Con el objetivo de fortalecer la cooperación entre territorios turísticos de relevancia internacional, intercambiar experiencias de gestión y promover un desarrollo sostenible con identidad, la Municipalidad de San Pedro de Atacama recibió a delegaciones de Torres del Paine y Rapa Nui en una agenda de trabajo que reunió a autoridades y equipos técnicos de los tres territorios. La iniciativa, coordinada por la Unidad de Gestión y Desarrollo Turístico de la Municipalidad de San Pedro de Atacama, surge del convenio de colaboración vigente entre las administraciones participantes, cuyo propósito es fortalecer el desarrollo territorial, la promoción estratégica y el intercambio de experiencias para avanzar hacia una gestión con identidad, sostenibilidad y visión de futuro. Durante la visita, las delegaciones sostuvieron reuniones con distintas direcciones municipales para conocer experiencias relacionadas con planificación territorial, desarrollo comunitario, gestión del riesgo de desastres, medio ambiente, cultura y turismo, además de intercambiar metodologías de trabajo y analizar los desafíos comunes que enfrentan estos territorios. La agenda también contempló recorridos por distintos sectores de la comuna, entre ellos la Aldea de Tulor, el Pukará de Quitor, Machuca y Laguna Chaxa, además de la participación en la Vitrina Astronómica. Estas actividades permitieron conocer iniciativas vinculadas a la protección del patrimonio, la biodiversidad, la cosmovisión andina y el desarrollo turístico con identidad, fortaleciendo una red de colaboración entre municipios que administran territorios de alto valor patrimonial y ambiental. “Hemos tenido una jornada muy fructífera, donde nuestros equipos pudieron intercambiar experiencias en distintas áreas de la gestión municipal. Lo más importante es que este vínculo entre San Pedro de Atacama, Torres del Paine y Rapa Nui nos permitirá avanzar de manera conjunta en gestión y regulación turística, además de impulsar propuestas normativas y legislativas que respondan a la realidad de estos tres territorios estratégicos para el país. Esta alianza recién comienza y seguiremos fortaleciéndola.”.” Mencionó el Alcalde de la comuna Justo Zuleta Santander. Una alianza con proyección de futuro Este intercambio también permitirá fortalecer el diálogo entre autoridades, equipos técnicos y actores locales, promoviendo la generación de redes de colaboración que puedan traducirse en futuras iniciativas conjuntas. La experiencia desarrollada por cada territorio constituye un aporte para enriquecer la gestión municipal y avanzar en políticas públicas que respondan a las necesidades de las comunidades, resguardando al mismo tiempo su patrimonio natural y cultural. Asimismo, la instancia reafirma la importancia de generar espacios permanentes de cooperación entre destinos que, pese a sus diferencias geográficas y culturales, comparten el desafío de equilibrar el desarrollo turístico con la conservación del entorno y el fortalecimiento de sus identidades locales. En esa línea, la alcaldesa de Torres del Paine, Anahí Cárdenas, destacó que esta instancia permitió reconocer los desafíos comunes que enfrentan los territorios turísticos del país, señalando que: “Lo más importante de estas jornadas fue conocer las presentaciones de San Pedro de Atacama, Rapa Nui y Torres del Paine, donde pudimos identificar que, a pesar de la distancia que nos separa, compartimos muchos desafíos en común. Somos territorios extremos, destinos turísticos de relevancia internacional e imagen país, que reciben una gran cantidad de visitantes cada año. Por eso es fundamental seguir trabajando de manera conjunta para impulsar políticas públicas que consideren la realidad de nuestros territorios y fortalezcan el desarrollo de estos tres destinos turísticos estratégicos para Chile”. En este sentido destacó que “ya se realizan gestiones de prácticas profesionales de nivel intermedio para estudiantes de San Pedro y Rapa Nui en Torres del Paine, además de trabajos con las escuelas básicas de nuestra comuna”. Cabe mencionar que la alcaldesa Anahí Cárdenas Rodríguez estuvo acompañada por la directora de planificación municipal, Patricia Avila Montero, el director de gestión de riesgos de desastres y gestión ambiental, Gabriel Miranda Muñoz y el concejal de la comisión de turismo Edmundo Bilbao Paillaguala. Intercambio de