En el marco del Mes de la Juventud, los equipos de Atención Primaria de Salud (APS) de Punta Arenas reforzaron el llamado a prevenir el consumo de tabaco y dispositivos electrónicos entre adolescentes, poniendo especial énfasis en la necesidad de entregar información confiable y derribar los mitos asociados al uso de vapeadores. El tema fue abordado esta mañana en el programa Buenos Días Región, de Polar Comunicaciones, donde participaron Catherine Levet, encargada del CECOSF Río Seco, y Miriam Díaz, kinesióloga de la Sala IRA del CESFAM 18 de Septiembre. Ambas profesionales explicaron las acciones que desarrolla la atención primaria con adolescentes y los riesgos que implica la inhalación de sustancias presentes tanto en cigarrillos tradicionales como en dispositivos electrónicos. Catherine Levet explicó que el trabajo con adolescentes forma parte de las prestaciones habituales de la atención primaria y que se busca abordar este período de la vida desde una perspectiva integral, no solamente cuando existe una enfermedad. “Nosotros como atención primaria ya hace varios años hemos estado trabajando con los adolescentes de forma más integral. Ellos son parte de nuestra cartera de prestaciones, o sea, los controles integrales del adolescente y además también tenemos los espacios amigables”, señaló. Estos espacios funcionan durante la extensión horaria, entre las 17:00 y las 20:00 horas, y cuentan con profesionales de distintas áreas, entre ellos matrona, nutricionista y psicólogo. Durante agosto, una de las principales materias abordadas por los equipos ha sido precisamente la prevención del consumo de tabaco y dispositivos electrónicos. En este contexto, Miriam Díaz destacó que la labor de la kinesiología dentro de la atención primaria no se limita a la rehabilitación musculoesquelética, sino que también contempla un importante componente respiratorio y preventivo. “La kinesiología, como bien dices, es súper integral. Puede trabajarse en el área musculoesquelética, neurológica, deportiva, piso pélvico, embarazadas, respiratorio y en el área que ahora nos convoca que es el tabaquismo”, explicó. La profesional detalló además el funcionamiento de las Salas IRA, destinadas a la atención de niños, niñas y adolescentes desde los primeros meses de vida hasta los 19 años, abordando tanto patologías respiratorias agudas como enfermedades crónicas. “La Sala IRA es la sala donde se atienden las personas infantiles y adolescentes desde cero meses hasta 19 años de edad, en las cuales se atienden patologías agudas y crónicas”, indicó Díaz, agregando que entre las consultas se encuentran cuadros como bronquitis, neumonía, rinofaringitis y síndromes bronquiales obstructivos recurrentes. La kinesióloga explicó que durante los meses de mayor circulación de virus respiratorios aumenta considerablemente la demanda de atención, especialmente entre mayo y julio. Posteriormente, hacia fines de julio, agosto y septiembre, vuelven a adquirir relevancia las consultas relacionadas con patologías crónicas como el asma y las crisis asociadas a alergias. Vapeadores: una alternativa que no está exenta de riesgos Uno de los principales puntos abordados durante la conversación fue la percepción de que los vapeadores serían una alternativa menos perjudicial que el cigarrillo convencional o que podrían utilizarse como una herramienta para dejar de fumar. Al respecto, Miriam Díaz fue enfática en señalar que los dispositivos electrónicos no están libres de riesgos. “Los vapeadores en sí tienen sustancias químicas, partículas, metales pesados, nicotina, muchos de esos, los cuales son muy dañinos, muy dañinos para la salud”, sostuvo. La profesional explicó que existe una amplia variedad de líquidos y dispositivos, con diferentes concentraciones y componentes, pero que la presencia de nicotina constituye uno de los elementos que puede generar dependencia. “Dependiendo del líquido que estén comprando, hay diversidad tanto de aromas, de sabores, de diseños y hay algunos que traen menos nicotina y otros más nicotina, pero finalmente la nicotina es la que genera la dependencia”, afirmó. Desde el CECOSF Río Seco, Catherine Levet agregó que, si bien se ha observado una disminución del consumo de tabaco, paralelamente se ha producido un aumento en el uso de vapeadores y otros dispositivos electrónicos, particularmente entre adolescentes. “La se ha visto una disminución del consumo de tabaco, pero también un aumento del consumo de los vapeadores de estos dispositivos electrónicos”, señaló. La profesional atribuyó parte de este fenómeno al atractivo visual de estos productos y a su presencia en distintos espacios de comunicación, particularmente redes sociales, situación que puede influir en adolescentes que todavía no cuentan con información suficiente respecto de sus efectos. “Los adolescentes sin tener la información quizás adecuada, tienden a consumir este tipo de sustancias a través de los vapeadores”, explicó Levet. En esa línea, recalcó que incluso aquellos dispositivos que no contienen nicotina pueden incorporar sustancias perjudiciales para el organismo. “Algunos no tienen nicotina, como dice Miriam, pero sí, todos tienen sustancias que son nocivas y dañinas para la salud. Nuestros pulmones no están hechos para inhalar este tipo de sustancia, entonces sí o sí, provocan algún daño”, afirmó. Impacto respiratorio y recuperación de enfermedades La preocupación de los equipos de salud también se relaciona con el impacto que puede tener el consumo de cigarrillos y vapeadores sobre las vías respiratorias, especialmente en una