3 de octubre de 2026
COLUMNA DE OPINIÓN | LA SOMBRA DE SEA LION SOBRE MAGALLANES: COMERCIO REGIONAL O ENCRUCIJADA GEOPOLÍTICA
Por: Arturo Storaker

Magallanes sabe el valor de abrir mercados. Cuando una región vive a miles dekilómetros de Santiago, cada oportunidad de comercio merece atención. Por eso, lafutura ruta marítima entre Punta Arenas y las Islas Malvinas —cuyo primer viaje se haanunciado para los próximos meses— merece ser tomada en serio.
La reciente rueda de negocios mostró interés real. Se ha mencionado un mercadopotencial cercano a los US$ 20 millones anuales para alimentos, materiales deconstrucción, repuestos y productos de salud. Esa cifra debe entenderse como unaestimación de demanda posible, no como ventas aseguradas ni como ingresos quenecesariamente quedarán en Magallanes. Para las pymes regionales, que conocen laslimitaciones de la distancia y los altos costos logísticos, la oportunidad merece serestudiada con rigor. Pero un buen negocio que aparece de la noche a la mañana tambiénexige mirar sus consecuencias antes de que llegue el primer barco.
UN MERCADO REAL, PERO ACOTADO
Las Islas Malvinas tienen una población pequeña y una cadena de abastecimiento
históricamente conectada con el Reino Unido y Uruguay. Desde las propias islas se ha
señalado que una vinculación con Magallanes complementaría esas rutas, no las
reemplazaría. La nueva conexión tendría, al menos en su inicio, una escala limitada: se
habla de una frecuencia mensual y de una capacidad cercana a 2.600 metros cúbicos por
viaje. Puede representar una oportunidad para productores, distribuidores,
transportistas y proveedores regionales, pero todavía no equivale a un gran corredor de
comercio internacional.
DOS NEGOCIOS QUE NO SON LO MISMO
Vender alimentos, medicamentos, cemento, repuestos o materiales para el consumo
general de las islas es distinto de prestar servicios logísticos o de abastecimiento
directamente a Sea Lion. Uruguay mantiene desde hace años vínculos de abastecimiento
con las islas; sin embargo, cada operación debe evaluarse según sus características y
destino.
Sea Lion no es un emprendimiento menor. Sus fases iniciales están diseñadas para
producir hasta 55.000 barriles diarios de petróleo mediante una unidad flotante (FPSO),
proyectando expansiones de hasta 125.000 barriles adicionales. Es un proyecto offshore
de gran escala, cuya logística involucra carga general, equipos, servicios portuarios y
transporte marítimo. La pregunta no es solo qué carga lleva un barco desde Punta
Arenas, sino quién compra, quién contrata y cuál es el destino final.
UNA EXPOSICIÓN QUE NO ES TEÓRICA
Argentina sostiene que las actividades hidrocarburíferas sin su autorización en la
plataforma continental vulneran su legislación (Ley 26.659 y Decreto 868/2026). Desde
su perspectiva, actividades comerciales o logísticas vinculadas a la explotación petrolera
podrían ser cuestionadas. Una gran empresa cuenta con respaldo jurídico para enfrentar
controversias, pero una pyme local que opere con Argentina tendría menos herramientas
frente a eventuales sanciones o pérdida de mercados.
ANÁLISIS: EL NUEVO ESCENARIO TRAS LA DECLARACIÓN BRITÁNICA
La declaración del Reino Unido del 30 de septiembre —que defiende el desarrollo
autónomo de recursos en las Islas Malvinas y lleva las disputas sobre concesiones
hidrocarburíferas y pesqueras al marco de la UNCLOS— eleva el diferendo a una
dimensión jurídica internacional. Este antecedente refuerza la urgencia de contar con
una estrategia regional sólida: ante la volatilidad diplomática en el Atlántico Sur,
Magallanes no puede quedar a expensas de interpretaciones cruzadas ni de litigios
internacionales. Consolidar a Punta Arenas y Puerto Williams como polos
indispensables de servicios marítimos, científicos y logísticos requiere una regulación
clara, certeza jurídica y el acompañamiento del Estado. Solo con reglas transparentes,
trazabilidad y respaldo institucional, nuestras pymes podrán aprovechar las
oportunidades comerciales minimizando los riesgos del entorno geopolítico.
CLARIDAD ANTES DEL ZARPE
Desde las islas se señala que la ruta no fue concebida para trasladar carga crítica de Sea
Lion. Esa explicación debe poder acreditarse documentalmente. Antes del primer zarpe,
Chile debería promover definiciones claras sobre qué se entenderá por comercio
ordinario, qué bienes quedan sujetos a restricciones, cómo se acreditará el destino de las
cargas y qué respaldo institucional recibirán las empresas regionales.
Una medida concreta sería constituir una mesa de coordinación entre Cancillería,
autoridades marítimas, organismos económicos y representantes empresariales de
Magallanes para entregar criterios prácticos y canales de consulta preventiva.
No se trata de frenar el comercio ni de ceder a presiones, sino de avanzar con reglas
claras, trazabilidad y respaldo estatal. El comercio ordinario puede ser una oportunidad
legítima, pero vincularlo a Sea Lion abre una controversia con consecuencias
diplomáticas y económicas que Magallanes no debe asumir en soledad. Un negocio
informado beneficia a la región; uno improvisado puede costarle caro
El caudal descendió de 3,2 a 1,3 metros cúbicos por segundo durante la madrugada. Para este sábado se pronostican nuevas lluvias y chubascos en la capital regional.
El caudal descendió de 3,2 a 1,3 metros cúbicos por segundo durante la madrugada. Para este sábado se pronostican nuevas lluvias y chubascos en la capital regional.




































































































































































