27 de agosto de 2026
ALZA DEL PETRÓLEO Y COMPETENCIA EXTRANJERA GOLPEAN AL TRANSPORTE REGIONAL, ADVIERTE CARLOS ESTRADA GOIC
Buenos días región

El presidente de la Asociación Gremial de Transportistas de Punta Arenas, Carlos Estrada Goic, abordó esta mañana en el programa “Buenos Días Región” de Polar Comunicaciones la compleja situación que atraviesa el transporte regional, marcada por el aumento de los costos operacionales, el precio de los combustibles, la concentración económica y la competencia de grandes flotas nacionales y extranjeras.
Una nueva alza en el precio del petróleo podría profundizar las dificultades que enfrenta el transporte de carga en Magallanes. Así lo planteó esta mañana el presidente de la Asociación Gremial de Transportistas de Punta Arenas, Carlos Estrada Goic, durante una entrevista en el programa “Buenos Días Región” de Polar Comunicaciones, donde realizó un análisis de la situación económica del sector y de las condiciones particulares que enfrenta la actividad en la región.
El dirigente señaló que, lejos de observarse una normalización en los costos de operación, el escenario podría complicarse aún más debido a un nuevo incremento del precio del combustible.
“Lejos de destrabarse, ahora hay una complicación. Por una situación que entendemos, no todos la entendemos igual, pero esto tiene un origen que está fuera del control de las autoridades chilenas”, sostuvo Estrada, agregando que existen conversaciones entre la autoridad y la Confederación a la que pertenece el gremio respecto de un eventual incremento.
De acuerdo con lo señalado durante la entrevista, el alza comunicada al sector alcanzaría los 250 pesos por litro de petróleo, situación que genera especial preocupación considerando el peso que tiene el combustible dentro de los costos de una operación de transporte.
“El combustible que conforma un 40% del costo de una operación de transporte”, explicó el dirigente, quien planteó que el problema no se limita únicamente al precio del petróleo, sino también a la forma en que ese incremento termina trasladándose a los distintos eslabones de la cadena productiva y finalmente a los consumidores.
En ese sentido, Estrada sostuvo que el Estado debe asumir un rol regulador cuando el mercado no logra funcionar adecuadamente debido a la concentración económica.
“El mercado se tiene que autorregular, pero producto de los monopolios, producto de que el retail está concentrado en un par de actores solamente, igual que la farmacia. Y ni hablar de los distribuidores de combustible. El mercado no funciona tan bien como uno esperaría”, afirmó.
El presidente de la Asociación Gremial de Transportistas de Punta Arenas sostuvo además que Chile presenta una estructura económica altamente concentrada, donde determinados grupos participan simultáneamente en distintos sectores, situación que, a su juicio, termina dificultando la competencia efectiva.
“Nuestra economía en Chile es demasiado liberal, es mucho más liberal que la norteamericana, en donde un actor relevante en una industria no puede ser relevante en dos industrias. Lo que nos pasa en Chile es que hay grupos económicos que están en el retail, que están en el combustible, entonces claramente hay un vicio acá”, señaló.
Otro de los puntos abordados durante la conversación fue la diferencia entre las pequeñas empresas de transporte y las grandes flotas que operan en el resto del país.
Estrada explicó que las economías de escala generan una diferencia significativa en los costos y en la capacidad de competir, especialmente cuando una pequeña empresa debe enfrentarse a operadores que cuentan con decenas o incluso cientos de camiones.
“En el resto del país es muy difícil operar con menos de 25, 30 camiones. Es como el punto crítico. Porque la economía de escala es salvaje”, indicó.
A juicio del dirigente, esta realidad termina dejando en una posición especialmente vulnerable a quienes poseen pequeñas flotas.
“Cuando tienes que competir con un flotista que tiene 150 camiones, claramente tiene una economía que le permite sobrevivir por ingreso por camión mucho menor a una persona que tiene un solo camión o que tiene cuatro o cinco camiones”, explicó.
En el caso de Magallanes, señaló que todavía existe una presencia importante de pequeñas y medianas empresas debido a las características geográficas y económicas de la región, aunque su participación se concentra principalmente en el transporte local y la llamada última milla.
“Nosotros estamos en una parcela que es transportar de aquí a Natales, interior, la última milla, camiones de 8 o 10 toneladas, pero nosotros no participamos en el transporte largo de estancias”, sostuvo.
La situación cambia, según explicó, cuando se observa el transporte asociado a grandes industrias y cadenas de distribución, sectores donde las empresas locales tienen una participación mucho más reducida.
“Nosotros no participamos ni en el transporte del retail ni en el transporte de la industria del salmón”, afirmó.
Uno de los aspectos que Estrada calificó como especialmente preocupante para el transporte de Punta Arenas es la competencia con empresas extranjeras, principalmente argentinas y brasileñas.
El dirigente sostuvo que el escenario regional es diferente al que enfrentan los transportistas en otras zonas del país, debido a que Magallanes no solo debe competir con grandes operadores nacionales, sino también con importantes flotas extranjeras que ingresan a la región.
“Nosotros en Punta Arenas competimos con transportistas argentinos y brasileros que ya no son 100 camiones, son 500 camiones, son 600 camiones, son 700, 1.000 camiones y puede parecer una exageración, pero no lo es”, manifestó.
Estrada aseguró que esta presencia puede observarse en distintos puntos de la región y particularmente en las rutas asociadas al transporte de carga.
“Si nosotros transitamos el camino al aeropuerto donde se estacionan los camiones que vienen, principalmente a la industria de salmón, ustedes pueden ver patentes rojas, esos son los brasileros, las patentes argentinas las conocemos. Y el resto son camiones de afuera”, afirmó.
