26 de octubre de 2026
“LA ZONA FRANCA SE ESTÁ VOLVIENDO POCO COMPETITIVA” EXINTENDENTE SALLES ADVIERTE PÉRDIDA DE COMPETITIVIDAD DE ZONA FRANCA Y LLAMA A REVISAR LOS COSTOS PARA LOS USUARIOS
Buenos días región

La necesidad de fortalecer la planificación de largo plazo, realizar un seguimiento efectivo de las políticas públicas y revisar el modelo de administración de Zona Franca fueron algunos de los principales temas abordados esta mañana por el exintendente de la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena, Ricardo Salles, durante una entrevista en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones.
En la conversación, la exautoridad realizó un análisis del escenario regional, marcado por el interés político y público en materias como soberanía, desarrollo antártico, infraestructura portuaria y conectividad. También expuso sus cuestionamientos al funcionamiento actual de Zona Franca, particularmente por los costos que deben asumir sus usuarios y la necesidad de conocer la posición del Gobierno Regional respecto de eventuales modificaciones al recinto.
Seguimiento de las políticas públicas y planificación de largo plazo
Al evaluar la atención que ha recibido Magallanes en el debate nacional durante los últimos meses, Salles valoró que existan iniciativas y compromisos vinculados al desarrollo regional, aunque advirtió que uno de los problemas históricos ha sido la falta de seguimiento de las decisiones adoptadas.
El exintendente planteó que los cambios en el contexto internacional obligan a revisar permanentemente las estrategias de desarrollo, considerando los conflictos geopolíticos, las modificaciones en las relaciones comerciales y las nuevas condiciones económicas.
En ese sentido, enfatizó que las autoridades deben mantener una mirada que no se limite a las contingencias inmediatas, sino que permita anticipar escenarios y preparar a la región para los desafíos de las próximas décadas.
“Ahora, lo que no hay que perder de vista son las políticas de desarrollo de mediano y largo plazo. Yo creo que algunas se van a rechazar efectivamente, pero eso no quiere decir que nos sigamos avanzando en muchas áreas”, afirmó.
Salles mencionó como ámbitos relevantes los convenios de programación en materia de vivienda, las obras de infraestructura y el desarrollo de capacidades logísticas, áreas que, a su juicio, requieren continuidad y coordinación entre las instituciones públicas.
Soberanía y relaciones con Argentina
Durante la entrevista, el exintendente también se refirió a las declaraciones que han generado preocupación en torno a la soberanía chilena y a las relaciones con Argentina.
Salles sostuvo que este tipo de controversias requiere una respuesta clara por parte del Estado de Chile, debido a que pueden afectar una relación bilateral que históricamente se ha mantenido sin conflictos armados entre ambos países desde sus respectivos procesos de independencia.
“Nosotros hemos tenido afortunadamente todo nuestro periodo de independencia, sin ningún conflicto armado con Argentina y creo que no lo vamos a tener, pero esto altera mucho ya las relaciones y las preocupaciones que el país debiera tener”, manifestó.
En su análisis, el exintendente sostuvo que las autoridades deben resguardar los intereses nacionales y evitar que declaraciones que cuestionen materias de soberanía desvíen la atención de otros desafíos estratégicos y económicos que enfrenta el país.
Infraestructura portuaria y desarrollo antártico
Otro de los puntos abordados fue la necesidad de avanzar en infraestructura portuaria y logística, considerando la posición geográfica de Magallanes y su relación con la actividad antártica.
Salles recordó que hace aproximadamente tres décadas ya existían advertencias sobre la importancia de contar con instalaciones portuarias adecuadas para responder a las necesidades futuras de la región. En ese contexto, mencionó los planteamientos que atribuyó al entonces comandante en jefe de la Tercera Zona Naval, el almirante Arturo Oxley.
“Fue un visionario 30 años atrás, hace 30 años atrás y todavía han estado al debe”, expresó al cuestionar la falta de avances suficientes en esta materia.
Para el exintendente, la infraestructura portuaria debe considerarse una inversión estratégica que permita desarrollar servicios, atraer iniciativas económicas y consolidar la posición de Magallanes como plataforma de conexión con la Antártica.
En relación con este último ámbito, destacó la importancia de las decisiones adoptadas en el pasado para fortalecer la presencia científica chilena, mencionando el desarrollo del Instituto Antártico Chileno (INACH) y la visión de largo plazo que, a su juicio, debe orientar las políticas públicas.
Salles también se refirió al hidrógeno verde como una actividad que podría adquirir mayor relevancia en el futuro, aunque reconoció que todavía existen incertidumbres sobre su desarrollo comercial a escala internacional.
“Lo que va a ser con el hidrógeno verde, que bajo el punto de vista de negocio como negocio a nivel internacional todavía no se fija, pero a mí no me cabe la menor duda que aquí a 10 o 15 años ya va a ser un tema no menor y donde nosotros tenemos ventajas cooperativas y competitivas como región”, señaló.
En esa línea, sostuvo que Magallanes debe prepararse para aprovechar las oportunidades que puedan surgir, mediante inversiones, formación especializada y una planificación que considere las necesidades futuras de las distintas actividades productivas.
