Este instrumento de planificación municipal es liderado por la Ilustre Municipalidad de Timaukel con el apoyo del equipo de la Estrategia de Comunidades Portal, constituye una hoja de ruta a seis años que busca promover una relación de beneficio mutuo entre el bienestar de la comunidad y la conservación de la naturaleza, implementando de manera progresiva acciones factibles de ser implementadas desde el ámbito municipal. El proceso de elaboración del Plan de Acción se inició con una presentación formal ante el Concejo Municipal en marzo de 2025. Posteriormente, se desarrolló una etapa de diagnóstico participativo que incluyó la aplicación de encuestas puerta a puerta y online en las localidades de Villa Cameron y Pampa Guanaco, el desarrollo de dos talleres comunitarios presenciales y la realización de nueve entrevistas a actores clave vinculados a las áreas protegidas, el turismo y la comunidad local. De forma paralela, se llevó a cabo un trabajo interinstitucional que contempló reuniones de ajuste con el equipo municipal, y con contrapartes de servicios públicos regionales, entre ellos Conaf Magallanes, la Seremi del Medio Ambiente, Sernatur Magallanes, la Dirección de Vialidad del MOP y el Gobierno Regional de Magallanes. Estas instancias permitieron revisar avances, alinear criterios y fortalecer la propuesta del plan desde una mirada integral. Durante el mes de octubre de 2025, se socializaron las acciones preliminares del plan y se recogió retroalimentación directa de la comunidad a través de un stand informativo en las jineteadas de Villa Cameron, cerrando así la fase participativa del proceso. Asimismo, los avances del Plan de Acción fueron presentados al Concejo Municipal como parte del mecanismo de información y validación del proceso e instrumento. El Plan de Acción de Comunidades Portal de Timaukel considera un total de 41 acciones, organizadas en seis ejes estratégicos, que buscan responder a brechas que limitan la vinculación de la comunidad con las áreas protegidas de la comuna. Entre las iniciativas destacadas se encuentran la participación municipal en instancias de gobernanza y planificación de las áreas protegidas; el desarrollo de infraestructura habilitante como miradores, senderos interpretativos y señaléticas; la declaratoria de la ruta Y-85 como ruta escénica o ruta patrimonial; el impulso a visitas, campañas y educación de la comunidad en torno a las áreas protegidas con apoyo de actores públicos y privados con presencia en el territorio; y el fomento de economías locales vinculadas al turismo de naturaleza y continuar trabajando en torno a la puesta en valor de la identidad cultural de Timaukel de la mano de sus áreas protegidas. Cabe destacar que una parte relevante de las acciones definidas ya se encuentran en ejecución o han sido iniciadas por el municipio, y que más de treinta de ellas se articulan con otros instrumentos de planificación comunal y regional, reforzando su viabilidad y coherencia territorial. El alcalde de la comuna, Luis Barría, indicó Como municipio lideramos junto a Comunidades Portal este proceso participativo que recoge las visiones de nuestra comunidad en torno a las áreas protegidas, para ir fortaleciendo nuestra relación con ellas, desde la mirada del turismo sustentable y ambiental. También será un insumo clave para el nuevo Pladeco que estamos elaborando y esperamos que algún día CONAF o el SBAP concluya los planes de manejo de los Parques Nacionales de la comuna. Desde Comunidades Portal hemos realizado un trabajo colaborativo sostenido con la I. Municipalidad de Timaukel hace ya algunos años, sumándonos con acciones desde diversos ámbitos, para apoyar el rol de liderazgo que el municipio ha asumido en potenciar el territorio de la mano de sus áreas protegidas; y ahora con una hoja de ruta clara, que esperamos acompañar en su implementación también señaló Milithza Rodríguez, encargada regional de Comunidades Portal. El concepto de comunidades portal se refiere a localidades cercanas física o culturalmente a áreas protegidas. En el caso de Timaukel es comunidad portal de importantes áreas protegidas como son el Parque Nacional Yendegaia, el Parque Nacional Alberto de Agostini, el área de conservación de múltiples usos Seno Almirantazgo, y el Parque Natural Karukinka (administrado por WCS Chile).
