18 de abril de 2026
CARTA AL DIRECTOR: ¿SIMULACROS DE TSUNAMI TODOS LOS AÑOS: PREVENCIÓN O EXCESO?
Carta al Director.

Sr. director:
El pasado jueves, Punta Arenas volvió a vivir un nuevo simulacro de tsunami que implicó la evacuación total del borde costero. Comercios, colegios, oficinas públicas, empresas e industrias debieron suspender sus actividades para que miles de personas caminaran varias cuadras hacia zonas altas de la ciudad.
Nadie discute la importancia de la prevención. Prepararse para emergencias puede salvar vidas, y en eso existe consenso. Sin embargo, resulta legítimo abrir una pregunta que hasta ahora no ha tenido respuesta clara: ¿es razonable repetir este ejercicio todos los años bajo las mismas condiciones?
Diversos expertos han señalado en reiteradas ocasiones que la probabilidad de un tsunami en el Estrecho de Magallanes es extremadamente baja. Aun considerando que el riesgo nunca es cero, la región ya ha demostrado capacidad de respuesta. Basta recordar que en 2025 se enfrentó una alerta real tras un sismo en el Mar de Drake, donde la evacuación se realizó de manera ordenada y efectiva.
Entonces, ¿qué se está evaluando realmente con estos simulacros anuales que ya han mostrado resultados positivos? ¿Por qué no ajustar su frecuencia a cada dos o tres años, como ocurre en otros contextos de bajo riesgo?
A lo anterior se suma una realidad local que no puede ignorarse. Punta Arenas es una ciudad de clima extremo. Obligar a la población a permanecer largos períodos a la intemperie, en pleno otoño o invierno, sin condiciones básicas como resguardo o servicios higiénicos, no es un detalle menor. Tampoco lo es la paralización casi total de la actividad económica durante varias horas.
Surge entonces otra interrogante de fondo: ¿quién evalúa el costo-beneficio de estas decisiones? ¿Qué autoridad asume la responsabilidad de definir la periodicidad de estos ejercicios?
La prevención es indispensable, pero también lo es la proporcionalidad. Prepararse no debiera significar someter año a año a toda una ciudad a un esfuerzo que, dadas sus condiciones particulares, podría revisarse con mayor criterio.
Un auditor magallánico.
Pese a registrar mejores indicadores de empleo que el promedio nacional, el segmento senior en la región tarda en promedio 15,8 meses en encontrar trabajo.
Pese a registrar mejores indicadores de empleo que el promedio nacional, el segmento senior en la región tarda en promedio 15,8 meses en encontrar trabajo.
















































































































































































