En el Centro Hijos de Chiloé de Punta Arenas se desarrolló una ceremonia conmemorativa por los 200 años del Tratado de Tantauco, hito histórico que permitió la anexión del archipiélago de Chiloé al territorio nacional. La actividad se realizó el viernes 23 de enero, a las 19:00 horas, en la sede ubicada en avenida España 01449, y convocó a autoridades regionales, representantes culturales y a la comunidad. La instancia contó con la presencia del presidente del Centro Hijos de Chiloé, Faustino Aguilar; el delegado presidencial regional, José Ruiz; la gobernadora (s) Hina Carabantes; el alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich; el seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Luis Navarro; el presidente de la Corporación Cultural Red Chiloé, Danilo Pozo. Además, contó con una presentación artística del Conjunto Arrieros de la Patagonia. Durante la actividad, se destacó el significado histórico del Tratado de Tantauco y su proyección en la historia nacional. En ese contexto, Mario Isidro Moreno, referente de la comunidad chilota, valoró la conmemoración señalando que se trata de un hecho fundamental para la historia del país, ya que permitió que un territorio que aún se encontraba bajo dominio español pasara a formar parte de Chile, abriendo el camino a procesos posteriores de expansión y consolidación territorial hacia el extremo sur. Moreno subrayó además la relevancia del pueblo chilote en estos procesos históricos, destacando su capacidad de adaptación y fortaleza frente a condiciones adversas, algo que —indicó— sigue reflejándose hasta hoy en la comunidad. “Esto debe seguir conmemorándose, porque es un hito histórico de nuestro país y de nuestra República”, expresó, valorando también la alta asistencia de público pese a las condiciones climáticas. Desde la organización señalaron que la actividad buscó ser un espacio abierto, festivo y participativo, incorporando presentaciones folclóricas, exposición artística y gastronomía típica. Asimismo, recalcaron que esta conmemoración no solo recuerda un tratado firmado hace dos siglos, sino que pone en valor el aporte cultural, social e histórico del pueblo chilote en la conformación de la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena.
En una nueva edición de Chiloé Música, Magia y Tradición, de Polar Comunicaciones, el conductor Faustino Aguilar conversó con el historiador Juan Marín para profundizar en uno de los hitos más decisivos —y a veces menos comprendidos— de la historia republicana: la anexión del archipiélago de Chiloé a Chile. El diálogo toma especial relevancia porque en enero de 2026 se cumplirán 200 años de la firma del Tratado de Tantauco, acuerdo que formalizó la incorporación del territorio chilote al recién formado Estado nacional. El invitado explicó que, si bien suele enseñarse que la independencia de Chile se consolidó tras la Batalla de Maipú en 1818, la Biblioteca del Congreso Nacional y otras fuentes históricas coinciden en que la verdadera culminación ocurre recién en 1826, cuando cae el último bastión realista en América del Sur: Chiloé. El Tratado de Tantauco —firmado el 19 de enero de 1826 y ratificado el día 22— garantizó que los habitantes del archipiélago gozarían de los mismos derechos que cualquier ciudadano chileno, marcando el cierre definitivo del periodo independentista. Durante la conversación en Polar Comunicaciones, Marín repasó los tres periodos clásicos de la independencia —Patria Vieja, Reconquista y Patria Nueva— y detalló los tres intentos militares para anexar Chiloé en 1820, 1824 y 1826. Este último incluyó los combates de Pudeto y Bellavista, que sellaron la retirada española. Según recordó, el presidente Ramón Freire enfrentaba además la presión de Simón Bolívar, quien advirtió que, de no incorporar Chile el archipiélago, él lo anexaría al Virreinato del Perú. A lo largo del bloque, Chiloé Música, Magia y Tradición destacó la relevancia geopolítica del archipiélago durante el siglo XIX y su estrecha relación con los procesos históricos que también influyeron en la configuración territorial de la Patagonia y Magallanes. Para Faustino Aguilar y Juan Marín, entender este episodio permite comprender mejor la identidad cultural chilota, profundamente ligada al tránsito entre mundos indígenas, españoles y republicanos. Finalmente, el programa invitó a su audiencia a reflexionar sobre la importancia de este bicentenario, no solo como un hecho militar y político, sino como un momento clave que dio forma a la diversidad territorial y cultural del Chile actual. En enero de 2026, Chiloé no solo recordará su anexión: celebrará la continuidad de una historia que sigue marcando el sur del país.