Con el propósito de levantar información sobre los objetos de protección de tres áreas protegidas, dos de ellas públicas y una privada, se desarrolló una expedición por fiordos y canales al sur de las provincias de Tierra del Fuego y Magallanes, por parte de la Seremi del Medio Ambiente de Magallanes y WCS Chile. La vasta región austral no deja de sorprender: su geografía y clima indómitos son el hogar de abundante vida silvestre. En sus recónditos fiordos y canales viven fascinantes especies, muchas de las cuales son solo observables en estos rincones. Al sur de las provincias de Tierra del Fuego y Magallanes confluyen áreas protegidas públicas y privadas, que en su conjunto buscan la protección de valiosos ecosistemas cuya biodiversidad contribuye al bienestar de todos los habitantes de la región. En ellas se monitorean periódicamente objetos de protección y otras especies clave, que son indicadores de la salud general de estas áreas. La expedición se desarrolló entre el Área de Conservación de Múltiples Usos (ACMU) Seno Almirantazgo, el Parque Nacional Alberto de Agostini y el sur del Parque Karukinka. El profesional de Áreas Protegidas de la Seremi del Medio Ambiente de Magallanes, Francisco Brañas, destacó que “son muy importantes estas instancias de colaboración pública-privada para la gestión de las áreas protegidas, sobre todo en lugares tan aislados, que requieren un despliegue importante de recursos, tanto humanos como financieros, para llegar a ellos. Estas acciones permiten ir registrando el estado poblacional de los objetos de protección y la dinámica interna de los ecosistemas, que están dentro de las áreas protegidas, y también es una gran ocasión para fortalecer la gobernanza de las mismas”, señaló. Parque Karukinka En el Parque Karukinka la expedición tomó datos de los ejemplares de elefantes marinos en bahía Jackson. La colonia reproductiva, que es objeto de protección de Karukinka y del ACMU Seno Almirantazgo, comienza a llegar a sus costas en primavera, aunque algunos ejemplares se quedan en las aguas de sus alrededores durante todo el año. En el lugar se tomaron muestras de un individuo muerto en la costa, lo que permitirá analizar la presencia de enfermedades infecciosas, como la Influenza Aviar de Alta Patogenicidad. “A fines de 2023, la influenza aviar prácticamente diezmó una generación completa de elefantes marinos de Península de Valdés, en las costas continentales de Argentina, con la muerte de 17.500 crías y un número indeterminado de adultos reproductores. Afortunadamente, la colonia de bahía Jackson no ha presentado mortalidades que podamos atribuir a un agente transmisible. Dado lo letal que es este virus, para los elefantes, y sabiendo que circula en el Cono Sur de América, es que, si encontramos fecas frescas o un ejemplar muerto, no dejamos pasar la oportunidad para tomar muestras, las que son analizadas por investigadores con los que colaboramos”, señaló Javiera Constanzo, gestora del enfoque Una Salud de WCS Chile. Seno Almirantazgo Continuando con la expedición, el equipo recorrió el islote Albatros, un pequeño Bien Nacional Protegido dentro del ACMU Seno Almirantazgo que alberga más de 40 especies distintas de aves, entre ellas el emblemático albatros de ceja negra, objeto de protección del área. En el lugar se han dispuesto cámaras trampas, gracias a las cuales es posible ir conociendo qué otras especies lo habitan. Es así como sigue demostrándose la presencia y reproducción de huillín, cuyo primer hallazgo se remonta al 2018. Por otra parte, la gestora del enfoque Una Salud de WCS Chile, lideró la caracterización de pequeños mamíferos que habitan el islote, confirmando la presencia de ratón colilargo en este icónico lugar del Seno Almirantazgo. El islote Albatros, rebosante de biodiversidad, es un lugar amenazado por dos especies invasoras: visión y castor americano, por lo que WCS Chile realiza visitas periódicas al lugar para contribuir con el control de estas especies introducidas que ponen en peligro la vida silvestre del islote. Donde se encuentran el ACMU Seno Almirantazgo y el Parque Nacional Alberto de Agostini Entre fiordos y glaciares, de frente a la imponente cordillera Darwin, sobre los témpanos del fiordo Parry, el equipo logró tomar datos de una foca leopardo. La embarcación de traslado se mantuvo a unos 100 metros, mientras se sobrevoló un drone para conocer más detalles del individuo, sin alterar su conducta. Las áreas de descanso, alimentación y reproducción de la foca leopardo, se encuentran en otro de los objetos de protección del ACMU Seno Almirantazgo, los hábitats proglaciares. Este depredador tope se alimenta principalmente de pingüinos, otras especies de focas y peces. Si bien sus poblaciones se asientan en áreas más cercanas a la Antártica, en estos brazos de hielo del fiordo Parry es posible encontrar varios individuos. “En este sector hemos podido individualizar alrededor de 14 focas leopardo, en los últimos años. Esta información la hemos obtenido gracias a un trabajo colaborativo con otros investigadores, y que dio como resultado la guía de foto identificación de focas leopardo. Como WCS Chile hacemos monitoreo esporádico de estos individuos, tomando fotografías de su cara y sus manchas, lo que nos permite seguir sumando información al catálogo”, comentó Cristóbal Arredondo, coordinador del Programa de Conservación Terrestre de WCS Chile. Entre los interminables kilómetros de bosques siempreverdes que se divisan en la costa, cormoranes, pingüinos de Magallanes, gaviotas y petreles gigantes, sobrevolaban la embarcación. En el quieto atardecer de uno de los últimos días de expedición, varios grupos de delfines australes desafiaron la velocidad de la embarcación y acompañaron a los investigadores entre piruetas. Los esfuerzos colaborativos entre la Seremi del Medio Ambiente de Magallanes y WCS Chile permiten, a través de estas iniciativas, monitorear la vida salvaje de Magallanes, aquella que habita los rincones apartados de la región y que han hecho de la zona más austral de Chile, su hábitat. Ambas instituciones lideran, además, un programa de monitoreo participativo, que busca que usuarios regulares de áreas protegidas, contribuyan con la toma de datos de especies clave, a través de la plataforma SMART, una aplicación que se utiliza en varios lugares del mundo para colectar datos de fauna. De esa manera es posible realizar un monitoreo a largo plazo. Esta colaboración de los usuarios, que habitan y trabajan en el territorio, permite mejorar la gobernanza y gestión de estas áreas. Desde ahora, esta información está disponible y abierta a la comunidad en el siguiente sitio electrónico.
