Entre los días 30 de marzo y 1 de abril, el Director General de los Servicios de la Armada, Vicealmirante César Delgado, efectuó una revista inspectiva a la Tercera Zona Naval, con el objetivo de verificar en terreno la condición del material y el funcionamiento de los procesos de gestión logística en sus respectivos ámbitos de acción. Tras recibir los honores de ordenanza, el Oficial del Alto Mando fue recibido por el Comandante en Jefe de la Tercera Zona Naval, Contraalmirante Juan Soto, junto a su Estado Mayor. En la instancia, se interiorizó del panorama logístico de la jurisdicción a través de una exposición, así como de los principales proyectos en desarrollo orientados a fortalecer el apoyo a las fuerzas operativas que la Armada de Chile despliega en este teatro de operaciones. Durante su permanencia en la capital magallánica, el Vicealmirante Delgado desarrolló diversos recorridos inspectivos, incluyendo revistas a unidades y reparticiones dependientes, entre ellas el AGB-46 “Almirante Viel”, el Destacamento de Infantería de Marina N°4 “Cochrane”; unidades operativas como el OPV 83 “Marinero Fuentealba”, las LAM 30 “Casma” y LAM 34 “Angamos”, la LSM 90 “Elicura” en el muelle Capitán Guillermos y las LSG 1625 “Ona” y LSG 1619 “Punta Arenas”, en el muelle Pontones, además de revistas al complejo de la Base Naval Punta Arenas y la Gobernación Marítima de Punta Arenas. Asimismo, sostuvo un encuentro con oficiales de la Tercera Zona Naval, instancia en la que compartió directrices institucionales en materias de gestión logística y sostenimiento de capacidades, con énfasis en el quehacer institucional en el territorio austral. La comitiva que acompañó al Vicealmirante Delgado en terreno estuvo integrada por Directores Técnicos de la institución como el Director de Recuperación de Unidades, Contraalmirante Óscar Manzano; el Director de Ingeniería de Sistemas Navales, Contraalmirante Juan Cristóbal Méndez; el Director de Abastecimiento, Capitán de Navío Jorge Vidal; el Jefe del Servicio de Obras y Construcción, Capitán de Navío Gastón Cabezas; el Director de Telecomunicaciones e Informática, Capitán de Navío Juan Morales; el Jefe del Departamento de Operaciones de la DRUA, Capitán de Navío Daniel Álvarez; y el Jefe del Departamento de Operaciones de la DGSA, Capitán de Navío Javier Rivas. Tras el cierre de su visita, el Vicealmirante César Delgado constató en terreno el óptimo estado de alistamiento del material y el personal, junto al adecuado cumplimiento de los procesos asociados al apoyo logístico, reafirmando el compromiso de la Dirección General de los Servicios de la Armada con la eficiencia, la continuidad operativa y el fortalecimiento de las capacidades institucionales en una zona de alto valor estratégico para el país.
Con el objetivo de fortalecer la seguridad en las rutas marítimas más extremas del mundo, la Tercera Zona Naval, en coordinación con el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (SENAPRED) desarrolló el día 23 de marzo un ejercicio de simulación de catástrofe marítima de gran escala. La actividad incluyó la activación de una mesa técnica en la capital austral - en coordinación con salas de operaciones navales en Punta Arenas y Bahía Fildes - para gestionar la respuesta ante un incidente de alta complejidad. El escenario recreó un accidente de un crucero turístico con cerca de 200 pasajeros en las cercanías de Isla Decepción, en el Territorio Chileno Antártico. Esta operación implicó el despliegue simulado de medios navales y la articulación de diversos organismos, poniendo a prueba los protocolos de búsqueda, los tiempos de reacción y la interoperabilidad de las comunicaciones en zonas remotas. Al respecto, el Comandante en Jefe de la Tercera Zona Naval, Contraalmirante Juan Soto Herrera, destacó que este ejercicio de gran escala se consolida como un hito estratégico para fortalecer la seguridad en la jurisdicción. Nos permite validar la interoperabilidad y los tiempos de respuesta de los medios disponibles bajo los estándares internacionales establecidos en el Manual IAMSAR (protocolo Internacional de los Servicios Aeronáuticos y Marítimos de Búsqueda y Salvamento), asegurando que nuestra capacidad de salvaguardar la vida humana en el mar cumpla con las más altas exigencias. Asimismo, el mando naval subrayó la relevancia de estas instancias en una región de geografía fragmentada y proyección antártica, donde la coordinación entre instituciones es el único camino para enfrentar emergencias de esta magnitud. Por su parte, el Director Regional de SENAPRED, Juan Carlos Andrades, valoró la instancia enfatizando que la Región de Magallanes y la Antártica Chilena posee una condición eminentemente marítima. Nuestra responsabilidad sobre una extensa red de canales y el continente blanco exige una preparación permanente y una respuesta sistémica entre todos los actores involucrados. La actividad integró a instituciones de la defensa como Ejército y FACH, junto a organismos de salud y servicios especializados como el SML, la DGAC, centros de asistencia médica y privados, bajo un enfoque de gestión integral del riesgo. El ejercicio concluyó con una evaluación sectorial que permitió identificar oportunidades de mejora, reafirmando que la preparación es la clave en los exigentes escenarios de operaciones de la zona austral.
