El vitiligo es una enfermedad autoinmune, crónica y adquirida que se manifiesta por la aparición de manchas blancas en la piel debido a la destrucción de los melanocitos, células responsables de producir melanina. Sin embargo, la dermatóloga del Hospital Clínico Universidad de Chile y académica de la Facultad de Medicina, Dra. María Irene Araya Bertucci, advierte que sus efectos van mucho más allá de las alteraciones visibles, ya que también pueden impactar la salud emocional y la calidad de vida de quienes la padecen. La especialista explicó que el desarrollo del vitiligo responde a múltiples factores, entre ellos la predisposición genética, la autoinmunidad, el estrés oxidativo y diversos mecanismos celulares. En ese contexto, enfatizó que no se trata de un problema estético, sino de una condición que requiere tratamiento para estabilizar la respuesta del sistema inmunológico, detener el avance de las manchas y favorecer la repigmentación de la piel. La Dra. Araya destacó que consultar de manera temprana permite obtener mejores resultados terapéuticos, especialmente en niños, donde algunas formas de la enfermedad pueden progresar con rapidez. Además, señaló que las personas con vitiligo presentan un mayor riesgo de desarrollar otras enfermedades autoinmunes, como trastornos tiroideos, alopecia areata, diabetes tipo 1, artritis reumatoide y lupus. Respecto a las alternativas de tratamiento, indicó que actualmente existen terapias eficaces, entre ellas la fototerapia con luz ultravioleta de banda estrecha, medicamentos inhibidores de JAK, terapias combinadas y procedimientos quirúrgicos en casos específicos. Asimismo, hizo un llamado a derribar mitos, recordando que el vitiligo no es contagioso ni se produce por la alimentación, y subrayó que un tratamiento oportuno y un acompañamiento integral contribuyen a mejorar tanto el control de la enfermedad como el bienestar físico y emocional de los pacientes.
El vitiligo es una enfermedad autoinmune, crónica y adquirida que se manifiesta por la aparición de manchas blancas en la piel debido a la destrucción de los melanocitos, células responsables de producir melanina. Sin embargo, la dermatóloga del Hospital Clínico Universidad de Chile y académica de la Facultad de Medicina, Dra. María Irene Araya Bertucci, advierte que sus efectos van mucho más allá de las alteraciones visibles, ya que también pueden impactar la salud emocional y la calidad de vida de quienes la padecen. La especialista explicó que el desarrollo del vitiligo responde a múltiples factores, entre ellos la predisposición genética, la autoinmunidad, el estrés oxidativo y diversos mecanismos celulares. En ese contexto, enfatizó que no se trata de un problema estético, sino de una condición que requiere tratamiento para estabilizar la respuesta del sistema inmunológico, detener el avance de las manchas y favorecer la repigmentación de la piel. La Dra. Araya destacó que consultar de manera temprana permite obtener mejores resultados terapéuticos, especialmente en niños, donde algunas formas de la enfermedad pueden progresar con rapidez. Además, señaló que las personas con vitiligo presentan un mayor riesgo de desarrollar otras enfermedades autoinmunes, como trastornos tiroideos, alopecia areata, diabetes tipo 1, artritis reumatoide y lupus. Respecto a las alternativas de tratamiento, indicó que actualmente existen terapias eficaces, entre ellas la fototerapia con luz ultravioleta de banda estrecha, medicamentos inhibidores de JAK, terapias combinadas y procedimientos quirúrgicos en casos específicos. Asimismo, hizo un llamado a derribar mitos, recordando que el vitiligo no es contagioso ni se produce por la alimentación, y subrayó que un tratamiento oportuno y un acompañamiento integral contribuyen a mejorar tanto el control de la enfermedad como el bienestar físico y emocional de los pacientes.