La región de Magallanes y la Antártica Chilena fue el foco de reunión del Grupo Internacional para la Conservación de Turberas (IMCG, por sus siglas en inglés). Desde el 1 al 9 de diciembre, este grupo de especialistas de 14 países, recorrieron las turberas de Tierra del Fuego, Punta Arenas y Última Esperanza, con el objetivo de promover el conocimiento, conservación y restauración de estos paisajes. Esta iniciativa, que por primera vez se realizó en Chile, fue organizado por el IMCG y la Universidad Nacional de Tierra del Fuego, Argentina, y contó con la participación de la profesional Paula Otth, del Ministerio de Medio Ambiente. La logística en terreno fue organizada en colaboración con la WCS Chile, el Instituto de la Patagonia de la Universidad de Magallanes, la Fundación Planeta Agua, el Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC) y el Instituto Milenio BASE. Viaje por las turberas de Magallanes Con más de 20 expertos y expertas se dio inicio a la expedición desde la provincia de Tierra del Fuego. Allí, conocieron y recorrieron la situación de las turberas del Parque Natural Karukinka, en el Lote 10 y en el valle La Paciencia, acompañados por Bárbara Saavedra, directora senior de Conservación Efectiva y Nicole Püschel, encargada de Cambio Climático y Biodiversidad, ambas, parte del equipo de WCS Chile, quien administra el parque. «Fue importante compartir con otros colegas el trabajo que estamos haciendo, desde WCS Chile hace más de 20 años, en torno a las turberas: salvaguardándolas y fomentando su reconocimiento y protección, en Karukinka y en otras latitudes. Por otra parte, estas instancias son cruciales para generar redes, que finalmente es lo que permite que la conservación de las turberas sea efectiva en Chile y el mundo, señaló Püschel. El Dr. Roy Mackenzie Calderón, investigador del CHIC y del Instituto Milenio BASE, destacó que la comitiva recalcó que estas grandes extensiones de turberas se encuentran en un excelente estado de conservación. A su vez, la profesora de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego, Argentina y miembro del IMCG, Adriana Urciuolo valoró esta oportunidad de recorrer las turberas en Chile. Fue hermoso realmente, todos encantados con la visita a las turberas del Parque Karukinka, y para ellos ver estas turberas prístinas en Tierra del Fuego fue fantástico, porque son muy diferentes a las turberas ya degradadas de Europa o Canadá, se quedaron realmente impresionados, les encantó la diversidad de turberas y la intensidad de actividades que hicimos alrededor del viaje, detalló Urciuolo. Durante este recorrido, los especialistas se interiorizaron en la problemática del castor canadiense en Karukinka, siendo una de las amenazas que fue apuntada por la declaratoria del IMCG 2025. En ese sentido, Mackenzie explicó que las turberas prístinas de Tierra del Fuego poseen un valor ecológico y climático excepcional. Almacenan enormes reservas de carbono acumuladas durante más de diez mil años, funcionando como sumideros naturales que ayudan a mitigar el cambio climático al mantener el carbono fuera del ciclo atmosférico. Además, regulan el ciclo hídrico al retener y liberar agua lentamente, estabilizando caudales y previniendo inundaciones. Su estado intacto las convierte en archivos paleoambientales que conservan información sobre la historia climática y ecológica de Tierra del Fuego y de la región, mientras sostienen una biodiversidad nativa adaptada a condiciones de extremo anegamiento. También representan paisajes de alto valor cultural y escénico, con un enorme potencial para el ecoturismo sustentable, como muy bien lo representa el trabajo que realiza la WCS, añadió. Posteriormente, el grupo se trasladó hasta Punta Arenas, donde los participantes visitaron el sector de San Juan, a 40 km al sur de la capital regional, comprendiendo la labor de INIA Kampenaike, que monitorea hace más de una década el estado de las turberas explotadas para su extracción. Junto a profesionales del Ministerio de Medio Ambiente, se observó el abundante crecimiento de la Murtilla (Empetrum rubrum) en las áreas explotadas, y se discutió la estrategia de restauración por rehumedecimiento mediante el bloqueo de las zanjas que aún permanecen abiertas en el sector afectado de la turbera, y de esta manera recuperar su vegetación esfagnosa y la biodiversidad nativa característica de este tipo de humedales. Las actividades continuaron en el sector de Seno Obstrucción, Última Esperanza, cuando la Fundación Planeta Agua recibió a la comitiva para visitar y dialogar con una familia de recolectores del musgo pompón (Sphagnum magellanicum). En el lugar, los anfitriones dieron cuenta del conocimiento empírico que han acumulado desde hace 20 años sobre el crecimiento del musgo en esa área, además de observar especies endémicas del cono sudamericano como la planta carnívora rocío de sol (Drosera uniflora) y el ciprés de las guaitecas ( Pilgerodendron uviferum). Simposio IMCG Desde las dependencias del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) en Punta Arenas, los expertos se reunieron para presentar sus investigaciones y dialogar en torno a lo experimentado durante esta semana en Magallanes. Dentro de la jornada, se presentó Claudia Mansilla, profesora del Instituto de la Patagonia, quien conversó sobre las turberas y su relación con los cambios ambientales y culturales. Muy agradecidos que se haya hecho el contacto con Chile, porque es un grupo internacional, que todos los años busca diversos países para evaluar la situación actual y pasada de las turberas. Agradecer que hayan elegido al país, fue una tremenda oportunidad que puedan venir a evaluar el estado actual de conservación, ese es uno de los objetivos, resaltó Mansilla. Palabras que comparte, el Dr. Mackenzie, indicando como este encuentro permitió destacar a nivel internacional la singularidad y el estado prístino de las turberas de la austral región, consideradas entre los ecosistemas más relevantes del hemisferio sur. Además, los especialistas entregaron un fuerte respaldo a las acciones de protección ambiental que se han logrado en Chile durante los últimos años, como lo es la Ley de Protección de Turberas y la integración de estos ecosistemas en el compromiso de Chile con la Contribución Determinada de Carbono (NDC). Este escenario ofreció a los expertos la oportunidad de observar directamente paisajes de alta integridad ecológica y discutir estrategias de conservación priorizando sus amenazas locales, en un territorio clave para el estudio de la evolución de estos ecosistemas por sus aportes en la mitigación del cambio climático global. Además, se fortaleció la colaboración científica y política, posicionando a Chile como referente en la protección de turberas en el hemisferio sur, concluyó el ecólogo.