región donde durante buena parte del año existe una importante circulación de virus respiratorios. Díaz explicó que las sustancias presentes en estos productos pueden generar irritación respiratoria y favorecer síntomas como tos, además de afectar a personas que presentan enfermedades respiratorias previas. “Las sustancias químicas que contienen los vapeadores o los cigarrillos tradicionales son altamente irritantes para las vías respiratorias, provocan más tos seca los vapeadores en mucho menos tiempo”, señaló. La kinesióloga agregó que incluso después de períodos relativamente breves de consumo pueden aparecer síntomas y que también se pueden observar efectos sobre otros parámetros del organismo. “De repente muy pocos usos, pocos días que ya lo están ocupando ya generan síntomas, como por ejemplo, la irritabilidad de la vía respiratoria, la tos seca. Aumentan la ansiedad, aumentan la frecuencia cardíaca, aumenta la presión arterial”, sostuvo. En el caso de personas que padecen asma, la profesional advirtió que el consumo de estos productos puede dificultar el adecuado control de la enfermedad. “Las personas que también tienen asma, por ejemplo, y más encima vapean y o fuman cigarrillos tradicionales, empeora su condición de control”, afirmó. Por ello, uno de los principales desafíos identificados por las profesionales es entregar información clara y basada en evidencia, especialmente frente a contenidos que circulan en internet y redes sociales. La importancia de la prevención durante la adolescencia Para Levet, la adolescencia constituye una etapa especialmente importante para intervenir preventivamente, debido a que durante este período se comienzan a consolidar hábitos que pueden mantenerse posteriormente durante la vida adulta. “Este hábito que adquieren ahora en la adolescencia, tiene más posibilidades de perpetuarse en el futuro, entonces es el momento para prevenir y para actuar”, enfatizó. La profesional también destacó que uno de los principales desafíos consiste en enfrentar la gran cantidad de información disponible en internet, donde pueden coexistir antecedentes correctos con afirmaciones que no cuentan con respaldo suficiente. “Para eso más que nada es entregar información correcta, fidedigna. En estos casos a los estudiantes, a los adolescentes que muchas veces en redes sociales y en internet hay mucha información, pero no toda es real”, explicó. En ese sentido, las profesionales llamaron a los adolescentes a consultar directamente con los equipos de salud ante dudas relacionadas con el consumo de tabaco, vapeadores u otras materias vinculadas a su bienestar. Familia y entorno cercano cumplen un rol clave Durante la entrevista también se puso énfasis en el papel que cumplen padres, madres, apoderados y otros integrantes del entorno cercano en la prevención. Catherine Levet sostuvo que la prevención no debe concentrarse exclusivamente en los adolescentes, sino que requiere involucrar a todo el grupo familiar. “Nosotros igual invitamos a la prevención del consumo de estas cosas, de estos productos y más en esta edad, en esta edad están adquiriendo hábitos”, señaló. Por su parte, Miriam Díaz recalcó que el ejemplo cotidiano de los adultos puede influir directamente en las conductas que adoptan los jóvenes. “Es fundamental que la familia esté también consciente de los riesgos. Entonces llamamos no solamente los adolescentes a no consumir tabaco y dispositivos electrónicos, sino también a los padres y a la familia a dar el ejemplo a nuestra juventud”, afirmó. La profesional agregó que resulta importante establecer espacios de confianza donde los adolescentes puedan conversar con sus familias sobre estos temas y recibir orientación sin temor. “Muchas veces el adolescente va a querer vapear, va a querer fumar, pero porque también lo está viendo en su círculo cercano”, explicó. Atención primaria dispone de espacios de orientación Las profesionales destacaron que los adolescentes pueden acceder a distintos dispositivos de atención primaria para recibir orientación y apoyo, tanto en materia de prevención del consumo de tabaco como frente a otras situaciones que puedan afectar su salud. Catherine Levet explicó que la puerta de entrada puede ser cualquier establecimiento de atención primaria donde el adolescente esté inscrito, pudiendo solicitar orientación y controles integrales. “La ruta de entrada a cualquier establecimiento de atención primaria estaría inscrito. La mayoría de los adolescentes ya lo están porque de su periodo de infancia lo estaban, entonces se pueden acercar a cualquier SOME, que son los servicios de orientación médica y estadística, y ahí están disponibles las horas para las consejerías”, indicó. Además, señaló que los controles de salud integral para adolescentes están disponibles en los distintos centros de salud, tanto durante el horario diurno como en extensión horaria. Las profesionales también destacaron que los adolescentes pueden acceder a consejerías individuales y familiares, mientras que los espacios amigables cuentan con profesionales como psicólogos que pueden contribuir a resolver dudas y abordar factores de riesgo. Díaz, en tanto, hizo un llamado a los jóvenes a utilizar estos espacios de manera voluntaria y confidencial. “Una invitación a todos los adolescentes que es importante que ellos puedan acudir de forma voluntaria, de forma confidencial a realizar sus controles, donde nosotros también pesquisamos cualquier factor de riesgo que pueda afectar su salud y su desarrollo”, manifestó. El llamado se da en un contexto nacional donde la