El comandante en jefe de la Tercera Zona Naval (Terzona) de la Armada de Chile, contraalmirante Juan Soto, anunció que la planta industrial Magallanes de Astilleros y Maestranzas de la Armada (Asmar) efectuará un trabajo de recuperación de capacidades de la lancha de acción marítima LAM-34 Angamos que recientemente arribó como nueva unidad operativa de la jurisdicción. El buque, como publicó Infodefensa.com, recaló el 1 de marzo al muelle Capitán Guillermos de Punta Arenas para retornar al servicio en las aguas australes tras servir por más de una década desde el puerto base de Iquique en la Cuarta Zona Naval, reforzando así el patrullaje y control del Estrecho de Magallanes, además del resguardo de los espacios marítimos interiores de la Región de Magallanes y Antártica Chilena. En la bienvenida de la unidad, el contraalmirante Juan Soto señaló: Hoy día es un día histórico, porque la lancha de acción marítima Angamos viene a un proceso grande y profundo de recuperación aquí en Asmar Magallanes, para posteriormente unirse a las capacidades que tiene la Terzona. Asimismo, enfatizó que la reincorporación de la Angamos fortalece una línea clave para el conocimiento del Teatro de Operaciones Austral Conjunto, agregando que “el proceso que se vivirá durante este año y los subsiguientes serán muy importante para recuperar ese conocimiento y reforzar las capacidades orientadas a la protección de la soberanía y la salvaguarda de la vida humana en el mar”. Experiencia previa Asmar Magallanes concluyó recientemente la modernización de la lancha de acción marítima LAM-30 Casma . Este buque fue la segunda unidad de la clase Sa´ar IV en servicio que recibió una nueva generación de sistemas de la industria de defensa de Chile con el propósito de desarrollar y mantener tecnologías avanzadas para el éxito del Plan Nacional Continuo de Construcción Naval (PNCC) en los próximos años. En ese marco, la L AM-31 Chipana, el primer buque del programa de actualización, efectuado entre 2023 y 2025, recibió el sistema de control de fuego Saeta-4 y el nuevo radar RTN1-2D Fiura de Desarrollos de Automatización (Desa), y el sistema de guerra electrónica DMA-306AD de Desarrollo de Tecnologías y Sistemas (DTS), una filial de la Empresa Nacional de Aeronáutica (Enaer). Además de la integración de estos sistemas, se efectuó la remoción de la torre popel del cañón Oto Melara Compact de 76/62 mm y de los atriles de los misiles antibuque IAI Gabriel MK-II que ya estaban de baja. En la posición dejada por los lanzadores de misiles, se instaló una grúa para desplegar desde popa un bote semirrígido Pumar de Asmar. Una unidad con historia La LAM-34 Angamo s es una de las tres unidades de la clase Sa'ar IV de la Armada de Chile. Tras su reclasificación de lancha misilera a lancha de acción martítima, los principales roles que realiza son el patrullaje y vigilancia de la Zona Económica Exclusiva, la búsqueda y el rescate marítimo, y el abordaje y el registro de embarcaciones en aguas jurisdiccionales nacionales. Este buque, basado en el diseño Lürssen S-143, fue construida en la década de 1970 en el astillero Israel Shipyards de Haifa por encargo de la Marina de Israel en donde recibió el nombre de Reshef. Participó en las batallas de Baltim-Damietta y Latakia, durante la guerra de Yom Kippur de 1973, y en la guerra del Líbano en el marco de la operación Paz para Galilea. En 1997 fue adquirida por Chile y rebautizada Angamos. Desde entonces, la unidad ha operado de manera ininterrumpida a lo largo de las costas de Chile, integrando