y de las capitanías de puerto, en un proceso que fue reforzado por la mensajería del Sistema de Alerta de Emergencias (SAE), enviada por SENAPRED a teléfonos celulares. Respecto al desarrollo de este simulacro, la Delegada Presidencial Regional de Magallanes, Ericka Farías, manifestó que “ f ue un ejercicio muy ordenado en todas las provincias donde se realizó. Tuvimos la oportunidad de recorrer las calles y comprobar en terreno cómo se desarrollaba, y todo transcurrió de manera ejemplar. Una vez más, creo que nuestra región demuestra ser un referente y puede servir de ejemplo sobre cómo deben llevarse a cabo este tipo de iniciativas. Es fundamental saber cómo actuar ante una emergencia, y para eso existen estos ejercicios, que pueden generar inconvenientes en la jornada diaria, pero son absolutamente necesarios. Como país siempre estamos expuestos a riesgos y debemos saber cómo actuar para salvar vidas ante una emergencia real ”. Por su parte, la Directora Nacional de SENAPRED, Alicia Cebrián, indicó que “ quiero agradecer a las comunidades que se plegaron a este ejercicio y a las autoridades que han apoyado el trabajo institucional. Respecto al SAE, es fundamental reiterar que es un refuerzo al proceso de evacuación. En una emergencia real no hay que esperar el mensaje para evacuar, ya que el proceso se inicia con las instrucciones de las autoridades y organismos de primera respuesta. Lo que las personas vivenciaron hoy, con la mensajería llegando minutos después para reforzar la evacuación, es lo que ocurrirá en una situación normal”. Asimismo, el Director Regional de SENAPRED Magallanes, Juan Carlos Andrades, destacó la cultura cívica ante estas actividades señalando que “la comunidad se ha comportado de manera extraordinaria y muy ordenada, superando nuestras expectativas iniciales. Destaco especialmente el trabajo en la parte vehicular; los conductores demostraron paciencia esperando el cruce de las personas en evacuación, permitiendo que el ejercicio se desarrollara de forma segura”. Evaluación técnica Durante la jornada, un contingente de 106 evaluadores se desplegó en diversos puntos para supervisar las 54 vías de evacuación y 38 puntos de encuentro habilitados en la zona. Este simulacro permitió identificar fortalezas y brechas en los instrumentos de gestión de emergencia, evaluando dimensiones como los tiempos de desplazamiento, el comportamiento de las autoridades locales y los servicios de emergencia, pero por sobre todo de la comunidad. La información recolectada por los equipos en terreno será procesada para elaborar un informe final del ejercicio, el cual permitirá establecer acciones para optimizar la respuesta ciudadana ante una emergencia real. Finalmente, las autoridades reiteraron el llamado a la comunidad a revisar los planos de evacuación y mantener actualizado su Plan Familia Preparada, recursos que están disponibles a través de www.senapred.cl.
A pocos días del simulacro regional de sismo y tsunami que se desarrollará este 16 de abril en el borde costero de la Región de Magallanes, la Fundación Derechos Mayores valoró la iniciativa impulsada por las autoridades, destacando su importancia para fortalecer la cultura de prevención, pero advirtió la necesidad de incorporar de manera explícita a las personas mayores en los planes de evacuación y preparación ante emergencias. Desde la organización señalaron que este tipo de ejercicios representa una oportunidad clave no solo para ensayar respuestas técnicas, sino también para identificar brechas en la preparación de grupos que enfrentan mayores dificultades, como es el caso de muchas personas mayores que habitan en sectores costeros. Un desafío pendiente en la gestión del riesgo Si bien el simulacro contempla la evacuación hacia zonas seguras y la activación de sistemas de alerta, desde la fundación advierten que la planificación suele ser generalista, sin considerar adecuadamente factores como movilidad reducida, dependencia, acceso a información o aislamiento territorial. El presidente de la Fundación Derechos Mayores, Michel Toledo Ortiz, señaló que: Valoramos este tipo de iniciativas, pero la preparación ante emergencias no puede ser igual para todos cuando las condiciones no lo son. Las personas mayores enfrentan realidades distintas, y no incorporarlas de manera específica en los planes de evacuación es una brecha que debe ser abordada con urgencia. Enfoque de derechos y obligaciones del Estado Desde la fundación recordaron que Chile ha ratificado la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores, la cual establece la obligación del Estado de adoptar medidas que garanticen la seguridad, autonomía e integridad de este grupo, especialmente en situaciones de riesgo o emergencia. En este contexto, enfatizan que la gestión del riesgo de desastres debe incorporar una perspectiva de envejecimiento, considerando las necesidades específicas de las personas mayores para asegurar una evacuación efectiva, oportuna y digna. No se trata solo de evacuar, sino de garantizar que todas las personas puedan hacerlo en condiciones reales. Una evacuación que no considera las capacidades y contextos de las personas mayores puede transformarse en una situación de riesgo adicional, agregó Toledo. Un llamado a fortalecer la preparación comunitaria La Fundación Derechos Mayores hizo un llamado a autoridades, comunidades y familias a anticipar medidas de apoyo, especialmente para personas mayores que viven solas o presentan algún grado de dependencia. Entre las recomendaciones, destacan: Identificar previamente redes de apoyo comunitario. Acompañar a personas mayores en la participación de simulacros. Revisar rutas de evacuación considerando tiempos y capacidades reales. Fortalecer la comunicación directa, más allá de herramientas digitales. La organización reiteró su disposición a colaborar con autoridades regionales en la incorporación de un enfoque inclusivo en la gestión del riesgo, entendiendo que el envejecimiento de la población exige adaptar las políticas públicas a nuevas realidades territoriales y sociales.
