26 de octubre de 2013
LO QUE TODO MAGALLANICO DEBE SABER XXXII
Cuando se habla del progreso de los pueblos y se historia el desarrollo que ha alcanzado la civilización, es necesario tener presente el rol que ha desempeñado la enseñanza en sus diversas manifestaciones. Los primeros balbuceos de la enseñanza en […]

Cuando se habla del progreso de los pueblos y se historia el desarrollo que ha alcanzado la civilización, es necesario tener presente el rol que ha desempeñado la enseñanza en sus diversas manifestaciones.
Los primeros balbuceos de la enseñanza en la Colonia de Punta Arenas, se advierten en la administración del Gobernador Jorge Schythe, en 1853. Así la primera escuela pública con que contó la colonia de Magallanes abrió sus puertas el 1 de octubre de 1853, con 24 alumnos matriculados, suceso que fue recibido jubilosamente por los pobladores, el propio gobernador Schythe, y el capellán Fray Pedro A. Díaz, fueron los primeros profesores de la escuela.
Pero, el estado no intervino posteriormente en el desenvolvimiento de la instrucción en Magallanes, hasta el año 1868, cuando asume como gobernador de la Colonia Oscar Viel, quien le recordó al gobierno que su primer deber era el fomento de la educación.
Los años pasaron y la población iba en aumento y no se notaban grandes adelantos en este aspecto. Para el año 1890, había sólo tres escuelas en la zona, una fiscal y dos religiosas, las dos últimas administradas por los Salesianos y las Hijas de María Auxiliadora. En 1897 abrió sus puertas la primera escuela de Porvenir. Su directora y profesora fue la señorita Lucrecia Rojas.
En 1901 se crearon dos escuelas mixtas, fiscales, una de ellas en Porvenir. Entre 1905 y 1908 fueron agregándose nuevas escuelas en Punta Arenas, Tres Puentes y Porvenir. En 1903 se estableció en Punta Arenas el colegio Eusebio Lillo, fundado por la educadora Sara S. de Navarrete y el primer establecimiento secundario fue el liceo Internacional regentado por el profesor alemán Otto Buchler, en 1895, que permaneció activo hasta la apertura en 1905 del liceo fiscal de Hombres y en 1906 el Liceo de Señoritas.
El Liceo de Hombres tuvo como primer rector al escritor y publicista Belisario García, siguiendo a éste los nombres de rectores como Nicetas Krziwan, Carlos Sanhueza, Luis Vicente Mardones, Héctor Gómez Matus, Alejandro Rubio Ramírez y, en 1933, Luis Alberto Barrera, profesor fundador del Liceo, normalista de buena cepa que obtuvo su título en la Escuela Normal de Santiago.
Miles de alumnos pasaron por las aulas de este liceo y el establecimiento pasó, como muchos otros, por períodos tristes de los cuales habla una antigua crónica que cobra vigencia en la actualidad. Parte del comentario dice:
.Fue una época en la cual los funcionarios de la educación pasaban como un kaleidoscopio por el escenario de la república; en una época en la cual triunfaba el que pechaba más fuerte y en la que se clausuraron escuelas y liceos y se removió a rectores y directoras llenos de merecimientos que hacían honor a la enseñanza y representaban grandes valores morales e intelectuales, sufriendo el calvario de abandonar planteles en los cuales servían yendo a aumentar la lista de los jubilados.
¡Cuantos hombres y mujeres deben a sus maestros lo que hoy día son!
Algunos, valoran la gran vocación de enseñar que poseen los educadores, ya sea universitarios o los modestos pero inspirados normalistas que parecen llevar siempre escritos en el alma los versos de la insigne Gabriela Mistral >¡Señor, Tú que enseñaste, perdona que yo enseñe>. Políticos, hombres de ciencia, gobernantes, etc. todos tuvieron algún día un profesor. Algunos, los más agradecidos, han grabado en sus mentes y en sus corazones los nombres de quienes les encaminaron por la senda del saber:
Luisa Descouvieres de Mayorga, Ramón Alvarado García, Ana Johnston, Irene Cárdenas Lagarde, Carlina Barrientos, Irene Proust, Guillermina Peralta, Julia Barrientos, Estrella Vargas, Raúl Sánchez Bengoa, Lilian Sepúlveda Valenzuela, Edith Gallardo Barría, Brunilda Moffat Gonzalez, Julio Villalobos Ibarrola, Bruno Canobra Vásquez, Rubén Cardenas Montaña, Lucila Subiabre, Eugenio Velasquez Navarro, Neftali Carabantes Burr, Angel Muñiz Muñiz, German Hidalgo, Humberto Vera Pérez, Humberto Aguila, Eladio Agüero Pletikosic, Aniceto Ovando Giner, Felicia Barria, Humberto Seguel Cuevas y, por supuesto, Gabriela Mistral.
Dejamos planteado estas añoranzas para la memoria de los magallánicos. Quizás, desde el rincón de los recuerdos, con una lágrima de emoción, vendrá a su evocación la figura de su querido maestro o maestra, aquella del tirón de orejas, el que lo puso en un rincón de la sala vuelto para la pared con un gorro de burro por no saber las tablas, o quién lo dejó sin recreo por no llevar la tarea. Ojalá afloren muchos nombres de estos seres que esparcieron la siembra de la educación en aquellos niños del pasado y que dejaron una huella imborrable en la historia de esta zona extrema.
Liceo Luis Alberto Barrera
(Foto:Matías Vieira Guevara)
La obra vial de 535 metros de extensión desarrollada por el Minvu con financiamiento del Gobierno Regional, conecta la trama urbana de la capital regional en sentido poniente oriente, entregando una solución definitiva mediante el atravieso del estero Llau Llau.
La obra vial de 535 metros de extensión desarrollada por el Minvu con financiamiento del Gobierno Regional, conecta la trama urbana de la capital regional en sentido poniente oriente, entregando una solución definitiva mediante el atravieso del estero Llau Llau.






























































































































