sucesivamente el Comando de Misileras Sur y el Comando de Misileras Norte entre los años 2015 y 2025, para actualmente volver a formar parte de la Tercera Zona Naval. Tiene 58,1 m de eslora, 7,6 m de manga, 4.95 m de puntal, 2,7 m de calado y desplaza 450 toneladas. Cuenta con motores diésel MTU 16V 396 que entregan una potencia de maquinaria de 13.000 hp y una velocidad máxima de 31 nudos. En la actualidad cuenta con un cañón proel Leonardo Compact de 76/62 mm, dos cañones Oerlikon de 20 mm y dos ametralladoras Browning M2 calibre .50 BMG. Fuente: infodefensa.com
Con el despliegue de los primeros instrumentales científicos durante la madrugada del 28 de febrero, se dio inicio oficial al primer Crucero de Investigación Marina en Áreas Remotas (CIMAR) desarrollado en el Territorio Chileno Antártico. Esta inédita iniciativa es impulsada por el Comité Oceanográfico Nacional (CONA) y reúne a diversas instituciones del Estado, la comunidad académica y la Armada de Chile, a bordo del AGB 46 Almirante Viel. Tras su zarpe desde Punta Arenas el 25 de febrero, la dotación del rompehielos incorporó a personal del Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA), del Instituto Antártico Chileno (INACH) y a equipos de científicos de universidades nacionales, quienes desarrollarán investigaciones en diversos ámbitos. El objetivo principal es incrementar el conocimiento científico del área del Estrecho de Bransfield y aportar antecedentes técnicos que sustenten la propuesta de Área Marina Protegida Dominio 1. Asimismo, este crucero permitirá evaluar en condiciones reales las capacidades técnicas, científicas y operativas del AGB 46 Almirante Viel, unidad construida por ASMAR y concebida como una plataforma de vanguardia para la investigación en zonas australes y antárticas. Este aspecto fue destacado por el Juan Soto Herrera, Comandante en Jefe de la Tercera Zona Naval, quien saludó a la delegación científica previo al zarpe. Es primera vez que se realiza un CIMAR en el área antártica y esperamos que esta experiencia nos permita seguir avanzando, acrecentando nuestro conocimiento y fortaleciendo nuestra soberanía, señaló el mando jurisdiccional, subrayando además el carácter estratégico e interinstitucional de este despliegue. Área de investigaciones La comisión científica está compuesta por 23 investigadores pertenecientes a diversas instituciones académicas y científicas del país, entre ellas la Universidad de Concepción, Universidad de Valparaíso, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y la Universidad del Bío-Bío, además de especialistas del INACH y personal técnico del SHOA. Las operaciones se concentrarán en el Estrecho de Bransfield, donde se trabajará en 12 estaciones oceanográficas estratégicamente distribuidas. En estos puntos se realizarán muestreos orientados al estudio de la ecología y variabilidad ambiental del kril antártico, análisis de masas de agua, identificación de especies de plancton y estudios geológicos asociados al magmatismo del sector, entre otros registros de alto valor científico. El Leonardo Castro, Jefe Científico del crucero y académico de la Universidad de Concepción, destacó las particularidades del área de operaciones: El Estrecho de Bransfield presenta características únicas, ya que confluyen masas de agua con dinámicas distintas, lo que permite observar en un espacio acotado procesos oceanográficos y biológicos que no se encuentran fácilmente en otras partes del mundo. A ello se suma el propio ambiente antártico, que constituye un laboratorio natural excepcional.
