10 de septiembre de 2026
SEREMI DE MEDIO AMBIENTE GONZALO ROSENFELD ABORDA EVENTUAL RELOCALIZACIÓN DE CONCESIONES ACUÍCOLAS DESDE PARQUES NACIONALES EN MAGALLANES
Pesca y acuicultura en Magallanes

Una estrategia que permita compatibilizar el desarrollo de la actividad acuícola con la protección de ecosistemas de alta fragilidad ecológica se encuentra entre los desafíos que enfrenta actualmente la Seremi de Medio Ambiente de Magallanes, de acuerdo con lo señalado esta mañana por su titular, Gonzalo Rosenfeld Sekulovic, durante una entrevista en el programa Pesca y acuicultura en Magallanes de Polar Comunicaciones.
Durante la conversación, la autoridad abordó la relación entre la competencia ambiental del Ministerio de Medio Ambiente, la actividad pesquera y acuícola y las distintas aspiraciones existentes sobre el territorio insular de la región, destacando la necesidad de generar una planificación que permita la convivencia de las diferentes actividades y actores.
“La acuicultura y las actividades sectoriales que se realicen dentro del territorio tienen una relación directa con la competencia ambiental que posee el Ministerio”, explicó Rosenfeld, enfatizando que el desafío está en “la forma, cierto, cómo hacemos converger estas distintas actividades sectoriales dentro de nuestro territorio insular”.
En ese contexto, señaló que desde el Ministerio se está trabajando junto a la División de Recursos Naturales para elaborar una estrategia que no solamente considere a la industria acuícola, sino también a organizaciones que buscan impulsar nuevas áreas protegidas.
“Tenemos que elaborar esta hoja de ruta común. Para que haya una buena sinergia. Y que puedan conversar todos los actores y todos los grupos de interés que les importa el territorio”, sostuvo.
Reserva Kawésqar y eventual relocalización
Uno de los puntos centrales de la entrevista estuvo relacionado con la posibilidad de utilizar la Reserva Nacional Kawésqar como espacio para una eventual relocalización de concesiones acuícolas que actualmente se encuentran al interior de parques nacionales.
Rosenfeld explicó que existen concesiones ubicadas en áreas protegidas cuya categoría de conservación es altamente restrictiva, por lo que una alternativa sería analizar su eventual traslado hacia otros sectores que presenten condiciones adecuadas para el desarrollo de la actividad.
“Siendo estos los parques nacionales como el Parque Nacional Bernardo O'Higgins, que está en la porción norte de la región de Magallanes, Parque Nacional Alberto de Agostini, cierto, que está hacia el sureste, lo que hagan es que aquellas concesiones acuícolas que están operando hoy día, que están sujetas y que están cierto acogidas, ya amparadas bajo el artículo 158 de la Ley General de Pesca y Acuicultura, y si es que lo desean, puedan migrar de esas zonas que son de alta fragilidad ecológica”, indicó.
A juicio del seremi, la posibilidad de trasladarlas hacia la Reserva Kawésqar podría constituir “una situación idónea”, aunque advirtió que antes es necesario realizar un trabajo técnico para determinar cuáles son los sectores que efectivamente podrían recibir estas actividades.
“Hay que identificar, bueno, cuáles son las zonas triple A que hoy día existen, que no están operando con concesiones acuícolas y que se pudieran ser homólogas con aquellas zonas triple A que existen dentro de parques nacionales y que pudieran cierto conversar de forma mutua”, explicó.
Las denominadas zonas triple A corresponden a áreas aptas para la acuicultura, de acuerdo con la legislación sectorial. Rosenfeld planteó que también resulta necesario determinar cuáles de estas áreas presentan mejores condiciones ambientales y cuáles deberían mantenerse bajo protección debido a su fragilidad ecológica.
“Hay que hacer un estudio, hay que hacer un diagnóstico de esa situación, ver qué es lo que ocurre. Bueno, habrá que llevar a cabo una especie de línea base para determinar cuáles son las zonas más idóneas para emplazar zonas triple A, versus cuáles son las zonas que tenemos que preservar y conservar porque tienen una alta fragilidad ecológica”, afirmó.
Relocalizaciones y dificultades administrativas
El seremi también se refirió a la experiencia acumulada por la región en materia de relocalización de concesiones acuícolas, señalando que desde 2010 no se habría concretado ninguna relocalización, situación que atribuyó, entre otros factores, a la existencia de recursos administrativos y judiciales.
“La tasa de éxito que ha habido con aquello es nula porque existen muchos recursos administrativos que se interponen por parte de requirientes u observantes externos, llámese fundaciones u ONG o cualquier otra organización que tenga personería jurídica que no esté de acuerdo con un proyecto acuícola y se interpone un recurso de protección, una medida cautelar ante el Tribunal Ambiental y así sucesivamente”, sostuvo.