Sr. director: El pasado jueves, Punta Arenas volvió a vivir un nuevo simulacro de tsunami que implicó la evacuación total del borde costero. Comercios, colegios, oficinas públicas, empresas e industrias debieron suspender sus actividades para que miles de personas caminaran varias cuadras hacia zonas altas de la ciudad. Nadie discute la importancia de la prevención. Prepararse para emergencias puede salvar vidas, y en eso existe consenso. Sin embargo, resulta legítimo abrir una pregunta que hasta ahora no ha tenido respuesta clara: ¿es razonable repetir este ejercicio todos los años bajo las mismas condiciones? Diversos expertos han señalado en reiteradas ocasiones que la probabilidad de un tsunami en el Estrecho de Magallanes es extremadamente baja. Aun considerando que el riesgo nunca es cero, la región ya ha demostrado capacidad de respuesta. Basta recordar que en 2025 se enfrentó una alerta real tras un sismo en el Mar de Drake, donde la evacuación se realizó de manera ordenada y efectiva. Entonces, ¿qué se está evaluando realmente con estos simulacros anuales que ya han mostrado resultados positivos? ¿Por qué no ajustar su frecuencia a cada dos o tres años, como ocurre en otros contextos de bajo riesgo? A lo anterior se suma una realidad local que no puede ignorarse. Punta Arenas es una ciudad de clima extremo. Obligar a la población a permanecer largos períodos a la intemperie, en pleno otoño o invierno, sin condiciones básicas como resguardo o servicios higiénicos, no es un detalle menor. Tampoco lo es la paralización casi total de la actividad económica durante varias horas. Surge entonces otra interrogante de fondo: ¿quién evalúa el costo-beneficio de estas decisiones? ¿Qué autoridad asume la responsabilidad de definir la periodicidad de estos ejercicios? La prevención es indispensable, pero también lo es la proporcionalidad. Prepararse no debiera significar someter año a año a toda una ciudad a un esfuerzo que, dadas sus condiciones particulares, podría revisarse con mayor criterio. Un auditor magallánico.
