27 de agosto de 2012
¿ODIO A LOS LUNES? IGUAL QUE A LOS MARTES, MIÉRCOLES Y JUEVES
Es muy frecuente creer que los lunes son los días de la semana en que el estado de ánimo de la gente está más bajo, pero un estudio realizado por investigadores estadounidenses, del que se hace eco la web de […]
Es muy frecuente creer que los lunes son los días de la semana en que el estado de ánimo de la gente está más bajo, pero un estudio realizado por investigadores estadounidenses, del que se hace eco la web de la BBC, rebate esta idea.
El estudio considera las explicaciones de 340.000 personas que respondieron a una encuesta telefónica de Gallup. El profesor Arthur Stone, de la Universidad Stony Brook de Nueva York, detectó que la aversión que la gente siente por los lunes es extrapolable a los martes, miércoles y jueves, casi con la misma intensidad. Pero los niveles de estrés y preocupación descienden notablemente durante el viernes y el fin de semana. La investigación, por tanto sí defiende el concepto de ‘friday feeling’, algo equivalente a nuestro ‘por fin es viernes’.
Según el profesor Stone y su equipo, la mala fama de los lunes se debe al brusco contraste entre el estado de ánimo de la gente desde el domingo al día siguiente. «Los mitos culturales pueden llevarnos a enfatizar en exceso un modelo semanal de estado de ánimo», señala Stone, quien también rechaza la extendida idea, al menos en Estados Unidos, de que el lunes de la última semana completa de enero es el día más deprimente de todo el año.
(Publicado en elperiodico.com)
El proyecto desarrollado por un consorcio conformado por Austria Energy, Ökowing y Copenhagen Infrastructure Partners (CPI) cuenta con una inversión de US$ 11.000 millones y demoró en tramitación ambiental un poco más de dos años. Se prevé que su construcción inicie el 2027 para arrancar la producción comercial el segundo semestre de 2030.
El proyecto desarrollado por un consorcio conformado por Austria Energy, Ökowing y Copenhagen Infrastructure Partners (CPI) cuenta con una inversión de US$ 11.000 millones y demoró en tramitación ambiental un poco más de dos años. Se prevé que su construcción inicie el 2027 para arrancar la producción comercial el segundo semestre de 2030.


























































































































