Minutos antes de las 11 horas del domingo 1 de marzo, el muelle Capitán Guillermos del Astillero de ASMAR recibió las espías de la Lancha de Acción Marítima (LAM-34) Angamos, oficializando el retorno de esta unidad a las capacidades operativas de la Tercera Zona Naval. La unidad fue recibida por mandos de unidades y reparticiones de la jurisdicción, concluyendo así un extenso proceso de cambio de puerto base desde Iquique hacia el extremo sur del país. Desde ahora, la Angamos tendrá dentro de sus misiones principales el patrullaje y control del Estrecho de Magallanes, además del resguardo de los espacios marítimos interiores del territorio austral. En la oportunidad, el Contraalmirante Juan Soto Herrera, Comandante en Jefe de la Tercera Zona Naval, destacó el carácter histórico de la jornada, subrayando que el regreso de la unidad contará con un acompañamiento de ASMAR Magallanes, que le permitirá potenciar de manera significativa sus capacidades para operar en esta zona. Asimismo, enfatizó que la reincorporación de la Angamos fortalece una línea clave para el conocimiento del teatro de operaciones austral, agregando que el proceso que se vivirá durante este año y los subsiguientes serán muy importante para recuperar ese conocimiento y reforzar las capacidades orientadas a la protección de la soberanía y la salvaguarda de la vida humana en el mar. Regreso al territorio austral La LAM-34 Angamos retorna a las aguas australes tras haber formado parte, entre los años 2002 y 2014, del Comando de Misileras Sur (COMISUR), periodo en el cual operó con base en Punta Arenas junto a las unidades Chipana y Casma, esta última actualmente en la jurisdicción. Su comandante, el Capitán de Corbeta Miguel Catalán, relevó el significado operativo y humano de este regreso, señalando que fue una navegación extensa, pero que permite' volver al puerto que le dio resguardo y al que sirvió por tantos años. En ese sentido, destacó la motivación de la dotación de los 39 marinos a bordo y la importancia de volver a operar en conjunto con unidades de la Tercera Zona Naval, calificando como muy emocionante volver a ver a dos lanchas de acción marítima navegando juntas por el Estrecho de Magallanes después de varios años. Construida en 1973, la Angamos fue la unidad prototipo de una nueva clase de lanchas misileras desarrolladas para la Marina de Israel, siendo adquirida por Chile en 1997 e izando por primera vez el pabellón nacional el 1 de junio de ese año. Desde entonces, la unidad ha operado de manera ininterrumpida a lo largo de las costas del país, integrando sucesivamente el Comando de Misileras Sur y el Comando de Misileras Norte entre los años 2015 y 2025, para actualmente volver a formar parte de la Tercera Zona Naval. Si bien sus roles principales consideran el combate artillero de superficie, estas capacidades se complementan con tareas orientadas al fortalecimiento de la seguridad de la navegación, el resguardo de la vida humana en el mar y el apoyo a las labores de control marítimo que desarrolla la Armada de Chile en el extremo sur del país.
Entre los días 30 de marzo y 1 de abril, el Director General de los Servicios de la Armada, Vicealmirante César Delgado, efectuó una revista inspectiva a la Tercera Zona Naval, con el objetivo de verificar en terreno la condición del material y el funcionamiento de los procesos de gestión logística en sus respectivos ámbitos de acción. Tras recibir los honores de ordenanza, el Oficial del Alto Mando fue recibido por el Comandante en Jefe de la Tercera Zona Naval, Contraalmirante Juan Soto, junto a su Estado Mayor. En la instancia, se interiorizó del panorama logístico de la jurisdicción a través de una exposición, así como de los principales proyectos en desarrollo orientados a fortalecer el apoyo a las fuerzas operativas que la Armada de Chile despliega en este teatro de operaciones. Durante su permanencia en la capital magallánica, el Vicealmirante Delgado desarrolló diversos recorridos inspectivos, incluyendo revistas a unidades y reparticiones dependientes, entre ellas el AGB-46 “Almirante Viel”, el Destacamento de Infantería de Marina N°4 “Cochrane”; unidades operativas como el OPV 83 “Marinero Fuentealba”, las LAM 30 “Casma” y LAM 34 “Angamos”, la LSM 90 “Elicura” en el muelle Capitán Guillermos y las LSG 1625 “Ona” y LSG 1619 “Punta Arenas”, en el muelle Pontones, además de revistas al complejo de la Base Naval Punta Arenas y la Gobernación Marítima de Punta Arenas. Asimismo, sostuvo un encuentro con oficiales de la Tercera Zona Naval, instancia en la que compartió directrices institucionales en materias de gestión logística y sostenimiento de capacidades, con énfasis en el quehacer institucional en el territorio austral. La comitiva que acompañó al Vicealmirante Delgado en terreno estuvo integrada por Directores Técnicos de la institución como el Director de Recuperación de Unidades, Contraalmirante Óscar Manzano; el Director de Ingeniería de Sistemas Navales, Contraalmirante Juan Cristóbal Méndez; el Director de Abastecimiento, Capitán de Navío Jorge Vidal; el Jefe del Servicio de Obras y Construcción, Capitán de Navío Gastón Cabezas; el Director de Telecomunicaciones e Informática, Capitán de Navío Juan Morales; el Jefe del Departamento de Operaciones de la DRUA, Capitán de Navío Daniel Álvarez; y el Jefe del Departamento de Operaciones de la DGSA, Capitán de Navío Javier Rivas. Tras el cierre de su visita, el Vicealmirante César Delgado constató en terreno el óptimo estado de alistamiento del material y el personal, junto al adecuado cumplimiento de los procesos asociados al apoyo logístico, reafirmando el compromiso de la Dirección General de los Servicios de la Armada con la eficiencia, la continuidad operativa y el fortalecimiento de las capacidades institucionales en una zona de alto valor estratégico para el país.
