2 de octubre de 2026
COLUMNA DE OPINIÓN | HISTÓRICO: CON ESTA NUEVA ALZA EL DIÉSEL SUPERA EL VALOR DE LA GASOLINA DE 93 OCTANOS Y DESDE MARZO HA AUMENTADO $889 POR LITRO
Por exdirigente sindical Alejandro Avendaño Gallardo

El exdirigente sindical Alejandro Avendaño Gallardo cuestionó duramente la nueva alza de los combustibles, que completa una cuarta semana consecutiva de incrementos, señalando que esta situación vuelve a golpear directamente el bolsillo de las familias y representa una nueva señal de indiferencia frente al impacto que estas alzas generan en la economía nacional y, particularmente, en regiones como Magallanes.
“Estamos frente a una situación que ya es histórica. Con esta nueva alza, el precio del diésel supera incluso al de la gasolina de 93 octanos y de acuerdo con los antecedentes que hemos venido siguiendo, desde marzo a la fecha el diésel acumula un aumento de $889 por litro, esto no es un dato menor: estamos hablando de un combustible fundamental para el transporte de carga, pasajeros y para el funcionamiento de buena parte de la actividad económica”, señaló Avendaño.
El exdirigente recordó que los precios de las bencinas y el diésel están sujetos al Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO), establecido mediante la Ley N.º 20.765, cuyo objetivo es precisamente amortiguar las variaciones de los precios internacionales y evitar fluctuaciones excesivamente bruscas para los consumidores.
Es importante aclarar y señalar que el estado no saca dinero de una alcancía o fondo ahorrado para el MEPCO, simplemente deja de percibir los ingresos esperados y acumula una menor recaudación fiscal, por eso resulta legítimo preguntarse por qué, frente a aumentos tan fuertes, no se utiliza el mecanismo con mayor intensidad para proteger a los consumidores.
Avendaño recordó que, antes del denominado “bencinazo” de marzo de 2026, el precio del diésel se encontraba, en torno a los $918 por litro, mientras que la gasolina de 93 octanos alcanzaba aproximadamente los $1.215 por litro.
Si comparamos esos valores con la situación actual, queda en evidencia la magnitud del impacto que han tenido las sucesivas alzas, el combustible no es un producto cualquiera, cada aumento termina trasladándose al transporte, a la distribución y finalmente al precio de los alimentos, bienes y servicios que consume la ciudadanía.
El exdirigente sindical puso especial énfasis en la realidad de Magallanes, donde las distancias y el aislamiento geográfico hacen que el costo del transporte tenga una incidencia particularmente importante.
En Magallanes sabemos perfectamente lo que significa cada peso adicional en el precio de los combustibles, ya que nuestra región está alejada de los principales centros de producción y distribución del país, por lo que cualquier aumento del transporte termina repercutiendo directamente en el costo de vida de las familias.
A su juicio, la situación también debería preocupar especialmente a los sectores productivos, transportistas, trabajadores independientes y pequeñas empresas que utilizan vehículos y maquinaria para desarrollar sus actividades.
Avendaño también cuestionó la posición que, según señaló, han mantenido durante estos meses los gremios vinculados al transporte de carga.
Resulta llamativo que desde marzo se venga hablando de una crisis por el precio del diésel y que, hasta ahora, los principales dirigentes del transporte de carga se mantengan solamente ‘en alerta’, sin que se haya producido una movilización como las que vimos en otros períodos y frente a aumentos incluso menores”, sostuvo.
En ese sentido, planteó una interrogante respecto de la posición que actualmente mantienen estos gremios:
Nos habría gustado ver la misma disposición frente a gobiernos anteriores y frente a las actuales autoridades, si en otras oportunidades un alza de $11 por litro fue suficiente para generar movilizaciones y paralizaciones, cabe preguntarse qué es lo que cambió ahora, la ciudadanía tiene derecho a conocer cuáles son las razones de esta diferencia de actitud.
Finalmente, Avendaño hizo un llamado a la Cámara de Diputados y al Senado a asumir un papel más activo frente al aumento sostenido de los combustibles.
Reitero mi llamado al Parlamento para que ponga atajo a estas duras alzas y fiscalice que los instrumentos destinados a estabilizar los precios cumplan efectivamente su objetivo, no podemos seguir aceptando que el precio de las bencinas y del diésel aumente semana tras semana mientras miles de familias, trabajadores y pequeños empresarios deben absorber directamente este mayor costo.
El exdirigente agregó que los parlamentarios fueron elegidos para representar y defender los intereses de la población, hoy existe angustia en distintos sectores de la sociedad producto del aumento del costo de vida, y frente a ello se necesitan acciones concretas y no solamente declaraciones.
Aquí se debe defender el interés de las familias, de los trabajadores, de los transportistas y de quienes todos los días hacen un esfuerzo para llegar a fin de mes, el Parlamento tiene la responsabilidad de fiscalizar al Gobierno y de exigir respuestas concretas, no podemos seguir calmando estas alzas como si nada estuviera pasando, concluyó Avendaño.
La estrategia gubernamental nacional —estructurada en cuatro pilares de inversión, subsidios, liquidez y seguimiento territorial— tiene su bajada en la región priorizando las obras públicas y el destrabe de proyectos privados.
La estrategia gubernamental nacional —estructurada en cuatro pilares de inversión, subsidios, liquidez y seguimiento territorial— tiene su bajada en la región priorizando las obras públicas y el destrabe de proyectos privados.




































































































































