Seminario “Cuando lo extremo se convierte en la norma” en Punta Arenas Museo de Historia Natural Río Seco, Avenida Juan Williams 012812, Punta Arenas. Viernes 12 de diciembre – 15:00 horas. Más información AQUÍ. Financiado por la Fundación Cultural Federal Alemana, este proyecto el cual ha sido creado por la activista, investigadora y curadora israelí Galit Eilat ha incorporado dentro del equipo organizador a los curadores alemanes Iris Dressler y Hans D. Christ, al artista escénico Guy Dolev y al curador tarapaqueño Rodolfo Andaur, quienes han estado anudando una serie líneas de investigación para producir varias actividades en Chile. Uno de los principales objetivos de este seminario internacional es reunir en la región de Magallanes a más de una veintena de artistas visuales, gestores culturales, científicos y activistas de diez países distintos con la finalidad de dialogar, junto a diversas comunidades, sobre las problemáticas sociales y políticas de una de las zonas más aisladas de América pero que al mismo tiempo destaca por los efectos adversos que ha provocado en su geografía el cambio climático. Entre los participantes estarán presentes reconocidos artistas e intelectuales de la escena internacional como la cineasta Yael Bartana, los escritores Oscar Barrientos y Ariel Florencia Richards, y el premiado artista visual Daniel García Andújar, entre otros. Por otro lado, “Cuando lo extremo se convierte en la norma” también es un viaje de investigación territorial. Un formato que permite trasladar varias preguntas al espacio público, en este caso, a través de diversos lugares de la región de Magallanes tales como: Porvenir, Karukinka, Cerro Sombrero y Puerto de Hambre. Este proyecto además cuenta con la colaboración de la Asociación de Arte de Wurtemberg de Stuttgart, de la Unidad de Artes, Culturas y Patrimonios de la Universidad de Magallanes, Wildlife Conservation Society (WCS) y del Heidelberg Center para América Latina. Fuente: elmostrador.cl
En Magallanes, especialistas de Chile y Argentina gestaron la propuesta de gobernanza de la Iniciativa Turberas Patagónicas, instancia que nació en 2021 para resguardar estos importantes humedales. “Estuvimos trabajando en un borrador de gobernanza que define cuáles son los componentes de esta estructura, cómo se van a tomar las decisiones, y cómo se va a organizar la iniciativa para dar continuidad a la visión y misión que se establecieron de manera participativa el año 2022”, comentó Antonieta Eguren, encargada de Dimensión Humana de WCS Chile. El borrador de gobernanza será discutido con toda la iniciativa en los próximos meses, para llegar a un marco que establezca los lineamientos mínimos para comenzar a funcionar de manera estructurada y periódica. Se espera, además, a partir de este documento, continuar sumando actores relacionados con las turberas, que, desde distintas visiones, aporten a su conservación. “Este espacio de colaboración y cooperación binacional es fundamental, porque relevamos la importancia de conservar y proteger las turberas patagónicas como un ecosistema común y ecológicamente continuo”, comentó Paula Otth, profesional del Departamento de Ecosistemas Acuáticos del Ministerio del Medio Ambiente. La iniciativa se ha enriquecido con el conocimiento local y ha levantado propuestas específicas para avanzar hacia una visión compartida que permita el resguardo de la integridad de las turberas del sur de Chile y Argentina, potenciando esfuerzos en política pública, generación de conocimiento e inspiración que contribuyan a su cuidado. Para Adriana Urciuolo, investigadora de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego, “este documento refleja la visión de todos sobre la Iniciativa Turberas Patagónicas, es lo que esperamos y soñamos cuando nos juntamos allá por el 2021 y decidimos formar esta iniciativa. Habrá detalles para pulir, pero la base está, de un documento que refleja lo que todos esperamos, que es, fundamentalmente, promover la conservación, la restauración y protección de nuestras turberas patagónicas”, señaló. La propuesta de gobernanza fue coconstruida entre la Asociación Mane'Kenk, Universidad Nacional de Tierra del Fuego (de Argentina); la Fundación Hach Saye, Fundación Ciudadanos y Clima, Universidad de Magallanes, Ministerio del Medio Ambiente y WCS (de Chile). En los últimos años, Chile y Argentina han dado pasos importantes en favor del conocimiento, valoración, protección y uso racional de las turberas. Existen en ambos países crecientes capacidades e interés científico, comunitario y de uso de turberas, que ofrece oportunidades para expandir e integrar los esfuerzos de conservación en la Patagonia. Nicole Püschel, encargada de Cambio Climático y Biodiversidad de WCS Chile, destacó que “para WCS, como custodios de turberas en Karukinka, es importante no solo realizar los esfuerzos ahí. Es necesario que se protejan estos ecosistemas a nivel nacional y global con igual fuerza. Es por lo que nosotros empujamos y buscamos oportunidades que nos permitan fortalecer redes y conectar a distintos actores, que trabajan en diversas escalas y con variadas aproximaciones, en la protección de las turberas”. Cómo mejorar la gestión de las turberas Este encuentro binacional fue posible gracias al proyecto liderado por WCS Chile, “Potenciando la conservación de las turberas en la Patagonia mediante la investigación científica y la colaboración entre actores”, el que busca mejorar la gestión y manejo de estos ecosistemas en la Patagonia. Particularmente en el Parque Karukinka, el proyecto busca trabajar en torno a dos presiones que hoy enfrentan: los cambios hidrológicos asociados a la presencia del castor y los efectos del cambio climático. Las turberas son las mayores reservas de carbono natural del mundo, reteniendo el doble de carbono que toda la masa forestal del planeta. Además de su importancia en la mitigación del cambio climático, es crucial para adaptarse a sus efectos. Estos ecosistemas de gran valor se enfrentan a amenazas como el drenaje, el cambio de uso de suelo, las especies exóticas invasoras, como el castor, y la explotación no sustentable de turba y musgo, entre otras causas. Es por esto que las turberas constituyen uno de los focos de trabajo de WCS Chile a diferentes escalas, desde lo local en el Parque Karukinka a lo global.
