13 de septiembre de 2026
COLUMNA DE OPINIÓN | ESTE PAÍS, MI PAÍS
Por: Marcos Buvinic Martinic

En estos días cercanos a las Fiestas Patrias, llenos de costumbres y tradiciones tan propias de nuestro pueblo chileno, desfiles y festejos de todo tipo, hay palabras que se repiten como si fuesen discursos mil veces escuchados que, desde que comienzan, sabemos cómo van a terminar, pero que a su modo expresan nuestra identidad común. Sin embargo, hay un modo de hablar de Chile y de nosotros mismos que ofende la sensibilidad de muchos -me cuento entre ellos-, y me estoy refiriendo a las personas que hablan de “este país”.
Los que así hablan de Chile a veces son manifestantes de cualquier causa que reclaman contra “este país”. Otros son sesudos analistas que en lenguaje difícil tratan de explicarnos lo que ocurre en “este país”. Otros son personas que con aire de suficiencia muy viajada comparan los usos y costumbres de “este país” con lo que han visto en otros lugares. Otras veces son autoridades y diversos actores políticos que intentan convencernos de lo bien o lo mal que estamos en “este país”; y así, muchos hablan de “este país” como si perteneciesen a otro, como si fuesen viajeros, turistas, usuarios o simples observadores.
A primera vista puede parecer que se trata, simplemente, de un modo de hablar; pero bien sabemos que el lenguaje crea realidad. Es decir, no sólo expresa alguna realidad, sino que su reiteración establece una expresión como una realidad incuestionable.
Entonces, en ese lenguaje propio de turistas, viajeros, usuarios u observadores, ya no se trata de “mi país” o “nuestro país”, ya no se trata de “mi pueblo”, sino de “este pueblo”. Y, ¿cuál es la realidad que se va creando con ese lenguaje? Se crea la distancia propia de la falta de pertenencia y, por tanto, la ausencia de compromiso; una distancia en la que nadie es responsable de lo que no le pertenece y de lo que no es parte. La pérdida del sentido de pertenencia nos sitúa desde fuera, y desde allí se juzga todo sin sentirse ser responsable de nada.
Haga usted la prueba de repetir mentalmente “este país”, luego diga “mi país” o “nuestro país”, y preste atención a lo que pasa en su interior, a las sensaciones o emociones que se despiertan. Pruebe con otras expresiones, como “esta familia” o “mi familia”, “esta ciudad” o “mi ciudad”, etc. Como usted ya se dio cuenta, el problema no son las palabras, sino el sentido de pertenencia que comunican al ser parte involucrada, responsable y comprometida. Esa la diferencia entre el lenguaje de los usuarios y el de los miembros de una familia, de una comunidad, o de los ciudadanos responsables de su país.
Mala señal es la que se da al indicar una distancia algo apática que puede ir dejando abandonado a “este país”, que es “mi país” y “nuestro país”, al vaivén de los acontecimientos, de los aprovechadores, de los corruptos, y sin ciudadanos responsables de lo que sucede en él. Tampoco se trata de hacer un simple maquillaje lingüístico e imponerse el noble propósito de no hablar más de “este país”, sino que se trata de abrir la mente a un proceso de reflexión acerca de lo que nos está pasando, de lo que está ocurriendo al sentirnos o no parte responsable de la comunidad humana que es mi país, mi gente, mi pueblo, y que juntos es nuestro país, nuestra gente, nuestro pueblo.
En este contexto, hace bien recordar las palabras del gran patriota y maestro de la fe cristiana que fue el Cardenal Raúl Silva Henríquez, que en un párrafo de su testamento espiritual dice: “mi palabra es una palabra de amor a Chile. He amado intensamente a mi país. Es un país hermoso en su geografía y en su historia. Hermoso por sus montañas y sus mares, pero mucho más hermoso por su gente. El pueblo chileno es un pueblo muy noble, generoso y muy leal. Se merece lo mejor. A quienes tienen vocación o responsabilidad de servicio público les pido que sirvan a Chile en sus hombres y mujeres, con especial dedicación. Cada ciudadano debe dar lo mejor de sí para que Chile no pierda nunca su vocación de justicia y libertad”.
En estos días celebraremos 216 años de la historia patria que nos hermana; pero acá, en Punta Arenas, festejamos también que, el 21 de septiembre, se cumplen 183 años que somos parte de la historia común de nuestro país, cuando el Estado de Chile tomó posesión del Estrecho de Magallanes, de las tierras y mares australes, gracias a autoridades visionarias y a los esforzados marinos y chilotes que llegaron en la goleta “Ancud” a hacer patria en la Patagonia.
Les deseo a todos que puedan celebrar unas hermosas Fiesta Patrias de nuestro país.
13 de septiembre de 2026
La iniciativa impulsada por el Ministerio de Salud contempla la incorporación del Test Inmunoquímico Fecal (FIT) para la pesquisa precoz del cáncer colorrectal, comenzando en Puerto Natales y extendiéndose progresivamente a las demás comunas de la región.
La iniciativa impulsada por el Ministerio de Salud contempla la incorporación del Test Inmunoquímico Fecal (FIT) para la pesquisa precoz del cáncer colorrectal, comenzando en Puerto Natales y extendiéndose progresivamente a las demás comunas de la región.


































































































































