El ejercicio, dirigido por SENAPRED, contempló la evacuación desde el borde costero hacia zonas seguras previamente establecidas, poniendo a prueba los protocolos de respuesta ante emergencias y la coordinación entre instituciones. El delegado presidencial provincial, Liber Lazo Navarro, quien participó del simulacro junto a una delegación de estudiantes de la Escuela Bernardo O’Higgins, valoró positivamente el desarrollo de la actividad, destacando que “la coordinación fue exitosa. Vimos a todos los actores involucrados plenamente comprometidos y con claridad respecto a sus funciones. Este tipo de ejercicios no solo implica evacuar, sino también asegurar una adecuada gestión de las vías de tránsito, el funcionamiento de servicios y la activación de protocolos internos en empresas e instituciones”. Asimismo, subrayó la relevancia de este tipo de instancias en un país con características sísmicas y costeras como Chile, indicando que “es fundamental estar preparados frente a este tipo de situaciones, especialmente en ciudades como la nuestra, con condiciones geográficas particulares”. Por su parte, la encargada de la oficina SENAPRED en Natales, Maura Saavedra, destacó la alta participación en los puntos de encuentro y explicó que el objetivo del ejercicio es “poner a prueba el sistema SINAPRED, los protocolos de alertamiento, incluyendo el sistema SAE, y la coordinación con organismos técnicos como el Centro Sismológico Nacional y el SHOA. Además, permite que la población se entrene y conozca los tiempos de evacuación y los sistemas de alerta”. Saavedra agregó que evaluadores del Ejército se desplegaron en los distintos puntos de encuentro para levantar información que permitirá medir los resultados del simulacro durante la jornada. Desde la Autoridad Marítima, el capitán de Puerto, capitán de corbeta LT Rafael González, reforzó la importancia de estos ejercicios señalando que “la evaluación siempre es positiva, porque estas instancias permiten que, ante una emergencia real, la comunidad y las instituciones estén mejor preparadas. Si bien existe una diferencia entre un escenario planificado y una contingencia real, estos simulacros son fundamentales para fortalecer los protocolos y la capacidad de respuesta”. En tanto, el comandante del Cuerpo de Bomberos y encargado de emergencia del municipio de Natales, Sergio Ramírez, destacó el orden y compromiso de los establecimientos educacionales, aunque hizo un llamado a fortalecer la participación de la comunidad en general. “Los colegios y jardines infantiles tuvieron una participación notable, muy organizada. Sin embargo, es necesario avanzar en una mayor participación de la población, entendiendo que estos ejercicios son fundamentales para la preparación individual y colectiva”, indicó. Por su parte, el mayor de Carabineros, Exequiel Rubio, explicó que la institución activó sus protocolos en tres fases: activación, evacuación y finalización, permitiendo acompañar a estudiantes y resguardar la seguridad en distintos puntos estratégicos. Finalmente, en representación del Ejército, el mayor Marcelo Barahona informó que personal militar participó en labores de apoyo y evaluación del ejercicio, destacando que “el balance es positivo, especialmente en el acompañamiento a establecimientos educacionales y otras instituciones”. Este simulacro se enmarca en los esfuerzos regionales por fortalecer la cultura de prevención y respuesta ante emergencias, promoviendo la preparación de la ciudadanía frente a eventuales eventos sísmicos y tsunamis.
Al igual que en gran parte de la región, en la comuna de Cabo de Hornos se realizó el simulacro de sismo y tsunami, ejercicio masivo coordinado por Senapred, y que buscó evaluar la capacidad de respuesta de la población y la efectividad de protocolos de organismos de emergencia ante estos eventuales siniestros. A partir de las 11:00 horas de este jueves, la comunidad recibió en sus teléfonos celulares la activación por mensajería del Sistema de Alerta de Emergencias (SAE). Simultáneamente, los organismos de apoyo se desplegaron en terreno activando sus sistemas sonoros para simular un terremoto y posteriormente orientar a la comunidad hacia los puntos de encuentro en las tres zonas de la comuna donde hubo participación: Puerto Williams, Puerto Toro y Caleta 2 de Mayo, en Yendegaia. En el caso de la capital provincial, las autoridades se reunieron en uno de los puntos designados por el organismo, para analizar las implicancias de este despliegue masivo que incluyó coordinación entre el propio Senapred, Delegación Presidencial Provincial de la Antártica Chilena, Municipalidad de Cabo de Hornos, Armada de Chile, Carabineros, Bomberos, Hospital Comunitario Cristina Calderón y Policía de Investigaciones. El delegado presidencial provincial de la Antártica Chilena, Rodolfo Moncada Salazar, destacó la activa participación de la comunidad y valoró el trabajo de todas las instituciones involucradas en este evento, tanto del sector público como el privado. Reconocemos el trabajo que se realizó, fue una evacuación muy tranquila, muy expedita. En menos de cinco minutos ya estábamos todos evacuando. Agradecemos la participación de toda la