Este instrumento de planificación municipal es liderado por la Ilustre Municipalidad de Timaukel con el apoyo del equipo de la Estrategia de Comunidades Portal, constituye una hoja de ruta a seis años que busca promover una relación de beneficio mutuo entre el bienestar de la comunidad y la conservación de la naturaleza, implementando de manera progresiva acciones factibles de ser implementadas desde el ámbito municipal. El proceso de elaboración del Plan de Acción se inició con una presentación formal ante el Concejo Municipal en marzo de 2025. Posteriormente, se desarrolló una etapa de diagnóstico participativo que incluyó la aplicación de encuestas puerta a puerta y online en las localidades de Villa Cameron y Pampa Guanaco, el desarrollo de dos talleres comunitarios presenciales y la realización de nueve entrevistas a actores clave vinculados a las áreas protegidas, el turismo y la comunidad local. De forma paralela, se llevó a cabo un trabajo interinstitucional que contempló reuniones de ajuste con el equipo municipal, y con contrapartes de servicios públicos regionales, entre ellos Conaf Magallanes, la Seremi del Medio Ambiente, Sernatur Magallanes, la Dirección de Vialidad del MOP y el Gobierno Regional de Magallanes. Estas instancias permitieron revisar avances, alinear criterios y fortalecer la propuesta del plan desde una mirada integral. Durante el mes de octubre de 2025, se socializaron las acciones preliminares del plan y se recogió retroalimentación directa de la comunidad a través de un stand informativo en las jineteadas de Villa Cameron, cerrando así la fase participativa del proceso. Asimismo, los avances del Plan de Acción fueron presentados al Concejo Municipal como parte del mecanismo de información y validación del proceso e instrumento. El Plan de Acción de Comunidades Portal de Timaukel considera un total de 41 acciones, organizadas en seis ejes estratégicos, que buscan responder a brechas que limitan la vinculación de la comunidad con las áreas protegidas de la comuna. Entre las iniciativas destacadas se encuentran la participación municipal en instancias de gobernanza y planificación de las áreas protegidas; el desarrollo de infraestructura habilitante como miradores, senderos interpretativos y señaléticas; la declaratoria de la ruta Y-85 como ruta escénica o ruta patrimonial; el impulso a visitas, campañas y educación de la comunidad en torno a las áreas protegidas con apoyo de actores públicos y privados con presencia en el territorio; y el fomento de economías locales vinculadas al turismo de naturaleza y continuar trabajando en torno a la puesta en valor de la identidad cultural de Timaukel de la mano de sus áreas protegidas. Cabe destacar que una parte relevante de las acciones definidas ya se encuentran en ejecución o han sido iniciadas por el municipio, y que más de treinta de ellas se articulan con otros instrumentos de planificación comunal y regional, reforzando su viabilidad y coherencia territorial. El alcalde de la comuna, Luis Barría, indicó Como municipio lideramos junto a Comunidades Portal este proceso participativo que recoge las visiones de nuestra comunidad en torno a las áreas protegidas, para ir fortaleciendo nuestra relación con ellas, desde la mirada del turismo sustentable y ambiental. También será un insumo clave para el nuevo Pladeco que estamos elaborando y esperamos que algún día CONAF o el SBAP concluya los planes de manejo de los Parques Nacionales de la comuna. Desde Comunidades Portal hemos realizado un trabajo colaborativo sostenido con la I. Municipalidad de Timaukel hace ya algunos años, sumándonos con acciones desde diversos ámbitos, para apoyar el rol de liderazgo que el municipio ha asumido en potenciar el territorio de la mano de sus áreas protegidas; y ahora con una hoja de ruta clara, que esperamos acompañar en su implementación también señaló Milithza Rodríguez, encargada regional de Comunidades Portal. El concepto de comunidades portal se refiere a localidades cercanas física o culturalmente a áreas protegidas. En el caso de Timaukel es comunidad portal de importantes áreas protegidas como son el Parque Nacional Yendegaia, el Parque Nacional Alberto de Agostini, el área de conservación de múltiples usos Seno Almirantazgo, y el Parque Natural Karukinka (administrado por WCS Chile).