experiencias para fortalecer los territorios La participación de Rapa Nui en esta agenda de trabajo aporta una mirada complementaria sobre la gestión de territorios insulares y patrimoniales, enriqueciendo el intercambio de experiencias y ampliando las oportunidades de colaboración entre los municipios participantes. El encuentro consolida una visión compartida sobre el desarrollo sostenible, entendiendo que la protección del patrimonio, el fortalecimiento de las culturas originarias y la participación activa de las comunidades son elementos esenciales para proyectar un crecimiento equilibrado y con identidad. Por su parte, la concejala de turismo, en su rol de Alcaldesa Protocolar Ivonne Nahoe señaló: “A través de distintas jornadas de trabajo e intercambio de experiencias, hemos conocido iniciativas que han sido exitosas y que podrían fortalecer la gestión municipal y los servicios que entregamos en Rapa Nui. Además, esta visita nos ha permitido acercarnos a la realidad de los pueblos originarios de este territorio, un aprendizaje que aporta una mirada de mayor pertinencia cultural para las políticas públicas que impulsamos. Creemos que el turismo debe desarrollarse de la mano con la sostenibilidad de los territorios y el fortalecimiento de nuestras culturas. Ese es el principal objetivo de este intercambio: aprender, compartir experiencias y seguir construyendo un mejor futuro para nuestras comunidades”. Además, esta visita nos ha permitido acercarnos a la realidad de los pueblos originarios de este territorio, un aprendizaje que aporta una mirada de mayor pertinencia cultural para las políticas públicas que impulsamos. Creemos que el turismo debe desarrollarse de la mano con la sostenibilidad de los territorios y el fortalecimiento de nuestras culturas. Ese es el principal objetivo de este intercambio: aprender, compartir experiencias y seguir construyendo un mejor futuro para nuestras comunidades”. Compromiso con el desarrollo sostenible El programa contempla actividades de carácter técnico, patrimonial y cultural que continuarán fortaleciendo los vínculos entre las delegaciones participantes y abriendo nuevas oportunidades de cooperación entre los territorios. Con este intercambio, San Pedro de Atacama, Torres del Paine y Rapa Nui consolidan una alianza orientada a impulsar un modelo de desarrollo basado en la colaboración, la sostenibilidad y el respeto por el patrimonio natural, cultural y los pueblos originarios. De esta manera, los municipios reafirman su compromiso con una gestión que promueve el diálogo, el aprendizaje conjunto y la construcción de alianzas estratégicas para enfrentar los desafíos de los principales destinos turísticos del país.
Nuevas propuestas turísticas están ampliando la oferta de experiencias en la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena. Entre ellas destaca la ruta marítima que conecta Punta Arenas con Caleta María, en Tierra del Fuego, un recorrido de aproximadamente diez horas que atraviesa el Estrecho de Magallanes, el Canal Gabriel y el Seno Almirantazgo, permitiendo acceder a sectores de difícil acceso por vía terrestre. La ruta culmina en el Lodge Almirantazgo, establecimiento que ofrece programas orientados a la observación del entorno natural y actividades en grupos reducidos. Según explicó su administradora, Carola Ruiz, el recorrido forma parte de la experiencia para los visitantes, quienes durante el trayecto pueden apreciar distintos paisajes característicos de la Patagonia. David Bayer, guía regional de la Patagonia, señaló que existe un creciente interés de los viajeros por experiencias que privilegien el contacto con la naturaleza, la cultura local y recorridos alejados de los circuitos tradicionales. En esa línea, indicó que los visitantes buscan conocer el territorio a través de actividades que incorporen la participación de guías y comunidades locales. El gerente general del Holding Solo Expediciones, Alejandro Solo de Zaldívar, explicó que la propuesta considera el desarrollo de servicios turísticos compatibles con el entorno natural, incorporando proveedores y trabajadores de la región. Además, destacó que las excursiones incluyen destinos como el Fiordo Parry, Bahía Jackson, Laguna Encantada y la ruta Yendegaia, junto con la observación de fauna característica de la Patagonia, como pingüinos rey, elefantes marinos y aves marinas.
