El Seremi de Agricultura, Juan Ignacio Cavada, lo define como un paso muy importante, es un hito podría decirse en lo que es la producción lanera, ya que por primera vez va a tener su marca, representada y reconocida como la cara de la lana de Magallanes a nivel internacional. Desde el sector productivo, la mirada de la presidenta del comité directivo del proyecto Lana de Magallanes, Valeria Tafra, enfatiza el desafío que enfrenta el sector: Para nosotros es un tremendo desafío, porque se han realizado distintos tipos de iniciativas a lo largo de los años. Llevamos casi 150 años produciendo lana en la región y esta es una excelente oportunidad para demostrar que no solo tenemos un excelente producto en blancura y finura, sino también un estándar riguroso de trabajo y profesionalismo en los galpones. La dirigente recalca que el sello de certificación representa una segunda fase clave: La idea es entregarle profesionalismo al trabajo que hacemos y demostrarle al mundo que no solo tenemos un buen producto, sino que lo obtenemos de la mejor manera. Agregó que esta iniciativa permitirá demostrar no solo la calidad de la fibra, sino también el estándar profesional de su producción, avanzando hacia una mayor homogeneización del rubro. El Gobernador Jorge Flies subrayó que la lana es parte de la identidad regional y que este proceso permitirá fortalecer su posicionamiento con estándares internacionales y añadió: Hay un esfuerzo en el ámbito de la tradición, la cultura y también económico, para avanzar en la certificación de la lana magallánica, de su pureza. Este proceso tiene etapas: primero la marca, luego su inscripción y finalmente desarrollar la capacidad regional de certificar con estándares internacionales, explicó. El desafío, subraya la autoridad, no es solo declarar calidad, sino demostrarla con respaldo técnico desde la propia región: Una cosa es decir que vamos a certificar, y otra es tener la capacidad instalada para hacerlo. Como Gobierno Regional vamos a respaldar este proceso, porque la lana representa calidad, imagen y cultura para Magallanes. Desde la mirada internacional, la abogada senior de la OMPI, Jessamyn Honculada, destacó que el apoyo del organismo —canalizado a través de INAPI— apunta a fortalecer la identidad del producto mediante herramientas de propiedad intelectual, permitiendo diferenciar la lana de Magallanes en los mercados globales y agregar valor desde su origen. El encuentro de sector productivo se realizó ayer miércoles y finaliza hoy jueves en la tarde en las dependencias del Arriero y fue gestado por la Organización Mundial de Propiedad Intelectual (OMPI), el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INAPI) y los integrantes del comité: Asociación de Ganaderos de Magallanes, Asogama, Asoc gremial de ganaderos de Tierra del Fuego( AGTF), Corfo, Fía, Inia, Seremi Agricultura, Red de Mercados, UMAG, CORMAG.
El consejero regional de Magallanes, Robert Weissohn, abordó esta mañana el proceso de expropiación del ex Club Hípico durante su participación en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, instancia en la que planteó cuestionamientos respecto a la transparencia y al monto definido en la tasación del inmueble. En ese contexto, señaló que “creo que se hicieron negociaciones que no se conocen, algo pudimos intuir”, apuntando a la falta de antecedentes públicos sobre las gestiones previas al proceso. Según explicó, el Gobierno encargó una tasación que estimó el valor de expropiación en 21 mil millones de pesos, solicitando posteriormente al Gobierno Regional un financiamiento de 10 mil millones. Weissohn indicó que estos antecedentes fueron expuestos al Consejo Regional, donde surgieron dudas por parte de algunos integrantes. “la información fue expuesta a nosotros y ahí tenemos consejeros que descubrieron que la tasación esta sobrevalorada por aspectos metodológicos”, afirmó, enfatizando que existirían inconsistencias en la forma en que se calculó el valor del terreno. Las declaraciones del consejero se dan en medio del análisis del proyecto, abriendo interrogantes sobre la rigurosidad del proceso y la utilización de recursos públicos en una iniciativa de alto costo para la región.