Rosenfeld agregó que estos procesos pueden generar extensos períodos de tramitación, considerando además la vigencia de las resoluciones de calificación ambiental.
“Finalmente es un proceso que no tiene fin, lo cual es nocivo para la industria, es nocivo para el sistema, hay una mala praxis y obviamente en algún momento tendrá que cambiar”, manifestó.
No obstante, recalcó que cualquier estrategia futura requiere conocer con precisión cuáles son las proyecciones de crecimiento de la industria y dónde pretende desarrollarse.
“Nosotros tenemos, nos hemos reunido cierto con el gremio Salmones Magallanes, tenemos claro cuál es su anhelo, pero también hay que clarificar los números, hay que proyectar una tasa de crecimiento. Cuánto más se quiere crecer de aquí a 10, 20 años plazo. Y dónde quieren crecer”, indicó.
Fiscalización y crecimiento ordenado
Respecto del cumplimiento de la normativa ambiental, el seremi destacó el trabajo fiscalizador realizado por el Estado y señaló que, de acuerdo con los antecedentes de la Superintendencia del Medio Ambiente, se han registrado 63 procedimientos sancionatorios relacionados con empresas de la industria acuícola.
“Cuando nosotros revisamos los datos de la Superintendencia de Medio Ambiente te puedes percatar de que han existido 63 procesos sancionatorios contra empresas que están compitiendo en la industria acuícola”, señaló.
Para Rosenfeld, estos antecedentes dan cuenta de que existe fiscalización y medidas posteriores asociadas al cumplimiento de las exigencias ambientales.
“Han habido planes de compensación por parte de las empresas y eso te indica que hay un trabajo por parte del Estado, que es el que supervigila que se desarrollen estas actividades acorde a lo que nos exige la normativa”, afirmó.
Al mismo tiempo, sostuvo que la industria debe entregar una visión de largo plazo que permita ordenar su crecimiento y evitar impactos ambientales futuros.
“Tenemos que dar estas facilidades para que se desarrolle la industria, pero la industria también tiene que presentar un plan, un plan de trabajo, es decir, bueno, nosotros queremos crecer a 10 años plazo, a 15 años plazo. Tenemos estas pretensiones, esta es nuestra visión como industria acuícola hacia futuro”, planteó.
Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas
Otro de los aspectos abordados fue el proceso de implementación del nuevo Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas y el traspaso de competencias y funcionarios desde la actual institucionalidad.
El seremi advirtió que este proceso podría generar un desfase en los procedimientos mientras se completan los reglamentos y las distintas etapas administrativas.
“Va a haber un desfase en el funcionamiento o en el traspaso ya de los funcionarios de Conaf hasta nueva institucionalidad que se llama Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas”, señaló.
Según explicó, los procedimientos podrían avanzar con mayor lentitud mientras se completa la nueva estructura institucional, indicando que la dictación de determinados reglamentos quedó proyectada para 2027.
Preparación ante floraciones de algas nocivas
Finalmente, Gonzalo Rosenfeld dio a conocer el trabajo de una mesa intersectorial destinada a prepararse frente a eventuales episodios de floraciones de algas nocivas, fenómeno que en el pasado provocó una importante mortandad de salmones y otras especies hidrobiológicas en el territorio insular.
“Estamos llevando a cabo hace muy poquito y tiene que ver con la floración de algas nocivas”, explicó.
La instancia reúne, entre otros organismos, a Senapred, la Armada, Sernapesca y Subpesca, con el objetivo de establecer una estrategia de prevención y respuesta ante un eventual fenómeno de estas características.
“Estamos preocupados, estamos ocupados para que sepa, y nos estamos preparando para un evento de esas características”, afirmó el seremi.
De esta manera, Medio Ambiente busca avanzar en una planificación que permita abordar simultáneamente las necesidades productivas de la región, la protección de sus ecosistemas y la prevención frente a fenómenos que puedan afectar al territorio y a las actividades económicas vinculadas al mar.
“Si vamos a hablar de soberanía, hagámoslo donde corresponde, en el Estrecho, junto a nuestra Armada, dejando claro que este territorio es chileno”, remarcó el principal impulsor de la instancia, el diputado Daniel Valenzuela (Ind. RN).
“Si vamos a hablar de soberanía, hagámoslo donde corresponde, en el Estrecho, junto a nuestra Armada, dejando claro que este territorio es chileno”, remarcó el principal impulsor de la instancia, el diputado Daniel Valenzuela (Ind. RN).






























































































































































