18 de agosto de 2026
SERVICIO DE REINSERCIÓN SOCIAL JUVENIL DESTACA AVANCES EN MEDIACIÓN, EDUCACIÓN Y CAPACITACIÓN PARA JÓVENES EN MAGALLANES
Buenos días región

Una mirada integral sobre la reinserción de adolescentes y jóvenes que cumplen sanciones por infracciones a la ley fue abordada esta mañana en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, donde el director regional del Servicio de Reinserción Social Juvenil de Magallanes, César Montiel Alvarado, repasó los principales avances del organismo, junto con los desafíos que enfrenta la región en materia de educación, capacitación, infraestructura, mediación y articulación con distintas instituciones.
Durante la entrevista, Montiel explicó que la transformación institucional que dio paso al actual Servicio de Reinserción Social Juvenil culminó a nivel nacional con la instalación del organismo en la zona central durante enero de este año, completándose así un proceso gradual iniciado en 2023.
El director regional recordó que el antiguo Servicio Nacional de Menores dejó de existir como tal el 13 de enero de 2026 y explicó que la nueva institucionalidad tiene como principal función administrar las sanciones penales impuestas a adolescentes y jóvenes bajo la Ley de Responsabilidad Penal Adolescente.
“Nuestra tarea principal en el ámbito de la reinserción es la administración de las sanciones penales, a los cuales los chiquillos son sancionados por la ley 20.084 esa es nuestra tarea principal. Eso significa la administración de los centros privativos o los centros de cumplimiento, más las sanciones en el medio libre a través de programas licitados. Esa es nuestra gran tarea y nuestra gran función”, señaló.
En ese contexto, Montiel destacó que la labor del servicio no se limita al cumplimiento de una sanción, sino que requiere un trabajo coordinado con distintos sectores, entre ellos salud, educación, cultura, deporte, capacitación, educación superior y el mundo empresarial.
A juicio del director regional, esta articulación tiene además una relación directa con la seguridad pública, considerando que los jóvenes que cumplen sus sanciones posteriormente regresan a sus comunidades.
“El tema de la reinserción fundamentalmente, y eso viene aparejado con un montón de cosas más en los anexos, todo lo que significa el trabajo con el intersector, el trabajo en el mundo de la salud, con salud, con educación, el mundo empresarial, en fin, todo un bagaje con el mundo de la educación superior también. Es decir, muchos programas para trabajar en torno y en pos de la reinserción, que es fundamental, sobre todo para el ámbito de la Seguridad Pública”, sostuvo.
Actualmente son 77 los jóvenes vinculados al servicio
Respecto de la realidad regional, César Montiel informó que actualmente 77 jóvenes participan en los distintos programas del Servicio de Reinserción Social Juvenil en Magallanes, cifra que representa un aumento respecto de los aproximadamente 50 a 53 adolescentes y jóvenes que se mantenían durante los últimos años.
El director explicó que este incremento también se relaciona con una mayor especialización del circuito judicial y con procesos que permiten abordar de manera más estructurada las sanciones y los caminos de reinserción.
En paralelo, relevó el carácter multidisciplinario de la intervención, que requiere la participación de profesionales y equipos destinados a acompañar distintas dimensiones de la vida de los jóvenes.
Educación y capacitación como herramientas para la reinserción
Uno de los principales avances mencionados durante la entrevista fue la incorporación de educación al interior del centro de cumplimiento. Montiel valoró especialmente el trabajo desarrollado junto al Servicio Local de Educación Pública, que permitió incorporar horas de enseñanza durante este año.
“Hoy día, por ejemplo, lo que no ocurría años, hace varios años atrás, hoy día está instalado. Hay una educación como parte de la rutina normal del día a día de los jóvenes del centro de cumplimiento y eso significa que van más de 5 profesores en las asignaturas básicas y los están preparando para los exámenes libres, que es en el mes de octubre”, explicó.
El desafío para el próximo período, añadió, consiste en avanzar hacia una modalidad de educación formal más estable dentro del recinto, de manera que los jóvenes puedan acceder a una experiencia educativa lo más cercana posible a la que tendrían fuera de un contexto de privación de libertad.
“El gran desafío que tenemos es instalar un anexo de un colegio al interior del recinto, cosa que haya una educación formal normal como pudieran vivir ellos si estuvieran no privados de libertad”, indicó.