En el Centro Hijos de Chiloé de Punta Arenas se desarrolló una ceremonia conmemorativa por los 200 años del Tratado de Tantauco, hito histórico que permitió la anexión del archipiélago de Chiloé al territorio nacional. La actividad se realizó el viernes 23 de enero, a las 19:00 horas, en la sede ubicada en avenida España 01449, y convocó a autoridades regionales, representantes culturales y a la comunidad. La instancia contó con la presencia del presidente del Centro Hijos de Chiloé, Faustino Aguilar; el delegado presidencial regional, José Ruiz; la gobernadora (s) Hina Carabantes; el alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich; el seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Luis Navarro; el presidente de la Corporación Cultural Red Chiloé, Danilo Pozo. Además, contó con una presentación artística del Conjunto Arrieros de la Patagonia. Durante la actividad, se destacó el significado histórico del Tratado de Tantauco y su proyección en la historia nacional. En ese contexto, Mario Isidro Moreno, referente de la comunidad chilota, valoró la conmemoración señalando que se trata de un hecho fundamental para la historia del país, ya que permitió que un territorio que aún se encontraba bajo dominio español pasara a formar parte de Chile, abriendo el camino a procesos posteriores de expansión y consolidación territorial hacia el extremo sur. Moreno subrayó además la relevancia del pueblo chilote en estos procesos históricos, destacando su capacidad de adaptación y fortaleza frente a condiciones adversas, algo que —indicó— sigue reflejándose hasta hoy en la comunidad. “Esto debe seguir conmemorándose, porque es un hito histórico de nuestro país y de nuestra República”, expresó, valorando también la alta asistencia de público pese a las condiciones climáticas. Desde la organización señalaron que la actividad buscó ser un espacio abierto, festivo y participativo, incorporando presentaciones folclóricas, exposición artística y gastronomía típica. Asimismo, recalcaron que esta conmemoración no solo recuerda un tratado firmado hace dos siglos, sino que pone en valor el aporte cultural, social e histórico del pueblo chilote en la conformación de la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena.
En una nueva edición de Chiloé Música, Magia y Tradición, de Polar Comunicaciones, el conductor Faustino Aguilar conversó con el historiador Juan Marín para profundizar en uno de los hitos más decisivos —y a veces menos comprendidos— de la historia republicana: la anexión del archipiélago de Chiloé a Chile. El diálogo toma especial relevancia porque en enero de 2026 se cumplirán 200 años de la firma del Tratado de Tantauco, acuerdo que formalizó la incorporación del territorio chilote al recién formado Estado nacional. El invitado explicó que, si bien suele enseñarse que la independencia de Chile se consolidó tras la Batalla de Maipú en 1818, la Biblioteca del Congreso Nacional y otras fuentes históricas coinciden en que la verdadera culminación ocurre recién en 1826, cuando cae el último bastión realista en América del Sur: Chiloé. El Tratado de Tantauco —firmado el 19 de enero de 1826 y ratificado el día 22— garantizó que los habitantes del archipiélago gozarían de los mismos derechos que cualquier ciudadano chileno, marcando el cierre definitivo del periodo independentista. Durante la conversación en Polar Comunicaciones, Marín repasó los tres periodos clásicos de la independencia —Patria Vieja, Reconquista y Patria Nueva— y detalló los tres intentos militares para anexar Chiloé en 1820, 1824 y 1826. Este último incluyó los combates de Pudeto y Bellavista, que sellaron la retirada española. Según recordó, el presidente Ramón Freire enfrentaba además la presión de Simón Bolívar, quien advirtió que, de no incorporar Chile el archipiélago, él lo anexaría al Virreinato del Perú. A lo largo del bloque, Chiloé Música, Magia y Tradición destacó la relevancia geopolítica del archipiélago durante el siglo XIX y su estrecha relación con los procesos históricos que también influyeron en la configuración territorial de la Patagonia y Magallanes. Para Faustino Aguilar y Juan Marín, entender este episodio permite comprender mejor la identidad cultural chilota, profundamente ligada al tránsito entre mundos indígenas, españoles y republicanos. Finalmente, el programa invitó a su audiencia a reflexionar sobre la importancia de este bicentenario, no solo como un hecho militar y político, sino como un momento clave que dio forma a la diversidad territorial y cultural del Chile actual. En enero de 2026, Chiloé no solo recordará su anexión: celebrará la continuidad de una historia que sigue marcando el sur del país.