27 de marzo de 2026
TURBERAS, LAS BÓVEDAS DE LA NATURALEZA QUE CONTRIBUYEN A MITIGAR EL CAMBIO CLIMÁTICO
Han acumulado carbono durante decenas de miles de años, evitando su liberación a la atmósfera. Aunque forman parte del paisaje característico de la Patagonia y el altiplano, las turberas son ecosistemas extremadamente frágiles. En un nuevo Día Mundial del Clima, su valor ambiental y estratégico cobra más relevancia que nunca.

Las turberas cumplen una tarea silenciosa y decisiva para el planeta, ya que durante miles de años han almacenado carbono en sus suelos, evitando su liberación a la atmósfera y ayudando así a enfrentar la crisis climática.
Su importancia es enorme. A escala global, se estima que almacenan cerca de un tercio del carbono presente en los suelos del planeta. En Chile, en tanto, guardan alrededor de 4,8 gigatoneladas de carbono, acumuladas durante más de 18 mil años.
Pero su aporte no termina ahí. También cumplen un rol clave en la regulación del agua, ya que ayudan a reducir inundaciones, sequías e incluso la intrusión de aguas marinas. Por eso, más que paisajes remotos, las turberas son una infraestructura natural fundamental para el equilibrio climático y la protección del territorio.
Presentes en distintas regiones del mundo y en variados paisajes, las turberas son ecosistemas de gran valor, pero también altamente frágiles. Cuando se degradan, dejan de cumplir su función protectora y comienzan a liberar el carbono que han retenido durante siglos. A nivel global, se estima que su deterioro genera cerca de 2.000 millones de toneladas de CO2 equivalente al año, lo que representa alrededor del 4% de las emisiones provocadas por la actividad humana.
“Las turberas de Magallanes cumplen un rol fundamental no solo en la acumulación de carbono, sino que también en la regulación hídrica. Al derretirse la nieve acumulada durante el invierno, el agua queda retenida en las turberas, las que regulan el flujo y actúan como un filtro, permitiendo cargar nuestras principales fuentes de agua como la Reserva Nacional Laguna Parrillar, Reserva Nacional Magallanes o el Bien Nacional Protegido Río Róbalo. Es así como las principales ciudades en la región dependen de la conservación de las turberas para el abastecimiento de agua potable”, destacó el director regional del SBAP en Magallanes, Alejandro Fernández.
Cómo Chile busca protegerlas
En Chile, esa protección ha comenzado a fortalecerse. La Ley N° 21.660, sobre protección ambiental de las turberas, las reconoce como reservas estratégicas para enfrentar el cambio climático, regular el agua, conservar la biodiversidad y resguardar los múltiples beneficios que entregan a los ecosistemas y a las personas.
Por eso, se prohíbe la extracción de turba (la materia orgánica vegetal parcialmente descompuesta que permanece bajo el musgo) en todo el país y permite únicamente el manejo sustentable del musgo Sphagnum magellanicum, conocido como pompón, bajo condiciones reguladas por el Estado. Es decir, el nuevo marco legal deja atrás una mirada centrada exclusivamente en el aprovechamiento del musgo y avanza hacia la protección de la turbera como ecosistema, de esta manera no constituirá alteración física de las turberas el manejo sustentable de la cubierta vegetal que se efectúe de acuerdo a un plan de manejo, conforme a lo establecido en dicha ley y su reglamento.
Bajo ese escenario, el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP) cumple un relevante rol en su resguardo. El SBAP entregará un informe favorable previo a la aprobación del plan de manejo por parte del SAG y, además, tendrá funciones de fiscalización y sanción en el cumplimiento de esta normativa, dentro del ámbito de sus competencias.
Durante miles de años, las turberas han hecho en silencio un trabajo esencial para el planeta. Hoy, cuando la crisis climática exige respuestas urgentes, su protección es una de las formas más concretas de cuidar el clima, el agua y la vida en Chile y el planeta.
La ceremonia inaugural contó con la presencia del Presidente de la República, José Antonio Kast.
La ceremonia inaugural contó con la presencia del Presidente de la República, José Antonio Kast.
















































































































































































