5 de noviembre de 2026
PABLO BUSSENIUS CUESTIONA LA GESTIÓN DEL GOBIERNO Y CALIFICA COMO “MUY DELICADAS” LAS REBAJAS DE CONDENAS A CONDENADOS POR DELITOS SEXUALES CONTRA MENORES
Buenos días región

Una dura evaluación de la gestión del Gobierno, la controversia por las rebajas de condenas a personas privadas de libertad y las relaciones internacionales de Chile fueron parte de los temas abordados esta mañana por el abogado, exseremi de Justicia y Derechos Humanos y militante del Partido Socialista, Pablo Bussenius Cornejo, durante una entrevista en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones.
En la conversación, el exseremi realizó un balance del primer período de la actual administración, cuestionó lo que considera una falta de planificación y liderazgo, y sostuvo que varias de las expectativas instaladas durante la campaña presidencial no se han traducido en medidas concretas.
Uno de los puntos centrales de su análisis fue la decisión de rebajar condenas a personas condenadas por distintos delitos, entre ellas personas responsables de delitos sexuales contra niños, niñas y adolescentes. Bussenius calificó este episodio como uno de los hechos más graves de la actual administración y cuestionó tanto los fundamentos utilizados para justificar las decisiones como la falta de transparencia en la entrega de antecedentes.
Balance del Gobierno: críticas a la planificación y a las expectativas de campaña
Al comenzar la entrevista, Bussenius planteó que el actual Gobierno llegó al poder instalando expectativas que, a su juicio, no tenían un respaldo suficiente en propuestas concretas. En ese sentido, sostuvo que la administración no habría contado con una planificación adecuada para enfrentar materias como seguridad, economía e inmigración.
“Yo creo que eso pasa cada vez que se utilizan las campañas, se alimenta esta sobreexpectativa con respecto a lo que se puede o no puede hacer. Este fue un gobierno que llega en base a mentiras. Hay que ser sumamente claro. Muchas de esas consignas que en su momento se levantaron durante la campaña, en definitiva, la realidad ha demostrado que eran eso, consignas, hoy derechamente en muchos casos mentira. Otra cosa es gobernar, otra cosa es con guitarra”, afirmó.
El abogado también cuestionó la cantidad de cambios registrados en cargos de confianza y autoridades de la administración, mencionando renuncias de seremis, delegados y subsecretarios como una señal de improvisación.
A su juicio, la rotación de autoridades refleja dificultades para consolidar equipos y ejecutar una agenda gubernamental consistente.
“Eso habla de improvisación, de que efectivamente no existía un plan de gobierno concreto que, una vez llegado al gobierno, porque estuvieron mucho, mucho tiempo ahora de prepararse, casi lleva muchos años como candidato y finalmente nos damos cuenta, y la realidad así lo ha demostrado durante este tiempo, de que no existían medidas concretas”, sostuvo.
Bussenius agregó que la ciudadanía estaría experimentando un desgaste frente a las explicaciones del Ejecutivo relacionadas con los problemas heredados de la administración anterior. Recordó que, desde su experiencia como autoridad durante el Gobierno de Michelle Bachelet, existía la instrucción de asumir los problemas del país sin responsabilizar permanentemente a la gestión precedente.
“Nosotros llegábamos al gobierno para hacernos cargo de los problemas y mejorar la situación de la gente”, señaló.
En esa línea, cuestionó que el actual Ejecutivo haya recurrido reiteradamente a la situación fiscal recibida y a las condiciones económicas heredadas para explicar sus dificultades, planteando que parte de los problemas actuales responderían también a decisiones adoptadas por la propia administración.
Rebajas de condenas: cuestionamientos a la transparencia y al criterio aplicado
Uno de los momentos más extensos de la entrevista estuvo dedicado a la controversia por las rebajas de condenas, particularmente aquellas que beneficiaron a personas condenadas por delitos sexuales contra menores de edad.
Bussenius calificó esta situación como un episodio especialmente grave y sostuvo que el Gobierno debía entregar todos los antecedentes relacionados con los decretos y las decisiones adoptadas.
“Y el golpe, yo creo que el más fuerte es sin duda lo que ha ocurrido con la rebaja de las condenas, hasta 56 rebajas de condenas por parte del Gobierno a violadores y abusadores de niños y niñas de nuestro país. Eso yo creo que fue un golpe letal”, manifestó.
El abogado puso especial atención en la falta de transparencia que, según indicó, ha rodeado el procedimiento. Afirmó que el Ejecutivo no habría entregado oportunamente los decretos y antecedentes necesarios para conocer los fundamentos de las decisiones.
