15 de mayo de 2026
COLUMNA DE OPINIÓN | MÁS GESTIÓN, MENOS EXCUSAS
Por Marco Uribe Saldivia, Arquitecto - ex seremi Minvu.

Las declaraciones del actual Seremi de Vivienda y Urbanismo de Magallanes buscan instalar la idea de que el acceso a vivienda de las familias más vulnerables de nuestra región se vería comprometido por decisiones adoptadas en la
administración anterior. Pero la verdad es otra.
El propio Ministerio de Vivienda y Urbanismo desmintió oficialmente en febrero de este año que exista una reducción definitiva de los subsidios DS49 destinada a las familias de menores ingresos. En su declaración pública, el MINVU señalo expresamente que los 19.578 subsidios autorizados inicialmente por la Dirección de Presupuestos pueden incrementarse progresivamente hasta alcanzar los 40.000 subsidios comprometidos con el Congreso. Además, el ministerio informo en su momento que existían alrededor de 60.000 viviendas DS49 en ejecución a nivel nacional, las que fueron traspasadas a la actual administración, un avance no menor.
Por lo tanto, lo que existe es una programación presupuestaria liderada por el actual gobierno, lo que exige gestión política y técnica por parte de la actual autoridad en la región.
Como ex autoridad de gobierno puedo señalar que esta situación no se resuelve con titulares alarmistas ni con lamentaciones públicas. Se resuelve gestionando.
Se resuelve golpeando puertas en el Ministerio de Hacienda, en la Dirección de Presupuestos, en el nivel central del MINVU y a nivel local en el Gobierno Regional, para asegurar recursos efectivos para la región más austral de Chile.
Eso fue precisamente lo que se hizo en 2022, en un contexto mucho más complejo y con restricciones presupuestarias significativas. Sin victimización y sin excusas, se consiguió apalancar recursos adicionales para Magallanes y se puso
en marcha una política habitacional que permitió a nuestra región convertirse en la primera del país en cumplir con la meta del Plan de Emergencia Habitacional entregando más de 4.200 viviendas llave en mano a familias magallánicas.
Hoy la administración actual cuenta con una ventaja objetiva: recibe una cartera de más de 2.000 viviendas ya subsidiadas, financiadas y en distintas etapas de ejecución, listas para iniciar y continuar obras. Es decir, existe una base sólida de proyectos que permitirá sostener la entrega de viviendas durante los próximos años y darle continuidad al trabajo del Estado.
Por eso más que buscar responsables en el pasado, enviando cartas al director de manera masiva mandatada por el nivel central a todas las regiones del país, sería útil que el actual Seremi de Vivienda responda una pregunta concreta: ¿Cuántas
viviendas se compromete a entregar en Magallanes durante su administración?
Esa es la verdadera discusión.
El gobierno ha anunciado una meta nacional de 400.000 viviendas. La ciudadanía de Magallanes tiene derecho a saber cuál será el aporte regional a ese objetivo y que compromiso concreto asume la actual administración, no solo con Punta
Arenas, sino que también con el resto de las comunas de la región.
Las familias magallánicas necesitan liderazgo, gestión y resultados. Y en materia habitacional, los resultados se miden con viviendas entregadas, subsidios asignados y obras iniciadas, no con declaraciones copiadas y pegadas altisonantes en la prensa.
Con todo, son tres las obras de gran envergadura en curso que resultarán en un apalancamiento de recursos para Magallanes: son la carretera Porvenir-Onaisín, el muelle multipropósito de Puerto Williams, y el archivo y la biblioteca regional de Punta Arenas.
Con todo, son tres las obras de gran envergadura en curso que resultarán en un apalancamiento de recursos para Magallanes: son la carretera Porvenir-Onaisín, el muelle multipropósito de Puerto Williams, y el archivo y la biblioteca regional de Punta Arenas.




































































































































