Con el propósito de levantar información sobre los objetos de protección de tres áreas protegidas, dos de ellas públicas y una privada, se desarrolló una expedición por fiordos y canales al sur de las provincias de Tierra del Fuego y Magallanes, por parte de la Seremi del Medio Ambiente de Magallanes y WCS Chile. La vasta región austral no deja de sorprender: su geografía y clima indómitos son el hogar de abundante vida silvestre. En sus recónditos fiordos y canales viven fascinantes especies, muchas de las cuales son solo observables en estos rincones. Al sur de las provincias de Tierra del Fuego y Magallanes confluyen áreas protegidas públicas y privadas, que en su conjunto buscan la protección de valiosos ecosistemas cuya biodiversidad contribuye al bienestar de todos los habitantes de la región. En ellas se monitorean periódicamente objetos de protección y otras especies clave, que son indicadores de la salud general de estas áreas. La expedición se desarrolló entre el Área de Conservación de Múltiples Usos (ACMU) Seno Almirantazgo, el Parque Nacional Alberto de Agostini y el sur del Parque Karukinka. El profesional de Áreas Protegidas de la Seremi del Medio Ambiente de Magallanes, Francisco Brañas, destacó que “son muy importantes estas instancias de colaboración pública-privada para la gestión de las áreas protegidas, sobre todo en lugares tan aislados, que requieren un despliegue importante de recursos, tanto humanos como financieros, para llegar a ellos. Estas acciones permiten ir registrando el estado poblacional de los objetos de protección y la dinámica interna de los ecosistemas, que están dentro de las áreas protegidas, y también es una gran ocasión para fortalecer la gobernanza de las mismas”, señaló. Parque Karukinka En el Parque Karukinka la expedición tomó datos de los ejemplares de elefantes marinos en bahía Jackson. La colonia reproductiva, que es objeto de protección de Karukinka y del ACMU Seno Almirantazgo, comienza a llegar a sus costas en primavera, aunque algunos ejemplares se quedan en las aguas de sus alrededores durante todo el año. En el lugar se tomaron muestras de un individuo muerto en la costa, lo que permitirá analizar la presencia de enfermedades infecciosas, como la Influenza Aviar de Alta Patogenicidad. “A fines de 2023, la influenza aviar prácticamente diezmó una generación completa de elefantes marinos de Península de Valdés, en las costas continentales de Argentina, con la muerte de 17.500 crías y un número indeterminado de adultos reproductores. Afortunadamente, la colonia de bahía Jackson no ha presentado mortalidades que podamos atribuir a un agente transmisible. Dado lo letal que es este virus, para los elefantes, y sabiendo que circula en el Cono Sur de América, es que, si encontramos fecas frescas o un ejemplar muerto, no dejamos pasar la oportunidad para tomar muestras, las que son analizadas por investigadores con los que colaboramos”, señaló Javiera Constanzo, gestora del enfoque Una Salud de WCS Chile. Seno Almirantazgo Continuando con la expedición, el equipo recorrió el islote Albatros, un pequeño Bien Nacional Protegido dentro del ACMU Seno Almirantazgo que alberga más de 40 especies distintas de aves, entre ellas el emblemático albatros de ceja negra, objeto de protección del área. En el lugar se han dispuesto cámaras trampas, gracias a las cuales es posible ir conociendo qué otras especies lo habitan. Es así como sigue demostrándose la presencia y reproducción de huillín, cuyo primer hallazgo se remonta al 2018. Por otra parte, la gestora del enfoque Una Salud de WCS Chile, lideró la caracterización de pequeños mamíferos que habitan el islote, confirmando la presencia de ratón colilargo en este icónico lugar del Seno Almirantazgo. El islote Albatros, rebosante de biodiversidad, es un lugar amenazado por dos especies invasoras: visión y castor americano, por lo que WCS Chile realiza visitas periódicas al lugar para contribuir con el control de estas especies introducidas que ponen en peligro la vida silvestre del islote. Donde se encuentran el ACMU Seno Almirantazgo y el Parque Nacional Alberto de Agostini Entre fiordos y glaciares, de frente a la imponente cordillera Darwin, sobre los témpanos del fiordo Parry, el equipo logró tomar datos de una foca leopardo. La embarcación de traslado se mantuvo a unos 100 metros, mientras se sobrevoló un drone para conocer más detalles del individuo, sin alterar su conducta. Las áreas de descanso, alimentación y reproducción de la foca leopardo, se encuentran en otro de los objetos de protección del ACMU Seno Almirantazgo, los hábitats proglaciares. Este depredador tope se alimenta principalmente de pingüinos, otras especies de focas y peces. Si bien sus poblaciones se asientan en áreas más cercanas a la Antártica, en estos brazos de hielo del fiordo Parry es posible encontrar varios individuos. “En este sector hemos podido individualizar alrededor de 14 focas leopardo, en los últimos años. Esta información la hemos obtenido gracias a un trabajo colaborativo con otros investigadores, y que dio como resultado la guía de foto identificación de focas leopardo. Como WCS Chile hacemos monitoreo esporádico de estos individuos, tomando fotografías de su cara y sus manchas, lo que nos permite seguir sumando información al catálogo”, comentó Cristóbal Arredondo, coordinador del Programa de Conservación Terrestre de WCS Chile. Entre los interminables kilómetros de bosques siempreverdes que se divisan en la costa, cormoranes, pingüinos de Magallanes, gaviotas y petreles gigantes, sobrevolaban la embarcación. En el quieto atardecer de uno de los últimos días de expedición, varios grupos de delfines australes desafiaron la velocidad de la embarcación y acompañaron a los investigadores entre piruetas. Los esfuerzos colaborativos entre la Seremi del Medio Ambiente de Magallanes y WCS Chile permiten, a través de estas iniciativas, monitorear la vida salvaje de Magallanes, aquella que habita los rincones apartados de la región y que han hecho de la zona más austral de Chile, su hábitat. Ambas instituciones lideran, además, un programa de monitoreo participativo, que busca que usuarios regulares de áreas protegidas, contribuyan con la toma de datos de especies clave, a través de la plataforma SMART, una aplicación que se utiliza en varios lugares del mundo para colectar datos de fauna. De esa manera es posible realizar un monitoreo a largo plazo. Esta colaboración de los usuarios, que habitan y trabajan en el territorio, permite mejorar la gobernanza y gestión de estas áreas. Desde ahora, esta información está disponible y abierta a la comunidad en el siguiente sitio electrónico.
