6 de noviembre de 2026
EDUCACIÓN ANTÁRTICA LLEGA A LA PRIMERA INFANCIA: JARDÍN INFANTIL OLITAS DE MAR AVANZA EN LA OBTENCIÓN DEL SELLO ANTÁRTICO
Buenos días región

En el marco del Día de la Antártica Chilena, el explorador y educador antártico Alfredo Soto y la educadora de párvulos Claudia Vargas abordaron los avances de iniciativas que buscan incorporar el conocimiento del continente blanco en establecimientos educacionales y jardines infantiles.
En el marco de la conmemoración del Día de la Antártica Chilena, este 6 de noviembre, el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones conversó esta mañana con Alfredo Soto, explorador y educador antártico del Centro de Investigación Gaia Antártica (CIGA) de la Universidad de Magallanes (UMAG), y Claudia Vargas, educadora de párvulos del Jardín Infantil “Olitas de Mar” de la Armada de Chile, sobre la importancia de acercar el conocimiento del continente blanco a las nuevas generaciones.
Durante la entrevista se destacó el trabajo que se desarrolla para incorporar la educación antártica en los distintos niveles de enseñanza, promoviendo el reconocimiento de la relación histórica, científica y territorial que mantiene Magallanes con el continente.
Un modelo educativo que busca llegar a toda la comunidad escolar
Alfredo Soto explicó que su vínculo con la Antártica comenzó en 1997, cuando participó en una expedición exploratoria científica y deportiva al monte Vinson, la montaña más alta del continente. A partir de esa experiencia, decidió impulsar iniciativas que permitieran compartir el conocimiento antártico desde su vocación como educador.
Desde 1998 comenzó a desarrollar actividades de estudio, divulgación y vinculación con la comunidad. Posteriormente, a través de la Universidad de Magallanes, se impulsó una propuesta del Ministerio de Educación para desarrollar un modelo educativo antártico, proceso que comenzó con la Escuela Manuel Bulnes, establecimiento que se convirtió en el primero en recibir el Sello Antártico.
Soto explicó que, aunque el sistema educativo nacional no contempla una asignatura específica dedicada a la Antártica, la región de Magallanes y de la Antártica Chilena tiene una responsabilidad especial en la formación de estudiantes respecto de este territorio.
En ese contexto, se desarrolla el programa Ruta del Iceberg, iniciativa que permite a los establecimientos educacionales trabajar contenidos antárticos durante el año escolar, entre marzo y noviembre, con el propósito de avanzar hacia la obtención del Sello Antártico.
Uno de los establecimientos que ya cuenta con esta distinción es el Colegio Luterano de Punta Arenas, donde los contenidos relacionados con el continente blanco se incorporan de manera transversal en distintas asignaturas y actividades de la comunidad educativa.
Asimismo, existe un Sello Antártico Institucional, destinado a organizaciones que no pertenecen al ámbito escolar, pero que buscan contribuir a la difusión del conocimiento y la cultura antártica.
El programa, desarrollado bajo el alero de la UMAG y del Centro de Investigación Gaia Antártica, también ha despertado interés fuera de la región, con establecimientos educacionales que han manifestado su intención de incorporarse a esta iniciativa, incluso desde Barcelona.
La educación antártica llega a la primera infancia
Durante la conversación, Claudia Vargas presentó la experiencia del Jardín Infantil Olitas de Mar, establecimiento de la Armada de Chile que lleva cerca de dos años trabajando para obtener el Sello Antártico.
La educadora explicó que el recinto atiende a niños y niñas desde sala cuna hasta nivel transición, por lo que uno de los principales desafíos ha sido adaptar los contenidos antárticos a las características de aprendizaje de la primera infancia, considerando que algunos conceptos pueden resultar abstractos para los más pequeños.
Para facilitar este proceso, desarrollaron cápsulas educativas denominadas Nauti Educa, protagonizadas por dos pingüinos que acompañan a los niños y niñas durante el recorrido por la Ruta del Iceberg. A través de estos personajes se presentan contenidos relacionados con el continente, su fauna y el cuidado del medioambiente.
La iniciativa ha permitido generar familiaridad con los contenidos, ya que los párvulos reconocen a los personajes y esperan las nuevas cápsulas, incorporando progresivamente conceptos y aprendizajes sobre la Antártica.
El trabajo también contempla la participación de las familias, mediante exposiciones y distintas actividades que permiten extender los conocimientos más allá del aula. A ello se suma el uso de recursos bibliográficos, libros sensoriales, canciones y materiales adecuados para las diferentes etapas de desarrollo de los niños.
Vargas destacó que la incorporación de estos contenidos se realiza de manera transversal en los distintos ámbitos de las bases curriculares, buscando que el conocimiento antártico forme parte de las experiencias educativas cotidianas y no solamente de actividades puntuales vinculadas a la obtención de una certificación.
Identidad magallánica y responsabilidad con el continente blanco
Otro de los aspectos abordados fue la importancia de fortalecer la identidad territorial de Magallanes como región vinculada directamente con la Antártica. Para Soto, este trabajo debe desarrollarse de manera permanente y sistemática, involucrando a estudiantes desde los jardines infantiles hasta la educación superior.
El educador señaló que la formación antártica no debe limitarse a quienes participan en brigadas científicas o actividades especializadas, sino que debe ofrecer oportunidades de aprendizaje a toda la comunidad escolar.
En esa línea, recordó que la incorporación de los jardines infantiles de la Armada al programa fue posible gracias al apoyo del entonces comandante en jefe de la Tercera Zona Naval, almirante Jorge Castillo, lo que permitió ampliar el alcance de la iniciativa desde Iquique hasta Puerto Williams.
Soto también planteó que los procesos educativos requieren continuidad y compromiso, especialmente cuando se busca fortalecer la relación de las nuevas generaciones con el territorio antártico. Asimismo, destacó que el trabajo educativo debe mantenerse independiente de los escenarios políticos y geopolíticos, considerando la relevancia que tiene la Antártica para Chile y para el mundo.
El Comandante de Grupo (A) Pablo Jorquera asumió la conducción de la instalación el martes 3 de noviembre, sucediendo al Comandante de Grupo (A) Carlos Reyes.




























































































































