A esto se sumaría, según el dirigente, una diferencia en materia de costos laborales y de combustible, que dejaría a los transportistas nacionales en una posición menos competitiva.
“Nosotros hoy día tenemos 40 horas, entonces si nosotros pagamos un sueldo, una renta, un conductor por 45 horas semanales, hoy día pagamos el mismo sueldo por 40 (...) entonces claramente hay un alza de costo que ese costo no lo tiene el argentino y tiene el brasilero”, explicó.
También sostuvo que los costos laborales y de operación son diferentes entre los países, mientras que las empresas extranjeras cuentan además con la ventaja de encontrarse más próximas a determinados centros productivos.
“El combustible más barato, las leyes laborales son mucho más flexibles, la mano de obra tiene un menor costo. Están cerca de los centros de producción”, agregó.
Buena parte de la entrevista estuvo marcada por la discusión sobre el precio de los combustibles y el rol que debería desempeñar el Estado frente a las alzas internacionales.
Estrada reconoció que el origen de las variaciones del precio del petróleo está vinculado a factores internacionales que no dependen directamente de las autoridades chilenas. Sin embargo, cuestionó que el aumento del precio del combustible también tenga como consecuencia un incremento en la recaudación fiscal mediante el impuesto específico.
“El Estado se beneficia enormemente porque aumenta su recaudación. Las compañías distribuidoras de combustible también aumentan, tienen beneficios. Entonces mi pregunta es, una empresa del Estado ¿necesita, es objetivo, tener utilidades a costa de que en vez de pagar 1.000 pesos, por el hecho que solo le paguemos 1.500 todos los chilenos?”, planteó.
El dirigente aclaró que su planteamiento no responde a una posición partidista y que su preocupación está centrada en el impacto que tienen los costos sobre la población y las actividades productivas.
“Cuando estoy en una actividad gremial, no estoy defendiendo ni una ideología ni una posición política ni un partido, pero me cuestiono muchas cosas”, afirmó.
En esa línea, sostuvo que el combustible dejó de ser un bien asociado exclusivamente al uso particular de los vehículos y pasó a constituir un insumo esencial para la vida cotidiana y la actividad económica.
“El combustible dejó de ser un insumo de lujo, digamos, es una necesidad, es para ir al trabajo, para llegar nuestros hijos al colegio, etcétera, etcétera”, expresó.
Para Estrada, el debate no necesariamente debería centrarse en establecer nuevos subsidios, sino en revisar cómo se estructura la carga tributaria y evitar que una crisis internacional termine aumentando proporcionalmente la recaudación fiscal.
“Yo entiendo que cueste renunciar a esa recaudación porque ya forma parte de la billetera fiscal, pero no la aumentemos”, manifestó.
Y agregó: “Esta relación porcentual que yo te digo, que sube el litro, el barril del petróleo a nivel internacional, y eso significa mayor recaudación estatal, me parece que es perverso, que es un contrasentido”.
Durante la entrevista, el dirigente también abordó la situación económica general del país y la necesidad de recuperar los niveles de inversión y crecimiento.
Estrada sostuvo que Chile necesita generar condiciones para atraer capital y fomentar nuevas inversiones, cuestionando que determinados proyectos puedan terminar desarrollándose en otros países debido a condiciones más favorables.
“Chile dejó de crecer hace 20 años, no en el gobierno pasado. Hace 20 años que Chile dejó de crecer y necesitamos crecer. Somos un país pequeño”, afirmó.
En el caso de Magallanes, manifestó expectativas respecto de los distintos proyectos de inversión y desarrollo que se han anunciado en la región, aunque planteó que el crecimiento debe traducirse también en oportunidades concretas para las empresas locales.
Consultado sobre la posibilidad de que proyectos vinculados a ENAP, hidrógeno verde, acuicultura y turismo incorporen a los transportistas regionales dentro de sus cadenas de valor, respondió que espera que exista una mayor integración.
“Esperemos que sí, esperemos que haya industria, que haya desarrollo, que haya inversión y en la medida de lo posible, que consideren no solo el transporte, sino que consideren al medio en donde llegan”, señaló.
En particular, Estrada fue crítico respecto de la forma en que se ha desarrollado parte de la actividad salmonera y de la escasa participación que, según indicó, tienen las empresas locales en determinados procesos.
“Si quieres tratar con alguien del salmón, tienes que ir a Puerto Varas o a... acá no. Esto es una maquila, esto es zona de maquila, no acá no, la industria no”, afirmó.
Finalmente, el presidente de la Asociación Gremial de Transportistas de Punta Arenas insistió en que el desafío para Magallanes pasa por generar inversión, industria y desarrollo, pero procurando que una parte mayor de los beneficios y de la cadena logística permanezca en la región.
Carlos Alberto Presti atribuyó los dichos del general Gustavo Valverde a una “confusión y desprolijidad”. La llamada introdujo una definición explícita que no figuraba textualmente en el comunicado emitido el martes por la Cancillería argentina, que el Estrecho de Magallanes es chileno.
Carlos Alberto Presti atribuyó los dichos del general Gustavo Valverde a una “confusión y desprolijidad”. La llamada introdujo una definición explícita que no figuraba textualmente en el comunicado emitido el martes por la Cancillería argentina, que el Estrecho de Magallanes es chileno.


























































































































