“Uno lo que esperaría fuera la mayor transparencia, colocar todos los antecedentes sobre la mesa y es precisamente lo que no ha ocurrido. El Gobierno ha ocultado los decretos, al punto que Contraloría General de la República está haciendo hoy día una fiscalización en terreno al Ministerio de Justicia, no por el contenido de los decretos, por las decisiones que están ahí contenidas, sino que por este ocultamiento de la información”, señaló.
Durante la conversación también mencionó nuevos antecedentes que, según comentó, habían sido difundidos por investigaciones periodísticas. Entre ellos, aludió a posibles rebajas de condenas a personas extranjeras condenadas por delitos vinculados al tráfico de drogas o al ingreso irregular al país, además de casos relacionados con integrantes del Tren de Aragua y condenados por violaciones a los derechos humanos.
Bussenius sostuvo que la aparición de nuevos antecedentes aumenta la gravedad política del episodio y hace necesario que las autoridades expliquen los criterios utilizados.
Cuestionamientos al ministro de Justicia y al criterio jurídico utilizado
En relación con la defensa que ha realizado el ministro de Justicia, Luis Cordero Rabat, respecto de las rebajas de condenas, el exseremi cuestionó que el Ejecutivo haya presentado las decisiones como resultado de un criterio estrictamente jurídico.
Según explicó, antes de esta administración existía un criterio administrativo que llevaba a rechazar rebajas de condenas en casos de violadores y abusadores de niños y niñas, postura que, de acuerdo con su relato, se había mantenido durante gobiernos anteriores.
“Este gobierno lo que hace es innovar en una materia muy delicada. No estamos hablando de una materia nueva, existía un criterio asentado de que se rechazaba administrativamente y se esperaba que los tribunales, en definitiva, resolvieran la rebaja de la condena”, afirmó.
El abogado cuestionó que el actual Ejecutivo haya modificado esa práctica y sostuvo que los argumentos utilizados para fundamentar las rebajas coincidirían con los planteamientos que anteriormente presentaban las defensas de los condenados.
“Al revés, el Gobierno, el ministro lo que hizo fue apropiarse de los argumentos que ocupaban los abogados de los violadores de niños y niñas y de los abusadores de niños y niñas. Eso es lo que hizo el Gobierno. Esos mismos argumentos son los que ocupan hoy día para defender lo indefendible”, expresó.
A partir de estos antecedentes, Bussenius manifestó que la permanencia del ministro en el cargo se ha vuelto difícil de sostener políticamente, considerando la controversia generada y las explicaciones entregadas por el Ejecutivo.
La salida del subsecretario Silva y las contradicciones dentro del Ejecutivo
Otro de los aspectos analizados fue la salida del subsecretario de Justicia, quien había participado en la firma de los decretos de rebaja de condenas y posteriormente protagonizó una controversia por la difusión de un registro audiovisual en el que abordó su participación en el proceso.
Bussenius cuestionó la forma en que se desarrollaron los acontecimientos y consideró que las declaraciones del subsecretario terminaron trasladando la responsabilidad hacia el ministro de Justicia.
“Lo primero, el subsecretario va a aclarar. El subsecretario primero firma rebajas de condena, él lo hace. Segundo, él sale no por firmar la rebaja de condena, sino que por haber publicado este video donde, en buen chileno, se entiende este tema y dice: ‘Mira, yo firmé los decretos, efectivamente firmé los decretos, pero bajo el criterio que tenía el ministro de Justicia’. Lo encuentro insólito, estaba en el fondo lavándose las manos”, sostuvo.
Para el exseremi, este episodio refleja descoordinación entre las autoridades y una falta de conducción política que también se habría evidenciado en las distintas explicaciones entregadas por representantes del Gobierno.
“Y habla de este desorden que hay en el interior del Gobierno y este despelote, digámoslo, a esta altura, porque aparece el ministro y dice una cosa, el vocero de Gobierno diciendo una cosa, después siendo desmentido el propio presidente en esta materia”, afirmó.
En su evaluación, la controversia no solo compromete al Ministerio de Justicia, sino que también plantea cuestionamientos sobre la capacidad del Ejecutivo para enfrentar situaciones complejas y entregar respuestas coherentes a la ciudadanía.
Un Gobierno con dificultades para generar acuerdos políticos
Durante la entrevista, Bussenius también analizó el estilo político de la actual administración y su relación con los sectores de oposición. A su juicio, el Gobierno ha mostrado una orientación ideológica marcada y escasa disposición para construir acuerdos transversales.
