26 de junio de 2026
LA SUMMER SCHOOL DEL CHIC FORTALECIÓ EL INTERCAMBIO CIENTÍFICO ENTRE MAGALLANES Y ALEMANIA
Estudiantes e investigadores del Centro Internacional Cabo de Hornos desarrollaron en Alemania un programa de intercambio académico centrado en la conservación, la biodiversidad y el cambio climático, consolidando puentes de colaboración entre el extremo austral de Chile y los principales centros de investigación europeos.

Una delegación de estudiantes e investigadores del Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC) desarrolló en Alemania una nueva edición de su Summer School, programa de intercambio académico orientado a fortalecer la cooperación científica internacional. La actividad permitió poner en diálogo el conocimiento generado en el extremo sur de Chile con el de instituciones europeas de larga trayectoria, en torno a temáticas vinculadas a la conservación de la biodiversidad, el estudio de los ecosistemas y los desafíos del cambio climático.
El programa busca promover el intercambio de saberes entre investigadores, estudiantes y especialistas de distintas disciplinas, consolidando espacios de colaboración entre la ciencia desarrollada en la Reserva de la Biosfera Cabo de Hornos y algunos de los centros de investigación más importantes de Europa.
Visita a la Universidad de Jena
Uno de los principales hitos de esta edición fue la visita a la Universidad Friedrich Schiller de Jena, una de las casas de estudio más emblemáticas de Europa y un referente histórico en investigación científica y desarrollo cultural. La ciudad de Jena es reconocida, además, como uno de los principales centros del romanticismo alemán.
Durante la visita, la delegación recorrió el histórico herbario de la universidad, una colección científica que reúne muestras botánicas provenientes de distintos lugares del mundo y que constituye una fuente relevante para la investigación de la biodiversidad. La actividad permitió a los participantes conocer de cerca el trabajo desarrollado durante siglos por esta institución.
Estudio comparado de turberas
Otro de los ejes centrales del programa fue el estudio de las turberas, humedales que cumplen un rol clave en la captura de carbono, el almacenamiento de agua y la conservación de información ambiental acumulada durante miles de años.
La Summer School permitió comparar las turberas de la región subantártica de Magallanes con las del norte de Europa, analizando las similitudes entre ambos ecosistemas y la historia de su uso. En los dos territorios, estos humedales fueron explotados durante décadas, principalmente como fuente de combustible. A diferencia de Europa, que avanza en la restauración de turberas degradadas, Magallanes conserva extensiones intactas, lo que representa una oportunidad para la conservación. Investigadores y estudiantes coincidieron en que, pese a la distancia, el extremo subantártico de Chile y el centro de Europa enfrentan desafíos comunes frente al cambio climático.
Intercambio en ambas direcciones
El intercambio impulsado por el CHIC opera en doble vía. Así como la delegación viajó a Alemania, Puerto Williams recibe cada temporada a estudiantes e investigadores extranjeros interesados en sus ecosistemas, incluyendo a jóvenes formados en universidades alemanas como la Universidad Humboldt, motivados en muchos casos por el trabajo del Dr. Ricardo Rozzi, director de investigación del CHIC.
El CHIC —Centro Internacional Cabo de Hornos para Estudios de Cambio Global y Conservación Biocultural— es albergado por la Universidad de Magallanes (UMAG) y reconocido como centro de excelencia por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID). Su trabajo se distingue por un enfoque biocultural que integra ciencias naturales, ciencias sociales, educación y ética, posicionando a la zona austral como territorio centinela del cambio climático.
Magallanes como nodo científico
Iniciativas como esta refuerzan el rol del extremo sur de Chile como punto de encuentro de la ciencia internacional. Desde la Reserva de la Biosfera Cabo de Hornos —reconocida por la UNESCO— hasta los herbarios de Jena, la Summer School trazó una línea de colaboración que conecta instituciones, disciplinas y generaciones de investigadores.
De esta forma, el programa contribuye a la formación de nuevas generaciones de científicos capaces de desempeñarse tanto en los ecosistemas subantárticos como en laboratorios europeos, fortaleciendo la investigación regional y proyectando a Magallanes y a Chile como referentes en el estudio y la conservación frente a los grandes desafíos ambientales actuales.
Con la presencia de 34 de los 40 integrantes, la sesión tuvo por objeto revisar cinco solicitudes de concesión de uso marítimo.
Con la presencia de 34 de los 40 integrantes, la sesión tuvo por objeto revisar cinco solicitudes de concesión de uso marítimo.






























































































































