A ello se suman iniciativas de capacitación. El director destacó especialmente la coordinación con Sence y la Seremi del Trabajo para disponer de cupos destinados a jóvenes del servicio, con una capacitación vinculada al área de mecánica, uno de los ámbitos que despierta mayor interés entre ellos.
Montiel señaló que las características particulares de la población atendida —especialmente la edad y el reducido número de jóvenes— pueden dificultar el acceso a programas convencionales, por lo que las iniciativas adaptadas adquieren especial relevancia.
“Esas oportunidades que son a veces difíciles porque el número que tenemos nosotros también son números reducidos. La edad a las cuales también se pueden acceder los chiquillos también a veces complican a los programas normales que tiene cada uno de los servicios, pero las excepcionalidades son supervaloradas por nosotros”, afirmó.
Cultura, deporte y arte para abrir nuevas oportunidades
La entrevista también abordó el trabajo realizado junto al sector cultural. El director regional comentó que recientemente se inició un programa de lectura en el centro de cumplimiento, en coordinación con Cultura, basado en un libro de un autor local y que contempla la participación posterior del escritor para conversar con los jóvenes sobre la obra.
Para Montiel, este tipo de iniciativas permite que los adolescentes puedan acceder a nuevas experiencias y desarrollar intereses que contribuyan a sus proyectos personales.
La misma lógica, explicó, se aplica a la música, las artes, el deporte y otras actividades que buscan transformar el período de cumplimiento de una sanción en una instancia que permita adquirir nuevas herramientas.
“Tenemos que imaginarnos a un adolescente de 16 o 15 años, sin redes sociales, sin celular y privado de libertad 24 horas. Lo que ocurre con ese mundo a veces es muy difícil imaginarlo. Donde no tiene la libertad para salir, para encontrarse con sus amigos, con sus familiares, en fin, para ir a estudiar. Entonces todo lo que pudiéramos hacer adentro es mirar la rutina y lo que significa el encierro, pero que ese encierro sea una oportunidad”, planteó.
En esa línea, destacó iniciativas como Liberando Talento, vinculada al área de Cultura, donde los jóvenes pueden transformar sus experiencias y pensamientos en obras musicales, además de actividades de fotografía y otras expresiones artísticas.
“La música en eso es vital. ¿Y el arte? Por ejemplo, tuvimos la exposición de un chiquillo de libertad asistida especial con internación parcial en Zona Franca, con una exposición fotográfica y contaba su historia a través de la fotografía. Y entendió que tanto la naturaleza como sus propias expectativas y su propia vida podían estar conectados”, relató.
Mediación: más de 80 derivaciones durante el período
Otro de los aspectos destacados por el director regional fue la implementación del programa de mediación contemplado dentro de la legislación de responsabilidad penal adolescente.
Según explicó, durante el último período se han registrado más de 80 derivaciones, de las cuales entre 40 y 50 han terminado exitosamente en acuerdos entre víctimas y jóvenes.
El mecanismo permite que determinados casos sean derivados por los tribunales de garantía o la Fiscalía para buscar una salida mediante un proceso de mediación antes de continuar con un procedimiento judicial.
“La mediación ha sido un tremendo logro. Insisto también de que todos nos pusimos de acuerdo, que es relevante e importante mirar de una manera distinta al mundo juvenil y la infracción de ley. Y la mediación lo pusieron dentro de la legislación y hoy día está obteniendo un resultado, al menos muy favorecedor a lo que pudiera ocurrir cuando no se hace nada”, destacó Montiel.
El proceso, explicó, requiere necesariamente la voluntad tanto de la víctima como del joven involucrado. Su duración puede extenderse entre 30 y 60 días y concluye con un acuerdo reparatorio.
Para el director regional, uno de los principales elementos de este mecanismo es que permite que el adolescente comprenda el daño causado y participe activamente en la reparación.
“Lo que parece tan simple no es tan simple porque el reconocer un error de un adolescente no es fácil, no solamente que reconozca, sino que lo internalice de que efectivamente provocó daño. Esa provocación del daño cuando es consciente de verdad que es tanto reparatorio para la víctima como reparatorio también para el victimario”, sostuvo.
Prevención en establecimientos educacionales
El servicio también ha desarrollado actividades de carácter preventivo en establecimientos educacionales, pese a que la prevención no constituye formalmente su principal función.