preocupación por el consumo de dispositivos electrónicos entre adolescentes ha adquirido especial relevancia. Según los antecedentes mencionados durante el programa, los resultados de la Encuesta Mundial de Tabaco en Jóvenes, aplicada a adolescentes de entre 13 y 15 años en 16 regiones del país, mostraron que uno de cada tres declaró haber utilizado alguna vez un cigarrillo electrónico o vapeador, mientras que un 14,8% señaló haber utilizado vapeadores con nicotina durante el último mes. Frente a este escenario, desde la Atención Primaria de Salud reiteraron que la prevención requiere un trabajo multidisciplinario y sostenido, donde participen profesionales, familias y comunidades educativas, pero también donde los propios adolescentes tengan acceso a información confiable y espacios seguros para plantear sus inquietudes. En el marco del Mes de la Juventud, Catherine Levet y Miriam Díaz extendieron finalmente la invitación a los jóvenes de Punta Arenas a acercarse a los centros de salud, controles integrales, Salas IRA, espacios amigables y consejerías disponibles, con el objetivo de resolver dudas, identificar factores de riesgo y recibir acompañamiento profesional frente al consumo de tabaco y dispositivos electrónicos.
La profesional de la Seremi de Salud, Alejandra Manzanares, abordó los resultados de la Encuesta Mundial de Tabaquismo en Jóvenes y llamó a mantener las medidas preventivas tanto en establecimientos educacionales como en los hogares. Magallanes presenta indicadores favorables en materia de consumo de tabaco y cigarrillos electrónicos entre adolescentes, de acuerdo con los resultados regionales de la Encuesta Mundial de Tabaquismo en Jóvenes realizada durante 2024. Sin embargo, desde la Seremi de Salud recalcaron que las cifras no deben traducirse en una disminución de los esfuerzos preventivos, especialmente ante la presencia creciente de dispositivos electrónicos entre los jóvenes. Así lo señaló esta mañana Alejandra Manzanares, profesional de la Seremi de Salud, durante su participación en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, donde abordó los principales resultados del estudio, los riesgos asociados al tabaquismo y las nuevas preocupaciones sanitarias relacionadas con los vapeadores. Manzanares destacó que los resultados obtenidos por la región son positivos en comparación con el escenario nacional. “Hay prevalencias en el consumo de cigarrillos y cigarrillos electrónicos bastante bajas en relación al promedio nacional”, explicó, aunque enfatizó que esto no significa que se deba disminuir la preocupación respecto del consumo de tabaco. “Sin embargo, no podemos cantar victoria con esto, sino que hay que mantenerlas, mantener el compromiso con las familias, con los establecimientos educacionales, promover el no consumo del tabaco porque tal como tú lo comentaste últimamente se está viendo un aumento en el tema de los vapeadores”, señaló. Uno de los principales focos planteados durante la conversación fue precisamente el aumento de la utilización de dispositivos electrónicos para fumar y la percepción existente entre algunos adolescentes de que estos productos serían menos perjudiciales que el cigarrillo tradicional. La profesional de la autoridad sanitaria explicó que existe una falsa sensación de seguridad asociada a estos productos, debido, entre otros factores, a sus características, aromas y formatos. “En los jóvenes ya hay una falsa creencia de que los vapeadores son inocuos, que son menos dañinos, digamos que los cigarrillos convencionales, que el tabaco convencional”, afirmó. A juicio de Manzanares, esta percepción puede transformarse en un factor de riesgo para el inicio de una dependencia a la nicotina. En ese sentido, sostuvo que algunos dispositivos electrónicos pueden presentar concentraciones significativamente mayores de esta sustancia. “Se ha visto que los cigarrillos electrónicos pueden tener hasta 8 o 10 veces más concentración de nicotina, por lo tanto, puede ser un factor importante de dependencia, de empezar el consumo de tabaco como el primer factor, digamos, para empezar el consumo de tabaco y crea una gran dependencia porque tiene unas concentraciones enormes de nicotina”, explicó. La profesional también llamó a considerar que el riesgo no se limita exclusivamente a aquellos dispositivos que contienen nicotina. Según planteó, tanto los vapeadores con nicotina como aquellos que son comercializados sin ella pueden contener distintos componentes químicos cuyos efectos a largo plazo todavía no se encuentran completamente determinados. “Además contienen sustancias químicas que a la fecha, como no nos llevan tantos años, no sabemos qué implicancias pueden tener para el organismo. De hecho, de por sí, digamos, son dañinos, ya sea los con nicotina o sin nicotina”, sostuvo. El descenso del cigarrillo convencional y el avance del vapeo Durante la entrevista también se abordó la percepción de que los cigarrillos electrónicos podrían utilizarse como una herramienta para abandonar el consumo de tabaco convencional. Manzanares llamó a no asumir que reemplazar un producto por otro necesariamente significa terminar con la dependencia. La profesional explicó que los productos de tabaco contienen una gran cantidad de sustancias químicas y que el proceso de combustión constituye por sí mismo un factor relevante de riesgo. “Todos los productos del tabaco, no solamente el cigarrillo comercial, sino que el cigarrillo que hay gente que lo lía, que dice no es más natural, cierto, tiene el cigarrillo, tiene más de 4.000 sustancias químicas. Y a lo