En el marco de servicios preventivos y de fiscalización de tránsito, personal de Carabineros de la 2ª Comisaría de Puerto Natales detuvo a un conductor de transporte turístico que fue sorprendido manejando bajo la influencia del alcohol. El procedimiento se desarrolló durante un control vehicular focalizado al transporte de turismo en la zona. El vehículo fiscalizado se dirigía al Parque Nacional Torres del Paine con 15 pasajeros a bordo, uno de los destinos más visitados de la Región de Magallanes. Durante el control, Carabineros realizó la prueba respiratoria mediante equipo Intoxilyzer al conductor. El examen arrojó una dosificación de 0,76 gramos de alcohol por litro de sangre, nivel que la normativa chilena clasifica como conducción bajo la influencia del alcohol. Ante la flagrancia del hecho y el riesgo que implicaba para los pasajeros, el individuo fue detenido en el lugar. Desde Carabineros se destacó que este tipo de fiscalizaciones busca resguardar la seguridad vial, especialmente en rutas de alto flujo turístico en la región. El procedimiento permitió sacar de circulación al conductor y evitar un potencial accidente en una de las principales vías de acceso al parque.
Los recientes hechos ocurridos en el río Futaleufú, en el Parque Nacional Laguna San Rafael y en Chiloé, donde motos de agua ingresaron de manera irregular a ecosistemas protegidos, nos obligan a buscar respuestas claras a esta pregunta de fondo: ¿qué tipo de visitantes queremos para Chile y todos los destinos de la Ruta de los Parques de la Patagonia? La Ruta de los Parques alberga algunos de los territorios más prístinos del planeta. Aquí se resguardan especies en peligro de extinción, las principales reservas de agua dulce del mundo en los campos de hielo norte y sur, y acá están uno de los sistemas de fiordos y canales más extensos del planeta, junto a turberas, bosques en tierra y de macroalgas bajo el mar, con una importancia vital en la absorción de carbono, capaces de almacenar casi tres veces más CO₂ por hectárea que la Amazonía. Este territorio no es solo paisaje: es vida, equilibrio ecológico y un refugio clave frente al cambio climático y la crisis acelerada de extinción de especies. Pero la Patagonia no es solo naturaleza. También es hogar de comunidades que han desarrollado una cultura única, profundamente enraizada en la tierra y el mar. Pueblos originarios, tradiciones, oficios y formas de vida que reflejan una relación inseparable entre las personas y su entorno natural, y que representan hoy en día, una oportunidad real de desarrollo económico local a través de la conservación y el turismo responsable. El ingreso de motos de agua y otras actividades motorizadas a combustión en ríos, lagos y áreas protegidas genera impactos profundos y, muchas veces, irreversibles. Estas prácticas alteran ecosistemas frágiles, generan contaminación acústica que afecta a la fauna acuática y terrestre y rompen el equilibrio de espacios naturales que dependen del silencio y la calma. Estos impactos no solo dañan la biodiversidad; también afectan directamente a las comunidades locales y a quienes visitan estos territorios buscando conexión con la naturaleza, silencio y respeto. En definitiva, dañan un destino único a nivel mundial. No es casualidad que hayan sido los propios vecinos y guías locales quienes denunciaron y enfrentaron estas conductas. Este gesto demuestra algo fundamental: las comunidades defienden su territorio y no quieren a cualquier tipo de visitante. Hoy, más que nunca, el llamado es claro: avanzar hacia un turismo de conservación, basado en visitantes conscientes, informados y responsables. Operadores turísticos que cumplen la norma, personas que entienden que están entrando a territorios vivos, que no son parques de diversiones ni su propia casa. La tendencia global hacia 2026 apunta justamente a dejar el lugar mejor de como se encontró, generar un aporte real y respetar la naturaleza, la cultura y las costumbres locales, promoviendo conexiones auténticas con la cultura local. En la Ruta de los Parques de la Patagonia, buscamos que el visitante responsable se comprometa con acciones cotidianas y concretas: cuidar los ecosistemas prístinos; apoyar el desarrollo local consumiendo y comprando en las comunidades; respetar las costumbres, tradiciones y el patrimonio cultural; planificar el viaje para disminuir la huella, llevándose la basura y reduciendo residuos; proteger la fauna silvestre, observándola a distancia sin alimentarla; respetar la paz de los parques evitando la contaminación acústica; transitar solo por senderos habilitados y sin animales domésticos; acatar la prohibición del uso de fuego en áreas protegidas y respetar siempre las indicaciones de guardaparques y equipos locales. La Ruta de los Parques de la Patagonia recorre más de 2.800 kilómetros, conecta 17 parques nacionales y atraviesa un tercio del territorio chileno, desde Puerto Montt hasta Cabo de Hornos. Proteger este corredor exige planificación territorial, regulaciones claras, sanciones efectivas frente a conductas dañinas y, sobre todo, educación. Educación para comprender que no todo está permitido y que el privilegio de visitar estos lugares conlleva responsabilidad. La Patagonia no necesita más visitantes a cualquier costo. Necesita visitantes conscientes, aliados de la conservación y respetuosos de las comunidades que han cuidado estos paisajes por generaciones.