La región de Magallanes y la Antártica Chilena fue el foco de reunión del Grupo Internacional para la Conservación de Turberas (IMCG, por sus siglas en inglés). Desde el 1 al 9 de diciembre, este grupo de especialistas de 14 países, recorrieron las turberas de Tierra del Fuego, Punta Arenas y Última Esperanza, con el objetivo de promover el conocimiento, conservación y restauración de estos paisajes. Esta iniciativa, que por primera vez se realizó en Chile, fue organizado por el IMCG y la Universidad Nacional de Tierra del Fuego, Argentina, y contó con la participación de la profesional Paula Otth, del Ministerio de Medio Ambiente. La logística en terreno fue organizada en colaboración con la WCS Chile, el Instituto de la Patagonia de la Universidad de Magallanes, la Fundación Planeta Agua, el Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC) y el Instituto Milenio BASE. Viaje por las turberas de Magallanes Con más de 20 expertos y expertas se dio inicio a la expedición desde la provincia de Tierra del Fuego. Allí, conocieron y recorrieron la situación de las turberas del Parque Natural Karukinka, en el Lote 10 y en el valle La Paciencia, acompañados por Bárbara Saavedra, directora senior de Conservación Efectiva y Nicole Püschel, encargada de Cambio Climático y Biodiversidad, ambas, parte del equipo de WCS Chile, quien administra el parque. «Fue importante compartir con otros colegas el trabajo que estamos haciendo, desde WCS Chile hace más de 20 años, en torno a las turberas: salvaguardándolas y fomentando su reconocimiento y protección, en Karukinka y en otras latitudes. Por otra parte, estas instancias son cruciales para generar redes, que finalmente es lo que permite que la conservación de las turberas sea efectiva en Chile y el mundo, señaló Püschel. El Dr. Roy Mackenzie Calderón, investigador del CHIC y del Instituto Milenio BASE, destacó que la comitiva recalcó que estas grandes extensiones de turberas se encuentran en un excelente estado de conservación. A su vez, la profesora de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego, Argentina y miembro del IMCG, Adriana Urciuolo valoró esta oportunidad de recorrer las turberas en Chile. Fue hermoso realmente, todos encantados con la visita a las turberas del Parque Karukinka, y para ellos ver estas turberas prístinas en Tierra del Fuego fue fantástico, porque son muy diferentes a las turberas ya degradadas de Europa o Canadá, se quedaron realmente impresionados, les encantó la diversidad de turberas y la intensidad de actividades que hicimos alrededor del viaje, detalló Urciuolo. Durante este recorrido, los especialistas se interiorizaron en la problemática del castor canadiense en Karukinka, siendo una de las amenazas que fue apuntada por la declaratoria del IMCG 2025. En ese sentido, Mackenzie explicó que las turberas prístinas de Tierra del Fuego poseen un valor ecológico y climático excepcional. Almacenan enormes reservas de carbono acumuladas durante más de diez mil años, funcionando como sumideros naturales que ayudan a mitigar el cambio climático al mantener el carbono fuera del ciclo atmosférico. Además, regulan el ciclo hídrico al retener y liberar agua lentamente, estabilizando caudales y previniendo inundaciones. Su estado intacto las convierte en archivos paleoambientales que conservan información sobre la historia climática y ecológica de Tierra del Fuego y de la región, mientras sostienen una biodiversidad nativa adaptada a condiciones de extremo anegamiento. También representan paisajes de alto valor cultural y escénico, con un enorme potencial para el ecoturismo sustentable, como muy bien lo representa el trabajo que realiza la WCS, añadió. Posteriormente, el grupo se trasladó hasta Punta Arenas, donde los participantes visitaron el sector de San Juan, a 40 km al sur de la capital regional, comprendiendo la labor de INIA Kampenaike, que monitorea hace más de una década el estado de las turberas explotadas para su extracción. Junto a profesionales del Ministerio de Medio Ambiente, se observó el abundante crecimiento de la Murtilla (Empetrum rubrum) en las áreas explotadas, y se discutió la estrategia de restauración por rehumedecimiento mediante el bloqueo de las zanjas que aún permanecen abiertas en el sector afectado de la turbera, y de esta manera recuperar su vegetación esfagnosa y la biodiversidad nativa característica de este tipo de humedales. Las actividades continuaron en el sector de Seno Obstrucción, Última Esperanza, cuando la Fundación Planeta Agua recibió a la comitiva para visitar y dialogar con una familia de recolectores del musgo pompón (Sphagnum magellanicum). En el lugar, los anfitriones dieron cuenta del conocimiento empírico que han acumulado desde hace 20 años sobre el crecimiento del musgo en esa área, además de observar especies endémicas del cono sudamericano como la planta carnívora rocío de sol (Drosera uniflora) y el ciprés de las guaitecas ( Pilgerodendron uviferum). Simposio IMCG Desde las dependencias del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) en Punta Arenas, los expertos se reunieron para presentar sus investigaciones y dialogar en torno a lo experimentado durante esta semana en Magallanes. Dentro de la jornada, se presentó Claudia Mansilla, profesora del Instituto de la Patagonia, quien conversó sobre las turberas y su relación con los cambios ambientales y culturales. Muy agradecidos que se haya hecho el contacto con Chile, porque es un grupo internacional, que todos los años busca diversos países para evaluar la situación actual y pasada de las turberas. Agradecer que hayan elegido al país, fue una tremenda oportunidad que puedan venir a evaluar el estado actual de conservación, ese es uno de los objetivos, resaltó Mansilla. Palabras que comparte, el Dr. Mackenzie, indicando como este encuentro permitió destacar a nivel internacional la singularidad y el estado prístino de las turberas de la austral región, consideradas entre los ecosistemas más relevantes del hemisferio sur. Además, los especialistas entregaron un fuerte respaldo a las acciones de protección ambiental que se han logrado en Chile durante los últimos años, como lo es la Ley de Protección de Turberas y la integración de estos ecosistemas en el compromiso de Chile con la Contribución Determinada de Carbono (NDC). Este escenario ofreció a los expertos la oportunidad de observar directamente paisajes de alta integridad ecológica y discutir estrategias de conservación priorizando sus amenazas locales, en un territorio clave para el estudio de la evolución de estos ecosistemas por sus aportes en la mitigación del cambio climático global. Además, se fortaleció la colaboración científica y política, posicionando a Chile como referente en la protección de turberas en el hemisferio sur, concluyó el ecólogo.