menos 69 se han identificado como cancerígenas”, señaló. En ese contexto, recordó que el tabaquismo constituye una adicción que puede generar múltiples consecuencias para la salud. Entre ellas mencionó enfermedades cardiovasculares, infartos al miocardio, accidentes cerebrovasculares y problemas de salud bucal. “La verdad es que produce una amplia gama de enfermedades”, afirmó Manzanares, agregando que muchas veces algunos de estos efectos no son asociados directamente por las personas con el consumo de tabaco. La profesional también puso énfasis en los efectos del denominado humo de segunda mano, recordando que la exposición al humo del tabaco no solamente representa un riesgo para quienes fuman directamente, sino también para las personas que comparten espacios con fumadores. Según explicó durante el programa, el tabaquismo constituye una importante causa de mortalidad a nivel mundial y genera consecuencias tanto para los consumidores directos como para quienes se encuentran expuestos al humo ambiental. Preocupación por el desconocimiento de los adultos Otro de los aspectos abordados fue la dificultad que pueden tener padres, apoderados y profesores para identificar el consumo de vapeadores entre adolescentes. Manzanares relató que durante intervenciones realizadas en establecimientos educacionales han detectado que estos dispositivos no siempre son reconocidos como productos asociados al consumo de tabaco. “Había una concepción que incluso los mismos profesores no conocían los vapeadores porque muchas veces se asimilan a un lápiz o qué sé yo, entonces no sabían que, como no tiene olor, que los chicos estaban vapeando”, relató. La situación, según explicó, puede dificultar que los adultos responsables detecten oportunamente el consumo. “Los mismos adultos responsables de estos jóvenes muchas veces no saben que sus hijos están consumiendo tabaco”, sostuvo. Por ello, desde la autoridad sanitaria plantean que la prevención no debe concentrarse exclusivamente en los colegios, sino que también debe involucrar a las familias y al entorno cercano de los adolescentes. Manzanares advirtió además que incluso cuando un joven no fuma cigarrillos convencionales, la exposición al consumo de tabaco dentro del hogar puede contribuir a normalizar estas conductas. “Es importante mantener estas medidas de prevención y reforzarlo y no solamente reforzarlo en los colegios, sino que también en las casas y tener la conciencia con el humo de segunda mano”, indicó. Magallanes bajo el promedio nacional Respecto de los resultados específicos de la Encuesta Mundial de Tabaquismo en Jóvenes, Manzanares destacó que Magallanes presenta cifras inferiores al promedio nacional en distintos indicadores. Según explicó, aproximadamente un 20% de los jóvenes encuestados señaló haber fumado alguna vez en su vida, mientras que en materia de utilización de dispositivos electrónicos la región registró un 3,4%, frente a un 9,4% a nivel nacional. “Tenemos alrededor del 20% indicó que sí, por debajo del promedio nacional. Se han usado dispositivos electrónicos, teníamos 3,4 versus 9,4 el nivel nacional y otras regiones que están muchísimo más altas. Digamos, estamos contentos con esos resultados”, detalló. Los datos corresponden a jóvenes de entre 13 y 15 años y, de acuerdo con la profesional, muestran una disminución tanto en el consumo de cigarrillos convencionales como en el uso de dispositivos electrónicos en comparación con el escenario nacional. No obstante, insistió en que el desafío es mantener y profundizar las acciones preventivas para evitar que las actuales cifras favorables puedan revertirse en los próximos años. Tratamiento para dejar de fumar Durante la conversación, Manzanares también recordó que las personas que desean abandonar el consumo de tabaco cuentan con alternativas de tratamiento incorporadas al sistema de Garantías Explícitas en Salud (GES). En particular, mencionó el GES 90, mecanismo mediante el cual las personas pueden acercarse a un centro de atención de salud y solicitar una evaluación para determinar si cumplen con las condiciones de ingreso al programa. “Hoy en día tenemos incorporado en el GES, en las garantías explícitas de salud, el GES 90, en donde las personas pueden acercarse a su centro de salud y solicitar una evaluación a cualquier profesional que lo atienda, ya no solo médico, para ver cuál es su nivel de consumo y si es apto para entrar en el GES 90”, explicó. Según detalló, el tratamiento contempla apoyo profesional y farmacológico y requiere, como condición fundamental, que la persona tenga la voluntad de abandonar el consumo. “Se le hace un tratamiento, de hecho. ¿Qué mejor que poder recapitular o dar a conocer a las personas la hoja de ruta y los dispositivos o programas disponibles en tabaquismo?”, planteó. Manzanares precisó que el tratamiento considera un período de al menos cuatro meses y puede incluir apoyo psicológico y medicamentos para acompañar el proceso de cesación tabáquica. De esta manera, desde la Seremi de Salud destacaron que los resultados de Magallanes constituyen una señal positiva en materia de prevención, pero insistieron en que la tarea debe mantenerse tanto en los establecimientos educacionales como en los hogares. El principal desafío, planteó la profesional, es evitar que la reducción observada en el consumo de cigarrillos tradicionales sea acompañada por un desplazamiento hacia los vapeadores, particularmente entre adolescentes, debido a la falsa percepción de que estos dispositivos son inocuos o constituyen una alternativa sin riesgos para la salud.
