30 de septiembre de 2026
EXDELEGADO PRESIDENCIAL Y DIRECTIVA DEL FRENTE AMPLIO REGIONAL PIDEN CONTINUIDAD DE PROYECTOS PORTUARIOS EN EL ESTRECHO DE MAGALLANES
Por: José Ruiz Pivcevic, exdelegado presidencial regional, y Marco Uribe, presidente del Frente Amplio Magallanes

Durante las últimas semanas, el Estrecho de Magallanes ha vuelto a ocupar un lugar relevante en la discusión nacional. No es un tema menor. Hablamos de un paso bioceánico estratégico, cuya soberanía chilena se encuentra establecida por el Tratado de Límites de 1881 y reafirmada por el Tratado de Paz y Amistad de 1984.
No entraremos en la timorata posición del gobierno del presidente Kast en política exterior reflejada en la posición arancelaria impuesta por Estados Unidos, el retiro del apoyo a la presidenta Bachelet en su postulación a la Secretaría General de Naciones Unidas, la reciente adhesión al “Escudo de las Américas” o las insultantes declaraciones del presidente Millei en suelo chileno; sino que viendo en esta contingencia una oportunidad para retomar el trabajo iniciado en el gobierno del presidente Boric en darle un reimpulso al sistema portuario en la región de Magallanes y Antártica chilena.
La soberanía no se proclama solamente: se ejerce. Y en Magallanes ejercer soberanía significa presencia permanente del Estado, infraestructura estratégica, conectividad, actividad económica, ciencia, capacidad portuaria y desarrollo de nuestros territorios.
Más allá de las diferencias que tenemos con la política exterior del actual Gobierno, la discusión de estas semanas abre una oportunidad para abordar aquello que debiera convocarnos transversalmente: cómo Chile fortalece de manera permanente su presencia estratégica en el Estrecho y proyecta a Magallanes hacia las próximas décadas.
A más de un siglo de la apertura del Canal de Panamá, los cambios en el comercio internacional, las dificultades que ha experimentado esa ruta producto de la sequía y los efectos de la crisis climática vuelven a poner atención sobre la resiliencia de las rutas marítimas globales. En este escenario, el Estrecho de Magallanes conserva y refuerza su enorme valor geopolítico, territorial y logístico.
Para nuestra región aquello representa una oportunidad, pero aprovecharla exige infraestructura capaz de responder a las demandas de transferencia de carga, servicios marítimos, actividad científica y logística antártica. No basta con tener una posición geográfica privilegiada si no desarrollamos las capacidades necesarias para convertirla en desarrollo regional.
Durante el gobierno del Presidente Gabriel Boric se dieron pasos decisivos en esa dirección. En marzo de 2026 quedó formalmente autorizada la Empresa Portuaria Austral para contratar financiamiento por hasta US$57,8 millones con el Banco Interamericano de Desarrollo y el Fondo Verde para el Clima, con garantía del Estado, destinado al desarrollo de infraestructura portuaria en el Terminal José de los Santos Mardones. Esta autorización se encuentra vigente hasta el 31 de diciembre de 2026.
A ello se suma un financiamiento por US$14 millones con BID Invest, cuyo acuerdo fue suscrito en marzo para apoyar inversiones en los terminales de la Empresa Portuaria Austral.
No hablamos, por tanto, de una idea preliminar. Existe un proyecto concreto, con estudios, autorizaciones y procesos administrativos avanzados, que busca aumentar las capacidades portuarias de Magallanes y permitir que nuestra región capture una mayor parte de la actividad logística que transita por su territorio.
El desafío del actual Gobierno es darle continuidad y materializar los pasos todavía pendientes. Las políticas de Estado se demuestran precisamente en estos momentos: cuando una administración es capaz de recoger proyectos estratégicos iniciados anteriormente y hacerlos avanzar.
Si como país afirmamos la importancia estratégica y la soberanía chilena sobre el Estrecho, debemos respaldar esas afirmaciones con decisiones concretas de inversión. La ampliación del Muelle Mardones es una de ellas.
Pero nuestra mirada debe ir más lejos.
Esta inversión debe formar parte de una visión integrada del sector norte de Punta Arenas que se presentó durante el gobierno del presidente Boric, específicamente en la Punta Arenosa que da nombre a nuestra capital regional, donde convergen infraestructura portuaria como la iniciada por la Armada, las capacidades propias de la Armada y ASMAR, actividad logística, proyección antártica y desarrollo del borde costero.
Esta mirada encuentra además un antecedente concreto en la Política Nacional Continua de Construcción Naval, firmada por el Presidente Boric en enero de 2025 y concebida como una política de Estado de largo plazo. Su propósito no se limita a renovar las capacidades de la Armada: también busca fortalecer la industria naval chilena, desarrollar conocimiento e innovación, generar empleo especializado y aumentar las capacidades estratégicas del país.
A ello se suma el Centro Antártico Internacional proyectado en Punta Arenosa, iniciativa de larga trayectoria regional que busca consolidar a Punta Arenas como plataforma científica, logística y de vinculación internacional con la Antártica.
Podemos visualizar entonces algo mucho mayor: un sector de nuestra ciudad donde convivan infraestructura portuaria, capacidades navales e industriales, ciencia antártica, logística, turismo, espacio público y desarrollo urbano.
Eso también es soberanía.
Las grandes obras estratégicas de una región no pueden depender exclusivamente del ciclo político de cuatro años. Una obra de esta magnitud no pertenece al gobierno que la anuncia, al que consigue su financiamiento, al que pone la primera piedra ni necesariamente al que finalmente la inaugura. Pertenece al país.
El gobierno del Presidente Boric impulsó y dejó encaminados varios de estos procesos. Corresponde ahora que el gobierno del Presidente Kast les dé continuidad, avance en su materialización y construya también sobre lo ya realizado. Probablemente será otro gobierno el que tenga la responsabilidad de terminar algunas de estas obras.
Eso no es una debilidad. Es precisamente lo que distingue una política de gobierno de una verdadera política de Estado.
Magallanes necesita pensar su desarrollo para las próximas décadas. Y Chile debe comprender que su presencia en el Estrecho no se sostiene únicamente mediante declaraciones.
Defender el Estrecho significa invertir en él, habitarlo, conectarlo, desarrollar ciencia, fortalecer nuestras capacidades navales y portuarias y construir infraestructura estratégica para las próximas generaciones.
Así se ejerce soberanía. Así se desarrolla Magallanes.
Y así se defiende el Estrecho: con políticas de Estado.
José Ruiz Pivcevic
Exdelegado Presidencial Regional de Magallanes y de la Antártica chilena
Marco Uribe Saldivia
Presidente Regional del Frente Amplio de Magallanes y de la Antártica chilena
La iniciativa, organizada por la Municipalidad de Punta Arenas en colaboración con Easter Island Naviera, convocó a representantes de 60 empresas de Punta Arenas y 32 empresas y entidades de las Islas Falkland.
La iniciativa, organizada por la Municipalidad de Punta Arenas en colaboración con Easter Island Naviera, convocó a representantes de 60 empresas de Punta Arenas y 32 empresas y entidades de las Islas Falkland.









































































































































