Seminario “Cuando lo extremo se convierte en la norma” en Punta Arenas Museo de Historia Natural Río Seco, Avenida Juan Williams 012812, Punta Arenas. Viernes 12 de diciembre – 15:00 horas. Más información AQUÍ. Financiado por la Fundación Cultural Federal Alemana, este proyecto el cual ha sido creado por la activista, investigadora y curadora israelí Galit Eilat ha incorporado dentro del equipo organizador a los curadores alemanes Iris Dressler y Hans D. Christ, al artista escénico Guy Dolev y al curador tarapaqueño Rodolfo Andaur, quienes han estado anudando una serie líneas de investigación para producir varias actividades en Chile. Uno de los principales objetivos de este seminario internacional es reunir en la región de Magallanes a más de una veintena de artistas visuales, gestores culturales, científicos y activistas de diez países distintos con la finalidad de dialogar, junto a diversas comunidades, sobre las problemáticas sociales y políticas de una de las zonas más aisladas de América pero que al mismo tiempo destaca por los efectos adversos que ha provocado en su geografía el cambio climático. Entre los participantes estarán presentes reconocidos artistas e intelectuales de la escena internacional como la cineasta Yael Bartana, los escritores Oscar Barrientos y Ariel Florencia Richards, y el premiado artista visual Daniel García Andújar, entre otros. Por otro lado, “Cuando lo extremo se convierte en la norma” también es un viaje de investigación territorial. Un formato que permite trasladar varias preguntas al espacio público, en este caso, a través de diversos lugares de la región de Magallanes tales como: Porvenir, Karukinka, Cerro Sombrero y Puerto de Hambre. Este proyecto además cuenta con la colaboración de la Asociación de Arte de Wurtemberg de Stuttgart, de la Unidad de Artes, Culturas y Patrimonios de la Universidad de Magallanes, Wildlife Conservation Society (WCS) y del Heidelberg Center para América Latina. Fuente: elmostrador.cl
En Magallanes, especialistas de Chile y Argentina gestaron la propuesta de gobernanza de la Iniciativa Turberas Patagónicas, instancia que nació en 2021 para resguardar estos importantes humedales. “Estuvimos trabajando en un borrador de gobernanza que define cuáles son los componentes de esta estructura, cómo se van a tomar las decisiones, y cómo se va a organizar la iniciativa para dar continuidad a la visión y misión que se establecieron de manera participativa el año 2022”, comentó Antonieta Eguren, encargada de Dimensión Humana de WCS Chile. El borrador de gobernanza será discutido con toda la iniciativa en los próximos meses, para llegar a un marco que establezca los lineamientos mínimos para comenzar a funcionar de manera estructurada y periódica. Se espera, además, a partir de este documento, continuar sumando actores relacionados con las turberas, que, desde distintas visiones, aporten a su conservación. “Este espacio de colaboración y cooperación binacional es fundamental, porque relevamos la importancia de conservar y proteger las turberas patagónicas como un ecosistema común y ecológicamente continuo”, comentó Paula Otth, profesional del Departamento de Ecosistemas Acuáticos del Ministerio del Medio Ambiente. La iniciativa se ha enriquecido con el conocimiento local y ha levantado propuestas específicas para avanzar hacia una visión compartida que permita el resguardo de la integridad de las turberas del sur de Chile y Argentina, potenciando esfuerzos en política pública, generación de conocimiento e inspiración que contribuyan a su cuidado. Para Adriana Urciuolo, investigadora de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego, “este documento refleja la visión de todos sobre la Iniciativa Turberas Patagónicas, es lo que esperamos y soñamos cuando nos juntamos allá por el 2021 y decidimos formar esta iniciativa. Habrá detalles para pulir, pero la base está, de un documento que refleja lo que todos esperamos, que es, fundamentalmente, promover la conservación, la restauración y protección de nuestras turberas patagónicas”, señaló. La propuesta de gobernanza fue coconstruida entre la Asociación Mane'Kenk, Universidad Nacional de Tierra del Fuego (de Argentina); la Fundación Hach Saye, Fundación Ciudadanos y Clima, Universidad de Magallanes, Ministerio del Medio Ambiente y WCS (de Chile). En los últimos años, Chile y Argentina han dado pasos importantes en favor del conocimiento, valoración, protección y uso racional de las turberas. Existen en ambos países crecientes capacidades e interés científico, comunitario y de uso de turberas, que ofrece oportunidades para expandir e integrar los esfuerzos de conservación en la Patagonia. Nicole Püschel, encargada de Cambio Climático y Biodiversidad de WCS Chile, destacó que “para WCS, como custodios de turberas en Karukinka, es importante no solo realizar los esfuerzos ahí. Es necesario que se protejan estos ecosistemas a nivel nacional y global con igual fuerza. Es por lo que nosotros empujamos y buscamos oportunidades que nos permitan fortalecer redes y conectar a distintos actores, que trabajan en diversas escalas y con variadas aproximaciones, en la protección de las turberas”. Cómo mejorar la gestión de las turberas Este encuentro binacional fue posible gracias al proyecto liderado por WCS Chile, “Potenciando la conservación de las turberas en la Patagonia mediante la investigación científica y la colaboración entre actores”, el que busca mejorar la gestión y manejo de estos ecosistemas en la Patagonia. Particularmente en el Parque Karukinka, el proyecto busca trabajar en torno a dos presiones que hoy enfrentan: los cambios hidrológicos asociados a la presencia del castor y los efectos del cambio climático. Las turberas son las mayores reservas de carbono natural del mundo, reteniendo el doble de carbono que toda la masa forestal del planeta. Además de su importancia en la mitigación del cambio climático, es crucial para adaptarse a sus efectos. Estos ecosistemas de gran valor se enfrentan a amenazas como el drenaje, el cambio de uso de suelo, las especies exóticas invasoras, como el castor, y la explotación no sustentable de turba y musgo, entre otras causas. Es por esto que las turberas constituyen uno de los focos de trabajo de WCS Chile a diferentes escalas, desde lo local en el Parque Karukinka a lo global.