25 de julio de 2026
COLUMNA DE OPINIÓN | SIN CRECIMIENTO NO HAY NADA QUE REPARTIR
Por: Arturo Storaker

Chile lleva doce años atrapado en un promedio de crecimiento del 2%. Doce años. Una
generación completa de chilenos ha entrado al mercado laboral, ha intentado comprar una
vivienda o sacar adelante una pyme en una economía que simplemente dejó de moverse con la
fuerza necesaria. Ese es el dato que debería encabezar cualquier discusión sobre el plan
económico del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, y sin embargo la izquierda insiste en
discutirlo como si fuera, otra vez, una pelea entre ricos y pobres.
No lo es. O al menos, no debería serlo.
El proyecto de Reconstrucción Nacional y Desarrollo Económico y Social reduce gradualmente
el impuesto de Primera Categoría de 27% a 23%. La crítica es previsible: “otro regalo para los
súper ricos”. Pero esa lectura ignora cómo funciona realmente una economía. Las grandes
empresas no acumulan la inversión que atraen; la distribuyen hacia abajo, en cadenas de
proveedores, contratistas, transportistas y servicios donde vive la enorme mayoría de las pymes
chilenas. Bajar el costo de invertir no es un favor a un puñado de apellidos; es abaratar el motor
que mueve a miles de negocios pequeños que dependen de que ese motor funcione.
La izquierda tiene razón en algo, eso hay que decirlo con franqueza: el plan no está libre de
riesgo fiscal. El Consejo Fiscal Autónomo lo dijo sin rodeos —el proyecto compromete gasto
cierto en el corto plazo a cambio de un beneficio incierto en el futuro—, y las cifras técnicas
confirman que el costo fiscal de la reforma llega a un peak de 0,71% del PIB al cuarto año.
Quien defienda este plan sin reconocer ese punto no está debatiendo, está predicando.
Pero ahí está exactamente la diferencia entre una crítica seria y la retórica de siempre. Porque el
mismo organismo que más celosamente vigila las cuentas fiscales del mundo —el FMI— no
rechazó este plan. Lo respaldó. Y fue más allá: proyectó que Chile podría crecer cerca de un 3%
anual entre 2027 y 2030 si se combinan mejores precios del cobre con la implementación de
estas reformas proinversión. El Fondo puso una condición razonable —que la rebaja tributaria
se compense con más disciplina de gasto—, no un veto. Esa condición no es la prueba de que el
plan esté mal diseñado; es la hoja de ruta de cómo ejecutarlo bien.
Aquí es donde la oposición se queda corta. Denuncia los riesgos del plan de Quiroz con el
mismo entusiasmo con el que evita presentar una alternativa propia. Se puede estar en
desacuerdo con la fórmula del gobierno, pero doce años de crecimiento mediocre no se
resuelven señalando lo que está mal en la propuesta ajena. Se resuelven con una propuesta
propia, sometida al mismo escrutinio técnico. Esa alternativa, hasta ahora, no ha aparecido.
La pregunta de fondo que debería ordenar este debate no es “impuestos altos o bajos”, como se
plantea casi por reflejo cada vez que el tema llega al Congreso. La pregunta es más simple y
más incómoda: ¿queremos repartir una torta que lleva una década sin crecer, o estamos
dispuestos a sostener la disciplina necesaria para hacerla crecer primero? El plan de Quiroz
apuesta por lo segundo, con métricas, plazos y organismos externos vigilando cada paso. No es
un acto de fe ciego, como algunos han querido instalar; es una apuesta calculada, con su propio
sistema de control de riesgo incorporado.
Chile no necesita otra reforma tributaria disfrazada de urgencia ni otro relato de que los ricos se
llevan todo. Necesita, con la misma honestidad con que el FMI evaluó este plan, la disposición
a probar una fórmula distinta después de una década en la que la fórmula conocida no funcionó.
Crecer primero, para tener después algo real que repartir: esa es, en el fondo, la apuesta que está
sobre la mesa
El alcalde Claudio Radonich se reunió con el presidente del directorio y el gerente general de ENAP para abordar iniciativas de vinculación con la comunidad, proyectos de inversión y desafíos para la empresa en Magallanes.
El alcalde Claudio Radonich se reunió con el presidente del directorio y el gerente general de ENAP para abordar iniciativas de vinculación con la comunidad, proyectos de inversión y desafíos para la empresa en Magallanes.





































































































































