La prevención del consumo de alcohol y otras drogas no comienza cuando aparece un problema, sino mucho antes, cuando las comunidades se organizan, generan redes de apoyo y fortalecen la participación de sus habitantes. Bajo esa premisa, el programa SENDA Previene Punta Arenas desarrollo una jornada en la población Nelda Panicucci, enfocada en los mecanismos de participación comunitaria como estrategia de prevención. La actividad, realizada en el marco del Mes de la Prevención, fue impulsada por SENDA Previene Punta Arenas, programa ejecutado en convenio entre SENDA y la Delegación Presidencial Regional de Magallanes y de la Antártica Chilena, y convocó a vecinas y vecinos interesados en fortalecer sus conocimientos y capacidades para contribuir al bienestar de su comunidad. Durante la jornada se abordó la importancia de la participación ciudadana en la construcción de entornos protectores, relevando el rol que cumplen las organizaciones sociales, las juntas de vecinales y las redes comunitarias en la promoción de estilos de vida saludables y en la prevención de factores de riesgo asociados al consumo de alcohol y otras drogas. La directora regional de SENDA, Roxana Arancibia Reyes, destacó que el trabajo preventivo requiere del compromiso activo de las comunidades y de una mirada que involucre a todos los actores del territorio.La evidencia demuestra que las comunidades organizadas son un factor protector fundamental. Cuando las vecinas y vecinos se conocen, participan y generan redes de apoyo, aumenta la capacidad de prevenir situaciones de riesgo y de promover el bienestar de niños, niñas, adolescentes y personas adultas. La prevención es una tarea colectiva y por eso estamos fortaleciendo el trabajo comunitario en distintos sectores de la región, señaló la autoridad. La participación comunitaria es reconocida como uno de los principales factores protectores frente al consumo problemático de sustancias, ya que favorece la cohesión social, fortalece el sentido de pertenencia, promueve la corresponsabilidad en el cuidado de los espacios comunes y facilita la detección temprana de situaciones que puedan afectar a las personas y sus familias. La actividad forma parte del despliegue territorial que SENDA que desarrolla todo el año y que potencia durante el Mes de la Prevención, iniciativa que contempla diversas acciones orientadas a promover la cultura preventiva en espacios comunitarios, educacionales, laborales y familiares. El objetivo es sensibilizar a la ciudadanía sobre la importancia de generar entornos protectores y fortalecer las capacidades locales para abordar de manera temprana los factores asociados al consumo de alcohol y otras drogas. A través de SENDA Previene, el servicio trabaja de manera permanente junto a municipios, establecimientos educacionales, organizaciones comunitarias e instituciones públicas y privadas para impulsar estrategias preventivas adaptadas a las realidades de cada territorio, promoviendo una prevención basada en la evidencia, la participación ciudadana y el fortalecimiento de los vínculos sociales. Con iniciativas como esta, SENDA reafirma su compromiso con una prevención que se construye desde las comunidades, entendiendo que los barrios organizados, informados y participativos son esenciales para avanzar hacia una mejor calidad de vida y una convivencia más saludable para todas y todos.
En un pequeño islote del Seno Almirantazgo, al sur de Tierra del Fuego, sobrevive una singularidad de escala mundial. Allí nidifica la única colonia conocida de albatros de ceja negra que habita en aguas interiores, descrita por primera vez en 2003 y que, desde entonces, ha convertido a este rincón austral en un punto de gran interés para la ciencia y la conservación. No es sólo una postal remota de la Patagonia, sino uno de esos lugares donde la biodiversidad obliga a mirar con más atención y a tomar decisiones de largo plazo. Con aprobación del plan de manejo del Área de Conservación de Múltiples Usos (ACMU) Seno Almirantazgo (registrada oficialmente el 30 de enero de 2026) se ordenará la gestión del área y fortalecerá su conservación bajo la nueva institucionalidad ambiental. El avance coincide con la entrada en operaciones del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP) en Magallanes, que desde el 1 de febrero comenzó a administrar y gestionar las ACMU Seno Almirantazgo y Francisco Coloane, inaugurando una etapa que busca dejar atrás la dispersión institucional y avanzar hacia un modelo especializado, integrado y con proyección de largo plazo. Bajo la Ley N° 21.600, las ACMU