Con el objetivo de fortalecer la seguridad en las rutas marítimas más extremas del mundo, la Tercera Zona Naval, en coordinación con el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (SENAPRED) desarrolló el día 23 de marzo un ejercicio de simulación de catástrofe marítima de gran escala. La actividad incluyó la activación de una mesa técnica en la capital austral - en coordinación con salas de operaciones navales en Punta Arenas y Bahía Fildes - para gestionar la respuesta ante un incidente de alta complejidad. El escenario recreó un accidente de un crucero turístico con cerca de 200 pasajeros en las cercanías de Isla Decepción, en el Territorio Chileno Antártico. Esta operación implicó el despliegue simulado de medios navales y la articulación de diversos organismos, poniendo a prueba los protocolos de búsqueda, los tiempos de reacción y la interoperabilidad de las comunicaciones en zonas remotas. Al respecto, el Comandante en Jefe de la Tercera Zona Naval, Contraalmirante Juan Soto Herrera, destacó que este ejercicio de gran escala se consolida como un hito estratégico para fortalecer la seguridad en la jurisdicción. Nos permite validar la interoperabilidad y los tiempos de respuesta de los medios disponibles bajo los estándares internacionales establecidos en el Manual IAMSAR (protocolo Internacional de los Servicios Aeronáuticos y Marítimos de Búsqueda y Salvamento), asegurando que nuestra capacidad de salvaguardar la vida humana en el mar cumpla con las más altas exigencias. Asimismo, el mando naval subrayó la relevancia de estas instancias en una región de geografía fragmentada y proyección antártica, donde la coordinación entre instituciones es el único camino para enfrentar emergencias de esta magnitud. Por su parte, el Director Regional de SENAPRED, Juan Carlos Andrades, valoró la instancia enfatizando que la Región de Magallanes y la Antártica Chilena posee una condición eminentemente marítima. Nuestra responsabilidad sobre una extensa red de canales y el continente blanco exige una preparación permanente y una respuesta sistémica entre todos los actores involucrados. La actividad integró a instituciones de la defensa como Ejército y FACH, junto a organismos de salud y servicios especializados como el SML, la DGAC, centros de asistencia médica y privados, bajo un enfoque de gestión integral del riesgo. El ejercicio concluyó con una evaluación sectorial que permitió identificar oportunidades de mejora, reafirmando que la preparación es la clave en los exigentes escenarios de operaciones de la zona austral.
