16 de enero de 2026
NANJALA NYABOLA EN CONGRESO FUTURO: "LO DIGITAL NO OCURRE EN LA NUBE"
Congreso Futuro Magallanes 2026

El Congreso Futuro 2026 inició su 15.ª edición con una jornada abierta a la comunidad magallánica, reuniendo a voces internacionales para reflexionar sobre ciencia, tecnología y sociedad. Entre ellas estuvo la escritora e investigadora keniana Nanjala Nyabola, referente en derechos digitales y análisis político, quien expuso sobre las ideas que sustentan el mundo digital.
En su conferencia planteó que muchas de las crisis ligadas a la tecnología no son accidentales, sino el resultado de concepciones filosóficas que priorizan el consumo y la extracción por sobre el equilibrio humano y ambiental. Así lo resumió con una frase tajante: "Muchas de las crisis ligadas a la tecnología no son accidentes, son el resultado de ideas rotas sobre lo que entendemos como progreso".
De esta forma, propuso revisar estos supuestos desde la raíz, preguntándose qué entendemos por ser persona en la era digital y qué marco ético debería guiar el desarrollo de la inteligencia artificial.
Ese mismo enfoque fue el que profundizó en conversación con el INACH, donde abordó la Antártica, la extracción de recursos en el Sur Global, la defensa de los derechos humanos frente a la IA y su visión de la esperanza.
Antártica, lugar de naturaleza y cooperación
En este punto, Nyabola destacó que esta fue su segunda visita al continente antártico y que, pese a la experiencia previa, el territorio sigue siendo "un lugar magnífico e inspirador" donde la naturaleza tiene el control. A su juicio, la Antártica es uno de los pocos lugares del planeta que obliga a reconocer límites y a entendernos como responsables de cuidar ese territorio, en lugar de asumirlo como propiedad. "Aquí aprendemos que no estamos para poseer este territorio, sino para cuidarlo", señaló.
Desde esa mirada, la noción de cuidado es clave no solo para cómo se organiza el trabajo en la Antártica, sino también como modelo para pensar sobre la tecnología digital. Sostuvo que la cooperación internacional en la Antártica muestra que es posible construir acuerdos donde el énfasis esté en proteger un bien antes que competir por su dominio, algo que contrasta con la lógica extractivista dominante en otros ámbitos.
Extracción de recursos y huella de lo digital
Nanjala fue clara: "lo digital no ocurre en la nube". Explicó que todos los dispositivos y servicios, desde teléfonos hasta modelos de inteligencia artificial, dependen de minerales, plásticos, agua, energía y trabajo de millones de personas.
En este contexto, advirtió que la narrativa de la "nube" hace olvidar el costo material y humano de cada consulta o actualización de dispositivo. Cambiar de teléfono cada año, como incentivan muchas marcas, implica excavaciones más profundas para el litio y otros minerales, más plástico y cadenas de producción insostenibles para los territorios de donde se extraen dichos recursos.
Por último, Nyabola subrayó que, cuando se acelera el consumo de dispositivos digitales, también aumenta la presión sobre quienes trabajan en la extracción de minerales, enfrentando faenas cada vez más profundas y condiciones de mayor riesgo.
Desde su perspectiva, esa tensión entre demanda tecnológica y condiciones laborales es parte de la economía política de la tecnología, donde los costos se concentran en el Sur Global mientras los beneficios se distribuyen de forma desigual.
IA, derechos humanos y defensa de lo humano
Sobre cómo priorizar valores y derechos humanos frente a intereses económicos y tecnológicos en la era de la inteligencia artificial, Nyabola planteó que hay que recordar qué significa ser humanas y humanos. "No existimos solo para consumir cosas", dijo. "Ser humanos y humanas es también disfrutar del arte, la música, la danza, construir relaciones, tener historias y lenguajes compartidos".
Cuando se pierde esa definición, fenómenos como la explotación, la violencia o el aislamiento social se normalizan al faltar un marco desde el cual cuestionarlos. Como ejemplo, mencionó a quienes buscan "parejas hechas con IA", reflejando dificultades para encontrar vínculos humanos en sistemas altamente individualistas.
El desafío, insistió, es revisar no solo la tecnología, sino las estructuras sociales que empujan su búsqueda. Por ello, si se acepta desligar la vida digital de lo humano, se renuncia a aspectos esenciales de nuestra existencia colectiva, valiosos más allá del precio de mercado.
La esperanza como disciplina
Al final, sobre qué le da esperanza para el futuro de nuestras sociedades, Nyabola citó a la activista Mariame Kaba: "La esperanza no es sentimiento, sino disciplina". Explicó que eso significa actuar desde la convicción de que la propia vida importa, aunque los frutos no se vean de inmediato.
Esta mirada está ligada a la historia de largo plazo: hoy cosechamos cambios iniciados hace generaciones y, del mismo modo, nuestras acciones pueden abrir caminos futuros para quienes vendrán. Por eso, Nyabola afirmó que su compromiso es defender el derecho a ser humanas y humanos, proteger derechos y existencia, iniciando procesos que otras personas puedan continuar.
Desde la Antártica como territorio de cuidado hasta las minas del Sur Global, la reflexión de Nyabola invita a mirar más allá de las promesas tecnológicas inmediatas. Su llamado es a poner en el centro a las personas, sus comunidades y el planeta para un futuro digital más justo.
La transmisión del Congreso Futuro Magallanes 2026, organizado por la Universidad de Magallanes y el Instituto Antártico Chileno, está disponible para revisar en el canal de YouTube de UMAG TV en: https://www.youtube.com/watch?v=IwncFnQ3Fxo&t=10296s, junto con la presentación de Nanjala Nyabola.
El Instituto Antártico Chileno (INACH) es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).
Durante 2025, Zona Franca de Punta Arenas superó los 10,1 millones de visitas en 2025, con un promedio mensual de 842 mil personas, siendo uno de los espacios regionales más visitados de Chile.
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