son espacios donde la relación histórica entre las personas y la naturaleza tiene un valor que debe resguardarse, precisamente a través de un manejo integrado que asegure el uso sustentable de los recursos naturales y de los servicios ecosistémicos. Es decir, no se trata de no tocar el territorio, sino de otorgar las reglas claras para compatibilizar conservación, conocimiento y actividades humanas que pueden desarrollarse de manera responsable. En el caso del Seno Almirantazgo, la escala del desafío impresiona. El área se emplaza en la costa sudoccidental de la Isla Grande de Tierra del Fuego, tiene una extensión aproximada de 80 kilómetros y una superficie oficial de 76.400 hectáreas. Está protegida desde 2018 y destaca por su alta productividad biológica, su riqueza de especies y su valor para la conservación marina en la zona austral. Allí, convergen paisajes sobrecogedores y procesos ecológicos decisivos para especies emblemáticas y para actividades como la pesca artesanal, el turismo de intereses especiales y la investigación científica. Ahora, con este plan de manejo se identificó con precisión aquello que el Estado está llamado a cuidar para las futuras generaciones. Entre sus objetos de protección figuran las áreas de descanso, alimentación y reproducción de la foca leopardo; la colonia reproductiva y área de alimentación del albatros de ceja negra; las zonas de descanso, muda y reproducción del elefante marino del sur; los bancos naturales de ostión del sur en los fiordos Parry y Ainsworth; los bosques de huiro; los hábitats proglaciares marinos de las bahías Parry, Ainsworth y Brookes, y los sitios de ocupación y tránsito históricos y culturales. Visto en toda su magnitud, Seno Almirantazgo protege una red viva de relaciones ecológicas y humanas que hacen de este territorio una pieza clave de la Patagonia y el mundo. Conservación moderna La historia del albatros sintetiza bien esa complejidad. La cercanía del islote a la costa ha facilitado la investigación y también el turismo de intereses especiales, pero esa misma fragilidad ha obligado a mantener una vigilancia constante. La Wildlife Conservation Society (WCS) Chile lleva más de una década monitoreando esta colonia y ha advertido diferentes amenazas. Por ello, el valor del plan de manejo no está solo en ordenar el rol del Estado, sino en transformar ese conocimiento acumulado durante años en acciones concretas de conservación real. “El SBAP en Magallanes comenzó a administrar y gestionar estas dos áreas. Hoy ya tenemos activos los canales oficiales de consultas OIRS y está habilitada la sección de trámites en nuestra página web, donde los usuarios de estas ACMU podrán realizar sus trámites directamente”, señaló el director regional del SBAP en Magallanes, Alejandro Fernández. El panorama regional se completa con otra área emblemática. Se trata del ACMU Francisco Coloane, también administrada por el SBAP desde febrero. Ubicada en el brazo occidental del estrecho de Magallanes, esta zona posee un valor excepcional porque alberga el único sitio de alimentación conocido de la ballena jorobada fuera de las aguas antárticas. A ellas se suman colonias reproductivas de lobo marino común, pingüino de Magallanes y extensas praderas de macroalgas, siendo uno de los espacios marinos más relevantes de Sudamérica para la biodiversidad y el turismo de naturaleza. El esfuerzo del SBAP en Magallanes no es menor. Se trata de administrar territorios donde la biodiversidad no solo tiene un valor ecológico, sino también científico, cultural y económico. La instalación del Servicio abre la posibilidad de una gestión más coherente, con instrumentos propios, prioridades claras y una mirada de largo plazo sobre ecosistemas especialmente sensibles frente a la actividad humana y al cambio climático. Las otras áreas protegidas de la región, en tanto, serán transferidas de manera paulatina durante este año, en un proceso que deberá equilibrar exigencias operacionales, visitación y continuidad de gestión. “En una región donde la naturaleza define identidad y futuro, la aprobación del plan de manejo del Seno Almirantazgo tiene un valor que va más allá de la burocracia. Es una señal concreta de que la nueva institucionalidad ambiental comienza a desplegarse sobre el terreno”, enfatiza Fernández. Y lo hace en uno de los lugares más extraordinarios del país: un fiordo austral donde anidan albatros únicos en el mundo, donde descansan elefantes marinos y donde la conservación ya no puede depender sólo de buenas intenciones, sino de reglas, gestión y presencia efectiva del Estado.