El comandante en jefe de la Tercera Zona Naval (Terzona) de la Armada de Chile, contraalmirante Juan Soto, anunció que la planta industrial Magallanes de Astilleros y Maestranzas de la Armada (Asmar) efectuará un trabajo de recuperación de capacidades de la lancha de acción marítima LAM-34 Angamos que recientemente arribó como nueva unidad operativa de la jurisdicción. El buque, como publicó Infodefensa.com, recaló el 1 de marzo al muelle Capitán Guillermos de Punta Arenas para retornar al servicio en las aguas australes tras servir por más de una década desde el puerto base de Iquique en la Cuarta Zona Naval, reforzando así el patrullaje y control del Estrecho de Magallanes, además del resguardo de los espacios marítimos interiores de la Región de Magallanes y Antártica Chilena. En la bienvenida de la unidad, el contraalmirante Juan Soto señaló: Hoy día es un día histórico, porque la lancha de acción marítima Angamos viene a un proceso grande y profundo de recuperación aquí en Asmar Magallanes, para posteriormente unirse a las capacidades que tiene la Terzona. Asimismo, enfatizó que la reincorporación de la Angamos fortalece una línea clave para el conocimiento del Teatro de Operaciones Austral Conjunto, agregando que “el proceso que se vivirá durante este año y los subsiguientes serán muy importante para recuperar ese conocimiento y reforzar las capacidades orientadas a la protección de la soberanía y la salvaguarda de la vida humana en el mar”. Experiencia previa Asmar Magallanes concluyó recientemente la modernización de la lancha de acción marítima LAM-30 Casma . Este buque fue la segunda unidad de la clase Sa´ar IV en servicio que recibió una nueva generación de sistemas de la industria de defensa de Chile con el propósito de desarrollar y mantener tecnologías avanzadas para el éxito del Plan Nacional Continuo de Construcción Naval (PNCC) en los próximos años. En ese marco, la L AM-31 Chipana, el primer buque del programa de actualización, efectuado entre 2023 y 2025, recibió el sistema de control de fuego Saeta-4 y el nuevo radar RTN1-2D Fiura de Desarrollos de Automatización (Desa), y el sistema de guerra electrónica DMA-306AD de Desarrollo de Tecnologías y Sistemas (DTS), una filial de la Empresa Nacional de Aeronáutica (Enaer). Además de la integración de estos sistemas, se efectuó la remoción de la torre popel del cañón Oto Melara Compact de 76/62 mm y de los atriles de los misiles antibuque IAI Gabriel MK-II que ya estaban de baja. En la posición dejada por los lanzadores de misiles, se instaló una grúa para desplegar desde popa un bote semirrígido Pumar de Asmar. Una unidad con historia La LAM-34 Angamo s es una de las tres unidades de la clase Sa'ar IV de la Armada de Chile. Tras su reclasificación de lancha misilera a lancha de acción martítima, los principales roles que realiza son el patrullaje y vigilancia de la Zona Económica Exclusiva, la búsqueda y el rescate marítimo, y el abordaje y el registro de embarcaciones en aguas jurisdiccionales nacionales. Este buque, basado en el diseño Lürssen S-143, fue construida en la década de 1970 en el astillero Israel Shipyards de Haifa por encargo de la Marina de Israel en donde recibió el nombre de Reshef. Participó en las batallas de Baltim-Damietta y Latakia, durante la guerra de Yom Kippur de 1973, y en la guerra del Líbano en el marco de la operación Paz para Galilea. En 1997 fue adquirida por Chile y rebautizada Angamos. Desde entonces, la unidad ha operado de manera ininterrumpida a lo largo de las costas de Chile, integrando sucesivamente el Comando de Misileras Sur y el Comando de Misileras Norte entre los años 2015 y 2025, para actualmente volver a formar parte de la Tercera Zona Naval. Tiene 58,1 m de eslora, 7,6 m de manga, 4.95 m de puntal, 2,7 m de calado y desplaza 450 toneladas. Cuenta con motores diésel MTU 16V 396 que entregan una potencia de maquinaria de 13.000 hp y una velocidad máxima de 31 nudos. En la actualidad cuenta con un cañón proel Leonardo Compact de 76/62 mm, dos cañones Oerlikon de 20 mm y dos ametralladoras Browning M2 calibre .50 BMG. Fuente: infodefensa.com
Con el despliegue de los primeros instrumentales científicos durante la madrugada del 28 de febrero, se dio inicio oficial al primer Crucero de Investigación Marina en Áreas Remotas (CIMAR) desarrollado en el Territorio Chileno Antártico. Esta inédita iniciativa es impulsada por el Comité Oceanográfico Nacional (CONA) y reúne a diversas instituciones del Estado, la comunidad académica y la Armada de Chile, a bordo del AGB 46 Almirante Viel. Tras su zarpe desde Punta Arenas el 25 de febrero, la dotación del rompehielos incorporó a personal del Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA), del Instituto Antártico Chileno (INACH) y a equipos de científicos de universidades nacionales, quienes desarrollarán investigaciones en diversos ámbitos. El objetivo principal es incrementar el conocimiento científico del área del Estrecho de Bransfield y aportar antecedentes técnicos que sustenten la propuesta de Área Marina Protegida Dominio 1. Asimismo, este crucero