26 de mayo de 2026
FUNCIONARIOS DE CULTURA Y PATRIMONIO DE MAGALLANES RECHAZAN HISTÓRICO RECORTE PRESUPUESTARIO AL SECTOR
Funcionarios y funcionarias acusan falta de transparencia y advierten consecuencias para artistas, espacios culturales y proyectos patrimoniales.

Las organizaciones de trabajadoras y trabajadores del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio y el Servicio del Patrimonio Cultural de la región de Magallanes, firmantes más abajo, en atención a la presencia del ministro Francisco Undurraga en nuestra zona, manifestamos nuestro profundo rechazo a los desmesurados recortes presupuestarios aplicados por el actual gobierno para el presente año en este sector.
Resulta incomprensible la severa reducción que alcanza a $51 mil millones, totalizando una rebaja de casi 10% (más del 3% solicitado por Hacienda) respecto del presupuesto ministerial autorizado para el 2026. Es el ajuste más brutal del que tenga registro la institucionalidad cultural del Chile postdictadura.
En medio del silencio y las evasivas de la autoridad ministerial, hasta el minuto no se ha entregado justificación técnica que explique por qué se castigó a determinados programas o partidas presupuestarias. Lamentamos que en vez de cautelar el buen desarrollo de las políticas culturales de nuestro país, el responsable de esta cartera aplique con prolijidad superlativa la ordenanza ideológica emanada desde el ministerio de Hacienda, excediendo con creces la rebaja de 3% que se anunció originalmente para las distintas reparticiones públicas. En este sentido, también exigimos se transparente cuál será el destino de los recursos ya descontados, puesto que éstos no son fondos de libre disposición sino que están sujetos a los marcos de la respectiva ley de presupuesto 2026.
Las artes, las culturas y el patrimonio representan el alma de la nación, y no un lujo del que se pueda prescindir. Directa o indirectamente esto golpeará a programas que fortalecen el desarrollo de artistas, creadores, escritores, gestores culturales, de los museos, bibliotecas, y archivos, espacios donde se resguarda y acrecienta la memoria y el futuro de nuestro país, desprotegiendo el patrimonio cultural en favor de la inversión privada desregulada, afectando al conjunto de la población chilena, ciudadanas y ciudadanos del mundo cultural que son testigos de cómo se restringen beneficios sociales para financiar medidas que sólo favorecen al 1% más rico del país.
En este escenario, desde Magallanes vemos con legítima preocupación, entre otros, el desarrollo que en el futuro próximo puedan tener iniciativas fundamentales y largamente esperadas por las comunidades, como la puesta en marcha de la Biblioteca y Archivo Regional y la definitiva recuperación del Museo Regional de Magallanes, donde no sólo se requiere asegurar infraestructuras, sino también condiciones operacionales y de dotación de personal que aseguren su funcionamiento óptimo y la atención adecuada del público que las visite.
En la seremía de las Culturas, también vemos de manera preocupante que aún no se haya cursado el organigrama para las dependencias de la Subsecretaria de las Culturas y las Artes, instrumento que organiza y es piedra angular de cualquier institución. Esta decisión carente de sustento jurídico, entre otros efectos, ha llevado a que desde la Subsecretaría se considere a los coordinadores y encargados programáticos en regiones como jefaturas, impidiendo ejercer derechos como el teletrabajo a funcionarios profesionales de las seremías quienes no tienen ni grados, ni funciones, ni responsabilidades de jefatura. También resulta preocupante los problemas de dotación, pues no se han nivelado ni cubierto todos los cargos necesarios, por lo que este recorte atenta directamente contra la solidez de la institución.
Por otra parte, por sus características de zona extrema, la inversión pública es vital para el desarrollo equitativo y armónico de nuestra región. Y el ámbito cultural no es ajeno a esta realidad. Entre otros, visualizamos el efecto macabro que la reducción de los distintos fondos de cultura producirá en la economía familiar, y en las perspectivas de desarrollo, de numerosos artistas, escritores, gestores culturales e investigadores de nuestra región que habitualmente participan de estos concursos. Así también, en consecuencia, es previsible la reducción de espectáculos y espacios de difusión y creación artística que llegan directamente a la población regional.
Por último, expresamos nuestra adhesión a la declaración pública que las organizaciones nacionales del sector realizan (se adjunta), ad portas de celebrarse el próximo fin de semana un nuevo Día del Patrimonio. En Magallanes, la cultura no es una metáfora.
Fiscalizaciones en el Aeropuerto Carlos Ibáñez del Campo permitieron detectar sustancias ilícitas transportadas desde el norte del país.
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