Con el objetivo de fortalecer la cooperación entre territorios turísticos de relevancia internacional, intercambiar experiencias de gestión y promover un desarrollo sostenible con identidad, la Municipalidad de San Pedro de Atacama recibió a delegaciones de Torres del Paine y Rapa Nui en una agenda de trabajo que reunió a autoridades y equipos técnicos de los tres territorios. La iniciativa, coordinada por la Unidad de Gestión y Desarrollo Turístico de la Municipalidad de San Pedro de Atacama, surge del convenio de colaboración vigente entre las administraciones participantes, cuyo propósito es fortalecer el desarrollo territorial, la promoción estratégica y el intercambio de experiencias para avanzar hacia una gestión con identidad, sostenibilidad y visión de futuro. Durante la visita, las delegaciones sostuvieron reuniones con distintas direcciones municipales para conocer experiencias relacionadas con planificación territorial, desarrollo comunitario, gestión del riesgo de desastres, medio ambiente, cultura y turismo, además de intercambiar metodologías de trabajo y analizar los desafíos comunes que enfrentan estos territorios. La agenda también contempló recorridos por distintos sectores de la comuna, entre ellos la Aldea de Tulor, el Pukará de Quitor, Machuca y Laguna Chaxa, además de la participación en la Vitrina Astronómica. Estas actividades permitieron conocer iniciativas vinculadas a la protección del patrimonio, la biodiversidad, la cosmovisión andina y el desarrollo turístico con identidad, fortaleciendo una red de colaboración entre municipios que administran territorios de alto valor patrimonial y ambiental. “Hemos tenido una jornada muy fructífera, donde nuestros equipos pudieron intercambiar experiencias en distintas áreas de la gestión municipal. Lo más importante es que este vínculo entre San Pedro de Atacama, Torres del Paine y Rapa Nui nos permitirá avanzar de manera conjunta en gestión y regulación turística, además de impulsar propuestas normativas y legislativas que respondan a la realidad de estos tres territorios estratégicos para el país. Esta alianza recién comienza y seguiremos fortaleciéndola.”.” Mencionó el Alcalde de la comuna Justo Zuleta Santander. Una alianza con proyección de futuro Este intercambio también permitirá fortalecer el diálogo entre autoridades, equipos técnicos y actores locales, promoviendo la generación de redes de colaboración que puedan traducirse en futuras iniciativas conjuntas. La experiencia desarrollada por cada territorio constituye un aporte para enriquecer la gestión municipal y avanzar en políticas públicas que respondan a las necesidades de las comunidades, resguardando al mismo tiempo su patrimonio natural y cultural. Asimismo, la instancia reafirma la importancia de generar espacios permanentes de cooperación entre destinos que, pese a sus diferencias geográficas y culturales, comparten el desafío de equilibrar el desarrollo turístico con la conservación del entorno y el fortalecimiento de sus identidades locales. En esa línea, la alcaldesa de Torres del Paine, Anahí Cárdenas, destacó que esta instancia permitió reconocer los desafíos comunes que enfrentan los territorios turísticos del país, señalando que: “Lo más importante de estas jornadas fue conocer las presentaciones de San Pedro de Atacama, Rapa Nui y Torres del Paine, donde pudimos identificar que, a pesar de la distancia que nos separa, compartimos muchos desafíos en común. Somos territorios extremos, destinos turísticos de relevancia internacional e imagen país, que reciben una gran cantidad de visitantes cada año. Por eso es fundamental seguir trabajando de manera conjunta para impulsar políticas públicas que consideren la realidad de nuestros territorios y fortalezcan el desarrollo de estos tres destinos turísticos estratégicos para Chile”. En este sentido destacó que “ya se realizan gestiones de prácticas profesionales de nivel intermedio para estudiantes de San Pedro y Rapa Nui en Torres del Paine, además de trabajos con las escuelas básicas de nuestra comuna”. Cabe mencionar que la alcaldesa Anahí Cárdenas Rodríguez estuvo acompañada por la directora de planificación municipal, Patricia Avila Montero, el director de gestión de riesgos de desastres y gestión ambiental, Gabriel Miranda Muñoz y el concejal de la comisión de turismo Edmundo Bilbao Paillaguala. Intercambio de