27 de enero de 2026
SAN JUAN NO ES UN BASURAL: LLAMADO URGENTE A CUIDAR UNO DE LOS ESPACIOS MÁS QUERIDOS DE PUNTA ARENAS
La Agrupación Ecológica Patagónica alerta sobre el impacto de residuos, perros sueltos y fogatas en un sector clave para la biodiversidad local.

Cada verano, el sector de San Juan se transforma en uno de los destinos más visitados por la comunidad magallánica. Sin embargo, junto al aumento de visitantes también se repite una preocupante realidad: basura mal depositada, fogatas deficientemente apagadas y la presencia de perros sueltos, situaciones que afectan gravemente al ecosistema del lugar.
San Juan no solo es un espacio recreativo tradicional, sino también un área de alto valor ambiental. En sus playas y alrededores, especies como los gansos patagónicos encuentran un sitio para criar a sus polluelos, incluyendo aves en estado de conservación vulnerable, como el Canquén Colorado, actualmente en peligro.
Desde la Agrupación Ecológica Patagónica se hace un llamado a la conciencia ambiental, solicitando a los visitantes retirar sus residuos de regreso a la ciudad, mantener a los perros bajo control y extremar las medidas de seguridad con el uso del fuego. Proteger este entorno es una responsabilidad compartida para asegurar su preservación y permitir que futuras generaciones continúen disfrutando de los bosques nativos y las orillas del Estrecho de Magallanes.




La iniciativa considera una inversión de $968.598.099 millones, destinada a renovar tramos estratégicos de la red en los sectores principalmente centro y sur de Punta Arenas Los trabajos se desarrollarán a partir de 09 de febrero y se extenderán por un plazo estimado de 2 meses, con medidas de señalización y resguardo para minimizar molestias y mantener una operación segura en terreno.
La iniciativa considera una inversión de $968.598.099 millones, destinada a renovar tramos estratégicos de la red en los sectores principalmente centro y sur de Punta Arenas Los trabajos se desarrollarán a partir de 09 de febrero y se extenderán por un plazo estimado de 2 meses, con medidas de señalización y resguardo para minimizar molestias y mantener una operación segura en terreno.















































































































































