comunidad, porque debemos estar preparados frente a una eventualidad que esperamos que nunca ocurra, sostuvo la máxima autoridad provincial. Por su parte, la encargada provincial de Senapred en Antártica Chilena, Catalina Epull, comentó que el simulacro en la zona más austral de la región se efectuó exitosamente. El balance fue bastante positivo, ya que se vio compromiso de las instituciones públicas y privadas, de distintos locales comerciales también y de los jardines infantiles, colegios, todos participaron muy activamente (...). Éstas son instancias claves para poder fortalecer la preparación comunitaria, para ayudar a tener poblaciones más resilientes y es un proceso que entrena a la población, y así poder mejorar nuestros tiempos de respuesta ante una emergencia real, manifestó. En tanto, la alcaldesa (s) de la comuna de Cabo de Hornos, Johanna Cárdenas, recalcó la participación de la comunidad y la rapidez de la evacuación. Todos estuvieron acorde a lo que se programó previamente. Como municipalidad realizamos las gestiones y reuniones previas para llegar a un gran evento que incluyó una evacuación ordenada, rápida, de aproximadamente 15 minutos y todo funcionó bastante bien. Nosotros tenemos nuestro plan comunal de emergencia activo, siempre estamos revisándolo, también viendo las mejoras con nuestra coordinadora de Senapred, por lo que todo funcionó tal cual como está en el plan, mencionó. Participantes evalúan positivamente el simulacro Una de las instituciones que tuvo una participación activa y masiva en este simulacro, fue el Liceo Donald Mc Intyre Griffiths. Su director, Néstor Ríos Cardoza, detalló que gran parte de su comunidad educativa estuvo presente, incluyendo a docentes, paradocentes y estudiantes de distintos niveles. Fue una evacuación bastante rápida, fue muy bien organizada desde el interior, Se diseñó una salida por las distintas áreas del colegio, por lo tanto, el proceso fue muy fluido (...). Creemos que esto es una necesidad, sobre todo en una zona como ésta que está en riesgo permanente, ojalá esto se haga por lo menos una vez más el segundo semestre, porque es una educación cívica también. Creemos que está complementado con lo que se trabaja en forma sistemática dentro del colegio en términos de seguridad y autocuidado. Es muy importante y necesario, dijo. Los trabajadores que actualmente se encuentran ejecutando las obras de la segunda etapa del muelle multipropósito en Puerto Williams, también participaron en esta actividad. El personal debió evacuar desde el borde costero hasta uno de los puntos de encuentros ubicados en calle Capdeville, a 30 metros sobre el nivel del mar. El ingeniero en prevención de riesgos de esta obra, Mauricio Lara comentó que evacuar la obra completa fue una buena práctica, porque así tenemos información sobre el tiempo de reacción en caso de que suceda alguna catástrofe natural. La evacuación fue tranquila, la gente salió por la vía que estaba predeterminada y llegamos a calle Capdeville, sin novedades, detalló. Cabe destacar que este simulacro regional de sismo y tsunami incluyó a la comuna de Cabo de Hornos, Punta Arenas, Puerto Natales, Porvenir y Timaukel. Durante la jornada, un contingente de 106 evaluadores se desplegó en diversos puntos para supervisar las 54 vías de evacuación y 38 puntos de encuentro habilitados en la zona. Este simulacro permitió identificar fortalezas y brechas en los instrumentos de gestión de emergencia, evaluando dimensiones como los tiempos de desplazamiento, el comportamiento de las autoridades locales y los servicios de emergencia, pero por sobre todo de la comunidad.
A las 11:00 horas de este jueves 16 de abril se dio inicio al simulacro de sismo y tsunami que movilizó de manera masiva a los habitantes de la Región de Magallanes. La actividad, organizada por el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (SENAPRED), contó con la participación activa de las comunas de Punta Arenas, Puerto Natales, Porvenir, Cabo de Hornos y Timaukel. El ejercicio simuló un sismo de mayor intensidad que propició una evacuación preventiva por riesgo de tsunami hacia los Puntos de Encuentro definidos en los respectivos planes de evacuación comunal. En esta línea, para alertar a la comunidad se activaron los sistemas sonoros de vehículos de emergencia y de las capitanías de puerto, en un proceso que fue reforzado por la mensajería del Sistema de Alerta de Emergencias (SAE), enviada por SENAPRED a teléfonos celulares. Respecto al desarrollo de este simulacro, la Delegada Presidencial Regional de Magallanes, Ericka Farías, manifestó que “ f ue un ejercicio muy ordenado en todas las provincias donde se realizó. Tuvimos la oportunidad de recorrer las calles y comprobar en terreno cómo se desarrollaba, y todo transcurrió de manera ejemplar. Una vez más, creo que nuestra región demuestra ser un referente y puede servir de ejemplo sobre cómo deben llevarse a cabo este tipo de iniciativas. Es fundamental saber cómo actuar ante una emergencia, y para eso existen estos ejercicios, que pueden generar inconvenientes en la jornada diaria, pero son absolutamente necesarios. Como país siempre estamos expuestos a riesgos y debemos saber