Montiel señaló que, mediante la coordinación con municipios y organismos vinculados a la seguridad pública, se han desarrollado charlas sobre responsabilidad penal adolescente en establecimientos como el Colegio Don Bosco, Liceo Juan Bautista Contardi y Liceo Industrial.
El objetivo es acercar la legislación a los estudiantes y explicar las consecuencias que puede tener la comisión de delitos.
“Es importante contarles a los chiquillos, no solamente lo que significa la ley, sino lo que significa la experiencia de trabajar con adolescentes que han sido ya sancionados. Porque que un chiquillo llegue con nosotros ya es el último, lo que siempre decimos es el último eslabón, es la última situación, es lo más grave porque todo lo que ocurrió anteriormente seguramente fue un fracaso también para esa propia situación del adolescente”, explicó.
En estas instancias también se ha abordado la conducción temeraria, considerando la preocupación por jóvenes que conducen sin licencia o siendo menores de edad y que pueden verse involucrados en accidentes con consecuencias graves.
Mejoras de infraestructura aparecen entre los desafíos regionales
Otro de los desafíos planteados durante la conversación corresponde a las condiciones de infraestructura del centro de cumplimiento ubicado en Río de los Ciervos.
Montiel recordó que el recinto fue construido entre 2004 y 2006 y que los estándares de infraestructura y seguridad han cambiado desde entonces, por lo que el servicio se encuentra trabajando en proyectos destinados a mejorar sus dependencias.
Entre las necesidades identificadas se encuentran espacios para mujeres mayores, áreas de capacitación y mejores condiciones para desarrollar actividades educativas y de intervención.
“Efectivamente, los estándares en ese momento eran distintos a los estándares de hoy día, entonces el desafío de nosotros como servicio es mejorar esas condiciones. Estamos presentando proyectos al Gobierno Regional. Seguramente ahí iremos conversando en torno a ello, pero por ejemplo, un espacio para mujeres mayores, espacios para capacitación y para el tema escolar”, señaló.
El mejoramiento de infraestructura, aclaró, no se limita a aumentar o modificar espacios físicos, sino que también contempla la generación de lugares destinados a actividades que forman parte de los procesos de reinserción, como talleres de música, telares, cocina y biblioteca.
El desafío de cambiar la mirada sobre la sanción
Durante la entrevista, César Montiel también abordó la importancia de cómo los medios de comunicación y la sociedad enfrentan las noticias relacionadas con adolescentes que han cometido delitos.
Recordó que existen normas destinadas a proteger la identidad y los derechos de los menores de 18 años, evitando su exposición y estigmatización.
Sin embargo, sostuvo que el desafío es más amplio y supone avanzar desde una mirada centrada exclusivamente en la sanción hacia una comprensión de lo que ocurre después del cumplimiento de la pena.
“Está bien, forma parte de lo que tiene que pasar, pero de la otra parte es que se habla menos, no está bien, la sanción está bien, que se juzgue y que tenga un debido proceso, pero también hay que hablar de lo posterior. ¿Qué ocurre después de la sanción? ¿Qué pasa? Y ahí el país se ha puesto de acuerdo. El Estado se ha puesto de acuerdo en que la reinserción es importante”, afirmó.
En esa línea, enfatizó que el objetivo final es evitar que los jóvenes vuelvan a involucrarse en hechos delictivos una vez que retornen a sus comunidades.
“La reinserción es fundamental, no solamente la sanción, sino la reinserción es fundamental porque esa persona que termina de cumplir su sanción vuelve a la comunidad. Vuelve a la sociedad, vuelve a trabajar o a estudiar o estar en su población y si tú no hiciste nada respecto a esa comisión del delito que significó una sanción, sí puede volver a reincidir y puede volver a caer en el mismo círculo”, sostuvo.
Finalmente, el director regional remarcó que el propósito del servicio es que el cumplimiento de una sanción también pueda transformarse en una oportunidad para modificar trayectorias personales. “Los chiquillos tienen que tener una oportunidad y nosotros tenemos que ser capaces, los adultos, de otorgársela”, concluyó durante su conversación en Buenos Días Región de Polar Comunicaciones.
El Servicio de Evaluación Ambiental acogió a trámite el proyecto de US$ 5 millones para fracturar ocho pozos en el Multipozo Picuyo ZG-D e impulsar la extracción de gas no convencional.
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