experiencias para fortalecer los territorios La participación de Rapa Nui en esta agenda de trabajo aporta una mirada complementaria sobre la gestión de territorios insulares y patrimoniales, enriqueciendo el intercambio de experiencias y ampliando las oportunidades de colaboración entre los municipios participantes. El encuentro consolida una visión compartida sobre el desarrollo sostenible, entendiendo que la protección del patrimonio, el fortalecimiento de las culturas originarias y la participación activa de las comunidades son elementos esenciales para proyectar un crecimiento equilibrado y con identidad. Por su parte, la concejala de turismo, en su rol de Alcaldesa Protocolar Ivonne Nahoe señaló: “A través de distintas jornadas de trabajo e intercambio de experiencias, hemos conocido iniciativas que han sido exitosas y que podrían fortalecer la gestión municipal y los servicios que entregamos en Rapa Nui. Además, esta visita nos ha permitido acercarnos a la realidad de los pueblos originarios de este territorio, un aprendizaje que aporta una mirada de mayor pertinencia cultural para las políticas públicas que impulsamos. Creemos que el turismo debe desarrollarse de la mano con la sostenibilidad de los territorios y el fortalecimiento de nuestras culturas. Ese es el principal objetivo de este intercambio: aprender, compartir experiencias y seguir construyendo un mejor futuro para nuestras comunidades”. Además, esta visita nos ha permitido acercarnos a la realidad de los pueblos originarios de este territorio, un aprendizaje que aporta una mirada de mayor pertinencia cultural para las políticas públicas que impulsamos. Creemos que el turismo debe desarrollarse de la mano con la sostenibilidad de los territorios y el fortalecimiento de nuestras culturas. Ese es el principal objetivo de este intercambio: aprender, compartir experiencias y seguir construyendo un mejor futuro para nuestras comunidades”. Compromiso con el desarrollo sostenible El programa contempla actividades de carácter técnico, patrimonial y cultural que continuarán fortaleciendo los vínculos entre las delegaciones participantes y abriendo nuevas oportunidades de cooperación entre los territorios. Con este intercambio, San Pedro de Atacama, Torres del Paine y Rapa Nui consolidan una alianza orientada a impulsar un modelo de desarrollo basado en la colaboración, la sostenibilidad y el respeto por el patrimonio natural, cultural y los pueblos originarios. De esta manera, los municipios reafirman su compromiso con una gestión que promueve el diálogo, el aprendizaje conjunto y la construcción de alianzas estratégicas para enfrentar los desafíos de los principales destinos turísticos del país.
Nuevas propuestas turísticas están ampliando la oferta de experiencias en la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena. Entre ellas destaca la ruta marítima que conecta Punta Arenas con Caleta María, en Tierra del Fuego, un recorrido de aproximadamente diez horas que atraviesa el Estrecho de Magallanes, el Canal Gabriel y el Seno Almirantazgo, permitiendo acceder a sectores de difícil acceso por vía terrestre. La ruta culmina en el Lodge Almirantazgo, establecimiento que ofrece programas orientados a la observación del entorno natural y actividades en grupos reducidos. Según explicó su administradora, Carola Ruiz, el recorrido forma parte de la experiencia para los visitantes, quienes durante el trayecto pueden apreciar distintos paisajes característicos de la Patagonia. David Bayer, guía regional de la Patagonia, señaló que existe un creciente interés de los viajeros por experiencias que privilegien el contacto con la naturaleza, la cultura local y recorridos alejados de los circuitos tradicionales. En esa línea, indicó que los visitantes buscan conocer el territorio a través de actividades que incorporen la participación de guías y comunidades locales. El gerente general del Holding Solo Expediciones, Alejandro Solo de Zaldívar, explicó que la propuesta considera el desarrollo de servicios turísticos compatibles con el entorno natural, incorporando proveedores y trabajadores de la región. Además, destacó que las excursiones incluyen destinos como el Fiordo Parry, Bahía Jackson, Laguna Encantada y la ruta Yendegaia, junto con la observación de fauna característica de la Patagonia, como pingüinos rey, elefantes marinos y aves marinas.