En el marco del Mes de la Juventud, los equipos de Atención Primaria de Salud (APS) de Punta Arenas reforzaron el llamado a prevenir el consumo de tabaco y dispositivos electrónicos entre adolescentes, poniendo especial énfasis en la necesidad de entregar información confiable y derribar los mitos asociados al uso de vapeadores. El tema fue abordado esta mañana en el programa Buenos Días Región, de Polar Comunicaciones, donde participaron Catherine Levet, encargada del CECOSF Río Seco, y Miriam Díaz, kinesióloga de la Sala IRA del CESFAM 18 de Septiembre. Ambas profesionales explicaron las acciones que desarrolla la atención primaria con adolescentes y los riesgos que implica la inhalación de sustancias presentes tanto en cigarrillos tradicionales como en dispositivos electrónicos. Catherine Levet explicó que el trabajo con adolescentes forma parte de las prestaciones habituales de la atención primaria y que se busca abordar este período de la vida desde una perspectiva integral, no solamente cuando existe una enfermedad. “Nosotros como atención primaria ya hace varios años hemos estado trabajando con los adolescentes de forma más integral. Ellos son parte de nuestra cartera de prestaciones, o sea, los controles integrales del adolescente y además también tenemos los espacios amigables”, señaló. Estos espacios funcionan durante la extensión horaria, entre las 17:00 y las 20:00 horas, y cuentan con profesionales de distintas áreas, entre ellos matrona, nutricionista y psicólogo. Durante agosto, una de las principales materias abordadas por los equipos ha sido precisamente la prevención del consumo de tabaco y dispositivos electrónicos. En este contexto, Miriam Díaz destacó que la labor de la kinesiología dentro de la atención primaria no se limita a la rehabilitación musculoesquelética, sino que también contempla un importante componente respiratorio y preventivo. “La kinesiología, como bien dices, es súper integral. Puede trabajarse en el área musculoesquelética, neurológica, deportiva, piso pélvico, embarazadas, respiratorio y en el área que ahora nos convoca que es el tabaquismo”, explicó. La profesional detalló además el funcionamiento de las Salas IRA, destinadas a la atención de niños, niñas y adolescentes desde los primeros meses de vida hasta los 19 años, abordando tanto patologías respiratorias agudas como enfermedades crónicas. “La Sala IRA es la sala donde se atienden las personas infantiles y adolescentes desde cero meses hasta 19 años de edad, en las cuales se atienden patologías agudas y crónicas”, indicó Díaz, agregando que entre las consultas se encuentran cuadros como bronquitis, neumonía, rinofaringitis y síndromes bronquiales obstructivos recurrentes. La kinesióloga explicó que durante los meses de mayor circulación de virus respiratorios aumenta considerablemente la demanda de atención, especialmente entre mayo y julio. Posteriormente, hacia fines de julio, agosto y septiembre, vuelven a adquirir relevancia las consultas relacionadas con patologías crónicas como el asma y las crisis asociadas a alergias. Vapeadores: una alternativa que no está exenta de riesgos Uno de los principales puntos abordados durante la conversación fue la percepción de que los vapeadores serían una alternativa menos perjudicial que el cigarrillo convencional o que podrían utilizarse como una herramienta para dejar de fumar. Al respecto, Miriam Díaz fue enfática en señalar que los dispositivos electrónicos no están libres de riesgos. “Los vapeadores en sí tienen sustancias químicas, partículas, metales pesados, nicotina, muchos de esos, los cuales son muy dañinos, muy dañinos para la salud”, sostuvo. La profesional explicó que existe una amplia variedad de líquidos y dispositivos, con diferentes concentraciones y componentes, pero que la presencia de nicotina constituye uno de los elementos que puede generar dependencia. “Dependiendo del líquido que estén comprando, hay diversidad tanto de aromas, de sabores, de diseños y hay algunos que traen menos nicotina y otros más nicotina, pero finalmente la nicotina es la que genera la dependencia”, afirmó. Desde el CECOSF Río Seco, Catherine Levet agregó que, si bien se ha observado una disminución del consumo de tabaco, paralelamente se ha producido un aumento en el uso de vapeadores y otros dispositivos electrónicos, particularmente entre adolescentes. “La se ha visto una disminución del consumo de tabaco, pero también un aumento del consumo de los vapeadores de estos dispositivos electrónicos”, señaló. La profesional atribuyó parte de este fenómeno al atractivo visual de estos productos y a su presencia en distintos espacios de comunicación, particularmente redes sociales, situación que puede influir en adolescentes que todavía no cuentan con información suficiente respecto de sus efectos. “Los adolescentes sin tener la información quizás adecuada, tienden a consumir este tipo de sustancias a través de los vapeadores”, explicó Levet. En esa línea, recalcó que incluso aquellos dispositivos que no contienen nicotina pueden incorporar sustancias perjudiciales para el organismo. “Algunos no tienen nicotina, como dice Miriam, pero sí, todos tienen sustancias que son nocivas y dañinas para la salud. Nuestros pulmones no están hechos para inhalar este tipo de sustancia, entonces sí o sí, provocan algún daño”, afirmó. Impacto respiratorio y recuperación de enfermedades La preocupación de los equipos de salud también se relaciona con el impacto que puede tener el consumo de cigarrillos y vapeadores sobre las vías respiratorias, especialmente en una