12 de julio de 2026
COLUMNA DE OPINIÓN | LA TRAGEDIA QUE A TODOS INCOMODA
Por: Carlos Sánchez

En regiones extremas como Magallanes, cada palabra de una autoridad pesa el doble. Por eso el error del delegado presidencial provincial de Última Esperanza, Líber Lazo —exponer en una entrevista radial antecedentes privados de un joven fallecido en Puerto Natales— fue grave, y él mismo lo reconoció. Ofreció disculpas de inmediato a la familia y a la comunidad, admitiendo que vulneró la memoria y el dolor de un entorno que atraviesa un duelo. La respuesta institucional también llegó: la delegada regional, Ericka Farías, precisó que no hubo mala fe, calificó los dichos de destemplados y lamentables, e instruyó el sumario que corresponde. Investigar sin linchar es lo que se espera de un gobierno serio. Ahí no está el verdadero problema.
El problema de fondo empieza donde termina el escándalo. Convertir una frase desafortunada en el gran tema de la semana es cómodo: permite indignarse a bajo costo y, de paso, no mirar lo incómodo. Y lo incómodo es que un joven de diecisiete años se quitó la vida, y que detrás de esa muerte hay un sistema de salud mental que lleva años funcionando al límite en las zonas extremas del país.
Aquí conviene la honestidad, aunque incomode a todos los sectores. El gobierno anterior prometió elevar el gasto en salud mental del 2% al 6% del presupuesto de salud y terminó su mandato sin cumplirlo: se mantuvo rondando el 2%, muy por debajo de lo que recomiendan los estándares internacionales. Pero sería deshonesto cargar la cuenta a un solo lado. El gobierno actual, en medio de la estrechez fiscal, aplicó el mayor recorte a la salud en la historia democrática reciente, y entre los programas que su propia Hacienda marcó para descontinuar figuran, precisamente, el Programa Nacional de Prevención del Suicidio y la salud mental en la atención primaria. Cuesta imaginar una ironía más dolorosa: se pone en la lista de recortes la herramienta pensada para evitar muertes como la que hoy nos indigna. Ninguna de las dos administraciones puede lavarse las manos, y quien pretenda que la culpa es toda del adversario está faltando a la verdad.
Esa es la deuda real, y no se paga con un comunicado indignado. Se paga con psicólogos en las escuelas públicas, con COSAM que no estén sobrepasados, con camas y equipos donde hoy no los hay. Las listas de espera para atención psicológica y psiquiátrica siguen creciendo, y en una región como la nuestra, donde la distancia y el aislamiento agravan cada cifra, el costo de esa deuda se mide en vidas.
Nada de esto blinda a Lazo: se equivocó y el sumario debe seguir su curso. Pero exigir su cabeza en el matinal de turno, mientras se guarda silencio sobre años de desfinanciamiento transversal, es preferir el espectáculo a la solución. La memoria de ese joven merece algo mejor que servir de munición política. Merece que las autoridades —las de este gobierno y las de la oposición, que hasta hace poco gobernaba— dejen de usar la tragedia como arma y se sienten a resolver lo que ninguna ha resuelto.
Magallanes no necesita un culpable de la semana. Necesita decisiones: presupuesto real, cobertura efectiva y una política de salud mental pensada para el extremo austral, donde el invierno es largo y la ayuda queda lejos. Lo demás es humo. Y de humo, en esta materia, ya hemos tenido demasiado.
La alianza contempla la realización de tres ferias temáticas al año. La primera será la Feria Invernadas 2026, que se desarrollará entre el 13 y el 19 de julio con la participación de diez emprendimientos de Punta Arenas.
La alianza contempla la realización de tres ferias temáticas al año. La primera será la Feria Invernadas 2026, que se desarrollará entre el 13 y el 19 de julio con la participación de diez emprendimientos de Punta Arenas.




































































































































































