6 de febrero de 2026
OPERACIÓN “BASE SOBERANÍA”: LA ARMADA COMO PRINCIPAL PROVEEDOR LOGÍSTICO EN EL TERRITORIO CHILENO ANTÁRTICO
Se espera que, a 2028, las unidades navales transporten más de 15 mil toneladas de materiales de construcción en el marco del proyecto que busca instalar un muelle en Bahía Fildes y la mantención de la pista “Teniente Marsh”.

Con una inversión estimada de 27 millones de dólares y más de 8 mil toneladas de
carga, la Dirección de Obras Portuarias (DOP) de la Región de Magallanes y la
Antártica Chilena, a través del Ministerio de Obras Públicas (MOP), inició el proceso
de traslado de material de lo que será el futuro muelle en Bahía Fildes, en la Isla
Rey Jorge, mediante cuatro unidades de la Armada de Chile.
Así, la Armada ha sido encomendada para llevar los suministros que serán de
utilidad para reparar la pista del Aeródromo “Teniente Marsh”, ubicada en cercanías
de la Base “Presidente Eduardo Frei Montalva”, de la Fuerza Aérea de Chile.
Las tareas son llevadas a cabo por dos Unidades dependientes del Comando
Anfibio y de Transportes Navales (COMANFITRAN): el Buque Multipropósito
(LSDH) “Sargento Aldea” y el Remolcador de Flota (ATF) “Janequeo”. Asimismo,
las acompañan los ATF “Galvarino” y “Lientur” que, durante esta operación, están
bajo el mando, supervisión, planificación y coordinación de la Comandancia en Jefe
de la Tercera Zona Naval.
Estas embarcaciones han sido utilizadas para el transporte estratégico vía marítima
de los cimientos de la próxima infraestructura portuaria que atenderá las
necesidades logísticas e intereses nacionales que el Estado de Chile sostiene en
esta zona que conecta el territorio continental con la puerta de entrada al Polo Sur.
La operación Base Soberanía tiene una duración aproximada de dos años y medio
de construcción.
Capacidades al servicio del país
Cada uno de los viajes que realizan los buques navales entre Punta Arenas y Bahía
Fildes no están exentos de desafíos: las coordinaciones logísticas, la carga desde
el muelle hasta las bodegas a flote, la navegación por el temido Paso Drake, el uso
de barcazas en la Antártica, la meteorología de la zona junto a otras variables que
son preponderantes para cada una de los objetivos trazados.
El Comandante del LSDH-91 “Sargento Aldea”, Capitán de Navío Francisco Abarca,
comentó que “sólo este Buque (transporta) más de 6 mil toneladas de material (…)
en un entorno exigente y en condiciones meteorológicas adversas, por lo que
requiere mantener a su dotación motivada y cohesionada”.
En cuanto a las operaciones en el mar, el Suboficial Maniobras René Hermosilla,
del “Sargento Aldea” explicó que, la descarga de herramientas, maquinaria, bases
de concreto y otros enseres claves para las obras del muelle y el mantenimiento de
la pista de aterrizaje se realiza a través de las Barcazas de Desembarco de
Vehículos (LCM) “Reyes” y “Fuentes”.
De esta manera, ambas plataformas van a bordo del “Sargento Aldea” sobre una
base o radier inundable, las que zarpan a partir de un proceso en se deja entrar
agua al dique, ballast, en términos navales. La maniobra completa, en jerga
marinera, se denomina “enradiaje”: radiar para ingresar la lancha y enradiar para
que salga de la dársena flotante.
“La carga y descarga con nuestras LCM se hacen más seguras y expeditas, ya que
estas permiten una gran cantidad de almacenaje”, comentó el Suboficial Hermosilla.
Desde el ATF-65 “Janequeo”, su Comandante, el Capitán de Fragata Carlos Pino,
detalló que la Unidad “es una plataforma tecnológicamente muy avanzada,
diseñada como buque de soporte logístico para plataformas petroleras: puede
operar en cualquier entorno y condición de mar”.
“Entre sus ventajas, cuenta con una capacidad de posicionamiento dinámico y una
serie de sistemas redundantes que lo hacen muy confiable, su disponibilidad de
carga en cubierta es de mil toneladas, estanques de 300 metros cúbicos de agua y
750 metros cúbicos de combustible”, explicó el Comandante Pino.
“Ser parte de este esfuerzo logístico-estratégico es muy importante para la Armada
de Chile y, en particular, para el COMANFITRAN, porque pone a prueba la
capacidad de sus unidades dependientes para cumplir con tareas de apoyo a miles
de millas náuticas de sus puertos base; contribuir al accionar del Estado en las
zonas más aisladas de la geografía nacional y mejorando la conectividad y potenciar
la imagen país en la Antártica”, cerró el Comandante Pino.
Desde el 1 de febrero, el SBAP comenzó a administrar y gestionar las Áreas de Conservación de Múltiples Usos Seno Almirantazgo y Francisco Coloane, mientras que las restantes áreas protegidas de la región serán traspasadas a la nueva institucionalidad de manera paulatina.
Desde el 1 de febrero, el SBAP comenzó a administrar y gestionar las Áreas de Conservación de Múltiples Usos Seno Almirantazgo y Francisco Coloane, mientras que las restantes áreas protegidas de la región serán traspasadas a la nueva institucionalidad de manera paulatina.












































































































































