Turismo, salmonicultura y diversificación económica
Consultado sobre la orientación que ha tenido el desarrollo productivo regional, Salles planteó que sectores como el turismo, la salmonicultura, la logística y la actividad antártica deben ser considerados dentro de una estrategia integral.
Respecto del turismo, valoró el posicionamiento internacional que han conseguido algunas iniciativas de la región y llamó a reforzar la promoción de aquellos segmentos que presentan oportunidades para la Patagonia.
“Yo creo que tenemos que sentar la promoción turística en forma más exhaustiva a aquellos nichos de mercado que hoy día son importantes para la Patagonia y para Chile”, indicó.
También destacó la experiencia de empresas vinculadas al turismo antártico, especialmente en el transporte aéreo y marítimo, señalando que estas actividades representan capacidades que deben mantenerse y fortalecerse.
En cuanto a la salmonicultura, sostuvo que, pese a las dificultades y controversias asociadas a la actividad, constituye una fuente relevante de oportunidades económicas para Magallanes, siempre que su desarrollo considere los resguardos ambientales correspondientes.
El exintendente planteó que el desafío consiste en aprovechar las ventajas comparativas de la región sin descuidar los sectores que actualmente generan empleo y actividad económica.
“Entonces, no llorar sobre la leche derramada, sino ver y pensar de qué manera ya podemos ir potenciando a nuestra región en aquellas áreas en que tenemos ventajas comparativas y competitivas, y mirando a largo plazo. Sin desdeñar, por supuesto, las cosas que nos sirven hoy día”, afirmó.
Formación de capital humano y oportunidades para los jóvenes
La preparación de trabajadores, técnicos y profesionales para las actividades que podrían consolidarse en los próximos años fue otro de los asuntos destacados por Salles.
A su juicio, Magallanes debe coordinar el trabajo de las universidades y otras instituciones formativas con las necesidades de los sectores productivos, de manera que la región cuente con personas capacitadas para responder a las nuevas demandas laborales.
En ese sentido, mencionó ámbitos como el turismo, la inteligencia artificial, los centros de datos y el hidrógeno verde, advirtiendo que la formación de profesionales especializados requiere tiempo y planificación.
“Un profesional de buen nivel no se capacita, no se forma en dos o tres años. Entonces tenemos que ir generando esa mirada importante para ver de qué manera”, sostuvo.
El exintendente también cuestionó que algunas empresas deban recurrir a trabajadores de otras zonas del país debido a la falta de personal local con las competencias necesarias.
Por ello, llamó a fortalecer la coordinación entre las instituciones educativas y las autoridades, con el propósito de anticipar las necesidades de capacitación y ofrecer oportunidades laborales a los jóvenes magallánicos.
“Entonces, ¿cómo hacemos entender a las universidades locales y otras no locales que están acá, que tenemos que ir desarrollando un programa intensivo para generar una capacitación en mano de obra y formación profesional técnico-profesional para lo que viene? Esto es mañana, estamos hablando de cinco, seis o siete años más”, expresó.
Salles agregó que la planificación educativa debe considerar tanto las posibilidades de desarrollo profesional como las condiciones económicas de los jóvenes, evitando promover trayectorias formativas desconectadas de las oportunidades reales de empleo.
Zona Franca: cuestionamientos a los costos y al modelo de administración
La situación actual de Zona Franca de Punta Arenas ocupó una parte central de la entrevista, instancia en la que Ricardo Salles expuso su visión sobre el propósito original del recinto, la evolución de sus costos y los desafíos que enfrenta su modelo de administración.
El exintendente recordó que Zona Franca comenzó sus actividades en 1977, bajo un esquema destinado a compensar las condiciones de aislamiento de Magallanes y facilitar el acceso de la población a bienes a precios más competitivos que los disponibles en otras zonas del país.
Según explicó, el recinto cumplió durante años un papel relevante como regulador de precios, especialmente en la comercialización de artículos de consumo y vehículos.
“Y la Zona Franca durante años se constituyó en un regulador de precios, además, con respecto a lo que pasaba a nivel global. Si no hubiera sido por la Zona Franca hoy día, ya como un ente regulador de precio, yo creo que los precios afuera estarían casi entre un 15 y un 20% más caro”, afirmó.
Sin embargo, sostuvo que el funcionamiento del recinto ha experimentado cambios que, a su juicio, han afectado su competitividad, particularmente a partir de la nueva licitación y administración que comenzó en 2007.
Alza de costos para los usuarios
Uno de los principales cuestionamientos formulados por Salles se relacionó con los cobros que deben asumir los usuarios de Zona Franca.
Durante la entrevista, citó cifras que atribuyó al Reglamento Interno Operacional (RIO), señalando que los costos calculados sobre el valor CIF habrían pasado de aproximadamente un 1,9% en 1977 a un 5% en la actualidad.
“Hoy día los costos que tenían los usuarios sobre el CIF eran aproximadamente el 1,9%. Hoy día es el 5%, o sea, es decir, 2,6 veces más de los costos que dan”, sostuvo.
