5 de febrero de 2026
COLUMNA DE OPINIÓN | EL VALOR DE LAS CERTIFICACIONES DEL COCH EN LA FORMACIÓN DE TÉCNICOS EN DEPORTE
Por Nelson Gajardo Lepicheo, jefe de carrera del Área de Deportes de Santo Tomás Punta Arenas

En Magallanes, hablar de deporte es hablar de comunidad, clubes, familias, talleres municipales y escuelas que sostienen gran parte del trabajo formativo y recreativo. Ese ecosistema es valioso, pero también heterogéneo y plantea una pregunta decisiva ¿cómo asegurar que quienes forman y conducen procesos deportivos cuenten con competencias técnicas verificables? En este escenario, las certificaciones del Comité Olímpico de Chile (COCH) en disciplinas como vóleibol, básquetbol, balonmano y tenis de mesa, que obtienen estudiantes de Técnico en Deportes del Centro de Formación Técnica Santo Tomás, adquieren un valor clave al entregar un respaldo objetivo de preparación práctica, estándares comunes y responsabilidad formativa para el mundo laboral.
La empleabilidad en deporte no se reduce a “tener trabajo”. Es sostenerse, crecer y moverse con flexibilidad entre escuela, clubes, municipio, entidades gubernamentales, programas comunitarios, centros de adultos mayores, academias, etc. En Punta Arenas, donde los proyectos pueden ser estacionales y la profesionalización avanza a ritmos dispares, la diferencia entre entrar y permanecer se juega en la capacidad demostrable de planificar, ejecutar y evaluar con seguridad y criterio. Para el empleador, la certificación reduce la incertidumbre y traduce la experiencia del estudiante a un lenguaje común, comparable y con evaluación externa.
Certificar, entonces, no es un trámite accesorio, sino un puente entre el aula y el terreno. Ordena aprendizajes, exige aplicación práctica y valida competencias con estándares externos, algo especialmente relevante en el deporte formativo, donde la motivación por sí sola no basta. Enseñar deporte implica planificar, dosificar, corregir, prevenir riesgos y adaptar procesos a contextos diversos. En ese sentido, egresar con certificaciones avaladas por el COCH no significa competir por entusiasmo, sino por competencias demostrables. La buena intención inspira; el impacto deportivo sostenible se construye con formación certificada.
Los trabajos presentan un 65% de avance y consideran una inversión cercana a los 2.000 millones de pesos, financiados por el Gobierno Regional vía FNDR y ejecutada por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo.
Los trabajos presentan un 65% de avance y consideran una inversión cercana a los 2.000 millones de pesos, financiados por el Gobierno Regional vía FNDR y ejecutada por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo.



















































































































































































