16 de septiembre de 2026
DIÓCESIS DE PUNTA ARENAS FORMÓ FACILITADORES ISE PARA FORTALECER LA CULTURA DEL CUIDADO EN MAGALLANES
Durante dos jornadas realizadas en la Catedral de Punta Arenas, 30 personas provenientes de distintas comunidades, congregaciones y localidades de la región participaron en un entrenamiento para facilitar talleres de Integridad en el Servicio Eclesial (ISE).

Los días sábado 12 y domingo 13 de septiembre, la Catedral de Punta Arenas acogió un entrenamiento de facilitadores de talleres ISE, Integridad en el Servicio Eclesial, una instancia formativa destinada a preparar a personas que puedan acompañar, orientar y promover la cultura del cuidado en los distintos ambientes de la Iglesia en Magallanes.
La formación reunió a 30 participantes provenientes de distintas comunidades católicas de la región, entre ellas personas de Porvenir, Puerto Natales y Punta Arenas, además de representantes de congregaciones, agentes pastorales, integrantes del Consejo Diocesano de Prevención de Abusos y Promoción de Ambientes Sanos y Seguros, y personas comprometidas con el servicio eclesial en sus comunidades.
La instancia fue guiada por Pilar Ramírez, directora del Departamento de Prevención de Abusos de la Conferencia Episcopal de Chile, y por María Cristina Benavente, integrante del Consejo Nacional de Prevención y coordinadora del Consejo Arquidiocesano de Prevención de Abusos y Acompañamiento a Víctimas de la Arquidiócesis de Concepción. Durante todo el proceso también estuvo presente el obispo Óscar Blanco, quien participó como asistente de la formación.
El ISE es un documento de la Conferencia Episcopal de Chile que reúne orientaciones para vivir el servicio eclesial con integridad, promoviendo ambientes sanos, seguros y de buen trato. Sus 20 lineamientos están dirigidos a toda persona que presta un servicio pastoral en la Iglesia —obispos, sacerdotes, diáconos, religiosas, religiosos, laicos, laicas, trabajadores y voluntarios— y buscan fortalecer una forma de relacionarse basada en el respeto, la responsabilidad, el cuidado mutuo y la prevención de toda situación abusiva.
Durante el primer módulo del encuentro, en el que también participaron sacerdotes y diáconos de la diócesis, se explicó que el ISE viene a reforzar la cultura del cuidado dentro de la Iglesia. En ese contexto, se repasó el camino recorrido en Chile en materia de prevención de abusos, desde el inicio de la Formación Básica en 2015, la crisis eclesial y la Misión Scicluna en 2018, hasta la promulgación del ISE en 2020 y la actualización de la Formación Básica en 2025, que amplió la mirada hacia la cultura del cuidado y los factores que la amenazan, como el maltrato, el abuso de poder, el abuso de conciencia, los abusos sexuales y distintas formas de manipulación.
Al inicio de la jornada, Pilar Ramírez recordó el llamado del Papa Francisco a “impregnar la cultura del cuidado en todo lo que hacen”, invitando a pasar desde lógicas centradas en el poder hacia formas de relación más colaborativas, comunitarias y fraternas. Desde esa perspectiva, el ISE profundiza una responsabilidad relacional que debe expresarse en todos los ámbitos del servicio pastoral.
La formación permitió conocer los fundamentos metodológicos, pastorales y pedagógicos de los talleres ISE, desarrollados para ayudar a las comunidades a profundizar estos principios orientadores. La metodología contempla diez encuentros formativos que abordan temas como el buen trato, el testimonio, el cuidado de sí mismo, la calidad del servicio pastoral, la prevención de situaciones abusivas, la justicia, la equidad y el bien común.
Estos talleres no reemplazan la Formación Básica en Prevención de Abusos, que constituye el mínimo obligatorio para quienes prestan servicio en la Iglesia. Son una formación específica y complementaria, orientada a profundizar el conocimiento del ISE y a traducir sus orientaciones en prácticas concretas para la vida pastoral cotidiana.
La formación de facilitadores tuvo un fuerte componente práctico. Los 30 participantes fueron divididos en tres grupos y cada uno preparó, de manera guiada, un encuentro formativo. Los talleres trabajados fueron el Encuentro 4, “El abrazo de la comunidad es el cuidado pastoral”, relativo al cuidado de sí mismo; el Encuentro 6, “Liderazgo con integridad y corazón pastoral”, sobre calidad y organización del servicio pastoral; y el Encuentro 7, “Límites sanos y de cuidado en las relaciones pastorales”, correspondiente a la promoción de ambientes sanos y la prevención de situaciones abusivas.
Todos los asistentes prepararon un taller y participaron también en los encuentros facilitados por otros grupos. Luego recibieron retroalimentaciones personalizadas, en un ambiente de escucha, corrección fraterna y aprendizaje común, con el fin de fortalecer sus capacidades para acompañar estos procesos en sus propias comunidades.
La realización de esta formación en Magallanes fue posible gracias a la gestión del obispo Óscar Blanco ante la Conferencia Episcopal de Chile y al trabajo del Consejo Diocesano de Prevención. En vez de trasladar a los 30 facilitadores al encuentro correspondiente a la zona sur del país, realizado en Puerto Montt, se gestionó la venida de las dos formadoras a Punta Arenas, permitiendo que el proceso se desarrollara directamente en la región.
Pilar Ramírez y María Cristina Benavente valoraron positivamente la recepción de los participantes, destacando su motivación, disposición al aprendizaje y capacidad de acoger la corrección fraterna de sus pares. Ambas señalaron sentirse muy a gusto trabajando con el grupo reunido en Punta Arenas.
La experiencia también fue valorada por quienes participaron del encuentro. Luis y Haydeé, matrimonio Pérez Oyarzún, expresaron: “Queremos dar gracias a Dios por habernos reunido una vez más para hacer las cosas que Él nos diga. Realmente maravillosa experiencia. Mil gracias a las maestras que vienen a enseñarnos y mil gracias a los hermanos que organizaron toda la jornada".
El encuentro concluyó con una eucaristía en la Parroquia Catedral, donde se entregaron las credenciales de facilitadores a quienes participaron del entrenamiento. Con ello, la diócesis cuenta ahora con personas preparadas para llevar estos talleres a comunidades, parroquias, movimientos y espacios eclesiales de la región.
Las comunidades de Magallanes que deseen solicitar los talleres de profundización del ISE podrán hacerlo a través del Consejo Diocesano de Prevención y Promoción de la Cultura del Cuidado, por medio del Obispado.
“Promover la cultura del cuidado es más que solo prevención, es transmitir el mensaje de Cristo”, fue una de las ideas que marcó el cierre de esta instancia formativa, llamada a fortalecer una Iglesia más consciente, responsable y comprometida con la dignidad de cada persona.
Fuente: Comunicaciones Diócesis Punta Arenas
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