23 de mayo de 2024
TOP DE PUNTA ARENAS CONDENA A 5 AÑOS DE PRESIDIO EFECTIVO Y 5 AÑOS DE PENA REMITIDA A AUTORES DE COHECHO AGRAVADO
El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Punta Arenas condenó en calidad de autores del delito de cohecho agravado a Christian Marcelo Reyes Manríquez y Gerardo Ignacio Pérez Fromento. Ilícito fue perpetrado en diciembre de 2018.

El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Punta Arenas condenó ayer –miércoles 22 de mayo– a Christian Marcelo Reyes Manríquez a la pena de cumplimiento efectivo de 5 años y un día de presidio, 10 años de inhabilitación absoluta temporal en grado máximo para cargos u oficios públicos, inhabilitación absoluta perpetua para derechos políticos y la inhabilitación absoluta para profesiones titulares durante el tiempo de la condena; más el pago de una multa de $4.000.000 y costas, en calidad de autor del delito consumado de cohecho agravado. Ilícito perpetrado en diciembre de 2018.
En fallo unánime (causa rol 64-2023), el tribunal –integrado por los jueces José Octavio Flores Vásquez (presidente), Constanza Sutter Lagarejos (redactora) y Luis Enrique Álvarez Valdés– condenó al acusado Gerardo Ignacio Pérez Fromento a la pena de 5 años de reclusión, con el beneficio de la libertad vigilada intensiva por igual lapso, 10 años de inhabilitación absoluta temporal en su grado máximo para cargos u oficios públicos e inhabilitación absoluta perpetua para derechos políticos; más el pago de una multa de $4.000.000 y costas, en calidad de coautor del delito.
El persecutor detectó que las bandas internacionales están tomando un largo camino desde Bolivia, cruzando toda Argentina, para llegar al extremo sur de Chile. Por allí ingresan droga para distribuirla en otras regiones. “Buscan las rutas en que es menos posible que los puedan atrapar”, dice el persecutor.
El persecutor detectó que las bandas internacionales están tomando un largo camino desde Bolivia, cruzando toda Argentina, para llegar al extremo sur de Chile. Por allí ingresan droga para distribuirla en otras regiones. “Buscan las rutas en que es menos posible que los puedan atrapar”, dice el persecutor.

































































































































