El abogado sostuvo que esta forma de ejercer el poder podría generar dificultades para mantener políticas públicas en el tiempo, debido a que las medidas que no cuentan con consensos amplios pueden ser modificadas por futuras administraciones.
“Este es un Gobierno derechamente de ultraderecha. Yo lo describiría como bastante fanático e ideológico”, manifestó.
En esa línea, cuestionó la falta de diálogo político y recordó que las decisiones legislativas requieren procesos de discusión y acuerdos que permitan darles continuidad más allá de los cambios de gobierno.
También se refirió a las críticas que han surgido desde sectores de la propia derecha, particularmente de Renovación Nacional y la UDI, frente a la controversia por las rebajas de condenas.
A su juicio, estas diferencias reflejan problemas de coordinación y conducción dentro del oficialismo, aunque consideró que las críticas internas pueden ser necesarias cuando las decisiones adoptadas generan cuestionamientos.
Respecto de la posibilidad de incorporar figuras con mayor experiencia política en eventuales ajustes de gabinete, Bussenius manifestó dudas sobre la capacidad de la administración para revertir el escenario actual, especialmente después de la controversia en Justicia.
Magallanes y la relación con Argentina: necesidad de una política exterior firme
En el último tramo de la conversación, el abogado abordó las repercusiones que han tenido para Magallanes las declaraciones y actuaciones provenientes de Argentina, junto con la agenda ministerial que ha situado a la región en el centro de discusiones relacionadas con defensa, turismo, soberanía e infraestructura.
Bussenius consideró que la atención nacional e internacional sobre Magallanes no necesariamente responde a grandes anuncios o avances concretos, sino que también se explica por las tensiones surgidas en el ámbito bilateral.
En ese contexto, manifestó preocupación por la relación entre Chile y Argentina, especialmente considerando las afinidades ideológicas que existen entre ambos gobiernos.
“Uno esperaría que a esta altura, y más aún considerando que el Gobierno argentino se supone que son de la misma línea, ambos de ultraderecha, casi Milei, uno esperaría que hubiera un trato o que hubiese un trato más cordial y mejores relaciones, pero uno lo que ve es que esto no es tal”, señaló.
El exseremi planteó que Chile necesita fortalecer su política exterior y utilizar los canales diplomáticos para evitar que las diferencias escalen hacia situaciones que puedan perjudicar los intereses nacionales.
También cuestionó la forma en que, a su juicio, el Gobierno ha abordado determinados acuerdos y acercamientos internacionales, mencionando el denominado Escudo de las Américas y la relación con Estados Unidos.
“En definitiva, hay una relación firme, fluida, que utilice las relaciones diplomáticas y estas conversaciones con otro Estado para que no lleguemos a estos puntos, a esta situación”, sostuvo.
Soberanía e infraestructura: los desafíos estratégicos para la región
Consultado sobre cómo debería proyectarse Magallanes en materias de soberanía, defensa, infraestructura y poblamiento, Bussenius planteó que el país necesita una política de Estado consistente, con una conducción diplomática que permita resguardar sus intereses y anticiparse a eventuales conflictos.
En particular, manifestó preocupación por la falta de experiencia política y diplomática que atribuye al actual titular de Relaciones Exteriores, señalando que la conducción de las relaciones entre Estados requiere conocimientos distintos a los del mundo empresarial.
“Va a ser una prueba de fuego para la conducción de un ministro de Relaciones Exteriores que no tiene experiencia. Él no viene ni del mundo político ni del mundo de las relaciones internacionales, entonces él viene del mundo de la empresa privada, y es muy distinto a cómo se comportan los Estados”, afirmó.
El abogado consideró que la región necesita una estrategia que no se limite a responder ante situaciones coyunturales, sino que permita consolidar inversiones, fortalecer la presencia del Estado y mantener una relación diplomática sólida con los países vecinos.
Finalmente, insistió en que la situación de Magallanes requiere una mirada de largo plazo, especialmente por su importancia geopolítica y territorial, y advirtió que las debilidades en la conducción internacional pueden tener consecuencias para los intereses regionales y nacionales.
Las partes acordaron un marco presupuestario de US$1.856 millones.

































































































































