región donde durante buena parte del año existe una importante circulación de virus respiratorios. Díaz explicó que las sustancias presentes en estos productos pueden generar irritación respiratoria y favorecer síntomas como tos, además de afectar a personas que presentan enfermedades respiratorias previas. “Las sustancias químicas que contienen los vapeadores o los cigarrillos tradicionales son altamente irritantes para las vías respiratorias, provocan más tos seca los vapeadores en mucho menos tiempo”, señaló. La kinesióloga agregó que incluso después de períodos relativamente breves de consumo pueden aparecer síntomas y que también se pueden observar efectos sobre otros parámetros del organismo. “De repente muy pocos usos, pocos días que ya lo están ocupando ya generan síntomas, como por ejemplo, la irritabilidad de la vía respiratoria, la tos seca. Aumentan la ansiedad, aumentan la frecuencia cardíaca, aumenta la presión arterial”, sostuvo. En el caso de personas que padecen asma, la profesional advirtió que el consumo de estos productos puede dificultar el adecuado control de la enfermedad. “Las personas que también tienen asma, por ejemplo, y más encima vapean y o fuman cigarrillos tradicionales, empeora su condición de control”, afirmó. Por ello, uno de los principales desafíos identificados por las profesionales es entregar información clara y basada en evidencia, especialmente frente a contenidos que circulan en internet y redes sociales. La importancia de la prevención durante la adolescencia Para Levet, la adolescencia constituye una etapa especialmente importante para intervenir preventivamente, debido a que durante este período se comienzan a consolidar hábitos que pueden mantenerse posteriormente durante la vida adulta. “Este hábito que adquieren ahora en la adolescencia, tiene más posibilidades de perpetuarse en el futuro, entonces es el momento para prevenir y para actuar”, enfatizó. La profesional también destacó que uno de los principales desafíos consiste en enfrentar la gran cantidad de información disponible en internet, donde pueden coexistir antecedentes correctos con afirmaciones que no cuentan con respaldo suficiente. “Para eso más que nada es entregar información correcta, fidedigna. En estos casos a los estudiantes, a los adolescentes que muchas veces en redes sociales y en internet hay mucha información, pero no toda es real”, explicó. En ese sentido, las profesionales llamaron a los adolescentes a consultar directamente con los equipos de salud ante dudas relacionadas con el consumo de tabaco, vapeadores u otras materias vinculadas a su bienestar. Familia y entorno cercano cumplen un rol clave Durante la entrevista también se puso énfasis en el papel que cumplen padres, madres, apoderados y otros integrantes del entorno cercano en la prevención. Catherine Levet sostuvo que la prevención no debe concentrarse exclusivamente en los adolescentes, sino que requiere involucrar a todo el grupo familiar. “Nosotros igual invitamos a la prevención del consumo de estas cosas, de estos productos y más en esta edad, en esta edad están adquiriendo hábitos”, señaló. Por su parte, Miriam Díaz recalcó que el ejemplo cotidiano de los adultos puede influir directamente en las conductas que adoptan los jóvenes. “Es fundamental que la familia esté también consciente de los riesgos. Entonces llamamos no solamente los adolescentes a no consumir tabaco y dispositivos electrónicos, sino también a los padres y a la familia a dar el ejemplo a nuestra juventud”, afirmó. La profesional agregó que resulta importante establecer espacios de confianza donde los adolescentes puedan conversar con sus familias sobre estos temas y recibir orientación sin temor. “Muchas veces el adolescente va a querer vapear, va a querer fumar, pero porque también lo está viendo en su círculo cercano”, explicó. Atención primaria dispone de espacios de orientación Las profesionales destacaron que los adolescentes pueden acceder a distintos dispositivos de atención primaria para recibir orientación y apoyo, tanto en materia de prevención del consumo de tabaco como frente a otras situaciones que puedan afectar su salud. Catherine Levet explicó que la puerta de entrada puede ser cualquier establecimiento de atención primaria donde el adolescente esté inscrito, pudiendo solicitar orientación y controles integrales. “La ruta de entrada a cualquier establecimiento de atención primaria estaría inscrito. La mayoría de los adolescentes ya lo están porque de su periodo de infancia lo estaban, entonces se pueden acercar a cualquier SOME, que son los servicios de orientación médica y estadística, y ahí están disponibles las horas para las consejerías”, indicó. Además, señaló que los controles de salud integral para adolescentes están disponibles en los distintos centros de salud, tanto durante el horario diurno como en extensión horaria. Las profesionales también destacaron que los adolescentes pueden acceder a consejerías individuales y familiares, mientras que los espacios amigables cuentan con profesionales como psicólogos que pueden contribuir a resolver dudas y abordar factores de riesgo. Díaz, en tanto, hizo un llamado a los jóvenes a utilizar estos espacios de manera voluntaria y confidencial. “Una invitación a todos los adolescentes que es importante que ellos puedan acudir de forma voluntaria, de forma confidencial a realizar sus controles, donde nosotros también pesquisamos cualquier factor de riesgo que pueda afectar su salud y su desarrollo”, manifestó. El llamado se da en un contexto nacional donde la