En el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, Sara Adema, gerenta de la Asociación de Hoteles y Servicios Turísticos Torres del Paine (HYST), abordó el trabajo que desarrolla la entidad para fortalecer el turismo y posicionarlo a nivel internacional. La asociación está compuesta por 17 empresas, la mayoría con operación directa en el Parque Nacional Torres del Paine. Junto con eso, comentó que trabajan directamente con CONAF, SERNATUR, municipalidades y el Gobierno Regional. Finalmente, destacó los esfuerzos por reducir la estacionalidad del turismo, potenciando la promoción de Magallanes durante todo el año. En esa línea, adelantó nuevas acciones de difusión internacional para 2026, enfocadas en mercados estratégicos y en consolidar el turismo invernal como una oportunidad de desarrollo para la región.
Las pernoctaciones de pasajeros en establecimientos de alojamiento turístico en Chile (número total de noches que las personas alojaron) llegaron a 1.644.943 en agosto de 2025, lo que implicó un alza de 1,8% respecto al mismo mes del año anterior. Así lo revela la Encuesta Mensual de Alojamiento Turístico (EMAT) publicada esta mañana por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). El mayor nivel de pernoctaciones se registró en la Región Metropolitana de Santiago (655.454), con una variación de 3,4%, seguida por la Región de Valparaíso (172.691), con una baja de 2,8% respecto a agosto de 2024. La tasa de ocupación en habitaciones a nivel nacional fue 38,7%, contrayéndose 0,11 puntos porcentuales (pp.) en doce meses. La mayor tasa de ocupación en habitaciones se registró en la Región Metropolitana de Santiago (72,6%), seguida por la Región de Antofagasta (51,0%). Los establecimientos de alojamiento turístico anotaron un RevPAR (ingreso promedio por habitación disponible, por su sigla en inglés) nacional de $34.462, aumentando 5,8% en doce meses; mientras que el ADR (tarifa promedio diaria, por su sigla en inglés) registrado fue de $89.039 a nivel país, creciendo 6,1% interanualmente.
En el marco de servicios preventivos y de fiscalización de tránsito, personal de Carabineros de la 2ª Comisaría de Puerto Natales detuvo a un conductor de transporte turístico que fue sorprendido manejando bajo la influencia del alcohol. El procedimiento se desarrolló durante un control vehicular focalizado al transporte de turismo en la zona. El vehículo fiscalizado se dirigía al Parque Nacional Torres del Paine con 15 pasajeros a bordo, uno de los destinos más visitados de la Región de Magallanes. Durante el control, Carabineros realizó la prueba respiratoria mediante equipo Intoxilyzer al conductor. El examen arrojó una dosificación de 0,76 gramos de alcohol por litro de sangre, nivel que la normativa chilena clasifica como conducción bajo la influencia del alcohol. Ante la flagrancia del hecho y el riesgo que implicaba para los pasajeros, el individuo fue detenido en el lugar. Desde Carabineros se destacó que este tipo de fiscalizaciones busca resguardar la seguridad vial, especialmente en rutas de alto flujo turístico en la región. El procedimiento permitió sacar de circulación al conductor y evitar un potencial accidente en una de las principales vías de acceso al parque.
