31 de marzo de 2016
LA DEFENSA DE LOS MÁS DÉBILES
En el lenguaje corriente usamos la expresión ley de la selva para señalar la prevalencia del más fuerte que se impone sobre otros ejerciendo cualquier forma de violencia que discrimina, excluye o elimina al más débil. Por eso, en un […]

En el lenguaje corriente usamos la expresión ley de la selva para señalar la prevalencia del más fuerte que se impone sobre otros ejerciendo cualquier forma de violencia que discrimina, excluye o elimina al más débil. Por eso, en un rasgo propio de la condición humana y de su evolución social y política, los seres humanos buscan que en el modo de organizar la vida de la sociedad se garanticen los derechos fundamentales de todas las personas, particularmente de quienes viven más amenazados en su dignidad y derechos fundamentales.
Esta es la función de las leyes que buscan promover y defender los derechos de todos, así como superar las discriminaciones, violencias, exclusiones e injusticias que padecen los miembros o grupos más débiles de la sociedad. Es decir, los seres humanos no nos resignamos a aceptar una especie de derecho a la prepotencia y buscamos crear leyes que aseguren los derechos de todos.
A pesar de todas las dificultades que tiene, los seres humanos no nos resignamos a que nuestra vida sea como lo que sucede en todos los mares del mundo, en que el pez más grande se come a los peces más chicos. Es decir, confiamos en la capacidad de la raza humana y su racionalidad para buscar soluciones mejores que la ley del más fuerte y garantizar a todos el respeto a su dignidad.
Así es como se establecen leyes laborales que aseguren los derechos de los trabajadores frente a la fuerza del capital; así es como se afirman los derechos de la mujer frente a la violencia que significan todas las formas de machismo, así es como se busca defender los derechos de los discapacitados, o los derechos de las minorías étnicas, sexuales, culturales o religiosas, de manera de impedir que la intolerancia de algunos o la prepotencia de otros discrimine, excluya o elimine a otros más débiles. Aún en el caso extremo de las guerras hay convenciones internacionales que buscan excluir el uso de ciertos tipos de armas, así como defender los derechos de los vencidos y los prisioneros.
Este rasgo tan propio de la raza humana en la construcción de sus leyes a lo largo de la historia se echa de menos en la reciente decisión favorable de los diputados por la ley de despenalización del aborto: ¿cómo es posible negar la condición de persona del que está por nacer, siendo evidente que lo que ha ocurrido con todos los seres humanos es que somos el fruto del crecimiento de las primeras células y la Constitución chilena dice que la ley protege la vida del que está por nacer (art. 19)?, ¿cómo se puede justificar que para defender el derecho de una persona (la mujer dispuesta a abortar) se deba eliminar la vida de otra persona (el que está por nacer)?, ¿dónde queda la prioridad del derecho a la vida?, ¿acaso esto nos hace más humanos?
Sería largo entrar aquí a discutir todos los argumentos de quienes están a favor del aborto en ciertas condiciones; también es cierto que en esto están implicados muchos problemas sociales y muchas situaciones dramáticas, pero no resulta posible aceptar que la solución de tales problemas pase por ejercer violencia sobre seres inocentes y nuestras leyes abdiquen de la defensa de los más débiles. Sin duda, podemos seguir esperando que la capacidad racional de los seres humanos produzca soluciones mejores y más humanas.
Fue en un podcast del canal de YouTube ‘OID MORTALES’ que el alto mando argentino dijo: “El Estrecho de Magallanes si bien es un canal internacional, está dentro de espacios marítimos chilenos (…), tienen que mantenerlo expedito y no se puede interrumpir la navegación, pero es chileno, excepto la boca“.
Fue en un podcast del canal de YouTube ‘OID MORTALES’ que el alto mando argentino dijo: “El Estrecho de Magallanes si bien es un canal internacional, está dentro de espacios marítimos chilenos (…), tienen que mantenerlo expedito y no se puede interrumpir la navegación, pero es chileno, excepto la boca“.



































































































































































