En medio del aumento de los virus respiratorios , el Consejo Médico de Chile expresó su preocupación por el bajo avance de la vacunación infantil. Según cifras del Ministerio de Salud (Minsal) correspondientes a la semana epidemiológica 18, el 58% de los niños de 1 año aún no ha recibido su vacuna contra la influenza. La situación también se repite en los niños de 2 años, grupo en el que el 57% permanece sin inmunizar, ya que la cobertura alcanza solo al 43%. “La influenza no es un resfrío común” La doctora María Liliana Escobar, presidenta del organismo advirtió que “ la influenza no es un resfrío común. Puede ser grave, generar hospitalizaciones e incluso provocar la muerte”. Además, enfatizó que la baja cobertura en los niños más pequeños es preocupante. “Los menores avances en niños de uno y dos años nos preocupa profundamente. La protección oportuna es fundamental ”, agregó. Por su parte, el Consejo Médico reiteró el llamado a revisar los esquemas pendientes de vacunación y reforzar las medidas preventivas. Entre las principales recomendaciones para evitar contagios se encuentran: Vacunar a los niños y grupos de riesgo Lavarse las manos con frecuencia Usar mascarilla si existen síntomas respiratorios Consultar precozmente ante signos de enfermedad Fuente: adnradio.cl
El cáncer cervicouterino se mantiene como el cuarto más común en mujeres a nivel mundial, con más de 342 mil muertes anuales. En Chile, cerca de 600 mujeres fallecen cada año por esta causa, lo que equivale a casi dos muertes diarias. El factor común en la gran mayoría de esto s casos es el Virus del Papiloma Humano (VPH), una infección de transmisión sexual altamente prevalente y prevenible. El VPH es una infección muy frecuente. Se estima que hasta el 80% de las personas sexualmente activas tendrán contacto con el virus en algún momento de su vida y que tanto hombres como mujeres pueden ser portadores. Aspectos como tener múltiples parejas sexuales, la ausencia de métodos de barrera y el inicio temprano de la actividad sexual juegan un rol determinante en la adquisición del virus , explica el Dr. Matías Solari, Coordinador de Gineoncología del Instituto del Cáncer RedSalud . En esta línea, en el marco del mes de la prevención del cáncer cervicouterino, el especialista advierte que, si bien en la mayor parte de los casos el sistema inmunológico elimina el virus de forma natural, el riesgo aparece cuando la infección persiste sin ser detectada ni tratada. Es vital entender que tener el Virus del Papiloma Humano no es sinónimo de cáncer. Un resultado positivo solo indica la presencia del virus; el desafío real aparece cuando esa infección persiste en silencio durante años, pudiendo derivar en lesiones graves o diversos tipos de cáncer si no se detecta a tiempo. Por eso vemos casos de mujeres que desarrollan un cáncer invasor a los 50 o 60 años por una infección de su juventud que nunca fue detectada. Ahí radica la importancia crucial de los controles periódicos , enfatiza el Dr. Solari. Según el ginecólogo, las infecciones por VPH se dividen en dos categorías: de bajo y de alto riesgo. Las primeras pueden producir verrugas genitales o condilomas; en cambio, en el segundo grupo existen al menos 14 tipos, siendo el 16 y el 18 los más críticos por su capacidad de derivar en distintos tipos de cáncer, tales como el de cuello uterino, anal, de pene, vulva u orofaríngeo. Ante la presencia de VPH, el manejo médico se centra en tratar las lesiones cuando existen, evaluar el riesgo y definir seguimiento con exámenes (PAP y/o test de VPH) para prevenir complicaciones , aclara. ¿Cómo prevenir el VPH? La estrategia impulsada por la Organización Mundial de la Salud establece como meta al 2030 vacunar al 90% de las niñas antes de los 15 años, realizar tamizaje al 70% de las mujeres y asegurar tratamiento al 90% de quienes sean diagnosticadas, con el objetivo de eliminar el cáncer cervicouterino como problema de salud pública. El Dr. Solari enfatiza que la prevención primaria es la primera línea de defensa y se basa en dos pilares: educación y vacunación. La educación sexual integral basada en evidencia es una herramienta fundamental de prevención, porque permite comprender cómo se transmite el VPH y cuáles son las medidas efectivas para evitarlo. Entregar información clara favorece decisiones informadas, mientras que el silencio