Los recientes hechos ocurridos en el río Futaleufú, en el Parque Nacional Laguna San Rafael y en Chiloé, donde motos de agua ingresaron de manera irregular a ecosistemas protegidos, nos obligan a buscar respuestas claras a esta pregunta de fondo: ¿qué tipo de visitantes queremos para Chile y todos los destinos de la Ruta de los Parques de la Patagonia? La Ruta de los Parques alberga algunos de los territorios más prístinos del planeta. Aquí se resguardan especies en peligro de extinción, las principales reservas de agua dulce del mundo en los campos de hielo norte y sur, y acá están uno de los sistemas de fiordos y canales más extensos del planeta, junto a turberas, bosques en tierra y de macroalgas bajo el mar, con una importancia vital en la absorción de carbono, capaces de almacenar casi tres veces más CO₂ por hectárea que la Amazonía. Este territorio no es solo paisaje: es vida, equilibrio ecológico y un refugio clave frente al cambio climático y la crisis acelerada de extinción de especies. Pero la Patagonia no es solo naturaleza. También es hogar de comunidades que han desarrollado una cultura única, profundamente enraizada en la tierra y el mar. Pueblos originarios, tradiciones, oficios y formas de vida que reflejan una relación inseparable entre las personas y su entorno natural, y que representan hoy en día, una oportunidad real de desarrollo económico local a través de la conservación y el turismo responsable. El ingreso de motos de agua y otras actividades motorizadas a combustión en ríos, lagos y áreas protegidas genera impactos profundos y, muchas veces, irreversibles. Estas prácticas alteran ecosistemas frágiles, generan contaminación acústica que afecta a la fauna acuática y terrestre y rompen el equilibrio de espacios naturales que dependen del silencio y la calma. Estos impactos no solo dañan la biodiversidad; también afectan directamente a las comunidades locales y a quienes visitan estos territorios buscando conexión con la naturaleza, silencio y respeto. En definitiva, dañan un destino único a nivel mundial. No es casualidad que hayan sido los propios vecinos y guías locales quienes denunciaron y enfrentaron estas conductas. Este gesto demuestra algo fundamental: las comunidades defienden su territorio y no quieren a cualquier tipo de visitante. Hoy, más que nunca, el llamado es claro: avanzar hacia un turismo de conservación, basado en visitantes conscientes, informados y responsables. Operadores turísticos que cumplen la norma, personas que entienden que están entrando a territorios vivos, que no son parques de diversiones ni su propia casa. La tendencia global hacia 2026 apunta justamente a dejar el lugar mejor de como se encontró, generar un aporte real y respetar la naturaleza, la cultura y las costumbres locales, promoviendo conexiones auténticas con la cultura local. En la Ruta de los Parques de la Patagonia, buscamos que el visitante responsable se comprometa con acciones cotidianas y concretas: cuidar los ecosistemas prístinos; apoyar el desarrollo local consumiendo y comprando en las comunidades; respetar las costumbres, tradiciones y el patrimonio cultural; planificar el viaje para disminuir la huella, llevándose la basura y reduciendo residuos; proteger la fauna silvestre, observándola a distancia sin alimentarla; respetar la paz de los parques evitando la contaminación acústica; transitar solo por senderos habilitados y sin animales domésticos; acatar la prohibición del uso de fuego en áreas protegidas y respetar siempre las indicaciones de guardaparques y equipos locales. La Ruta de los Parques de la Patagonia recorre más de 2.800 kilómetros, conecta 17 parques nacionales y atraviesa un tercio del territorio chileno, desde Puerto Montt hasta Cabo de Hornos. Proteger este corredor exige planificación territorial, regulaciones claras, sanciones efectivas frente a conductas dañinas y, sobre todo, educación. Educación para comprender que no todo está permitido y que el privilegio de visitar estos lugares conlleva responsabilidad. La Patagonia no necesita más visitantes a cualquier costo. Necesita visitantes conscientes, aliados de la conservación y respetuosos de las comunidades que han cuidado estos paisajes por generaciones.
En el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, Sara Adema, gerenta de la Asociación de Hoteles y Servicios Turísticos Torres del Paine (HYST), abordó el trabajo que desarrolla la entidad para fortalecer el turismo y posicionarlo a nivel internacional. La asociación está compuesta por 17 empresas, la mayoría con operación directa en el Parque Nacional Torres del Paine. Junto con eso, comentó que trabajan directamente con CONAF, SERNATUR, municipalidades y el Gobierno Regional. Finalmente, destacó los esfuerzos por reducir la estacionalidad del turismo, potenciando la promoción de Magallanes durante todo el año. En esa línea, adelantó nuevas acciones de difusión internacional para 2026, enfocadas en mercados estratégicos y en consolidar el turismo invernal como una oportunidad de desarrollo para la región.
Las pernoctaciones de pasajeros en establecimientos de alojamiento turístico en Chile (número total de noches que las personas alojaron) llegaron a 1.644.943 en agosto de 2025, lo que implicó un alza de 1,8% respecto al mismo mes del año anterior. Así lo revela la Encuesta Mensual de Alojamiento Turístico (EMAT) publicada esta mañana por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). El mayor nivel de pernoctaciones se registró en la Región Metropolitana de Santiago (655.454), con una variación de 3,4%, seguida por la Región de Valparaíso (172.691), con una baja de 2,8% respecto a agosto de 2024. La tasa de ocupación en habitaciones a nivel nacional fue 38,7%, contrayéndose 0,11 puntos porcentuales (pp.) en doce meses. La mayor tasa de ocupación en habitaciones se registró en la Región Metropolitana de Santiago (72,6%), seguida por la Región de Antofagasta (51,0%). Los establecimientos de alojamiento turístico anotaron un RevPAR (ingreso promedio por habitación disponible, por su sigla en inglés) nacional de $34.462, aumentando 5,8% en doce meses; mientras que el ADR (tarifa promedio diaria, por su sigla en inglés) registrado fue de $89.039 a nivel país, creciendo 6,1% interanualmente.