20 de marzo de 2026
HOSPITAL CLÍNICO MAGALLANES INCORPORA UN NUEVO FÁRMACO PARA LA ATENCIÓN DEL ACV
Recientemente el Hospital Clínico de Magallanes incorporó un nuevo fármaco trombolítico llamado Tenecteplase (TNK).

Una oportuna atención médica y la rápida reacción de su entorno permitieron que Sandra Martinic, paciente del Hospital Clínico Magallanes, experimentara una favorable recuperación luego de sufrir un Accidente Cerebro Vascular (ACV) el pasado jueves 12 de marzo. El caso refleja la importancia de reconocer los síntomas y activar a tiempo los protocolos de emergencia.
El episodio ocurrió cerca de las 14:40 horas, cuando Sandra se encontraba en su hogar junto a su familia. Repentinamente comenzó a sentir mareos y debilidad, lo que terminó con una caída al intentar levantarse.
“Sentí como un mareo. Bajé a mi sobrina nieta que tenía en brazos y me fui a sentar. Cuando intenté pararme, literalmente me fui al piso. No perdí la conciencia, pero me di cuenta de inmediato que no podía mover mi brazo y que no estaba hablando bien”, recuerda la paciente.
La rápida reacción de su hermana, Karina Martinic —enfermera de profesión— fue clave para reconocer los signos de alarma. Al notar la dificultad para hablar, la parálisis facial y la imposibilidad de mover el brazo y la pierna derecha, activó de inmediato el sistema de emergencias.
“Los primeros minutos son cruciales. Le pedí que sonriera y noté que tenía la mitad de la cara paralizada. Cuando le pedí mover sus brazos y piernas, no podía mover el lado derecho. En menos de un minuto llamé al SAMU”, relata.
Según su testimonio, el equipo de emergencia llegó en pocos minutos y activó el protocolo “Código ACV”, que permite preparar al hospital para recibir al paciente y actuar con rapidez frente a este tipo de emergencias neurológicas.
El traslado al Hospital Clínico de Magallanes también fue expedito, lo que permitió que el equipo médico ya estuviera preparado para iniciar de inmediato el tratamiento correspondiente.
“Cuando llegué al hospital había mucho equipo médico esperándome. Cada uno sabía exactamente lo que tenía que hacer. El doctor estaba dando indicaciones, revisando todo, y comenzaron a tratarme inmediatamente”, señala Sandra Martinic.
La paciente recibió tratamiento de trombólisis —medicación destinada a disolver el coágulo que provoca el accidente cerebrovascular— lo que permitió revertir rápidamente los síntomas.
“Con todo el lado derecho paralizado, a las dos o tres horas ya podía mover un poco el brazo, la pierna y hablar mejor. Gracias a la llegada oportuna y al tratamiento a tiempo, todo se conjugó para que no me queden secuelas o que sean mínimas”, explica.
Para su hermana Karina, la experiencia permitió comprobar en terreno la efectividad del sistema de respuesta ante este tipo de emergencias.
“Cuando llegué al hospital estaba el neurólogo, el doctor Gaete, esperándome y explicándome todo lo que habían hecho. A la hora y media de haberle administrado el medicamento ya se veía que podía mover la mano y la pierna, y el habla empezó a mejorar. Los síntomas comenzaron a remitir casi de inmediato”, comenta.
Asimismo, destacó la preparación de los equipos clínicos y la importancia de la educación comunitaria respecto a los signos del ACV.
“Pude comprobar que el sistema funciona de verdad. El equipo profesional está muy capacitado y el protocolo funciona. Hace tiempo se realiza educación a la comunidad sobre cómo reconocer los síntomas y lo importante que es actuar rápido. Vivirlo en carne propia da mucha tranquilidad, porque uno sabe que hay un equipo preparado para responder”, afirma.
Hoy Sandra continúa su recuperación bajo observación médica y no oculta su agradecimiento hacia los equipos del hospital.
“Agradezco a todo el equipo médico, empezando por el doctor Gaete. Tremendo médico y tremendo ser humano. También a las enfermeras y a todos quienes me atendieron. Gracias a ellos hoy estoy aquí”, concluye.
En el Hospital Clínico de Magallanes y en el Hospital Augusto Essman de Puerto Natales funciona el sistema de organizado de atención denominado Código ACV que se activa en cualquier persona que presente una parálisis de un lado de la cara, una pérdida de fuerza de uno ambos brazos o una brusca dificultad para hablar (basta la presencia de uno de estos síntomas) y que lleve menos de 4 horas y media desde el comienzo de la sintomatología.
El Código ACV funciona en modalidad 24/7 desde noviembre del año 2013 en Punta Arenas y desde julio del año 2018 en Puerto Natales.
En caso de un ACV isquémico (infarto cerebral) que se produce por el bloqueo de una arteria cerebral debido a un coágulo (o trombo), el cerebro comienza rápidamente a sufrir un daño afectando las funciones cerebrales por la muerte de células cerebrales, lo que aumenta el riesgo de secuelas graves y de discapacidad permanente.
La trombolisis endovenosa es un tratamiento que busca abrir una arteria cerebral ocluida por un coagulo y la ventana terapéutica para este tratamiento es corta, ya que es más efectiva cuando se administran dentro de las primeras 4,5 horas desde el inicio del cuadro.
Recientemente el Hospital Clínico de Magallanes incorporó un nuevo fármaco trombolítico llamado Tenecteplase (TNK) que comparado con Alteplase (el otro trombolítico actualmente en uso) ofrece una mayor facilidad de administración, pues permite una única inyección intravenosa, lo que facilita una intervención más rápida y eficiente. Ambos fármacos trombolíticos han mostrado una eficacia comparable y similar perfil de seguridad.
“La Sra. Sandra es la primera paciente tratada con tenecteplase en nuestro hospital, lo que representa un hito muy importante en avance en el manejo del ACV en nuestra región. El Hospital Clínico Magallanes es el único centro de la Región de Magallanes con atención de urgencia por neurólogo presencial para las personas que cursen con un Código ACV y en el Hospital de Puerto Natales la evaluación de estos pacientes por neurología es realizada mediante telemedicina”, manifestó el Neurólogo Dr. Javier Gaete.
Desde el Hospital Clínico Magallanes reiteran el llamado a la comunidad a reconocer los síntomas de sospecha de un Ataque Cerebrovascular (ACV) y llamar de inmediato a SAMU o acudir rápidamente a un servicio de urgencia, ya que una atención rápida puede marcar la diferencia y mejorar las posibilidades de recuperación con menos riesgo de graves secuelas.
Procedimiento fue realizado por personal de la sección Centauro y O.S.7 de Carabineros en Punta Arenas.
Procedimiento fue realizado por personal de la sección Centauro y O.S.7 de Carabineros en Punta Arenas.











































































































































