permitirá evaluar en condiciones reales las capacidades técnicas, científicas y operativas del AGB 46 Almirante Viel, unidad construida por ASMAR y concebida como una plataforma de vanguardia para la investigación en zonas australes y antárticas. Este aspecto fue destacado por el Juan Soto Herrera, Comandante en Jefe de la Tercera Zona Naval, quien saludó a la delegación científica previo al zarpe. Es primera vez que se realiza un CIMAR en el área antártica y esperamos que esta experiencia nos permita seguir avanzando, acrecentando nuestro conocimiento y fortaleciendo nuestra soberanía, señaló el mando jurisdiccional, subrayando además el carácter estratégico e interinstitucional de este despliegue. Área de investigaciones La comisión científica está compuesta por 23 investigadores pertenecientes a diversas instituciones académicas y científicas del país, entre ellas la Universidad de Concepción, Universidad de Valparaíso, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y la Universidad del Bío-Bío, además de especialistas del INACH y personal técnico del SHOA. Las operaciones se concentrarán en el Estrecho de Bransfield, donde se trabajará en 12 estaciones oceanográficas estratégicamente distribuidas. En estos puntos se realizarán muestreos orientados al estudio de la ecología y variabilidad ambiental del kril antártico, análisis de masas de agua, identificación de especies de plancton y estudios geológicos asociados al magmatismo del sector, entre otros registros de alto valor científico. El Leonardo Castro, Jefe Científico del crucero y académico de la Universidad de Concepción, destacó las particularidades del área de operaciones: El Estrecho de Bransfield presenta características únicas, ya que confluyen masas de agua con dinámicas distintas, lo que permite observar en un espacio acotado procesos oceanográficos y biológicos que no se encuentran fácilmente en otras partes del mundo. A ello se suma el propio ambiente antártico, que constituye un laboratorio natural excepcional.
Minutos antes de las 11 horas del domingo 1 de marzo, el muelle Capitán Guillermos del Astillero de ASMAR recibió las espías de la Lancha de Acción Marítima (LAM-34) Angamos, oficializando el retorno de esta unidad a las capacidades operativas de la Tercera Zona Naval. La unidad fue recibida por mandos de unidades y reparticiones de la jurisdicción, concluyendo así un extenso proceso de cambio de puerto base desde Iquique hacia el extremo sur del país. Desde ahora, la Angamos tendrá dentro de sus misiones principales el patrullaje y control del Estrecho de Magallanes, además del resguardo de los espacios marítimos interiores del territorio austral. En la oportunidad, el Contraalmirante Juan Soto Herrera, Comandante en Jefe de la Tercera Zona Naval, destacó el carácter histórico de la jornada, subrayando que el regreso de la unidad contará con un acompañamiento de ASMAR Magallanes, que le permitirá potenciar de manera significativa sus capacidades para operar en esta zona. Asimismo, enfatizó que la reincorporación de la Angamos fortalece una línea clave para el conocimiento del teatro de operaciones austral, agregando que el proceso que se vivirá durante este año y los subsiguientes serán muy importante para recuperar ese conocimiento y reforzar las capacidades orientadas a la protección de la soberanía y la salvaguarda de la vida humana en el mar. Regreso al territorio austral La LAM-34 Angamos retorna a las aguas australes tras haber formado parte, entre los años 2002 y 2014, del Comando de Misileras Sur (COMISUR), periodo en el cual operó con base en Punta Arenas junto a las unidades Chipana y Casma, esta última actualmente en la jurisdicción. Su comandante, el Capitán de Corbeta Miguel Catalán, relevó el significado operativo y humano de este regreso, señalando que fue una navegación extensa, pero que permite' volver al puerto que le dio resguardo y al que sirvió por tantos años. En ese sentido, destacó la motivación de la dotación de los 39 marinos a bordo y la importancia de volver a operar en conjunto con unidades de la Tercera Zona Naval, calificando como muy emocionante volver a ver a dos lanchas de acción marítima navegando juntas por el Estrecho de Magallanes después de varios años. Construida en 1973, la Angamos fue la unidad prototipo de una nueva clase de lanchas misileras desarrolladas para la Marina de Israel, siendo adquirida por Chile en 1997 e izando por primera vez el pabellón nacional el 1 de junio de ese año. Desde entonces, la unidad ha operado de manera ininterrumpida a lo largo de las costas del país, integrando sucesivamente el Comando de Misileras Sur y el Comando de Misileras Norte entre los años 2015 y 2025, para actualmente volver a formar parte de la Tercera Zona Naval. Si bien sus roles principales consideran el combate artillero de superficie, estas capacidades se complementan con tareas orientadas al fortalecimiento de la seguridad de la navegación, el resguardo de la vida humana en el mar y el apoyo a las labores de control marítimo que desarrolla la Armada de Chile en el extremo sur del país.