preocupación por el consumo de dispositivos electrónicos entre adolescentes ha adquirido especial relevancia. Según los antecedentes mencionados durante el programa, los resultados de la Encuesta Mundial de Tabaco en Jóvenes, aplicada a adolescentes de entre 13 y 15 años en 16 regiones del país, mostraron que uno de cada tres declaró haber utilizado alguna vez un cigarrillo electrónico o vapeador, mientras que un 14,8% señaló haber utilizado vapeadores con nicotina durante el último mes. Frente a este escenario, desde la Atención Primaria de Salud reiteraron que la prevención requiere un trabajo multidisciplinario y sostenido, donde participen profesionales, familias y comunidades educativas, pero también donde los propios adolescentes tengan acceso a información confiable y espacios seguros para plantear sus inquietudes. En el marco del Mes de la Juventud, Catherine Levet y Miriam Díaz extendieron finalmente la invitación a los jóvenes de Punta Arenas a acercarse a los centros de salud, controles integrales, Salas IRA, espacios amigables y consejerías disponibles, con el objetivo de resolver dudas, identificar factores de riesgo y recibir acompañamiento profesional frente al consumo de tabaco y dispositivos electrónicos.
La profesional de la Seremi de Salud, Alejandra Manzanares, abordó los resultados de la Encuesta Mundial de Tabaquismo en Jóvenes y llamó a mantener las medidas preventivas tanto en establecimientos educacionales como en los hogares. Magallanes presenta indicadores favorables en materia de consumo de tabaco y cigarrillos electrónicos entre adolescentes, de acuerdo con los resultados regionales de la Encuesta Mundial de Tabaquismo en Jóvenes realizada durante 2024. Sin embargo, desde la Seremi de Salud recalcaron que las cifras no deben traducirse en una disminución de los esfuerzos preventivos, especialmente ante la presencia creciente de dispositivos electrónicos entre los jóvenes. Así lo señaló esta mañana Alejandra Manzanares, profesional de la Seremi de Salud, durante su participación en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, donde abordó los principales resultados del estudio, los riesgos asociados al tabaquismo y las nuevas preocupaciones sanitarias relacionadas con los vapeadores. Manzanares destacó que los resultados obtenidos por la región son positivos en comparación con el escenario nacional. “Hay prevalencias en el consumo de cigarrillos y cigarrillos electrónicos bastante bajas en relación al promedio nacional”, explicó, aunque enfatizó que esto no significa que se deba disminuir la preocupación respecto del consumo de tabaco. “Sin embargo, no podemos cantar victoria con esto, sino que hay que mantenerlas, mantener el compromiso con las familias, con los establecimientos educacionales, promover el no consumo del tabaco porque tal como tú lo comentaste últimamente se está viendo un aumento en el tema de los vapeadores”, señaló. Uno de los principales focos planteados durante la conversación fue precisamente el aumento de la utilización de dispositivos electrónicos para fumar y la percepción existente entre algunos adolescentes de que estos productos serían menos perjudiciales que el cigarrillo tradicional. La profesional de la autoridad sanitaria explicó que existe una falsa sensación de seguridad asociada a estos productos, debido, entre otros factores, a sus características, aromas y formatos. “En los jóvenes ya hay una falsa creencia de que los vapeadores son inocuos, que son menos dañinos, digamos que los cigarrillos convencionales, que el tabaco convencional”, afirmó. A juicio de Manzanares, esta percepción puede transformarse en un factor de riesgo para el inicio de una dependencia a la nicotina. En ese sentido, sostuvo que algunos dispositivos electrónicos pueden presentar concentraciones significativamente mayores de esta sustancia. “Se ha visto que los cigarrillos electrónicos pueden tener hasta 8 o 10 veces más concentración de nicotina, por lo tanto, puede ser un factor importante de dependencia, de empezar el consumo de tabaco como el primer factor, digamos, para empezar el consumo de tabaco y crea una gran dependencia porque tiene unas concentraciones enormes de nicotina”, explicó. La profesional también llamó a considerar que el riesgo no se limita exclusivamente a aquellos dispositivos que contienen nicotina. Según planteó, tanto los vapeadores con nicotina como aquellos que son comercializados sin ella pueden contener distintos componentes químicos cuyos efectos a largo plazo todavía no se encuentran completamente determinados. “Además contienen sustancias químicas que a la fecha, como no nos llevan tantos años, no sabemos qué implicancias pueden tener para el organismo. De hecho, de por sí, digamos, son dañinos, ya sea los con nicotina o sin nicotina”, sostuvo. El descenso del cigarrillo convencional y el avance del vapeo Durante la entrevista también se abordó la percepción de que los cigarrillos electrónicos podrían utilizarse como una herramienta para abandonar el consumo de tabaco convencional. Manzanares llamó a no asumir que reemplazar un producto por otro necesariamente significa terminar con la dependencia. La profesional explicó que los productos de tabaco contienen una gran cantidad de sustancias químicas y que el proceso de combustión constituye por sí mismo un factor relevante de riesgo. “Todos los productos del tabaco, no solamente el cigarrillo comercial, sino que el cigarrillo que hay gente que lo lía, que dice no es más natural, cierto, tiene el cigarrillo, tiene más de 4.000 sustancias químicas. Y a lo