y el tabú solo dificultan la prevención , indica. A ello se suma la vacunación contra el VPH, incorporada en el Programa Nacional de Inmunizaciones. Desde 2024, el esquema pasó de dos dosis a una sola para escolares de 4° básico, manteniéndose como una estrategia gratuita y de alta efectividad. Para quienes no fueron vacunados en la etapa escolar, la vacuna está disponible, previa presentación de orden médica, para mujeres y hombres desde los 9 hasta los 45 años. En el ámbito de la prevención secundaria, destacan las herramientas de tamizaje. En Chile, todas las mujeres tienen acceso gratuito al examen de Papanicolaou (PAP) a través del sistema de Garantías Explícitas en Salud (GES), prueba que históricamente ha permitido detectar lesiones precancerosas. A este examen, se suma el test de PCR para VPH. El PAP y el test de PCR para VPH son herramientas complementarias que permiten tomar decisiones más oportunas. Mientras el PAP detecta cambios en las células, el test de VPH identifica la presencia del virus incluso antes de que aparezcan lesiones, ampliando la ventana de acción para interveni r, sostiene el especialista del Instituto del Cáncer de RedSalud. En nuestro país, la recomendación del PAP es para mujeres de 21 a 65 años, y repetirlo cada tres años Desde los 30 y hasta los 65 años, puede incorporarse el test de PCR para VPH, que se realiza cada cinco años. Detectado en etapas iniciales, este cáncer presenta tasas de curación cercanas al 100%. Por eso, hoy es fundamental combinar la vacunación con exámenes preventivos como el PAP o el test de VPH. Estas herramientas han cambiado la historia de este cáncer, permitiéndonos prevenirlo o detectarlo a tiempo. Lo más importante es que no postergues tus controles, concluye.
El Ministerio de Salud, a través del Instituto de Salud Pública (ISP), informó que el subclado K de influenza A (H3N2), conocido también como “supergripe” , llegó a nuestro país tras ser detectado en muestras analizadas en Chile. Según indican desde la cartera, este hallazgo era esperado dado el comportamiento epidemiológico global del virus, “y se produce en un contexto de descenso sostenido de la actividad de influenza en Chile”. De acuerdo a lo comunicado por el Minsal, es probable que en los próximos días se identifiquen muestras adicionales positivas para este subclado a medida que se completan los análisis de secuenciación pendientes. En las horas previas, la ministra de Salud, Ximena Aguilera, explicó en detalle que esto no se trata de un nuevo virus ni tampoco de una nueva pandemia, como ocurrió con el Covid-19. “ El H3N2 es un virus que está circulando hace décadas en todo el mundo”, explicó. Esta “supergripe”, explicó, “es una nueva familia de ese H3N2, que se le ha llamado subclado K ”. Sobre sus características, indicó que no tiene un cuadro diferenciable de la influenza “regular”, y tampoco se ha demostrado que sea más grave, “sino que simplemente tiene una capacidad de generar este aumento y este adelanto (de brote) porque tiene una capacidad de evadir los anticuerpos que nosotros ya teníamos preparados para el H3N”. “Entonces, genera que uno vuelva a enfermarse si ya tuvo la enfermedad por H3N2. Esto se ha detectado a nivel global, empezó en agosto, se cree que comenzó en Oceanía y de ahí pasó a Japón y entró al hemisferio norte”, expresó. “Y ya vemos que está en Perú”. Durante la mañana, la titular de Salud ya había indicado que como se había detectado en Perú y Brasil, era probable que llegara pronto a Chile, ya que “esta es una enfermedad que se transmite persona a persona”. Recomendaciones por subclado K de influenza A (H3N2) Desde el Ministerio de Salud han reiterado el llamado a completar el esquema de vacunación contra influenza, especialmente en los grupos de mayor riesgo: Adultos de 65 años y más Embarazadas Personas con enfermedades crónicas Niños entre 6 meses y 5 años Trabajadores de la salud La vacunación, explican, sigue siendo la mejor herramienta para prevenir enfermedad grave, hospitalización y muerte por influenza. En el caso de población de mayor riesgo se indica el tratamiento con antivirales. Además, se recomienda mantener medidas preventivas básicas: Lavado frecuente de manos Etiqueta respiratoria al toser o estornudar Quedarse en casa si presenta síntomas respiratorios Consultar oportunamente ante síntomas de gravedad
