14 de agosto de 2026
OCHENTA AÑOS DE ANTÁRTICA CABEN EN UNA SALA DE OSLO: CHILE Y MÉXICO CRUZAN SUS PRIMERAS EXPEDICIONES CON SELLO AUSTRAL
En pleno SCAR 2026, la memoria de la expedición chilena de 1947 se dio la mano con el debut antártico mexicano. Y en el centro del relato, otra vez, la misma certeza: la puerta de entrada al continente blanco se llama Magallanes.

Hay salas donde el tiempo se pliega. Una de ellas estuvo esta jornada en la capital noruega, donde ochenta años de historia antártica se dieron cita en apenas unos metros cuadrados. De un lado, la Primera Expedición Antártica Chilena de 1947, aquella que abrió camino en el hielo y marcó un antes y un después para el país. Del otro, la incursión inaugural de México al continente blanco, concretada recién en el verano austral 2025-2026. Casi un siglo de distancia y, sin embargo, un mismo pulso: el de la ciencia que insiste en explorar el fin del mundo.
El escenario fue el panel "Media and Scientific Dissemination: the cases of Chile and Mexico in Antarctica", desarrollado en el marco de la Open Science Conference SCAR 2026, la mayor cumbre de la ciencia antártica del planeta. En la mesa, la periodista científica María Pastora Sandoval, el historiador Francisco Sánchez y Natalia de la Selva tejieron un relato a varias voces, con la presencia del Embajador de Chile en Noruega, Helmut Lagos, y ante investigadores de India, Italia, México, Polonia, Chile, Inglaterra, Noruega y Argentina. La sala se volvió, por un rato, un punto de encuentro para mirar de frente los antecedentes, los testimonios y las imágenes históricas de dos naciones que se atrevieron al hielo.
Dos "primeras veces", un mismo hilo
Pese a la distancia en el calendario, ambas gestas comparten lo esencial: la cooperación como base y la proyección de la ciencia como propósito. La expedición chilena de 1947 no solo consolidó una presencia soberana en el sur del mundo; abrió la puerta a las primeras acciones científicas del país en el continente helado, una vocación que llega intacta hasta hoy. México, mucho después, se sumó a ese puñado de naciones que despliegan investigación en la Antártica, y lo hizo con la frescura de quien recién estrena su primera bitácora polar.
Durante la jornada se exhibieron imágenes de aquella expedición fundacional de 1947 y antecedentes de las primeras labores científicas chilenas en el continente blanco. La Agencia Mexicana de Estudios Antárticos (AMEA), por su parte, presentó un microdocumental con los detalles de su primera incursión, mostrando cómo se escribe hoy, en pleno siglo XXI, el capítulo inicial de una historia antártica.
Magallanes, otra vez, en el centro del mapa
Si algo dejó claro la jornada es que ninguna de estas travesías se explica sin el extremo austral. Se proyectó un video de saludo de la dotación de la Base Naval Antártica "Capitán Arturo Prat", que trajo a Oslo el rostro cotidiano de quienes sostienen la presencia chilena en el hielo durante todo el año, lejos de los focos y cerca del viento.
A esa voz se sumó la de quienes toman decisiones. El Gobernador de la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena, doctor Jorge Flies, y el Gerente de Finning Punta Arenas, Gonzalo Mitrovich, plantearon los desafíos y las proyecciones estratégicas del rol de la región y de su condición de puerta de entrada al continente. El mensaje fue directo: la Antártica no es solo épica de expediciones antiguas, sino desarrollo territorial, logística y colaboración científica concreta para el sur del mundo. Punta Arenas y Magallanes, recordaron, son el umbral por donde buena parte de la comunidad internacional accede al hielo. Una responsabilidad, y también una oportunidad, que la región no debería dejar pasar.
La Antártica que se busca en Google
Uno de los momentos más comentados llegó cuando María Pastora Sandoval subió a exponer. La periodista presentó una investigación sobre las dinámicas de las búsquedas del término "Antártica" en Google desde las ciudades que funcionan como puertas de entrada al continente. Dicho de otro modo: cómo el interés por el territorio austral puede rastrearse en las huellas digitales de quienes viven más cerca de él.
"Es un hito importante debido a que retomo mi actividad como investigadora poniendo en valor a Antártica desde las ciencias sociales", expresó, reivindicando el lugar de estas disciplinas en un campo tradicionalmente copado por las ciencias naturales y la logística polar. Su intervención dejó una pregunta flotando en la sala: cuánto de lo que Magallanes es hacia la Antártica se juega también en el terreno de las ideas, los relatos y la memoria.
El historiador Francisco Sánchez, en tanto, valoró la instancia. "Fue una instancia muy importante en donde pudimos compartir los desafíos de la primera expedición antártica chilena, así como compartir antecedentes de las diferentes labores que desarrolla Chile en apoyo del quehacer científico, la exploración, la salvaguarda de la vida humana en el mar y, sobre todo, el importante rol que tenemos como nación antártica", señaló.
Un reconocimiento y una bandera
La jornada tuvo también su temperatura emotiva. Natalia de la Selva entregó un reconocimiento a la delegación ucraniana que apoyó la primera expedición antártica mexicana, un gesto de gratitud que conmovió a los presentes y que resumió, en un solo acto, ese espíritu de cooperación que atraviesa cualquier empresa en el continente helado.
El cierre quedó para un símbolo mayor. María Pastora Sandoval y Francisco Sánchez entregaron al Embajador de Chile en Noruega un pabellón izado en el Territorio Chileno Antártico, que quedará resguardado en la Embajada de Chile en Noruega. Una bandera que cruzó el mundo desde el hielo hasta el norte de Europa, como muestra tangible de la vocación tricontinental del país y de su proyección en los océanos Pacífico y Austral.
Al final, en esa sala de Oslo se juntaron el pasado y el presente de la exploración antártica de dos naciones latinoamericanas. Ochenta años separan a Chile y a México en sus respectivas primeras veces; pero la jornada dejó algo más claro que la aritmética: lo que de verdad los une es la convicción de que la ciencia, la cooperación y la memoria son los caminos para habitar, comprender y proyectar el continente blanco. Y en ese mapa, una vez más, el punto de partida tiene nombre austral.
Este jueves, la mujer fue puesta a disposición del Juzgado de Garantía para su respectivo control de detención.
Este jueves, la mujer fue puesta a disposición del Juzgado de Garantía para su respectivo control de detención.






































































































































