El Seremi de Agricultura, Juan Ignacio Cavada, lo define como un paso muy importante, es un hito podría decirse en lo que es la producción lanera, ya que por primera vez va a tener su marca, representada y reconocida como la cara de la lana de Magallanes a nivel internacional. Desde el sector productivo, la mirada de la presidenta del comité directivo del proyecto Lana de Magallanes, Valeria Tafra, enfatiza el desafío que enfrenta el sector: Para nosotros es un tremendo desafío, porque se han realizado distintos tipos de iniciativas a lo largo de los años. Llevamos casi 150 años produciendo lana en la región y esta es una excelente oportunidad para demostrar que no solo tenemos un excelente producto en blancura y finura, sino también un estándar riguroso de trabajo y profesionalismo en los galpones. La dirigente recalca que el sello de certificación representa una segunda fase clave: La idea es entregarle profesionalismo al trabajo que hacemos y demostrarle al mundo que no solo tenemos un buen producto, sino que lo obtenemos de la mejor manera. Agregó que esta iniciativa permitirá demostrar no solo la calidad de la fibra, sino también el estándar profesional de su producción, avanzando hacia una mayor homogeneización del rubro. El Gobernador Jorge Flies subrayó que la lana es parte de la identidad regional y que este proceso permitirá fortalecer su posicionamiento con estándares internacionales y añadió: Hay un esfuerzo en el ámbito de la tradición, la cultura y también económico, para avanzar en la certificación de la lana magallánica, de su pureza. Este proceso tiene etapas: primero la marca, luego su inscripción y finalmente desarrollar la capacidad regional de certificar con estándares internacionales, explicó. El desafío, subraya la autoridad, no es solo declarar calidad, sino demostrarla con respaldo técnico desde la propia región: Una cosa es decir que vamos a certificar, y otra es tener la capacidad instalada para hacerlo. Como Gobierno Regional vamos a respaldar este proceso, porque la lana representa calidad, imagen y cultura para Magallanes. Desde la mirada internacional, la abogada senior de la OMPI, Jessamyn Honculada, destacó que el apoyo del organismo —canalizado a través de INAPI— apunta a fortalecer la identidad del producto mediante herramientas de propiedad intelectual, permitiendo diferenciar la lana de Magallanes en los mercados globales y agregar valor desde su origen. El encuentro de sector productivo se realizó ayer miércoles y finaliza hoy jueves en la tarde en las dependencias del Arriero y fue gestado por la Organización Mundial de Propiedad Intelectual (OMPI), el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INAPI) y los integrantes del comité: Asociación de Ganaderos de Magallanes, Asogama, Asoc gremial de ganaderos de Tierra del Fuego( AGTF), Corfo, Fía, Inia, Seremi Agricultura, Red de Mercados, UMAG, CORMAG.
El consejero regional de Magallanes, Robert Weissohn, abordó esta mañana el proceso de expropiación del ex Club Hípico durante su participación en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, instancia en la que planteó cuestionamientos respecto a la transparencia y al monto definido en la tasación del inmueble. En ese contexto, señaló que “creo que se hicieron negociaciones que no se conocen, algo pudimos intuir”, apuntando a la falta de antecedentes públicos sobre las gestiones previas al proceso. Según explicó, el Gobierno encargó una tasación que estimó el valor de expropiación en 21 mil millones de pesos, solicitando posteriormente al Gobierno Regional un financiamiento de 10 mil millones. Weissohn indicó que estos antecedentes fueron expuestos al Consejo Regional, donde surgieron dudas por parte de algunos integrantes. “la información fue expuesta a nosotros y ahí tenemos consejeros que descubrieron que la tasación esta sobrevalorada por aspectos metodológicos”, afirmó, enfatizando que existirían inconsistencias en la forma en que se calculó el valor del terreno. Las declaraciones del consejero se dan en medio del análisis del proyecto, abriendo interrogantes sobre la rigurosidad del proceso y la utilización de recursos públicos en una iniciativa de alto costo para la región.