menos 69 se han identificado como cancerígenas”, señaló. En ese contexto, recordó que el tabaquismo constituye una adicción que puede generar múltiples consecuencias para la salud. Entre ellas mencionó enfermedades cardiovasculares, infartos al miocardio, accidentes cerebrovasculares y problemas de salud bucal. “La verdad es que produce una amplia gama de enfermedades”, afirmó Manzanares, agregando que muchas veces algunos de estos efectos no son asociados directamente por las personas con el consumo de tabaco. La profesional también puso énfasis en los efectos del denominado humo de segunda mano, recordando que la exposición al humo del tabaco no solamente representa un riesgo para quienes fuman directamente, sino también para las personas que comparten espacios con fumadores. Según explicó durante el programa, el tabaquismo constituye una importante causa de mortalidad a nivel mundial y genera consecuencias tanto para los consumidores directos como para quienes se encuentran expuestos al humo ambiental. Preocupación por el desconocimiento de los adultos Otro de los aspectos abordados fue la dificultad que pueden tener padres, apoderados y profesores para identificar el consumo de vapeadores entre adolescentes. Manzanares relató que durante intervenciones realizadas en establecimientos educacionales han detectado que estos dispositivos no siempre son reconocidos como productos asociados al consumo de tabaco. “Había una concepción que incluso los mismos profesores no conocían los vapeadores porque muchas veces se asimilan a un lápiz o qué sé yo, entonces no sabían que, como no tiene olor, que los chicos estaban vapeando”, relató. La situación, según explicó, puede dificultar que los adultos responsables detecten oportunamente el consumo. “Los mismos adultos responsables de estos jóvenes muchas veces no saben que sus hijos están consumiendo tabaco”, sostuvo. Por ello, desde la autoridad sanitaria plantean que la prevención no debe concentrarse exclusivamente en los colegios, sino que también debe involucrar a las familias y al entorno cercano de los adolescentes. Manzanares advirtió además que incluso cuando un joven no fuma cigarrillos convencionales, la exposición al consumo de tabaco dentro del hogar puede contribuir a normalizar estas conductas. “Es importante mantener estas medidas de prevención y reforzarlo y no solamente reforzarlo en los colegios, sino que también en las casas y tener la conciencia con el humo de segunda mano”, indicó. Magallanes bajo el promedio nacional Respecto de los resultados específicos de la Encuesta Mundial de Tabaquismo en Jóvenes, Manzanares destacó que Magallanes presenta cifras inferiores al promedio nacional en distintos indicadores. Según explicó, aproximadamente un 20% de los jóvenes encuestados señaló haber fumado alguna vez en su vida, mientras que en materia de utilización de dispositivos electrónicos la región registró un 3,4%, frente a un 9,4% a nivel nacional. “Tenemos alrededor del 20% indicó que sí, por debajo del promedio nacional. Se han usado dispositivos electrónicos, teníamos 3,4 versus 9,4 el nivel nacional y otras regiones que están muchísimo más altas. Digamos, estamos contentos con esos resultados”, detalló. Los datos corresponden a jóvenes de entre 13 y 15 años y, de acuerdo con la profesional, muestran una disminución tanto en el consumo de cigarrillos convencionales como en el uso de dispositivos electrónicos en comparación con el escenario nacional. No obstante, insistió en que el desafío es mantener y profundizar las acciones preventivas para evitar que las actuales cifras favorables puedan revertirse en los próximos años. Tratamiento para dejar de fumar Durante la conversación, Manzanares también recordó que las personas que desean abandonar el consumo de tabaco cuentan con alternativas de tratamiento incorporadas al sistema de Garantías Explícitas en Salud (GES). En particular, mencionó el GES 90, mecanismo mediante el cual las personas pueden acercarse a un centro de atención de salud y solicitar una evaluación para determinar si cumplen con las condiciones de ingreso al programa. “Hoy en día tenemos incorporado en el GES, en las garantías explícitas de salud, el GES 90, en donde las personas pueden acercarse a su centro de salud y solicitar una evaluación a cualquier profesional que lo atienda, ya no solo médico, para ver cuál es su nivel de consumo y si es apto para entrar en el GES 90”, explicó. Según detalló, el tratamiento contempla apoyo profesional y farmacológico y requiere, como condición fundamental, que la persona tenga la voluntad de abandonar el consumo. “Se le hace un tratamiento, de hecho. ¿Qué mejor que poder recapitular o dar a conocer a las personas la hoja de ruta y los dispositivos o programas disponibles en tabaquismo?”, planteó. Manzanares precisó que el tratamiento considera un período de al menos cuatro meses y puede incluir apoyo psicológico y medicamentos para acompañar el proceso de cesación tabáquica. De esta manera, desde la Seremi de Salud destacaron que los resultados de Magallanes constituyen una señal positiva en materia de prevención, pero insistieron en que la tarea debe mantenerse tanto en los establecimientos educacionales como en los hogares. El principal desafío, planteó la profesional, es evitar que la reducción observada en el consumo de cigarrillos tradicionales sea acompañada por un desplazamiento hacia los vapeadores, particularmente entre adolescentes, debido a la falsa percepción de que estos dispositivos son inocuos o constituyen una alternativa sin riesgos para la salud.