En medio del aumento de los virus respiratorios , el Consejo Médico de Chile expresó su preocupación por el bajo avance de la vacunación infantil. Según cifras del Ministerio de Salud (Minsal) correspondientes a la semana epidemiológica 18, el 58% de los niños de 1 año aún no ha recibido su vacuna contra la influenza. La situación también se repite en los niños de 2 años, grupo en el que el 57% permanece sin inmunizar, ya que la cobertura alcanza solo al 43%. “La influenza no es un resfrío común” La doctora María Liliana Escobar, presidenta del organismo advirtió que “ la influenza no es un resfrío común. Puede ser grave, generar hospitalizaciones e incluso provocar la muerte”. Además, enfatizó que la baja cobertura en los niños más pequeños es preocupante. “Los menores avances en niños de uno y dos años nos preocupa profundamente. La protección oportuna es fundamental ”, agregó. Por su parte, el Consejo Médico reiteró el llamado a revisar los esquemas pendientes de vacunación y reforzar las medidas preventivas. Entre las principales recomendaciones para evitar contagios se encuentran: Vacunar a los niños y grupos de riesgo Lavarse las manos con frecuencia Usar mascarilla si existen síntomas respiratorios Consultar precozmente ante signos de enfermedad Fuente: adnradio.cl
El cáncer cervicouterino se mantiene como el cuarto más común en mujeres a nivel mundial, con más de 342 mil muertes anuales. En Chile, cerca de 600 mujeres fallecen cada año por esta causa, lo que equivale a casi dos muertes diarias. El factor común en la gran mayoría de esto s casos es el Virus del Papiloma Humano (VPH), una infección de transmisión sexual altamente prevalente y prevenible. El VPH es una infección muy frecuente. Se estima que hasta el 80% de las personas sexualmente activas tendrán contacto con el virus en algún momento de su vida y que tanto hombres como mujeres pueden ser portadores. Aspectos como tener múltiples parejas sexuales, la ausencia de métodos de barrera y el inicio temprano de la actividad sexual juegan un rol determinante en la adquisición del virus , explica el Dr. Matías Solari, Coordinador de Gineoncología del Instituto del Cáncer RedSalud . En esta línea, en el marco del mes de la prevención del cáncer cervicouterino, el especialista advierte que, si bien en la mayor parte de los casos el sistema inmunológico elimina el virus de forma natural, el riesgo aparece cuando la infección persiste sin ser detectada ni tratada. Es vital entender que tener el Virus del Papiloma Humano no es sinónimo de cáncer. Un resultado positivo solo indica la presencia del virus; el desafío real aparece cuando esa infección persiste en silencio durante años, pudiendo derivar en lesiones graves o diversos tipos de cáncer si no se detecta a tiempo. Por eso vemos casos de mujeres que desarrollan un cáncer invasor a los 50 o 60 años por una infección de su juventud que nunca fue detectada. Ahí radica la importancia crucial de los controles periódicos , enfatiza el Dr. Solari. Según el ginecólogo, las infecciones por VPH se dividen en dos categorías: de bajo y de alto riesgo. Las primeras pueden producir verrugas genitales o condilomas; en cambio, en el segundo grupo existen al menos 14 tipos, siendo el 16 y el 18 los más críticos por su capacidad de derivar en distintos tipos de cáncer, tales como el de cuello uterino, anal, de pene, vulva u orofaríngeo. Ante la presencia de VPH, el manejo médico se centra en tratar las lesiones cuando existen, evaluar el riesgo y definir seguimiento con exámenes (PAP y/o test de VPH) para prevenir complicaciones , aclara. ¿Cómo prevenir el VPH? La estrategia impulsada por la Organización Mundial de la Salud establece como meta al 2030 vacunar al 90% de las niñas antes de los 15 años, realizar tamizaje al 70% de las mujeres y asegurar tratamiento al 90% de quienes sean diagnosticadas, con el objetivo de eliminar el cáncer cervicouterino como problema de salud pública. El Dr. Solari enfatiza que la prevención primaria es la primera línea de defensa y se basa en dos pilares: educación y vacunación. La educación sexual integral basada en evidencia es una herramienta fundamental de prevención, porque permite comprender cómo se transmite el VPH y cuáles son las medidas efectivas para evitarlo. Entregar información clara favorece decisiones informadas, mientras que el