La prevención del consumo de alcohol y otras drogas no comienza cuando aparece un problema, sino mucho antes, cuando las comunidades se organizan, generan redes de apoyo y fortalecen la participación de sus habitantes. Bajo esa premisa, el programa SENDA Previene Punta Arenas desarrollo una jornada en la población Nelda Panicucci, enfocada en los mecanismos de participación comunitaria como estrategia de prevención. La actividad, realizada en el marco del Mes de la Prevención, fue impulsada por SENDA Previene Punta Arenas, programa ejecutado en convenio entre SENDA y la Delegación Presidencial Regional de Magallanes y de la Antártica Chilena, y convocó a vecinas y vecinos interesados en fortalecer sus conocimientos y capacidades para contribuir al bienestar de su comunidad. Durante la jornada se abordó la importancia de la participación ciudadana en la construcción de entornos protectores, relevando el rol que cumplen las organizaciones sociales, las juntas de vecinales y las redes comunitarias en la promoción de estilos de vida saludables y en la prevención de factores de riesgo asociados al consumo de alcohol y otras drogas. La directora regional de SENDA, Roxana Arancibia Reyes, destacó que el trabajo preventivo requiere del compromiso activo de las comunidades y de una mirada que involucre a todos los actores del territorio.La evidencia demuestra que las comunidades organizadas son un factor protector fundamental. Cuando las vecinas y vecinos se conocen, participan y generan redes de apoyo, aumenta la capacidad de prevenir situaciones de riesgo y de promover el bienestar de niños, niñas, adolescentes y personas adultas. La prevención es una tarea colectiva y por eso estamos fortaleciendo el trabajo comunitario en distintos sectores de la región, señaló la autoridad. La participación comunitaria es reconocida como uno de los principales factores protectores frente al consumo problemático de sustancias, ya que favorece la cohesión social, fortalece el sentido de pertenencia, promueve la corresponsabilidad en el cuidado de los espacios comunes y facilita la detección temprana de situaciones que puedan afectar a las personas y sus familias. La actividad forma parte del despliegue territorial que SENDA que desarrolla todo el año y que potencia durante el Mes de la Prevención, iniciativa que contempla diversas acciones orientadas a promover la cultura preventiva en espacios comunitarios, educacionales, laborales y familiares. El objetivo es sensibilizar a la ciudadanía sobre la importancia de generar entornos protectores y fortalecer las capacidades locales para abordar de manera temprana los factores asociados al consumo de alcohol y otras drogas. A través de SENDA Previene, el servicio trabaja de manera permanente junto a municipios, establecimientos educacionales, organizaciones comunitarias e instituciones públicas y privadas para impulsar estrategias preventivas adaptadas a las realidades de cada territorio, promoviendo una prevención basada en la evidencia, la participación ciudadana y el fortalecimiento de los vínculos sociales. Con iniciativas como esta, SENDA reafirma su compromiso con una prevención que se construye desde las comunidades, entendiendo que los barrios organizados, informados y participativos son esenciales para avanzar hacia una mejor calidad de vida y una convivencia más saludable para todas y todos.
En un pequeño islote del Seno Almirantazgo, al sur de Tierra del Fuego, sobrevive una singularidad de escala mundial. Allí nidifica la única colonia conocida de albatros de ceja negra que habita en aguas interiores, descrita por primera vez en 2003 y que, desde entonces, ha convertido a este rincón austral en un punto de gran interés para la ciencia y la conservación. No es sólo una postal remota de la Patagonia, sino uno de esos lugares donde la biodiversidad obliga a mirar con más atención y a tomar decisiones de largo plazo. Con aprobación del plan de manejo del Área de Conservación de Múltiples Usos (ACMU) Seno Almirantazgo (registrada oficialmente el 30 de enero de 2026) se ordenará la gestión del área y fortalecerá su conservación bajo la nueva institucionalidad ambiental. El avance coincide con la entrada en operaciones del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP) en Magallanes, que desde el 1 de febrero comenzó a administrar y gestionar las ACMU Seno Almirantazgo y Francisco Coloane, inaugurando una etapa que busca dejar atrás la dispersión institucional y avanzar hacia un modelo especializado, integrado y con proyección de largo plazo. Bajo la Ley N° 21.600, las ACMU