cómo actuar para salvar vidas ante una emergencia real ”. Por su parte, la Directora Nacional de SENAPRED, Alicia Cebrián, indicó que “ quiero agradecer a las comunidades que se plegaron a este ejercicio y a las autoridades que han apoyado el trabajo institucional. Respecto al SAE, es fundamental reiterar que es un refuerzo al proceso de evacuación. En una emergencia real no hay que esperar el mensaje para evacuar, ya que el proceso se inicia con las instrucciones de las autoridades y organismos de primera respuesta. Lo que las personas vivenciaron hoy, con la mensajería llegando minutos después para reforzar la evacuación, es lo que ocurrirá en una situación normal”. Asimismo, el Director Regional de SENAPRED Magallanes, Juan Carlos Andrades, destacó la cultura cívica ante estas actividades señalando que “la comunidad se ha comportado de manera extraordinaria y muy ordenada, superando nuestras expectativas iniciales. Destaco especialmente el trabajo en la parte vehicular; los conductores demostraron paciencia esperando el cruce de las personas en evacuación, permitiendo que el ejercicio se desarrollara de forma segura”. Evaluación técnica Durante la jornada, un contingente de 106 evaluadores se desplegó en diversos puntos para supervisar las 54 vías de evacuación y 38 puntos de encuentro habilitados en la zona. Este simulacro permitió identificar fortalezas y brechas en los instrumentos de gestión de emergencia, evaluando dimensiones como los tiempos de desplazamiento, el comportamiento de las autoridades locales y los servicios de emergencia, pero por sobre todo de la comunidad. La información recolectada por los equipos en terreno será procesada para elaborar un informe final del ejercicio, el cual permitirá establecer acciones para optimizar la respuesta ciudadana ante una emergencia real. Finalmente, las autoridades reiteraron el llamado a la comunidad a revisar los planos de evacuación y mantener actualizado su Plan Familia Preparada, recursos que están disponibles a través de www.senapred.cl.
A pocos días del simulacro regional de sismo y tsunami que se desarrollará este 16 de abril en el borde costero de la Región de Magallanes, la Fundación Derechos Mayores valoró la iniciativa impulsada por las autoridades, destacando su importancia para fortalecer la cultura de prevención, pero advirtió la necesidad de incorporar de manera explícita a las personas mayores en los planes de evacuación y preparación ante emergencias. Desde la organización señalaron que este tipo de ejercicios representa una oportunidad clave no solo para ensayar respuestas técnicas, sino también para identificar brechas en la preparación de grupos que enfrentan mayores dificultades, como es el caso de muchas personas mayores que habitan en sectores costeros. Un desafío pendiente en la gestión del riesgo Si bien el simulacro contempla la evacuación hacia zonas seguras y la activación de sistemas de alerta, desde la fundación advierten que la planificación suele ser generalista, sin considerar adecuadamente factores como movilidad reducida, dependencia, acceso a información o aislamiento territorial. El presidente de la Fundación Derechos Mayores, Michel Toledo Ortiz, señaló que: Valoramos este tipo de iniciativas, pero la preparación ante emergencias no puede ser igual para todos cuando las condiciones no lo son. Las personas mayores enfrentan realidades distintas, y no incorporarlas de manera específica en los planes de evacuación es una brecha que debe ser abordada con urgencia. Enfoque de derechos y obligaciones del Estado Desde la fundación recordaron que Chile ha ratificado la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores, la cual establece la obligación del Estado de adoptar medidas que garanticen la seguridad, autonomía e integridad de este grupo, especialmente en situaciones de riesgo o emergencia. En este contexto, enfatizan que la gestión del riesgo de desastres debe incorporar una perspectiva de envejecimiento, considerando las necesidades específicas de las personas mayores para asegurar una evacuación efectiva, oportuna y digna. No se trata solo de evacuar, sino de garantizar que todas las personas puedan hacerlo en condiciones reales. Una evacuación que no considera las capacidades y contextos de las personas mayores puede transformarse en una situación de riesgo adicional, agregó Toledo. Un llamado a fortalecer la preparación comunitaria La Fundación Derechos Mayores hizo un llamado a autoridades, comunidades y familias a anticipar medidas de apoyo, especialmente para personas mayores que viven solas o presentan algún grado de dependencia. Entre las recomendaciones, destacan: Identificar previamente redes de apoyo comunitario. Acompañar a personas mayores en la participación de simulacros. Revisar rutas de evacuación considerando tiempos y capacidades reales. Fortalecer la comunicación directa, más allá de herramientas digitales. La organización reiteró su disposición a colaborar con autoridades regionales en la incorporación de un enfoque inclusivo en la gestión del riesgo, entendiendo que el envejecimiento de la población exige adaptar las políticas públicas a nuevas realidades territoriales y sociales.