El exintendente argumentó que estos cobros terminan repercutiendo en los precios de los productos comercializados en el recinto y dificultan la competencia con las grandes cadenas nacionales, que cuentan con mayores volúmenes de compra y, por consiguiente, con mejores condiciones comerciales.
“¿Qué significa esto? Que los usuarios tuvieron que subir sus precios porque ya dejaron de ser competitivos”, afirmó.
A partir de ese diagnóstico, Salles cuestionó el efecto que el modelo de administración tendría sobre el propósito económico original de Zona Franca y planteó la necesidad de revisar las condiciones que se establecerán en el futuro contrato.
“Entonces vuelvo a reiterar, o sea, la Zona Franca se está volviendo poco competitiva, producto de una gobernanza que ha actuado sin ningún tipo de restricción”, manifestó.
Sus declaraciones apuntan a la necesidad de analizar la estructura de costos y los mecanismos de administración antes de impulsar cambios que amplíen las actividades del recinto hacia los servicios logísticos u otras áreas productivas.
El futuro de Zona Franca y la propuesta de incorporar servicios logísticos
Salles manifestó que no se opone a complementar las actividades comerciales de Zona Franca con servicios logísticos y portuarios, pero advirtió que esa transformación debe considerar previamente las condiciones económicas que enfrentan los actuales usuarios.
En su opinión, ampliar el modelo sin revisar los costos podría dificultar que el recinto compita con otras zonas francas internacionales, cuyos sistemas de administración, según señaló, presentan diferencias relevantes.
“Entonces, antes de pensar, de decir: ‘Vamos a derivar a esa Zona Franca de servicio y todo lo vamos a hacer’, ¿qué pasa hoy día? Hoy día los usuarios están muy complicados. A tal punto, hay muchos que ya han cerrado a nivel central y conocemos los nombres”, expresó.
El exintendente planteó que la discusión sobre el futuro del recinto debe centrarse no solo en las actividades que podrían incorporarse, sino también en cómo se garantiza que Zona Franca continúe cumpliendo su función económica para la población de Magallanes.
En ese contexto, consideró que la revisión del modelo de administración y de los costos constituye una condición necesaria para avanzar hacia una propuesta de desarrollo que combine el comercio con nuevos servicios.
Consulta a la comunidad y cambios a la legislación
Otro de los aspectos planteados por Salles fue la necesidad de incorporar a la ciudadanía y a los usuarios permanentes de Zona Franca en el debate sobre su futuro.
El exintendente cuestionó que las discusiones se desarrollen en espacios reducidos, sin que exista, a su juicio, una consulta suficientemente amplia a las organizaciones vecinales y a quienes utilizan regularmente el recinto.
“Yo no veo que hayan entrevistado ni a las juntas de vecinos, ni a nosotros como usuarios permanentes, que opinemos acerca de Zona Franca. ¿Creemos que la Zona Franca debe desaparecer? ¿Por qué no hacemos una encuesta o por qué no hacemos un plebiscito?”, planteó.
Salles aclaró que su propuesta busca abrir una discusión pública sobre las alternativas disponibles, sin dar por resuelto de antemano cuál debe ser el futuro del recinto.
“Yo creo que estos son temas importantes para la región, no es que yo esté diciendo: ‘Mire, esto es así’, pero hay que preguntarle a la gente”, agregó.
Asimismo, advirtió que una modificación de la legislación de Zona Franca requiere una iniciativa del Ejecutivo y debe cumplir con la correspondiente tramitación legislativa, por lo que estimó que cualquier cambio legal podría tomar un tiempo considerable.
Por ello, llamó a abordar desde ahora los problemas que afectan a los usuarios y a transparentar las condiciones de administración, en lugar de esperar a que se concrete una eventual reforma legal.
Zona Franca y su relevancia económica para Magallanes
Durante la entrevista, Salles destacó la importancia económica que mantiene el recinto para la región. En sus declaraciones, señaló que Zona Franca representa alrededor del 15% del producto interno bruto regional, registra ventas anuales cercanas a los 500 millones de dólares y genera una cantidad significativa de puestos de trabajo.
A partir de estas cifras, sostuvo que las decisiones sobre su futuro deben considerar tanto la posibilidad de incorporar nuevas actividades como la necesidad de preservar los beneficios que ha entregado históricamente a la población.
El exintendente advirtió que una transformación del recinto no debiera significar la pérdida de su función como espacio comercial relevante para Magallanes.
En esa línea, insistió en que el debate debe considerar las condiciones de competitividad, la estructura de costos, la relación con los usuarios y el papel que puede desempeñar Zona Franca dentro de una estrategia de desarrollo regional de largo plazo.
El hecho ocurrió pasadas las 3:30 horas de este lunes en una parcela de prolongación Ignacio Carrera Pinto.
El hecho ocurrió pasadas las 3:30 horas de este lunes en una parcela de prolongación Ignacio Carrera Pinto.


























































































































