silencio y el tabú solo dificultan la prevención , indica. A ello se suma la vacunación contra el VPH, incorporada en el Programa Nacional de Inmunizaciones. Desde 2024, el esquema pasó de dos dosis a una sola para escolares de 4° básico, manteniéndose como una estrategia gratuita y de alta efectividad. Para quienes no fueron vacunados en la etapa escolar, la vacuna está disponible, previa presentación de orden médica, para mujeres y hombres desde los 9 hasta los 45 años. En el ámbito de la prevención secundaria, destacan las herramientas de tamizaje. En Chile, todas las mujeres tienen acceso gratuito al examen de Papanicolaou (PAP) a través del sistema de Garantías Explícitas en Salud (GES), prueba que históricamente ha permitido detectar lesiones precancerosas. A este examen, se suma el test de PCR para VPH. El PAP y el test de PCR para VPH son herramientas complementarias que permiten tomar decisiones más oportunas. Mientras el PAP detecta cambios en las células, el test de VPH identifica la presencia del virus incluso antes de que aparezcan lesiones, ampliando la ventana de acción para interveni r, sostiene el especialista del Instituto del Cáncer de RedSalud. En nuestro país, la recomendación del PAP es para mujeres de 21 a 65 años, y repetirlo cada tres años Desde los 30 y hasta los 65 años, puede incorporarse el test de PCR para VPH, que se realiza cada cinco años. Detectado en etapas iniciales, este cáncer presenta tasas de curación cercanas al 100%. Por eso, hoy es fundamental combinar la vacunación con exámenes preventivos como el PAP o el test de VPH. Estas herramientas han cambiado la historia de este cáncer, permitiéndonos prevenirlo o detectarlo a tiempo. Lo más importante es que no postergues tus controles, concluye.
El Ministerio de Salud, a través del Instituto de Salud Pública (ISP), informó que el subclado K de influenza A (H3N2), conocido también como “supergripe” , llegó a nuestro país tras ser detectado en muestras analizadas en Chile. Según indican desde la cartera, este hallazgo era esperado dado el comportamiento epidemiológico global del virus, “y se produce en un contexto de descenso sostenido de la actividad de influenza en Chile”. De acuerdo a lo comunicado por el Minsal, es probable que en los próximos días se identifiquen muestras adicionales positivas para este subclado a medida que se completan los análisis de secuenciación pendientes. En las horas previas, la ministra de Salud, Ximena Aguilera, explicó en detalle que esto no se trata de un nuevo virus ni tampoco de una nueva pandemia, como ocurrió con el Covid-19. “ El H3N2 es un virus que está circulando hace décadas en todo el mundo”, explicó. Esta “supergripe”, explicó, “es una nueva familia de ese H3N2, que se le ha llamado subclado K ”. Sobre sus características, indicó que no tiene un cuadro diferenciable de la influenza “regular”, y tampoco se ha demostrado que sea más grave, “sino que simplemente tiene una capacidad de generar este aumento y este adelanto (de brote) porque tiene una capacidad de evadir los anticuerpos que nosotros ya teníamos preparados para el H3N”. “Entonces, genera que uno vuelva a enfermarse si ya tuvo la enfermedad por H3N2. Esto se ha detectado a nivel global, empezó en agosto, se cree que comenzó en Oceanía y de ahí pasó a Japón y entró al hemisferio norte”, expresó. “Y ya vemos que está en Perú”. Durante la mañana, la titular de Salud ya había indicado que como se había detectado en Perú y Brasil, era probable que llegara pronto a Chile, ya que “esta es una enfermedad que se transmite persona a persona”. Recomendaciones por subclado K de influenza A (H3N2) Desde el Ministerio de Salud han reiterado el llamado a completar el esquema de vacunación contra influenza, especialmente en los grupos de mayor riesgo: Adultos de 65 años y más Embarazadas Personas con enfermedades crónicas Niños entre 6 meses y 5 años Trabajadores de la salud La vacunación, explican, sigue siendo la mejor herramienta para prevenir enfermedad grave, hospitalización y muerte por influenza. En el caso de población de mayor riesgo se indica el tratamiento con antivirales. Además, se recomienda mantener medidas preventivas básicas: Lavado frecuente de manos Etiqueta respiratoria al toser o estornudar Quedarse en casa si presenta síntomas respiratorios Consultar oportunamente ante síntomas de gravedad