son espacios donde la relación histórica entre las personas y la naturaleza tiene un valor que debe resguardarse, precisamente a través de un manejo integrado que asegure el uso sustentable de los recursos naturales y de los servicios ecosistémicos. Es decir, no se trata de no tocar el territorio, sino de otorgar las reglas claras para compatibilizar conservación, conocimiento y actividades humanas que pueden desarrollarse de manera responsable. En el caso del Seno Almirantazgo, la escala del desafío impresiona. El área se emplaza en la costa sudoccidental de la Isla Grande de Tierra del Fuego, tiene una extensión aproximada de 80 kilómetros y una superficie oficial de 76.400 hectáreas. Está protegida desde 2018 y destaca por su alta productividad biológica, su riqueza de especies y su valor para la conservación marina en la zona austral. Allí, convergen paisajes sobrecogedores y procesos ecológicos decisivos para especies emblemáticas y para actividades como la pesca artesanal, el turismo de intereses especiales y la investigación científica. Ahora, con este plan de manejo se identificó con precisión aquello que el Estado está llamado a cuidar para las futuras generaciones. Entre sus objetos de protección figuran las áreas de descanso, alimentación y reproducción de la foca leopardo; la colonia reproductiva y área de alimentación del albatros de ceja negra; las zonas de descanso, muda y reproducción del elefante marino del sur; los bancos naturales de ostión del sur en los fiordos Parry y Ainsworth; los bosques de huiro; los hábitats proglaciares marinos de las bahías Parry, Ainsworth y Brookes, y los sitios de ocupación y tránsito históricos y culturales. Visto en toda su magnitud, Seno Almirantazgo protege una red viva de relaciones ecológicas y humanas que hacen de este territorio una pieza clave de la Patagonia y el mundo. Conservación moderna La historia del albatros sintetiza bien esa complejidad. La cercanía del islote a la costa ha facilitado la investigación y también el turismo de intereses especiales, pero esa misma fragilidad ha obligado a mantener una vigilancia constante. La Wildlife Conservation Society (WCS) Chile lleva más de una década monitoreando esta colonia y ha advertido diferentes amenazas. Por ello, el valor del plan de manejo no está solo en ordenar el rol del Estado, sino en transformar ese conocimiento acumulado durante años en acciones concretas de conservación real. “El SBAP en Magallanes comenzó a administrar y gestionar estas dos áreas. Hoy ya tenemos activos los canales oficiales de consultas OIRS y está habilitada la sección de trámites en nuestra página web, donde los usuarios de estas ACMU podrán realizar sus trámites directamente”, señaló el director regional del SBAP en Magallanes, Alejandro Fernández. El panorama regional se completa con otra área emblemática. Se trata del ACMU Francisco Coloane, también administrada por el SBAP desde febrero. Ubicada en el brazo occidental del estrecho de Magallanes, esta zona posee un valor excepcional porque alberga el único sitio de alimentación conocido de la ballena jorobada fuera de las aguas antárticas. A ellas se suman colonias reproductivas de lobo marino común, pingüino de Magallanes y extensas praderas de macroalgas, siendo uno de los espacios marinos más relevantes de Sudamérica para la biodiversidad y el turismo de naturaleza. El esfuerzo del SBAP en Magallanes no es menor. Se trata de administrar territorios donde la biodiversidad no solo tiene un valor ecológico, sino también científico, cultural y económico. La instalación del Servicio abre la posibilidad de una gestión más coherente, con instrumentos propios, prioridades claras y una mirada de largo plazo sobre ecosistemas especialmente sensibles frente a la actividad humana y al cambio climático. Las otras áreas protegidas de la región, en tanto, serán transferidas de manera paulatina durante este año, en un proceso que deberá equilibrar exigencias operacionales, visitación y continuidad de gestión. “En una región donde la naturaleza define identidad y futuro, la aprobación del plan de manejo del Seno Almirantazgo tiene un valor que va más allá de la burocracia. Es una señal concreta de que la nueva institucionalidad ambiental comienza a desplegarse sobre el terreno”, enfatiza Fernández. Y lo hace en uno de los lugares más extraordinarios del país: un fiordo austral donde anidan albatros únicos en el mundo, donde descansan elefantes marinos y donde la conservación ya no puede depender sólo de buenas intenciones, sino de reglas, gestión y presencia efectiva del Estado.